Una ex gimnasta denuncia abusos en la federación alemana: “Trastornos alimenticios, entrenamientos punitivos, amenazas y humillaciones a la orden del día”
La ex gimnasta alemana Tabea Alt ha denunciado en sus redes sociales los abusos de los que fue víctima por parte de la Federación Alemana de Gimnasia.
“Durante años, se puso deliberadamente en peligro mi salud haciendo caso omiso de las prescripciones médicas y permitiéndome hacer gimnasia con varias fracturas (huesos rotos) y enviándome a competiciones”, señala.
Según cuenta, no es un caso aislado. “Trastornos alimenticios, entrenamientos punitivos, analgésicos, amenazas y humillaciones estaban a la orden del día”, cuenta. Pasado el tiempo, asegura que es ahora cuando es consicente de que lo que ella y sus compañeras sufrieron fue “maltrato físico y mental sistemático”.
La alemana, que representó al país en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, escribió hace tres años una carta a los entrenadores alemanes, al seleccionador nacional y al presidente de la DTB, entre otros cargos de responsabilidad, haciendo públicos los abusos que había sufrido y proponiendo “sugerencias explícitas” sobre cómo podría implicarse ella misma para evitar que los jóvenes talentos de la gimnasia vuelvan a pasar por lo mismo que ella. “Pensé que había dado un primer paso haciael cambio, pero no condujo a nada”, reconoce.
Su empeño está puesto en “Evitar que las carreras de los jóvenes deporitstas acaben antes de haber empezado”.
¿Qué sería del Madrid sin Mbappé? Pues. Un guiñapo, un muñeco, un equipo, sin equipo. Es una barbaridad que al Madrid le puedan meter tres goles, un equipo que en España sólo sería un Segunda División.
Alonso tiene la defensa que que no tiene defensa. No están los titulares. Ni el portero. Aun así, un Real Madrid debe tener un esquema, un sistema para salvar las circunstancias. Pero no tiene nada, sólo pompas de jabón. Aunque no tenga los titulares.
No es justo que ni los cuatro goles de Mbappé de ese fenómeno llamado Mbappé, no sean suficientes para golear a un Olympiacos, que roza el rídículo en Europa. Y que el Madrid acabara pidiendo la hora en los angustiosos minutos finales.
No entiendo a un desesperado y desquiciado Alonso ante un equipo tan simple. Jamás entiendo sus cambios y como destroza a su equipo en las segundas parte. No se acuerda que es el entrenador del Real Madrid.
Lanza al inútil Ceballos, que es un desastre y sólo es un incordio. Para mí es como un agente doble, con órdenes de otro equipo para destrozar al Madrid. Y sólo quería Alonso calmar el partido ante un rival de broma. De locos.
Y en pleno desaste de Xabi Alonso quita a Asencio y mete a Tchouaméni en la defensa, con lo que destroza el centro del campo y lo suple nada menos que por Brahim. Ese cambio es sólo una barbaridad de un entrenador al borde del abismo.
Un equipo como el Madrid no puede pedir la hora ante un mediocre adversario. Es como si imaginativamente, Alonso quisiera anular los cuatro goles de Mbappé, que no es sólo es el héroe. Es un mago como Houdini.
El genio hizo un triplete en siete minutos. Una goleada de locos. Algo de un dios que juega con él.Y mete un cuarto que es como si hiciera besar al cielo. Una locura. Como decir Olympiacos 3 - Mbappé 4. No ha existido otra historia.
Creo que Xabi está con la marca de la sospecha en todo lo que hace. Le apoya la Casa Blanca sólo diplomáticamente, cuando todos sabemos que al todopoderoso no le gusta. Y lo ha sentenciado.
Se salva por Mbappé, pero eso no puede ser cada partido. Cuando desaparezca Houdini, Alonso va a la calle. Tiene demasiados problemas en la mente, demasiadas balas fallidas. No sabe qué hacer con el Madrid y es como si no supiera todavía qué banquillo ocupa.
Y me dirán que sigue ganando, que está entre los ocho primeros de la Champions. Pero no es el Real Madrid. Es auténticamente el Real Mbappé
Vienes de un marzo negro, de una depresión de resultados preocupante y atisbas el domingo con los periódicos informando de un tropiezo de los colosos. Estás lejos, pero quién sabe... Es imposible, pero y si... Tienes que ganar todo y ellos perder bastante, pero quizás...
