Cientos de seguidores ‘ultras’ de Real Sociedad y Lazio, dos equipos que se medirán en Liga Europa, protagonizaron en la madrugada del jueves una multitudinaria pelea por las calles de Roma, con bengalas, palos, objetos punzantes y sillas como objetos de ataque.
Los conocidos como Ultras Lazio y los RS Firm, de la Real Sociedad, se dieron cita en las calles de la capital italiana y protagonizaron una multitudinaria pelea que duró varios minutos.
En las imágenes, virales en ‘X’ y publicadas por la cuenta Hooligans.cz Official, se puede ver cómo entre la muchedumbre volaron las sillas y se lanzaron bengalas de un lado a otro de manera constante hasta que, tras varios minutos de pelea, los RS Firm abandonan el lugar perseguidos por los Ultras Lazio, que incluso se ensañaron con algún aficionado vasco rezagado.
La mencionada cuenta publicó también una foto en la que al menos un seguidor txuri urdin habría resultado levemente herido en la zona del costado izquierdo con algún tipo de objeto punzante.
En septiembre, aficionados ‘ultras’ del Roma, el otro equipo de la ciudad, asaltaron a varios seguidores del Athletic Club que también viajaron para un partido de Liga Europa.
Arabia Saudí vuelve a tener el partido por el que paga 40 millones cada año al fútbol español. Otro clásico en el desierto después de la victoria del Madrid contra el Mallorca. Fue superior el conjunto blanco pero le costó anotar hasta que Bellingham, aprovechando el tercer rechace ante el eterno muro balear, puso a su equipo en la final de la Supercopa de España. Valjent, en propia puerta, y Rodrygo, ambos en el añadido, cerraron un duelo que terminó con tangana entre Maffeo, que venía picado con Vinicius, Bellingham, Asencio y Samu Costa. [Narración y estadísticas (3-0)]
Como hizo en la Intercontinental de Doha, Ancelotti volvió a acumular sobre el desierto saudí a todas las estrellas de su galaxia. Asentó su centro del campo en Valverde y Camavinga y dejó libertad por delante a Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé. Y el Madrid fluyó durante gran parte del partido a un Mallorca limitado a los balones largos para Muriqi.
El inicio fue abrasador, con ritmo e ideas, confirmando las sensaciones de Ancelotti en la previa. "Tenemos que llegar motivados", pidió. Sus futbolistas cumplieron, aunque les faltó el premio del gol.
Balones a Muriqi
Greif sumó cinco paradas en los primeros 18 minutos ante un ataque madridista que fue capaz de intercambiar posiciones, aprovechar los espacios y llegar hasta pocos metros de la portería rival. Lo hizo sin demasiada posesión, buscando el uno contra uno en ambas bandas y aprovechándose del talento de sus delanteros. Entre Rodrygo, Mbappé y Vinicius fabricaron las mejores ocasiones del tramo inicial hasta que el Mallorca consiguió apagar el fuego.
Mientras Greif salvaba a su equipo ante Lucas, Rodrygo, Tchouaméni, Mbappé o Bellingham, Maffeo y Vinicius hacían su propio partido. El lateral balear intentó picar al brasileño a los 10 minutos, fingiendo una agresión tras buscar a Vinicius con un choque, y el delantero madridista fue disminuyendo su aportación a partir de ahí.
En el otro lado, el Mallorca comenzó a encontrar aire en los balones largos a Muriqi, isla inconmensurable en el ataque balear. El kosovar buscó emparejarse con Lucas en banda para que Dani Rodríguez y Larin pelearan por segundas jugadas. Así llegaron los mejores momentos de los de Arrasate. A Larin, sin embargo, le faltó acierto. Primero no midió bien un salto tras centro de Dani y luego remató alto desde la frontal.
Vinicius, ante Maffeo, el jueves en Yeda.AFP
El encuentro murió durante unos minutos, para alegría de un Mallorca que logró oxígeno para rearmarse. Enfrente, Bellingham comenzó a echarse a la espalda a su equipo, a amasar balón esperando momentos y a moverse con elegancia francesa entre líneas. De sus botas salió el ímpetu del Madrid hacia el descanso, con una ocasión de Rodrygo tras un pase de la muerte del inglés.
Tras el intermedio, el partido entró en tierra de nadie. Sin ocasiones, sin ritmo y con más pelea en el centro del campo, lesiones y parones que otra cosa. Tchouaméni tuvo que abandonar el duelo tras llevarse un golpe en la cabeza, hubo algún que otro problema físico y nadie se acercó a puerta salvo Dani Rodríguez, que estuvo a punto de marcar tras un llegada al área de Mojica.
En el 63, sin embargo, Vinicius dejaría a un lado su batalla individual y correría al desmarque para que Mbappé le encontrara camino del área. El brasileño puso un centro que Rodrygo remató de cabeza al palo y después de otro rechace tras disparo de Mbappé, Bellingham anotó el primero de la noche superando a los cuatro defensas que se acumulaban en la línea de gol. El inglés marcó su segundo tanto de forma consecutiva, el séptimo en sus últimos nueve encuentros. Fue el hundimiento del Mallorca, incapaz de reaccionar ante la superioridad física del Madrid.
