Las pruebas médicas del Real Madrid confirmaron que Vinicius sufre una rotura en el bíceps femoral del muslo izquierdo, lo que le mantendrá fuera de los terrenos de juego durante dos meses. A este problema, se suma una afectación en el tendón distal de su pierna izquierda, por lo que el brasileño no volverá a la competición hasta 2024.
Durante la mañana del sábado, Vinicius fue sometido en Madrid a una resonancia magnética que corroboró sus malos presagios. “Creo que es la misma lesión de la última vez”, adelantó el madridista en la zona mixta del Estadio Metropolitano de Barranquilla, donde la pentacampeona mundial cayó ante Colombia (2-1).
Y es que el pasado 25 de agosto, durante el debut liguero en Balaídos, el ‘7’ blanco abandonó el césped por el misma dolencia, aunque en la pierna derecha. Entonces, su periodo de baja se limitó a un mes y cuatro partidos fuera de las convocatorias de Carlo Ancelotti.
Tres goles en dos partidos
Ahora, el técnico italiano deberá afrontar los próximos compromisos sin seis de sus piezas clave –Thibaut Courtois, Eder Militao, Aurelien Tchouaméni, Eduardo Camavinga, Jude Bellingham y Vinicius- todos lesionados de diversa consideración. A esta extensa nomina se suman Kepa Arrizabalaga, Dani Ceballos y Arda Güler, víctimas también de molestias físicas.
Este contratiempo corta en seco la progresión de Vinicius, que en las últimas semanas venía recuperando su mejor nivel. Tras un mes sin marcar, el extremo se había reencontrado con el gol ante el Sporting de Braga (3-0). Sólo tres días más tarde confirmó sus buenas sensaciones con un doblete frente al Valencia (5-1).
Visitar San Mamés suele ser sinónimo de visitar al dentista. Se retrasa, se sufre y deja un amargor desagradable al salir. El Atlético lo vivió desde la llegada, con un retraso inesperado y molesto por las medidas de seguridad y lo terminó a la salida, con un obús de Berenguer para el que Oblak sólo pudo posar para la foto. Los colchoneros son muy vulnerables lejos del Metropolitano. Su gran racha este otoño había llegado en casa, salvo el desplazamiento a Getafe. Y el Athletic renació ante uno de sus rivales fetiche. [Narración y estadísticas, 1-0]
Y eso que los vascos este año no respiraban bien en las cumbres. Sus bajas ofensivas son sangrantes y la defensa no termina de cerrar bien la portería de un Unai Simón, que vive en una montaña rusa de emociones. El Atlético también sufre visitas asiduas a la enfermería, pero el fondo de armario de unos y otros es diametralmente diferente. Almada y Pubill serían titulares en el conjunto de Valverde. Afortunadamente, en la visita colchonera, el txingurri tenía disponibles a Nico y a Sancet y se notaron todo el encuentro.
La pubalgia tiene al menor de los Williams en versión Guadiana, aparece y desaparece del equipo según le permitan sus molestias y, lo que es peor, no siempre en sus vueltas disfruta de la explosividad que ha mostrado en temporadas precedentes. Y Sancet, quizás el hombre más imaginativo de los leones, tiene la misma irregularidad que Nico. Pero cuando el Athletic recupera esa presión asfixiante sobre los rivales, no necesita inventar. Así lo mostró en el minuto 10 cuando, tras un mal pase de Gallagher, Guruzeta no acertó a embocar un buen centro de Areso.
El Athletic empujó a los colchoneros hacia su portería, pero como en el refrán de la manta, su espalda se encontró desprotegida en ciertas jugadas estilo británico: pase largo, peinada y segunda jugada. Así encontró Julián a Almada que remató franco ante Simón y este respondió con brillantez. Resultaba extraño ver al Atlético recurriendo únicamente a la contra en los compases iniciales, no por voluntad, quizás, sino por momentos de juego y el inicio de los leones les obligó a ello.
Heridos por la dolorosa derrota contra el vecino rojiblanco en la anterior jornada, el Athletic salió con otra actitud, más firme, mandón incluso, y con mayor presencia ofensiva. Nico y Sancet influyen, claro, porque los bilbaínos no pueden vivir sólo de Berenguer. Aunque se hable menos de él, el centrocampista navarro tiene mucho fútbol en sus botas. Y entre los tres siguieron hundiendo a un Atlético que, más allá de balones largos, no encontró continuidad en su juego.
