La ultrarunner y experta en nutrición Cristina Santurino ha fallecido este lunes, en su 36 cumpleaños. La deportista, especializada en las pruebas de montaña de larga distancia, ha perdido la vida pocos días después de su participación en la maratón de montaña Zegama-Aizkorri 2025.
La noticia se ha dado a conocer a través de una publicación de la marca deportiva Hoka, de la que Cristina Santurino era embajadora. “Hoy hemos conocido la tristísima noticia del fallecimiento de Cristina Santurino. Una mujer única, que vivió su sueño y que llegó a lugares que quizá nunca imaginó“, afirmaban en la publicación que rendía homenaje a su trayectoria profesional en el mundo de los maratones.
¿Quién era Cristina Santurino?
Cristina Santurino fue una reconocida ultrarunner española, destacada en el mundo del trail running y las carreras de montaña. Se la conocía por su fuerte vínculo con la sierra madrileña, donde obtuvo importantes triunfos y batió récords como en el Gran Trail Peñalara. Su participación en pruebas de larga distancia y gran exigencia física la posicionó como una de las corredoras más notables en esta disciplina.
Además de su faceta deportiva, Cristina Santurino era experta en nutrición deportiva, contando con un doctorado summa cum laude en Ciencias de la Alimentación. Su conocimiento en esta área la llevó a luchar contra los bulos de la alimentación en el deporte y a ocupar cargos como investigadora en centros hospitalarios de prestigio, lo que complementaba su carrera como atleta de élite. Su trayectoria combinaba la pasión por el deporte, con una sólida base académica y científica centrada en la alimentación.
El gigante de los Alpes encumbró al favorito y puso a prueba la capacidad de resistencia y sufrimiento de un orgulloso defensor del título. Tadej Pogacar derrotó a Jonas Vingegaard en las paredes nevadas del coloso Galibier en el primer desafío de alta montaña. Liderato para el esloveno, con una renta de 45 segundos sobre Remco Evenepoel y 50 sobre el danés. Una jornada espléndida para Juan Ayuso, que tras ejercer como gregario de Pogacar, tuvo el coraje de terminar tercero. Carlos Rodríguez y Primoz Roglic también entraron en el grupo de los mejores.
En la formidable cima alpina se volvió a escribir otra página gloriosa con un ejercicio tremendo de potencia de Pogacar y un emocionante descenso hasta Valloire, en el que sacó de punto a Vingegaard. La preparación del Tour del danés, tras la caída en el País Vasco, parece que se ha quedado corta.
Y es que el Galibier nunca defrauda. Desde la prehistoria de las máquinas de hierro, aglutina los relatos más épicos del ciclismo. En 1933 acogió la primera gran hazaña de esos escaladores con cuerpo de jilguero. Vicente Trueba, que presumía de recorrer Torrelavega y Madrid del tirón, estableció el primer gran récord de subida en el Tour de Francia: dos horas y 10 minutos en coronar la terrorífica cima alpina, 23 minutos menos que el mejor registro que ostentaba el francés Eugène Christophe.
"Donde las águilas no llegan''
El cántabro (1,57 metros y poco más de 50 kilos), corría sin equipo, sin asistencia mecánica y coronaba los puertos en primer lugar y en solitario. En las fotos siempre aparecía subiendo solo, por delante del pelotón. Fue el primer ganador del Premio de la Montaña y el pionero en escalar agarrado a la parte baja del manillar. Creó estilo. Henri Desgrange, el fundador de la ronda francesa, le bautizó como La pulga de Torrelavega. Al director y al público les apasionaba la manera salvaje de escalar del español nacido en el valle de Sierrapando.
Trueba fue un precursor al que le privaron de ganar el Tour. En la 10ª etapa de la edición de 1933, entre Digne y Niza, el cántabro se metió en una fuga de seis corredores que dejó a todo el pelotón descalificado por fuera del control. Pero Desgrange ordenó a los jueces que ampliaran el margen del retraso permitido, pasando del 8% al 10%, de esa manera rescataron a todos. En la clasificación general final, Trueba quedó sexto, los cinco primeros fueron corredores repescados. Lógico y entendible que siempre reclamara ese Tour.
Trueba, un peso pluma, volaba en las subidas y se hundía en los descensos. Carecía de la habilidad de Pogacar, que este martes se lució en la emblemática ascensión que determinó la resolución de la etapa. El esloveno retó a Vingegaard en un descomunal ataque a falta de 800 metros para la cima del Galibier y coronó primero, con una renta de ocho segundos, esa cúspide donde los ''hombres supieron elevarse a una altura donde las águilas no llegan'', según proclamó Desgrange.
Ayuso, Vingegaard y Pogacar, en la subida al Galibier.AP
La subida al Galibier (30 kilómetros de longitud) fue un ejercicio de desgaste. Después del paso por Lautaret, se abrieron las hostilidades. Tras neutralizar una fuga en la que se metieron Oier Lazkano, Van der Poel o García Pierna, Pogacar puso a trabajar a todos sus escuderos: Politt, Wellens, Soler, Sivakov y Almeida para estirar el pelotón y descolgar al líder Carapaz y a gente relevante como Bernal, Pidcock, Thomas, Enric Mas, Bardet o Simon Yates.
