Despertarse con una noticia como la de Rafael Nadal es una pesadilla para todos los que amamos el tenis, pero sólo era cuestión de tiempo. Entiendo su decisión, pero es un día triste para el tenis. Federer trajo el estilo, Djokovic es único, pero para mí nadie ha aportado tanto en la parte más importante del tenis: la pasión.
Creo que a Rafa le tenemos que agradecer ese elemento que ahora vemos en Alcaraz o Sinner. Les escanta luchar, y eso es po
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Cuando todavía faltaban dos kilómetros para poner su nombre para siempre estación de esquí de Hautacam, en tal nivel de esfuerzo que hasta el pinganillo le sobraba, Tadej Pogacar intuyó un elemento extraño en la moto de televisión que marchaba justo a su lado, intentando captar cualquier detalle de su rostro sufriente. Mientras encaminaba su cuarto Tour de Francia, mientras firmaba la enésima exhibición de su ya inigualable carrera, el esloveno tuvo a bien advertir al cámara de que llevaba enganchado un cartón en su rueda trasera.
Fue la anécdota surrealista de una jornada de ciclismo para el recuerdo. Otra más. Porque en la mente de Tadej durante el sacrificio, durante el pedaleo sin tregua con el que destrozaba a su rival Jonas Vingegaard, iba un pensamiento más profundo, el dolor por el compañero caído, la dedicatoria al cielo que acogió a Samuele Privitera, el joven ciclista italiano fallecido el día anterior tras un accidente durante la disputa del Giro del Valle de Aosta sub-23. «Esta etapa es para Samuele y para toda su familia. Esta mañana fue muy duro enterarme de lo sucedido. Pensaba en él durante el último kilómetro, en lo duro que puede ser este deporte», pronunció emocionado.
También, cómo no, en su ataque sin preludios, en su acelerón brutal nada más arrancar ese puerto que inauguró Luc Leblanc para el Tour en 1994, coronando el recital de Miguel Indurain, estaba el ánimo de venganza. Son esas cerillas las que encienden a los campeones, las postales que cuelgan en sus habitaciones para no olvidar lo padecido. «Todo el mundo me decía que era la hora de la revancha y blablabla». En estas mismas rampas, tan soleadas como entonces, hace tres años fue torturado por el Visma y por el propio Vingegaard, que ayer sólo podía admitir la inferioridad en palabras de su director Grischa Niermann:«Creo que Jonas se sintió bien, pero en la última subida, Tadej fue claramente el mejor. Teníamos una estrategia y vimos a Matteo abandonar [Jorgenson, con problemas toda la etapa, acabó perdiendo más de 10 minutos]. No fue lo que esperábamos, pero Jonas sigue siendo el mejor de los demás». Aquí el danés había sentenciado aquel Tour inolvidable, labrado colectivamente en el Granon, ante un Pogacar que lo intentó una y otra vez hasta quedarse sin fuerzas. «Cuando nos acercamos a la subida final, era el mundo al revés respecto a 2022. Volvía a haber un belga en cabeza, pero esta vez no era Wout van Aert sino Tim [Wellens] y era nuestro equipo quien marcaba el ritmo. Ha sido un día muy, muy duro y yo también tenía el 2022 un poco en la cabeza... pero nos ha tocado el lado feliz de la historia. Hemos hecho un gran trabajo con el equipo y estoy muy contento de ganar aquí y de sacar tiempo a mis rivales», se congratulaba el esloveno, que por supuesto recuperó el amarillo tras el temprano desfallecimiento de Ben Healy.
Pogacar celebra su victoria en Hautacam.POOL LUCA BETTINIMUNDO
Y por último está el acicate de las heridas, de la mala noche por los rasguños de la caída llegando a Toulouse. Pogacar lucía hematomas por dentro y por fuera, un aparatoso vendaje en su brazo izquierdo. Que no le impidió volar por los Pirineos. «Nunca se sabe cómo reacciona el cuerpo después de una caída, pero ésta no ha sido tan grave. Sólo siento el dolor cadera si hago estiramientos acrobáticos, pero con el dorsal puesto me limito a pedalear. El Tour no ha terminado», resumió, avisando de la cronoescalada de hoy en Peyragudes y del etapón del sábado con final en Superbagnéres, Tourmalet incluido.
