Jenni Hermoso, futbolista del Tigres mexicano y de la selección española, explicó sobre su falta de minutos en la fase de grupos del torneo olímpico que “hay cosas que no tienen respuesta, ahora estoy aquí teniendo un rol diferente y aceptándolo, o no, es lo que me toca”.
La internacional, que fue suplente ante Japón y contra Nigeria no llegó a disputar ningún minuto, partió como titular contra Brasil y jugó 59 minutos, un tiempo que le pareció “poquito”.
“Por fin. Yo también lo esperaba. Estoy aquí también para disfrutar de esto. Me he sentido bien. Ha sido poquito, para que te voy a mentir. Al final el partido bien, 2-0, otros tres puntos y pensando ya en esos cuartos”, respondía a las radios RNE y Cope.
“Estoy perfectamente”, aseguró Hermoso. “Sigo siendo la misma jugadora que hace un mes, dos meses, tres días, me sigo sintiendo igual de bien”.
Sobre el partido, la futbolista analizó que “los equipos nos saben jugar a lo que ellos quieren para que nosotras no saquemos nuestro juego. Nos cuesta meter esos goles, nos cuesta ese juego fluido que tiene España, pero el fútbol a veces es así, no siempre vas a jugar bien. Hemos venido aquí con un objetivo y cada vez estamos más cerca”.
“Ha sido un partido un poco surrealista, con muchísimo tiempo parado. No sé qué tiempo con el balón corriendo hemos jugado. Ellas venían con esa mentalidad de tener un partido así, pero el fútbol acaba ganando”, apuntó Hermoso sobre el partido contra Brasil, que se alargó hasta los casi 25 minutos de tiempo añadido (7 en la primera parte y 16 en la segunda).
Por último, la máxima goleadora de la selección española apuntó que “tenemos que mejorar muchas cosas, pero ya pensamos en el siguiente partido”.
Después de lidiar con la herencia de dos Mundiales envenenados, Rusia 2018 y Qatar 2022, era el momento de observar la verdadera obra de Gianni Infantino en la FIFA. Empezaba, ya en 2018, con la concesión de un Mundial a Estados Unidos, con México y Canadá como acompañantes, y posteriormente con la creación de un Mundial de clubes que se disputaría, un año antes, en el mismo territorio, hoy territorio Trump. Una apuesta sugerente en lo logístico y económico, pero arriesgada, dadas las múltiples aristas del presidente de Estados Unidos.
El primer envite, en el concluido 2025, lo saldó Infantino con buena nota, dado que el Mundial de clubes ha sido un éxito que apunta a la consolidación del evento, pese a estrecheces del calendario y las quejas de los sindicatos de futbolistas y los entrenadores por las altas temperaturas. Pero el dirigente de la FIFA sabe que el plato gordo es el próximo año, por lo que, además de haber puesto el pie en la tierra de Donald Trump, ha utilizado todas sus dotes para engrasar en lo posible la relación con el actual inquilino de la Casa Blanca.
La mejor prueba es la concesión al presidente estadounidense del Premio de la Paz de la FIFA. Creado justo en 2025, parecía hecho ad hoc para el personaje, que lo recibió de manos del suizo en la gala que acompañó al sorteo del Mundial del próximo verano, el pasado mes de noviembre en Washington. Fue justo unos días antes de que Carolina Machado, la opositora venezolana, recibiera el Nobel de la Paz, por el que suspiraba el propio Trump. Para el estadounidense fue como recibir un Nobel de la Paz de chocolate.
Inmigración y aranceles
Desde que a principios de 2025, Infantino presentará al dirigente republicano el Mundial de clubes en el salón oval de la Casa Blanca, el presidente de la FIFA no ha perdido oportunidad de agasajar al hombre más poderoso del mundo, al que necesita de su lado para que el próximo Mundial sea un éxito. Compartido con México y Canadá, dos países con los que Estados Unidos continúa en tensión a raíz de la guerra arancelaria, es clave lograr una tregua en las tensiones de cara al movimiento de aficionados en las fronteras durante el verano.
La controvertida política de Trump, en particular en asuntos de inmigración, es compleja para las grandes organizaciones deportivas como la FIFA, en cuyos estatutos se es tajantes en cuanto a la no discriminación. La labor diplomática resulta, pues, clave. Es la especialidad del dúctil Infantino, de 55 años. El suizo, hijo de inmigrantes italianos, ya enfrentó críticas mayores antes y durante el Mundial de Qatar 2022, por la vulneración de los derechos humanos en el país del Golfo.
