El pulso entre Lando Norris, Max Verstappen y Oscar Piastri para proclamarse campeón del Mundial 2025 se resolverá el próximo domingo en el GP de Abu Dhabi. De momento, el británico cuenta con 12 puntos sobre el piloto de Red Bull, mientras su compañero en McLaren queda a 16 de distancia. Este desenlace a tres bandas en la última carrera, donde Norris vuelve a partir como favorito, reeditará algunas de las batallas más memorables de la F1.
A lo largo de estos 75 años de historia hubo 10 ediciones en que el título se resolvió en la última carrera con tres aspirantes en liza. Desde 1950, con Juan Manuel Fangio, Nino Farina y Luigi Fagioli en el GP de Italia, hasta el memorable cierre de 2007, con Lewis Hamilton, Fernando Alonso y Kimi Raikkonen en el GP de Brasil. Sin olvidar las resoluciones de 1959, 1964, 1968, 1974, 1981, 1982, 1983 y 1986.
Sin embargo, la única vez que cuatro pilotos llegaron con opciones a la última carrera fue en 2010, cuando Alonso se presentó en el GP de Abu Dhabi con 24 puntos de ventaja sobre Hamilton, 15 sobre Sebastian Vettel y ocho sobre Mark Webber. Finalmente, un clamoroso error en la estrategia de Ferrari terminaría dejando en bandeja el título al alemán de Red Bull.
Hoy, 15 años después, Norris, Verstappen y Piastri regresan a Yas Marina para dilucidar un Mundial con numerosos puntos en común respecto a 2007. No sólo por las zozobras internas de McLaren, que le han hecho desperdiciar una amplia ventaja, sino por los asombrosos paralelismos en las cifras. Si trasladamos el sistema de puntuación de 2007 al actual, Raikkonen partió también con 12 puntos de déficit, al igual que sucede hoy con Mad Max. Estos son todos los escenarios posibles el próximo domingo:
Norris será campeón si:
– Gana la carrera
– Termina segundo
– Termina tercero
– Termina cuarto y Verstappen no gana la carrera
– Termina quinto y Verstappen no gana la carrera
– Termina sexto y Verstappen no gana la carrera y Piastri no gana la carrera
– Termina séptimo y Verstappen no gana la carrera y Piastri no gana la carrera
– Termina octavo y Verstappen queda tercero o peor y Piastri no gana la carrera
– Termina noveno y Verstappen queda cuarto o peor y Piastri no gana la carrera
– Termina décimo y Verstappen queda cuarto o peor y Piastri queda tercero o peor
– No puntúa y Verstappen queda cuarto o peor y Piastri queda tercero o peor
Verstappen será campeón si:
– Gana la carrera y Norris queda cuarto o peor
– Termina segundo y Norris queda sexto o peor y Piastri queda tercero o peor
– Termina tercero y Norris queda noveno o peor y Piastri no gana la carrera
Piastri será campeón si:
– Gana la carrera y Norris queda sexto o peor
– Termina segundo y Norris queda noveno o peor y Verstappen queda cuarto o peor
El Mundial 2025 se dirige, inexorable, hacia un desenlace en la última carrera entre dos pilotos del mismo equipo. Un hecho que sólo admite un precedente en la F1 moderna. Fue en 2016, cuando Nico Rosberg privó del título a Lewis Hamilton. Hoy, antes de tomar la salida en el GP de Hungría, Oscar Piastri cuenta con 16 puntos de ventaja sobre Lando Norris. Un margen tan exiguo que nadie, en el seno de McLaren, considera definitivo. De hecho, Zak Brown, CEO del equipo, fantasea con que la resolución, el 7 de diciembre en Abu Dhabi, reedite para la escudería de Woking aquellas inolvidables batallas entre Alain Prost y Ayrton Senna.
El carácter metódico de Piastri, un piloto que minimiza los errores, recuerda de algún modo a Prost. "Siempre he dicho que Oscar no tiene ruido en la cabeza. Eso le permite procesar la información disponible para mejorar muy rápidamente", ha comentado Andrea Stella, team principal de McLaren. A los 23 años, con apenas dos y medio de experiencia en la F1, el australiano luce ya ese aura de los elegidos. De los pilotos carismáticos que no necesitan alharacas en el podio, de los que prefieren la calculadora a las emociones.
Nicole, madre y compañera en cada circuito, ha confesado una anécdota. Durante una reciente salida en bicicleta, ella sufrió un accidente y salió despedida por encima del manillar. Al llegar a casa, consultaron el pulsómetro de Oscar. "Así que tienes corazón, aunque jamás lo parezca", le dijo. El pasado abril, Piastri prefirió no atacar a Norris en Suzuka, aun sabiéndose superior en ritmo, para no comprometer su plaza en el podio. Era la tercera cita del Mundial, pero ya sólo pensaba en el título. De su regularidad habla otro dato: desde el GP de Brasil 2023 enlaza 40 carreras consecutivas sin un abandono.