Pogacar saludó a Emmanuel Macron y habló algo cansado en sala de prensa después, donde reconoció que se encuentra en el "mejor momento de su carrera", un pico que intentará alargar lo máximo posible. Durante la etapa había tidado de intuición, agazapado entre los miles de movimientos que hubo entre Soulor y Borderes, desatando su furia lanzado por Narváez en Hautacam. Lo ascendió a 20'6 kilómetros por hora, para completarlo en 35:08, lejos eso sí del mejor registro -el del dopado Bjarne Riis en 1996 (34:40)-, pero más de dos minutos y medio mejor que su ascensión de hace tres años (Vingegaard lo hizo esta vez 56 segundos peor). Su victoria es además única por otro motivo: nunca había completado una etapa de una gran vuelta con una ventaja tan amplia sobre el segundo.
De origen humilde, su padre es vendedor ambulante de hortalizas, Antonio Blanco (Montalbán, 2000), Nono para su familia cordobesa, dejó el Real Madrid por la Segunda previo paso por el Cádiz. No hubo miedo en su decisión, sino amor por el fútbol y por jugar.
¿Parece que lleva jugando una vida y solo tiene 24 años ?
Para lo poco que llevo de carrera, es verdad que he vivido bastante y muy bueno casi todo.
¿Si echara la vista atrás, a Montalbán, lo habría imaginado?
Nunca. Te lo imaginas, lo sueñas, pero hasta que se cumple no eres consciente. Estás en tu pueblo jugando con tus amigos en la calle y tu ilusión es jugar al fútbol en Primera y vas dando pasos, debutas con el primer equipo... y ahí ves que el sueño se va cumpliendo.
¿Cuándo ve que puede ser real?
Cuando llegas al Real Madrid ya eres más consciente de que puedes cumplir el sueño. Es verdad que yo fui muy joven, con 13 años, y tienes mucho camino, pero pasan los años, y eres importante en todas las categorías.
¿Dudó alguna vez?
Hay un verano que vengo del pueblo, en juveniles, y la pretemporada ya se me hizo dura, luego la temporada tampoco fue bien y recuerdo llamar a mi padre llorando y decirle: "Dejo esto, quiero estar en el pueblo con mis amigos que es donde soy feliz". Me respondió que no iba a ser fácil, pero que si estaba aquí era porque tenía cualidades y tenía que trabajar duro para lograrlo y si no que me volvía y listo. A los dos días se me pasó, pero gracias a su consejo estoy donde estoy.
Cualquiera le dice que no a su padre, con la vida que lleva él.
Con lo que cuesta todo para llegar donde estás... No puedes echarlo a perder por un pensamiento o un mal día, en el fútbol o en la vida. Como para decirle a él que se levanta todos los días a las 6am, que lo voy a dejar.
¿El 18 de abril de 2021 cumplió un sueño o culminó un trabajo?
Fue un sueño y el mérito de todo el trabajo desde que empecé en el pueblo a jugar a lo que me enseñaron en la Fábrica. No lo esperaba. Un día muy especial el de mi debut, porque hacerlo con Zidane y con los jugadores que hay en el Real Madrid, es muy complicado, así que fue un día muy bonito.
El futbolista en un entrenamiento.Alavés
¿Hay diferencias entre el vestuario del Alavés y del Madrid?
Lo único que cambian son los nombres, salvando las distancias. Quiero decir que son grupos humanos muy buenos. Casemiro, por ejemplo, al día siguiente a debuta me daba consejos sobre que había jugado bien, pero que esto no acaba aquí y que tenía que seguir demostrando que podía jugar en el Madrid, que debía mantener la humildad. Que te lo diga un jugador como Casemiro, siempre me ha marcado. Me ha cuidado mucho y me he sentido muy protegido con él. Ahora en el Alavés, que también es un grupo humano muy bueno, está Kike con una gran trayectoria y es un tío espectacular. Son grupos humanos parecidos porque te aconsejan mucho.