Toda época oscura tiene final. Tras semanas de lluvia, siempre sale el sol. La luz es Barrios. Hay que sentir para seguir creyendo. Y el canterano lo hizo, y con él, el Atlético, que remontó el gol de Agoumé con un tanto de penalti del de siempre y la fe del número 8. [Narración y estadísticas, 1-2]
Quiere creer y soñar el Sevilla. Poco importan las dos últimas y dolorosas derrotas, que su temporada en casa sea floja, por decirlo educadamente, y que la planificación deportiva sea cuestionada día sí, día también, por la grada del Pizjuán. De hecho, uno de sus fichajes más cuestionados, Lucien Agoumé, quiso transmutarse en Toni Kroos, ahora que estamos en cuaresma, y cuando despertaba el partido metió un putt con el interior desde el borde del área para batir a Oblak. Quedaba un mundo, pero la declaración de intenciones no era mala.
El Atlético, por su parte, empezó vago, con una presión desordenada y un bloque medio, como sin saber si morder o esperar. Un sueño para un Sevilla que tiene una identidad extraña este año, más largo que compacto y con querencia por el juego directo. Jugadas de cuatro pases y gracias. En una de esas, Ejuke desbordó a Molina para ponerla en el corazón del área pequeña, Oblak y Le Normand salvaron el segundo antes de los primeros 20 minutos.
Entonces llegó uno de los errores, habituales este curso, que impiden que el Sevilla aspire a mayores hazañas. Un balón que no iba a ningún lado en el área, Badé decidió perseguirlo como un búfalo hasta que arrolló a Gallagher. Penalti incuestionable y esta vez, pese a la historia interminable del doble toque, lo pateó Julián y lo introdujo en la portería de Nyland. El partido empezaba de nuevo con media hora menos.
Julián celebra su tanto.Jose Manuel VidalEFE
Sevilla y Atlético son espejos en esta fase de la temporada. Jugando a destellos, acodados en sus mejores jugadores y con poco control del juego. Uno de esos destellos lo protagonizó Lukebakio, la estrella sevillista, la única esta temporada, puso un pase medido a Akor que lo estrelló ante un atento Oblak. Lo dicho, poco fútbol y muchas oportunidades. Las defensas, especialmente la rojiblanca, apáticas. Aunque Badé, a veces, no sabía qué portería guardaba.
Simeone apremió a sus pupilos que terminaron apretando al final de la primera parte. Tras 45 minutos en tercera, decidieron jugar en sexta los cinco del descuento. A estas alturas de liga ya no te puedes permitir tirar una parte a la basura y menos tras la mala experiencia ante el Espanyol. Aún así, si Gallagher hubiera resuelto mejor una contra tres para uno, el Atlético se habría ido uno arriba en el marcador. Inmerecido, sí, pero a falta de ocho jornadas hay que ganar por lo civil o por lo criminal.
Sacó Simeone a Molina en el descanso, cuya primera parte no iba a pasar a la historia, y la segunda comenzó parecida al inicio del encuentro, intensidad sevillista y ocasión de Akor, bien resuelta por Lenglet y luego otra de Kike Salas. Ambas provocadas por errores de Griezmann en salida. Cada vez se explican menos los minutos que el Cholo concede al francés. Una cosa es respetar la historia, que la tiene e inmejorable, y otra que sea intocable en un maratón de partidos ya complicado para un veinteañero, imposible para un veterano.
Oblak recoge objetos del césped.Jose Manuel VidalEFE
Lo retiró en el minuto 55 por Sorloth y también saltó al terreno de juego Koke, ausente el último mes. El equipo creció en intensidad, pero el partido se interrumpió por una protesta contra la directiva por parte de la grada Gol Norte. Soto Grado detuvo la contienda cinco minutos tras la caída de decenas de objetos.
Lanzamiento de objetos
Tardó un tiempo el Atlético en recalentarse tras el parón y aprovechó la electricidad de Riquelme, que salió por un invisible Giuliano, para volver a empujar hacia la portería de Nyland. Precisamente, podría haber desnivelado el marcador el canterano rojiblanco si Gallagher hubiera puesto bien el pase atrás. Estaba solo en el punto de penalti. El Cholo vio el momento y quiso prolongarlo con Lemar, más toque y profundidad que el inglés al que sustituyó, pero casi lo lamenta después de que Badé, tras un córner, por poco adelantara a un Sevilla que ya se centraba más en aguantar que en atacar.
