Otro “Waterloo” en apenas tres días. Un Albacete disciplinado, con toda su ambición y con inteligencia mortificó el debut de Arbeloa. Pero, ¿qué se creen en la Casa Blanca, que con sustituir a Xabi Alonso ya estaba todo arreglado? Es un manicomio.
El grave error es no haberse cargado a Alonso hasta que no tuvieran un entrenador con personalidad, aunque estuviera lejos como Pochettino o Klopp, costase lo que costase. Pero creerse que Arbeloa era la solución es pueril, una falacia y un enorme error.
Me dicen que Arbeloa le hace magníficamente la pelota a Florentino, pero también me chivan que ha tratado de hacerle la cama constantemente a su amigo Xabi. ¿Con quién ha empatado Arbeloa?.
No tiene ninguna experiencia, sólo soberbia y deja jugadores vitales en Madrid o y los reemplaza por algunos del mediocre Castilla. Es un grave error de entrenador de un padrino equivocado.
Además, el Madrid, sin Mbappé y con jugadores del Castilla, no pasa por ser un equipo del montón. Me acuerdo de Talavera. De no haber “operado” Mbappé ya hubiera caído el Madrid en la anterior eliminatoria.
Me van a decir que no le doy ni los cien días Arbeloa. Es no se sostiene, se sabía que no tenía experiencia, ni calidad, ni talento. A mí, por lo menos, nunca me lo ha demostrado y el truco del “espartano” no cuela. El problema es lo que viene a continuación. Salvo milagro, pronostico que Arbeloa no durará ni un par de meses. Es como si un enorme Airbus fuera manejado por un azafato. No entiendo nada. Error tras error.
El Albacete fue un jabato. Planteó el partido Alberto González como un auténtico entrenador. Arbeloa no lo es todavía. Le espero al Madrid, le atacó cuando pudo con inteligencia y lo mató en el último minuto, con un ridículo Carvajal. Desgraciadamente, con la lesión que ha tenido, es imposible que vuelva a ser el mismo. El fútbol es muy cruel.
No quiero hablar mucho del sospechoso Vini, en uno de los partidos más vergonzantes ante un equipo de Segunda División. Y ese Lamine argentino Mantantuoso es un petardo que ni siquiera es capaz de hacer un sólo regate.
¿Qué queda ahora al Madrid? Rezar y creer más que nunca en Mbappé, el autentico mesías del fútbol. Escribí hace meses que la crisis del Madrid es más dañina de lo que creen en la Casa Blanca. La plantilla está mal diseñada. A Pérez no le gustan los entrenadores. Me parece muy bien. Pero por favor, no decida que con Pintus “gorgorito”, Arbeloa y todas la patulea del Castilla, el Madrid pueda aspirar siquiera a ser un equipo notable en el mundo. Es la teoría del caos.