Greif, salvador
Los de Ancelotti pudieron ampliar su renta y sólo Greif evitó un resultado mayor. Vini, tras varios regates marca de la casa en el carril izquierdo del área pequeña, remató desviado. Luego Rodrygo, tras una buena internada, definió centrado. Y Mbappé, después de una gran arrancada de Vini, se encontró con el portero.
El añadido tuvo de todo. Problemas físicos para Bellingham, goles de Valjent, en propia puerta, y Rodrygo para poner el 3-0 y una pelea final con Maffeo, que ya venía picado con Vinicius, Bellingham, Lucas, Asencio, Samu Costa y practicamente ambas plantillas y cuerpos técnicos.
Yeda acogerá el tercer clásico consecutivo en la final del torneo saudí. El Barça ganó en 2023 y el Madrid en 2024. Toca 2025.
París ya está aquí. La selección olímpica de fútbol se estrenará hoy en los Juegos ante Uzbekistán cuatro años después de que un gol del ex barcelonista Malcom, en la prórroga, le arrebatase el oro a la selección que entonces dirigía Luis de la Fuente. Quién le iba al decir al riojano todo lo que viviría después. Ahora toca volver a intentarlo. Con nombres nuevos y con otro seleccionador, pero con el objetivo muy claro: conseguir esa ansiada medalla de oro que hizo llorar a aquella mítica selección del 92 y que España no ha vuelto a saborear.
Santi Denia ha elaborado su «lista más difícil» desde que está al mando de la sub'21. Un gran abanico de posibilidades para sólo unos pocos huecos. Al final serán 18, más cuatro en calidad de reserva, los encargados de hacer de París una ciudad que pueda quedar marcada en la historia.
Joan García del Espanyol y Arnau Tenas, canterano azulgrana y fichado por el PSG de Luis Enrique el pasado verano, cubrirán la portería. El primero ha sido titular en las últimas jornadas que culminaron el ascenso blanquiazul a Primera, pero todo hace indicar que será el canterano azulgrana quién partirá como titular ante la selección asiática. Esperando su oportunidad como reserva estará Iturbe, portero del filial del Atlético de Madrid y recién renovado hasta 2027.
Contundencia defensiva
La Masía también estará muy presente en la defensa: Pau Cubarsí y Eric García son dos nombres a destacar, aunque Jon Pacheco, central realista de gran rendimiento esta temporada, tiene todas las condiciones para luchar por un puesto. A su izquierda, España tiene dos perfiles de primer nivel: Miguel Gutiérrez, que ha sido indispensable en esa máquina que ha armado Míchel en el Girona, y Juan Miranda, que ocupa uno de los tres puestos disponibles para los mayores de 23 años y que ha abandonado el Betis para firmar por el Bologna italiano. Dos jugadores con un gran perfil ofensivo que aportarán experiencia en la élite y profundidad por los costados. También prometedor es el nombre que ocupará el lateral derecho, Marc Pubill. Jugador de 21 años, muy destacado esta temporada pese al amargo descenso del Almería.
En el centro del campo estarán los dos futbolistas que vienen de ser campeones de Europa con la absoluta: Fermín y Álex Baena, que alargarán todavía más su temporada para competir por la medalla tras su éxito en Berlín. Ninguno de los dos tuvo muchos minutos en Alemania, pero ambos pueden ser fundamentales para aportar experiencia y calidad al equipo de Santi Denia. Adrián Bernabé, el rojiblanco Pablo Barrios, Aimar Oroz y Beñat Turrientes, otro joven canterano de la inagotable factoría de Zubieta, completan un mediocampo lleno de talento y juventud.
Los extremos, como ha ocurrido en la Euro, son la velocidad de esta selección. Diego López, el único valencianista en la lista principal, y Sergio Gómez, otro de los mayores. Un jugador polivalente, recién fichado por la Real Sociedad y que podría ocupar también el puesto de lateral si fuera necesario. Arriba y de cara a gol estará el capitán. El tercer grande y el goleador nato de este equipo, Abel Ruiz. El nuevo jugador del Girona todavía guarda la espinita de aquel penalti fallado en la final del Europeo sub'21 ante Inglaterra. Ahí competirá con otra de las grandes revelaciones de esta temporada, Samu Omorodion. El delantero rojiblanco, que ha despuntado esta temporada en el Alavés, tendrá la oportunidad de demostrarle a Simeone que puede ser un delantero con la jerarquía suficiente para jugar en el Atlético de Madrid, pero todo está por decidir.
Sin jugadores del Real Madrid
Mosquera (Valencia), Juanlu Sánchez (Sevilla) y Camello (Rayo Vallecano) se quedan también como reservas de una plantilla que, sin jugadores del Real Madrid, luchará por traer a España ese oro tan soñado.