Guruzeta se lamenta por una ocasión perdida.Javier ZorrillaEFE
La presencia de Gallagher pone músculo y despliegue, pero le falta visión de juego para sacar al equipo cuando se reducen los espacios y Barrios no fue capaz de encontrar el tempo, ahogado entre el pujante medio campo bilbaíno. El Cholo pedía calma desde el banco, pero el Athletic no la permitía. Vértigo. La primera parte fue un suspiro. Intensidad y electricidad, pero poca contundencia y así lo reflejó el marcador.
Pudo desnivelarlo Julián al borde del descanso, pero su disparo se fue desviado. No está la Araña fina en este tramo del curso. Demasiadas defensas tiene que hacer el Cholo en cada rueda de prensa y no marca el argentino fuera de casa desde el primer encuentro ante el Espanyol. Simeone le brindó 65 minutos hasta que le sustituyó por Griezmann.
Más control, menos filo
Se incorporó Koke para ayudar más a Barrios e intentar cambiar el dominio del encuentro. El control cambió, pero la primera amenaza la puso Williams con una preciosa bicicleta y un pase atrás a Guruzeta que el delantero marrró. El partido continuó con mucho duelo, intercambio de posesión y llegadas, pero poco remate. No se terminaban de conseguir ocasiones claras y daba la impresión de que el primero que lograra romper el muro rival, alcanzaría la gloria.
El Athletic se encomendó a Nico, muy ágil y desequilibrante, y los rojiblancos, con Julián fuera, buscaron a Sorloth, pero el noruego necesita muchas para hacer gol. Berenguer en cambio, no. La que tuvo, la embocó desde la lejanía. Oblak no pudo hacer nada y las dudas rojiblancas lejos del Metropolitano se acrecentaron a un par de días de visitar Eindhoven. Dos partidos consecutivos, dos derrotas.
Patri Guijarro (Palma de Mallorca, 1998) no para de sonreír. Está feliz en su regreso a España tras una etapa alejada y con un foco perpetuo, porque no quiso ceder hasta que todo cambiara. Lo ha hecho y su fútbol, más brillante, ha vuelto.
Dice su entrenador en el Barça, Pere Romeu, que la ve en su mejor momento. ¿Lo siente así?
Soy muy autoexigente, cada año quiero estar mejor y mi forma de hacerlo es analizarme. Siento que lo voy consiguiendo. Este año he vuelto a mi posición y me halaga mucho que Pere vea eso.
Se perdió el Mundial por firmar aquella carta de las 15, tardó dos años en volver. Lo hizo en los Juegos y dijo que le costó. ¿Cómo está ahora?
Me costó adaptarme, es verdad. Llevaba bastante tiempo sin venir con la selección y me tomé ese proceso con calma. Ahora me siento más yo, me siento más la Patri del Barça, más Patri en el día a día, y eso lo demuestro en el campo.
Fueron muchos meses sin entrar en las listas, pero siendo protagonista porque se preguntaba por usted constantemente. ¿Cómo vivía eso?
Fue duro, fue duro. Tampoco pedía que lo que hice lo entendiese todo el mundo. Y llegó un punto que intenté centrarme en mí. Es verdad que los últimos meses fueron más fáciles hablando con Markel Zubizarreta y Gonzalo Rodríguez. Desde la RFEF intentaban calmarlo todo para que yo volviese estando segura y al 100%, que es como yo quería volver, sin ningún pero.
¿El grupo ha cambiado mucho con respecto al que dejó?
Todo el mundo mejora con los años y creo que tenemos una mezcla de veteranía con juventud que nos viene muy bien. Esa inocencia de las cosas nuevas y luego esa veteranía para enseñar también a las jóvenes. La mezcla nos va bien y se traduce en descaro en el campo. Fuera tenemos muy buenas conexiones y un buen rollo.
¿Son una selección más vertical?
Creo que no renunciamos a ese juego directo. Estamos acostumbradas a que España sea todo toque y no, también tenemos jugadoras rápidas que nos dan profundidad. Quizás eso las rivales no se lo esperan. Nos ayuda a desatascar partidos. En ese tipo de juego creo que hemos evolucionado mucho.