Carapaz, principal damnificado
A falta dos kilómetros ordenó a Juan Ayuso que asumiera el mando. El empuje del debutante español terminó por minar las energías de los enemigos de Pogacar. Cuando parecía que había quemado al equipo sin resultado, el esloveno saltó cerca de la pancarta de la Montaña y todos, excepto Vingegaard, se apartaron. En dos acelerones se desprendió del danés. A partir de ahí comenzó un nuevo festival, negociando con maestría las curvas en un descenso vertiginoso. Los ocho segundos en la cima se convirtieron en más de medio minuto en la meta.
El Galibier, una vez más, fue cuna de gestas y brutales desfallecimientos. El damnificado de hoy fue el líder Carapaz. Cedió cerca de cinco minutos y medio. Allí Vingegaard desnudó en 2022 a Pogacar con una sucesión de ataques coordinados del Visma; Contador firmó su ataque más desesperado en 2011, Pantani humilló a Ullrich en 1998. En su cima se lucieron Bartali, Coppi, Bahamontes, Charly Gaul, Merckx, Ocaña, Zoetemelk...Una subida sólo al alcance de los mejores.
GP de Japón
MIGUEL A. HERGUEDAS
@herguedas
Actualizado Sábado,
23
septiembre
2023
-
10:00Ver 10 comentariosEl líder del Mundial marca una gran 'pole'...
"Los miedos hay que enfrentarlos porque nos ponemos muchas veces en situaciones en las que nuestra mente nos quiere jugar en contra porque no podemos controlarlas. Lo importante es no callarse". Esas palabras que Ilia Topuria lanzó en un acto contra el bullying hace menos de dos meses, tienen ahora más sentido tras el terremoto mediático que se ha generado después de que el bicampeón de la UFC denunciase que ha sido extorsionado por una presunta acusación de malos tratos.
Con un comunicado demoledor lanzado en redes sociales a las 13.00 horas del lunes, Topuria habla de haber recibido extorsiones, amenazas, falsificación de pruebas, sustracción de dinero y objetos personales. "Durante los últimos meses he sufrido situaciones y presiones intolerables, amenazando con difundir infundadas acusaciones de malos tratos que sólo desaparecerían a cambio de dinero", escribía el luchador y fuentes próximas a él reiteraban que "qué ejemplo daría a los jóvenes si se callara en un momento como éste".
Explican desde su equipo que el comunicado se realiza para "frenar un chantaje" y contar "lo que está pasando" porque aseguran que la única solución era pagar y que no se iba a ceder a eso. En el texto se habla de situaciones que "amenazan tu paz, tu familia y tu nombre". Se dice que no se cederá ante la "presión, la manipulación o el miedo" y que "ha intentado callar" para proteger a sus hijos pero que eso ha permitido que "la mentira siga creciendo".
en manos de abogados
No obstante, EL MUNDO ha podido saber que al peleador se le recomendó realizar esta "acción preventiva" frente a estas acusaciones ya que, si la otra parte le denunciaba antes por malos tratos, las consecuencias legales y de imagen iban a ser más difíciles de afrontar.
Fuentes próximas al luchador explican que las pruebas documentadas en forma de audios, vídeos, testimonios y mensajes, están en manos de abogados para ser puestos a disposición judicial. No obstante, aún no consta que el peleador haya realizado, todavía, ninguna acción legal pese a que en el texto se habla a futuro sobre los delitos de extorsión, amenazas, falsificación de pruebas y sustracción de dinero y objetos personales.
La vida de Topuria se mantiene en un escrutinio constante por parte no sólo de los medios de comunicación y los propios fans, sino también por el equipo de un documental que sigue al luchador para la realización de una serie para HBO. Dentro del marco probatorio utilizado para demostrar las aseveraciones del deportista, podría también haber fragmentos de esos metrajes que han capturado momentos y situaciones que refuerzan la posición expresada en el comunicado.
Centrado, pero afectado
No obstante, no es la primera vez que el luchador sufre una extorsión. Recientemente, Ilia Topuria recibió amenazas a través de redes sociales por parte de otra persona que le intentó condicionar para que hiciera lo que le pedía. Las consecuencias de no hacerlo serían que le iba a poner en contra a toda la opinión pública utilizando su influencia mediática. El luchador tampoco accedió a esas demandas consciente de que una mínima cesión significaría brindar una posición de dominio al extorsionador.
Durante todo este periodo, el deportista ha intentado mantenerse fuerte en todos los aspectos. Aunque afectado, Topuria ha intentado mantener su vida habitual y ha mantenido sus rutinas de entrenamiento. "Está como un toro, a tope", explican a este periódico fuentes próximas al peleador. Confía el luchador que la Justicia actúe rápido en este caso para poder anunciar su vuelta al octógono del que se despidió hace menos de un mes "por problemas personales".
Desde su equipo anuncian que "hay cuerda para rato" del hispanogeorgiano en las MMA ya que le ven con intención de seguir haciendo historia, pese a que durante la entrega del MARCA Leyenda, el propio Topuria hubiera comentado la posibilidad de que "no le quede demasiado" en las artes marciales mixtas y que su siguiente paso sería el boxeo.