El políglota Infantino se mueve, asimismo, con una equidistante habilidad entre los poderes del fútbol, no únicamente en la arena de la política internacional. Un ejemplo es, en el centenario del Mundial, la concesión de tres partidos en Argentina, Uruguay y Paraguay.
La relación con Florentino
Con un pasado como 'aparatchik' de la UEFA, en la que fue secretario general, conoce perfectamente a los personajes y sabe dónde están los límites. Lanzar el Mundial de clubes en paralelo a la construcción de la Superliga parecía un desafío destinado al naufragio, pero el hecho de que Florentino Pérez se quedara prácticamente solo en el pulso contra la UEFA y el nuevo ECC, antigua ECA, permitió a Infantino tener al Madrid como a un aliado indirecto y un ferviente impulsor de su competición. Nadie fue tan elocuente de los beneficios del Mundial de clubes desde Estados Unidos como Florentino.
Infantino, el pasado 6 de diciembre en Washington.AFP
Al dirigente madridista había tenido de su lado, asimismo, justo antes de iniciarse 2025, al entregar a Vinicius el premio 'The Best', réplica del Balón de Oro. Lo hizo a la vez que daba el Mundial 2034 a Arabia de forma personalísima.
El Madrid, en pleno desembarque de Xabi Alonso, se quedó en semifinales del Mundial de clubes, masacrado por el PSG de Luis Enrique, pero dio empaque al torneo, ganado finalmente por el Chelsea, un triunfador inesperado. Eso bastaba para Infantino, que ahora puede retocar el modelo para que no se registren ausencias inesperadas, como la del Barcelona de Lamine Yamal.
El torneo, con 32 equipos, tuvo 2,4 millones de asistentes a los estadios (con llenos de hasta 80.000 espectadores), hecho que supuso un test muy positivo de cara al Mundial que debe celebrarse este año. La competición no se jugará obligatoriamente todos los años en el país o países donde vaya a disputarse después el Mundial absoluto, como sí ocurría con la Copa Confederaciones. Sería lo ideal desde la logística, pero la prioridad de la FIFA es su crecimiento como competición independiente.
Unicaja 81 Real Madrid 88
LUCAS SÁEZ-BRAVO
@LucasSaezBravo
Actualizado Domingo,
17
septiembre
2023
-
21:23Ver 2 comentariosLos blancos sufrieron ante el corajudo equipo...
Llegados a este punto, en las puertas de, ni más ni menos, unas semifinales de Eurocopa, a España le sale todo, incluso la puntualidad. A las 19.45 de este lunes apareció Luis de la Fuente en la sala de prensa del Allianz Arena, un estadio brutal, probablemente el que más de esta Eurocopa. El seleccionador está tranquilo, igual que Rodrigo, que habló tras él. España lo tiene claro. Han llegado aquí, pero no basta.
"Pase lo que pase mañana, estaré feliz, porque he visto un crecimiento exponencial del equipo. Estamos bien aquí, en semifinales, pero tenemos un problema: queremos más. Y no nos vamos a conformar. Queremos jugar la final", pronunció, en un discurso ambicioso, lejos del conformismo. Lejísimos, de hecho. "Todos tratamos de plantear partidos para ganar. El espectáculo tiene que ver más con una idea, con un modelo, y el nuestro se acerca al espectáculo si lo hacemos bien. Somos un equipo muy vistoso, pero aquí se trata de ganar".
De la Fuente definió a Mbappé como "un genio", "alguien que no necesita aparecer en el partido para solventarlo en dos acciones", alguien que "con un 50% de su nivel puede dar el 100% de cualquier otro", pero insistió en los suyos. Es más, ¿quién es mejor, Mbappé o Nico Williams?. "Para mí, mis jugadores son siempre los mejores. Me quedo con Nico".
El "injusto tratamiento" a Morata
Dijo Deschamps que, si alguien se aburría viendo a Francia, que lo tenía muy fácil: podía cambiar de canal, y le fueron con el cuento a De la Fuente. "Cada uno se aburre o se divierte con lo que quiere y yo con el fútbol siempre me divierto", zanjó, antes de hablar alto y claro sobre Morata. "Es totalmente injusto el tratamiento que se le dispensa a una estrella, un referente como Álvaro. Es un referente para nosotros".
Por su parte, Rodri dijo que no se fía un pelo del estado físico de Mbappé y mostró la misma ambición que su entrenador. "La generación dorada de España lo es hoy, pero en su día, cuando empezaron, tuvieron que hacer su camino, y en eso estamos nosotros también. Ellos abrieron el camino para ser campeones". "No vamos con miedo, vamos con la seguridad de lo que estamos haciendo, de que podemos ganar a cualquiera", finalizó el mediocentro del City.