Pasado el susto de Leipzig, el Real Madrid recibe al Celta de Vigo con un Carlo Ancelotti que ha aprovechado la rueda de prensa previa al encuentro para defender, sobre todo, la actitud de sus dos futbolistas estrella.
Jude Bellingham y Vinicius Jr han sido los principales protagonistas de las palabras del técnico italiano. Siendo, el brasileño, uno de los jugadores a los que el propio entrenador tanto en público como en privado, le ha pedido que modere sus actitudes.
No obstante, Ancelotti ha decicido tirar de archivo para defender a su pupilo. “He mirado un poco atrás en la historia y en la estadística… y nunca he visto un futbolista tan perseguido como Vinicius“, comenzaba el italiano que aseguraba que al brasileño “le dicen y hacen de todo”.
En esta ocasión ha pedido que sea “todo el mundo” el que cambie su actitud para con el brasileño. “Nunca ha pasado que un jugador de tanto talento esté sufriendo tanto”, declaraba Ancelotti y recordaba las acciones de Vallecas, en la que le dieron en la cabeza y Leipzig, jugada por la que se llegó a pedir la expulsión del siete del Real Madrid.
También ha merecido su defensa la nueva estrella blanca, JudeBellingham. A su juicio cree que la sanción al inglés de dos partidos por desconsideración a Gil Manzano en el partido ante el Valencia es “exagerada” porque no ha sido “un insulto”. Y espera el italiano que “no le hayan tomado la matrícula”.
La defensa del italiano se ha extendido también a Rodrygo, cuyo momento de juego hace que sea uno de los futbolistas más cuestionados en las alineaciones del italiano. Para Ancelotti la historia del brasileño en el Real Madrid es de “éxito”. “Este año no ha tenido continuidad para marcar, pero sí en el rendimiento. Cuando necesitemos gol, Rodrygo estará ahí”, mantenía.
El Real Madrid recibe a un Celta que se juega mucho, “como nosotros”, aclaraba el técnico, en un momento de juego en el que “puede que hayan bajado un poco el nivel”, según sus palabras. Pero espera recuperar la tensión que, opinaba, perdieron ante el Leipzig. “El equipo jugó poco preocupado. No arriesgamos en la presión, no creo que fuese cansancio psicológico, pero salimos un poco más pensando en que teníamos la ventaja”, apuntaba.
Para afrontar este partido ante los vigueses, Ancelotti se planteó la “filosofía Toshack”, pero con matices. “Puede ser que el miércoles quiera cambiar a todos, el jueves algo menos y el domingo… tengo que meter un poco de frescura”, admitía el italiano.
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LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Sábado,
23
diciembre
2023
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19:50El central sevillista pisó el escudo del Atlético al saltar al...
Ocurra lo que ocurra en la final de la Champions de Budapest habrá una fiesta en Kigali en Village Urugwiro (Hospitalidad de la Aldea), la residencia presidencial de Ruanda. El gobierno de Paul Kagame ha ido construyendo vínculos comerciales con los cuatro semifinalistas del campeonato con Visit Rwanda -organismo oficial de turismo-, ya sea en forma de patrocinios (Arsenal, PSG y Atlético) o de proyectos de formación y escuelas (Bayern de Múnich). Así que, ya sean Odegaard, Marquinhos, Koke o Neuer los que levanten la Orejona, en Ruanda, a 8.500 kilómetros de distancia de Budapest, se celebrará el título como algo propio. "Parece que somos el talismán de estos equipos", explica a EL MUNDO Maëva Haguma, directora Ejecutiva Adjunta del Rwanda Convention Bureau (RCB).
Haguma ha realizado un tour por Europa para chequear los clubes con los que Visit Rwanda ha alcanzado acuerdos de colaboración. Un vínculo que comenzó con el Arsenal en 2018 y que se ha extendido al PSG (2019), al Bayern (2023) y al Atlético de Madrid (2025). "La razón de estos patrocinios deportivos es alcanzar una mayor audiencia y eso se magnifica al estar presentes en los cuatro semifinalistas de una de las mayores competiciones mundiales. Eso nos permite comunicar más, reunirnos con otros posibles socios y pasar de la situación de que nos conozcan a realizar negocios", razona Haguma. Como estrategia de marketing, es un éxito sin precedentes.