¿Y se entrena igual?
Con el Madrid veías que el balón volaba, que no te podías despistar un segundo y una vez te meten en esa dinámica te acostumbras a ese ritmo, a mirar antes de recibir la pelota, a girarte, a jugar rápido y el filial, en cambio, iba a otra velocidad. Gente como Kroos, Luca o Casemiro saben lo que es el fútbol y tienen una intensidad que aprendes muchísimo.
¿Piensa qué sería de usted si hubiera seguido en el Real Madrid? Ahora que están sin 5.
Cuando firman a Tchouameni yo sabía que era el momento de salir porque estar ahí con los mejores jugadores es complicado y yo quería tener minutos y quién sabe si volver algún día. Ellos ahora tienen jugadores muy buenos, pero la verdad que la salida de Toni se nota porque era muy bueno y le daba mucho sentido al juego.
Sale al Cádiz, no va bien, y apuesta por un Alavés en Segunda, ¿le dio miedo?
No, cuando hablo con el director deportivo y con Luis [Gª Plaza], que también recibí su llamada, ni me lo pensé. Alguno me decía que era un paso atrás pero no pensaba eso. Sabía que para seguir creciendo, si tenía que jugar en Segunda, lo hacía. Me quedé el primer año de Ancelotti, pero no estaba teniendo la oportunidad que me gustaría.
¿Reprocha a Ancelotti su salida del Madrid?
No, Ancelotti también me dio muchos consejos y aprendí de él, pero si tú ves que no tienes esa oportunidad, lo mejor es salir y seguir creciendo. Al final no te puedes quedar ahí estancado.
¿Cómo ve a Luis? ¿Es muy diferente a Zidane o Ancelotti?
Cada uno tiene su estilo y siempre ha sido muy cercano al jugador. Nos trata muy bien y da oportunidades. Es su tercera temporada y creo que está siendo buena, estamos contentos. Ha conseguido hacer un gran equipo, sobre todo a nivel de vestuario, que es lo importante, porque esto lo sacamos juntos.
Blanco, en el posado de inicio de temporada.Alavés
Llega Simeone, ¿le gusta su estilo?
Lleva ya muchos años en el Atleti y tiene un estilo diferente... (se calla para pensar)
O sea, que no
No, no (risas) este año también está teniendo el balón. Tiene jugadores para manejar diferentes tipos de partidos, tanto haciendo un bloque bajo como manteniendo el balón.Tiene un mediocampo muy bueno y con grandes jugadores arriba para crear peligro al rival. Va a ser un partido muy complicado.
Tienen a Giuliano de espía
Está demostrando cómo es como jugador, no da un balón por perdido, lucha todo. Creo que va mucho con la identidad de lo que es el Atlético.
¿Debe ser duro entrenar a tu hijo?
No sé qué es más difícil si entrenar a tu hijo o que te entrene tu padre.
¿Se imaginas a las órdenes de su padre?
No, no (risas) él a lo suyo y yo a lo mío.
¿Qué le debe a sus padres?
Darles las gracias por ser la persona y el jugador que soy. El trabajo, la humildad, el no rendirte, pues son valores que de pequeño siempre me han inculcado. También mi padre es muy futbolero y en verano me iba con él y me enseñaba los controles, pases, tiros... si estoy donde estoy es gracias a ellos.
Se planteado ser padre
Lo hemos pensado muchas veces, pero somos jóvenes. Aunque llevemos ya muchos años, seguro que se acabará dando la oportunidad, pero todo tiene su momento y ahora estamos muy bien así. No hay que correr tampoco.
Normalmente, los futbolistas lo hacen todo antes
Nadie está preparado para ser padre hasta que se da. Yo miro a mis amigos y no me imagino a ninguno. Pero es verdad que la vida del futbolista nos lleva a ser más maduros. Y a algunos jugadores les lleva a ser padres y es bonito, pero también tiene que ser difícil.