El Atlético, pese al cansancio, pese a la depresión, nunca dejó de creer y tuvo que ser un canterano, el que tiene marcado el escudo en el pecho, el que aprovechó el tropiezo de los titanes en el descuento. Barrios puso la izquierda tras un gran eslalon y Nyland solo pudo mejorar la foto. A tres del Real Madrid y a siete del Barça, Imposible... o casi.
La Fiscalía ha avalado la decisión de la jueza de prorrogar el caso Negreira y ha rechazado la pretensión planteada por una de las defensas, a la que se adhirió el FC Barcelona, de que quedase sin efecto, al ver "infundadas" sus "sospechas" de que se acordó fuera de plazo.
Así lo sostiene la Fiscalía Anticorrupción en un escrito, al que ha tenido acceso EFE, dirigido a la Audiencia de Barcelona para apoyar la decisión de la titular del juzgado de instrucción 1 de Barcelona, Alejandra Gil, que el pasado 26 de febrero prorrogó otro medio año la investigación del caso Negreira, sobre los pagos del FC Barcelona al ex vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) José María Enríquez Negreira.
La Fiscalía y la acusación ejercida por el Real Madrid pidieron a la jueza que prorrogara el caso, medida que la magistrada adoptó en una resolución fechada el 26 de febrero pasado -el plazo expiraba al acabar el mes-, al entender que el procedimiento podía "dilatarse" porque no habían declarado los investigados.
Miguel Capuz, abogado del ex director de Deportes del Barça Albert Soler, presentó un recurso ante la Audiencia de Barcelona, al que se ha adherido la defensa del FC Barcelona, para exigir que se revocase la prórroga argumentando que en la anterior no se practicó diligencia alguna y que no estaba justificado que se prolongara.
En su escrito, la Fiscalía Anticorrupción sostiene que no existe "motivo racional alguno" para sostener las "sospechas infundadas" de la defensa de que el auto se pudo haber acordado fuera de plazo, ya que el letrado de la administración de justicia acreditó que el archivo se generó el mismo día que se firmó, el 26 de febrero.
Además, sobre la "falta de motivación" de la prórroga que invocaba la defensa, la Fiscalía remarca que la declaración de los investigados -que por motivos de agenda se ha fijado ahora para el próximo 18 de septiembre, fuera de los seis meses del alargue que acordó en febrero-, puede propiciar la práctica de nuevas diligencias.
La Fiscalía también argumenta que, pese a que antes de la prórroga no se había citado a los principales investigados, entre ellos a los expresidentes del FC Barcelona Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, ello no invalida que se alargue la instrucción porque es una diligencia que debe ser asumida "esencialmente como una manifestación o un medio idóneo de defensa".
Es más, la Fiscalía resalta que el Tribunal Supremo ha validado interrogatorios a los investigados practicados fuera de plazo, por lo que con "más motivo" se debe aceptar si "como es el caso", se acordó dentro del plazo de una de las prórrogas acordadas.
En este caso, seis investigados por los pagos del FC Barcelona a Negreira -su pareja y su hijo, los expresidentes Rosell y Bartomeu, y dos exejecutivos del club- han sido citados a declarar el próximo 18 de septiembre, fuera de última prórroga acordada en febrero, que expira el 1 de ese mes.
Este retraso en las declaraciones de los investigados puede dar munición a la defensa en su ofensiva ante la Audiencia de Barcelona para provocar la nulidad del caso con el argumento de que la instrucción se ha prorrogado injustificadamente.
La anulación de las últimas prórrogas del caso Negreira, una cuestión sobre la que próximamente se tendrá que posicionar la Audiencia de Barcelona, amenazarían la instrucción de la causa, que se inició hace ya más de dos años, porque no podría enviarse a juicio sin que los investigados hayan prestado declaración.
Hasta el momento, el único de los investigados que ha comparecido en la causa es Enríquez Negreira, quien se limitó a comunicar al juez que se acogía a su derecho a no declarar, tras intentar sin éxito quedar al margen de la causa alegando que sufre demencia.