Odegaard aplaude al público.EFE
El Arsenal fue el club elegido para iniciar esta estrategia deportiva que busca tanto dejar atrás el genocidio de 1994 a nivel de imagen , como buscar nuevas oportunidades de crecimiento para su PIB, en el que el turismo, especialmente de alto standing, es uno de sus pilares. "Visit Rwanda nació para eliminar el estigma de lo que piensa la gente de nuestro país, que es bonito, seguro y limpio, pero que nadie sabe nada de él», apunta Haguma. Ella también cuenta que eligieron el deporte porque es un sector que aporta valores y cuyo altavoz es mayor que otras opciones.
Visit Rwanda ha expandido su presencia más allá del fútbol, al que eligieron por ser un "deporte masivo en todo el mundo", hasta entrar también en la NFL a través de Los Ángeles Rams y en la NBA, con Los Ángeles Clippers. Se desconocen las cifras exactas de los acuerdos, pero se podrían situar entre los ocho y los 10 millones anuales tanto para el PSG como para el Atlético, cuya ropa de entrenamiento tiene como logo principal el Visit Rwanda, y algo más para el Arsenal, en torno a 13 millones, ya que la localización en el caso del equipo británico es en la manga de la camiseta de competición. El acuerdo con los gunners finaliza en junio de este año y Haguma aún no quiere deslizar cuál sera el próximo movimiento en este capítulo.
Luis Enrique da instrucciones a Marquinhos.Getty
Es una elevada inversión para un país cuyo umbral de pobreza se sitúa aún en un 27% ,según datos internos, pero en el que más de un 38% sobrevive con menos de tres dólares al día, según el Banco Mundial. "Esa inversión permite la entrada de otras inversiones en Ruanda, a veces debemos tener visión", justifica la directora Ejecutiva Adjunta de RCB. Aunque los vecinos, como la República Democrática del Congo, hayan denunciado precisamente ese estrategia como sportswashing y culpen al Gobierno de Kagame de contribuir a la crisis humanitaria que hay en la región. Acusan a Ruanda de valerse de milicias para sustraer valiosos materiales como oro, coltán y estaño del territorio del Congo.
A Kaguma no le gusta que se cuestionen los métodos ni la legitimidad de un jefe de estado como Paul Kagame, ex miembro de la fuerza rebelde Frente Patriótico Ruandés, que actuó tras el genocidio de 1994,y que ascendió al poder en el año 2000 como interino hasta que fue elegido en el año 2003. "Nuestro presidente ha sido elegido por el pueblo en unas elecciones justas y transparentes", defiende la ejecutiva. Ha triunfado en los comicios de 2003, 2010, 2017 y 2024, en los últimos obtuvo un 99% de los votos, lo que lleva a cuestionarse a organizaciones como Humans Rights Watch o Naciones Unidas acerca de las condiciones democráticas en el país.
Dudas internacionales
"Todo está bien, la gente está feliz. Te invito a que vengas y veas cómo es, la seguridad que hay la libertad de pensamiento y de opinión de la gente", insiste Haguma sobre la vida en un país que es el más seguro de África, según el estudio Gallup. Sin embargo, organizaciones como Amnistía Internacional cuestionan los autoritarios métodos que utilizan, como "las restricciones a la sociedad civil" o "los enjuiciamientos injustos de opositores políticos". "Nosotros no hemos renunciado a ningún derecho", responde Haguma en aras de esa seguridad en el palco del Metropolitano de Visit Rwanda tiene asignado desde el inicio de la colaboración.
La dirigente se vuelve a relajar cuando explica que estas colaboraciones van aparejadas a escuelas de desarrollo, que facilitan así el acceso al deporte a la juventud ruandesa y que se forjen vínculos que, de aquí a 10 años, haya puentes entre esta y los clubes europeos, como el Atlético de Madrid.
¿Por qué eligió el Atlético entre otros clubes españoles?
Existió un consenso de que Madrid era la ciudad adecuada para aterrizar en el contexto económico español
¿Y por qué el Atlético y no el Real Madrid?
Yo creo que porque tenemos algunos seguidores del Atlético en el equipo (risas). Aunque creo que también nos compenetramos con clubes con los que compartimos valores sentimentales.
