David Puig ha inaugurado su palmarés en el DP World Tour al ganar el BMW Australian PGA Championship, tras un rotundo control que le ha llevado a un resultado final de -18, dos de ventaja sobre sus más inmediatos perseguidores. El jugador español se ha coronado en un fin de semana soberbio sin cometer ni un solo error: 11 birdies sin fallo en los dos últimos días, para un título sin aparente sufrimiento.
En la jornada definitiva, Puig salía en el coliderato y atacaba desde el inicio con tres birdies consecutivos desde el hoyo 2 hasta el 4. Gracias al sobresaliente rendimiento de su putter, logró un nuevo birdie en el hoyo 8 desde seis metros. Un parcial de -4 en los ocho primeros hoyos que lo aupaba al liderato del torneo. El resto de la jornada fue una exhibición de control, con un birdie más en el hoyo 13, uno de los más complicados de la jornada, que solventó Puig con aparente superioridad con un birdie desde poco más de un metro tras dos monumentales golpes. Administró el español su ventaja para llegar al 18 con dos de ventaja y cerrar un fin de semana mágico y un título que une su nombre al de Severiano Ballesteros, hasta ahora único ganador español de este torneo en 1981.
El chino Wenyi Ding (-16) terminó segundo en solitario y esperaba al nuevo ganador para felicitarle y darle un tímido baño de agua mineral. Ambos fueron compañeros en Arizona State. Otro ‘diablo del sol’ Josele Ballester, tras su título de la semana pasada, cerró el torneo con una meritoria ronda de 67 golpes (-5) que le llevó a terminar décimo. Peor les fueron las cosas a los dos españoles graduados desde el HotelPlanner Tour, Rocco Repetto y Sebastián García, que con sendas rondas finales sobre par terminaron alejados de la cabeza, aunque sumando puntos en este primer capítulo del año.
“He estado cerca en los últimos años y es increíble haberlo conseguido aquí en Australia. Se han notado un poco los nervios, pero gracias a un buen inicio he conseguido mantener la compostura y poder terminar ganando”, acertaba a decir Puig al pie del green del 18, donde minutos antes había embocado los dos putts para cerrar su título. Luego llegó el abrazo con su prometida y las palabras de Steve Williams, el que fuera todopoderoso caddie de Tiger Woods, llevando la bolsa esta semana de Anthony Quayle en el partido estelar, y que se acercó durante unos segundos para hablar con Puig.
David, que en solo unos días cumplirá 24 años, ha logrado ganar en el décimo torneo regular que juega del DP World Tour. Sus estratosféricos números en solo 10 participaciones le llevan a acumular siete posiciones entre los cinco primeros. La solidez y regularidad del español también se plasma en no haber fallado ni un solo corte y firmar sólo una única ronda sobre par en todas sus jornadas dentro de esta decena de torneos. Puig llegaba en el puesto 172 del ranking mundial y partir de mañana lunes logrará un ascenso significativo que serbia acercarle a su mejor posición histórica.
Si la semana pasada Josele Ballester conquistaba su primer título en Arabia Saudí, el golf español prosigue su racha triunfal con el primer título en el Circuito Europeo del jugador de La Garriga. Puig, a sus 23 años, desde que se hizo profesional en 2022, ya había ganado en dos ocasiones en el Circuito Asiático. De cara a esta temporada, Puig había decidido compaginar su trayectoria en el LIV Golf dentro de los Fireballs con una presencia más activa en Europa, circuito del que se ha hecho miembro en el año que entra y que no ha podido comenzar mejo