¿Que ya piensen, como dijo, «100% en fútbol», se traduce en el campo?
Por supuesto. Ahora tenemos la comida perfecta, recuperamos mejor con más fisios, psicólogo, viajes cómodos, gimnasio en todas las instalaciones...Esos detalles también marcan la diferencia en el campo.
Y cocinero...
Es que recuerdo que en Inglaterra [Eurocopa 2022] la comida siempre era la misma, y cuando estás en la élite, esos detalles importan.
Usted estuvo en el germen de FutPro, el sindicato de futbolistas. ¿Tiene una vena sindicalista?
No sé si tengo una vena sindicalista [risas]. Creo que las jugadoras tenemos que estar por nuestra lucha, hablar entre nosotras y que nuestra opinión sea válida. Eché una mano, pero FutPro es Amanda Gutiérrez.
Ahora tienen a Reyes Bellver en la RFEF, que fue abogada de FutPro.
Ese cambio fue importante para mí porque nos da feedback. Las jugadoras podemos hablar con alguien. Antes con Markel y ahora con Reyes.
También fue elegida asambleísta, ¿cómo decidió presentarse?
Nunca había habido futbolistas de FutPro que votasen y por fin pudimos. Para nosotras, votar al presidente de la RFEF fue como el sufragio femenino de 1933 en España.
Los jugadores y jugadoras normalmente huyen de dar opiniones...
Es verdad que hay que ser prudentes por la repercusión que tiene, pero creo que mientras tu opinión sea coherente y respetuosa, es la tuya. Aunque eso va con cada uno, hay gente más atrevida y menos.
Decía que en su posición hay que trabajar en silencio pero, ahora que Rodri es Balón de Oro, igual pueden gritar un poco.
Estuve presente en la gala y la verdad es que estoy muy contenta de que un mediocentro sea Balón de Oro. Trabajamos en silencio, pero yo me siento muy valorada por mis compañeras y, con eso, estoy contenta.
Rodri, Busquets o Keira Walsh, ¿con cuál se queda?
Igual con Busquets. Es verdad que yo de pequeña me fijaba mucho en Virginia Torrecilla y en Andrés Iniesta. Con Virginia he tenido la suerte de jugar, y ahora me fijo en Tere Abelleira o Keira Walsh. Para mí son las tops mundiales.
Fue la primera chica que acabó el bachillerato en La Masia. ¿Cómo era vivir allí?
Fui la única chica y, la verdad, es que me acogieron bastante bien. Compartí tanto con futbolistas como con jugadores de basket y estuve muy a gusto. Esa facilidad que da el Barça me vino muy bien, porque para mí era clave acabar el bachillerato.
¿Y fisioterapia la ha acabado ya?
No he podido, por las prácticas. El tema es que no puedo hacer sólo unas prácticas deportivas, tengo que hacer más y no me da la vida.
De Alexia han dicho que en esta Eurocopa está más fuerte, más sabia y más letal, ¿la ve así?
Sí, la llevo viendo así todo este año, con su inteligencia, con su sabiduría, con su calma. Es una apasionada del fútbol y me alegra mucho verla feliz, que se sienta tan Alexia y que lo demuestre en el campo.
No sé si le van a dejar seguir siendo la DJ del vestuario o le va a durar poco
De momento está yendo bien, así que no hay razón para cambiar [se ríe].
Aventúrese, cansados de 'La Morocha' y la 'Potra Salvaje', ¿cuál cree que será la canción de la selección en esta Euro?
Ahora estamos con muchos remix, no te sabría decir una en concreto. De hecho, algunas me han dicho '¿qué ponemos?' Y aún no hemos elegido. Tengo que pensarlo. Espero seguir ganando y que volvamos a tener otra entrevista y poder decírtelo.
¿Y la Queens League? ¿Cómo fue aquello de ser embajadora?
Bueno, era algo nuevo, quería ver cómo era porque la gente lo seguía mucho.... Ahora no lo estoy siguiendo tanto, pero es un proyecto diferente, guay, en el que la gente se lo pasa muy bien.
¿Quién es la reina del ping pong en la concentración?
Salma y Cata son muy buenas.
¿No van a poder con ellas?
No, son bastante buenas. Es verdad que Pina y Vicky también lo hacen muy bien, pero Salma y Cata creo que son las mejores.