Que si mascarillas, que si Vinicius, que si... los peores pronósticos se cumplieron. El mejor partido de la jornada, el derbi de Madrid, el que enfrenta a los dos equipos punteros de la capital, suspendido durante 10 minutos por lanzamiento de objetos a Thibaut Courtois, portero del Real Madrid. Ganaban los blancos por un gol de Militao antes de esa deplorable imagen. Empató Correa en el descuento tras un fuera de juego corregido por el VAR. El resultado, en estas circunstancias, era lo de menos (1-1).
El lío se montó por la celebración del cancerbero del gol del brasileño con sus seguidores. Les señaló en un gesto de complicidad que no sentó bien a la grada y se desató el bochorno. Dos avisos hubo de la megafonía al Metropolitano, Busquets Ferrer no quiso esperar a un tercero y mandó a los jugadores a vestuarios.
Resultaba increíble que, cuando uno espera que el protagonismo esté en el terreno de juego, se traslade por cuatro energúmenos a la grada. Y no terminó de volver al verde, porque el partido continuó raro y terminó agridulce para los intereses rojiblancos. Y eso que el comienzo había sido como una balsa de aceite. Ver para creer.
Volvía el Madrid a la seguridad del 4-4-2, al sistema que les dio el éxito el año pasado y que le permitía estar junto para aguantar el aprendido fulgurante arranque rojiblanco. No obstante, no hubo ese arranque, porque los colchoneros tenían estilistas arribas, no pánzers. Y es que, el papel todo lo aguanta, ver en la formación inicial del Atlético de Madrid el tridente con el que sueñan los colchoneros, era una concesión impropia de Simeone. Pero ya estamos acostumbrados a las sorpresas del técnico argentino y, seguramente, esta disposición tan ofensiva, por mucho que fuera en el otrora inexpugnable Metropolitano, era algo más que un guiño a la grada.
La primera parte fue el clásico primer round de boxeo, ese en el que ambos púgiles tantean la defensa del otro con amagos y golpes débiles, sin hacer mucho daño. El Madrid quería evitar el castigo del año pasado en el feudo rojiblanco y los colchoneros prefirieron probar primero el novedoso tridente antes de tirarse a la ofensiva.
Una de las puntas del tridente, la que más ha tardado en afilarse, fue la primera que avisó de su presencia en el derbi. Julián Álvarez jugó al gato y al ratón con Rüdiger en banda, aprovechando que estaba en su perfil contrario, y le amagó con jugar hacia atrás para arrancarse como un ciclón hacia Courtois. Al estar escorado, el argentino estrelló enel gigante. Por el lado blanco, Modric, la M de la BMV, avisó en dos ocasiones a la espalda de Reinildo, pero en una no pudo controlar y en la otra su pase atrás no encontró a Bellingham por la buena defensa de Le Normand. Luego avisaron Valverde con un disparo lejano y el inglés tras un buen robo arriba. En ambas ocasiones respondió con maestría Oblak, que le hizo un recorte a Vinicius, como si ambos se hubieran cambiado los papeles.
Estuvo moderado el brasileño en sus respuestas y en su juego. Cada falta que recibía terminaba en un saludo con el rival e incluso un precioso caño que tiró a Gallagher terminó con una deportiva felicitación del inglés. Sólo la grada le tenía como el rival más odiado, y quizás el brasileño necesitara algo de eso, algo de picante. Ni siquiera De Paul, otro jugador de sangre caliente y muy pendiente en las vigilancias del delantero para ayudar a Molina, sirvió para sacarle de su estado zen.
La chispa
Pesaba en el imaginario de los púgiles la derrota blaugrana en el Sadar. Un empate ya era recortar a un líder que había comenzado con siete de siete. Así que, a falta de 30 jornadas por delante, era un punto menos que recortar, tres para el Madrid, cinco para el Atlético. La cosa estaba para una jugada aislada o para una oportunidad a balón parado. Casi le sale, de hecho, una jugada ensayada tras un saque de esquina, pero Rodrygo la tiró arriba. No perdonó Militao en la segunda. La chispa que prendió la hoguera.
Volvió el partido con un ojo mirando a la grada y el otro al terreno de juego. Y buscó el Atlético un empate que se le había enfriado, más con la suspensión que con el gol en contra. Embotellaron los rojiblancos al Madrid más por empuje que por calidad, aprovechando el pase atrás de los blancos. Y ese empuje obtuvo premio en el añadido. Una jugada a trompicones de Correa. Aún hubo tiempo de que expulsaran a Llorente. Más fuego a la hoguera.