40 carreras sin abandonos
La gélida autoridad de Piastri, ese modo en que irradia confianza, contrasta con el estilo de Norris. A los 25 años, el británico sigue siendo un piloto impredecible, que reúne golpes de genio con errores flagrantes. Un chico atormentado y ferozmente autocrítico ante los periodistas, que aún arrastra las secuelas de tantos duelos perdidos ante Max Verstappen en 2024. No por azar tuvo que esperar 110 carreras y 15 podios antes de bañarse con el champán de la victoria (GP de Miami 2024).
Las comparaciones con Senna son odiosas, pero Norris también luce una formidable velocidad a una vuelta y cuenta con una legión de aduladores. Aun sin las sensaciones de Piastri al volante, ha optimizado sus recursos y seguirá enganchado hasta el final. Incluso tras haber perdido todos los cuerpo a cuerpo frente a su compañero, incluido el funesto episodio del pasado 15 de junio en Montreal. Entonces embistió al australiano antes de estamparse contra el muro. "Ambos queremos jugar duro y competir limpio. Y eso va en ambos sentidos", sentenció tras su único cero del año.
Apenas dos semanas más tarde, Piastri y Norris protagonizaron una fantástica batalla, a lo largo de 15 vueltas, en el Red Bull Ring. Entonces fue el australiano quien midió mal, dejando a McLaren a un suspiro del gran fiasco. Las escenas trajeron a la memoria lo sucedido entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg, hace nueve años, en esa misma pista. Los ánimos venían ya caldeados desde el GP de España, así que Toto Wolff tuvo que mediar para que Mercedes no estallara en mil pedazos. Los codazos de aquella última vuelta fueron de una gravedad intolerable.
Piastri, por delante de Norris, el pasado domingo en Spa.EFE
Casi cinco meses después hubo que asistir al esperpento de Marina Bay, con Hamilton ralentizando peligrosamente a Rosberg para dejarlo en las fauces de Sebastian Vettel y Verstappen. Una advertencia del pasado proyectada hacia nuestros días. Ahora no queda margen para las papaya rules, el código interno de buenas prácticas que rige en McLaren para imponer la sensatez. Piastri y Norris saben que la gloria se resolverá por centímetros en el cuerpo a cuerpo. Ya no sólo se trata de saber cuándo y dónde. Hay otra pregunta aún más acuciante: ¿habrá juego limpio?
Mark Webber, agente de Piastri, conoce de sobra este tipo de manejos desde su explosivo Mundial 2013 frente a Vettel. En el paddock aún se hacen chistes con aquella saga del multi-21 en Red Bull. Por contra, Mark Berryman, representante de Norris, presume de un perfil bajo, más del agrado en la cúpula de Woking. Y es que aunque Brown y Stella suspiren por la épica definitiva en Abu Dhabi, ninguno querría reeditar el infausto episodio de Senna y Prost en el GP de Japón de 1989.
Un motor que no se rompe
Entonces, Le Professeur movió cielo y tierra para que la FIA retirase la victoria a Senna, remolcado por los comisarios. Un año más tarde, ya con Prost en Ferrari, el brasileño juró venganza y la obtuvo en la curva 1 de Suzuka. ¿Cómo afectarán los nervios a Norris en el último triplete del año? ¿Se atreverá Piastri a sacar del asfalto a su adversario para forzar un doble abandono que le allane el camino hacia el título?
De momento, el dominio papaya resulta casi insultante. No sólo porque Ferrari (248 puntos), Mercedes (220), Red Bull (192) ni siquiera alcanzan con sus dos coches los registros de Piastri (266) y Norris (250) por separado. También por la fiabilidad del MCL39, el único coche con motor Mercedes que aún no ha sufrido contratiempo mecánico alguno. Ni el primer título de Piastri ni el de Norris será recordado precisamente como brillante, pero sus protagonistas sí pasarán a la posteridad si todo acaba en las 58 vueltas del GP de Abu Dhabi. El próximo 7 de diciembre podremos salir de dudas.
Si alguien esperaba a Christian Horner metido en su caparazón o rehuyendo a las cámaras, a menudo impertinentes, es que no conoce su carácter. Antes del mediodía de ayer, el jefe de Red Bull se pavoneaba por el paddock con la frente alta y una amplia
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El juicio más importante en la historia del fútbol británico comenzó ayer, bajo un manto de secretismo, en el Centro Internacional de Resolución de Disputas (IDRC) de Londres. La primera vista de un proceso que amenaza con llevarse por delante la dinastía del Manchester City, acusado de vulnerar las normas financieras de la liga inglesa. Tras una investigación de cuatro años, la propia Premier League ha decidido enviar a su campeón ante una comisión independiente, que será quien resuelva su suerte. Mientras el club propiedad del Abu Dhabi United Group niega todos los cargos, amparado en lo que considera un «amplio espectro de pruebas irrefutables», el resto de grandes de Europa aguardan noticias sobre el futuro del imperio sky blue.
¿Qué cargos se le imputan?
En total son 115 infracciones, desglosadas de la siguiente manera: 54 por no proporcionar información financiera (2009-2018), 14 por ofrecer detalles precisos sobre los pagos a jugadores y directivos (2009-2018), cinco por incumplir las normas del Fair Play Financiero (FFP) de la UEFA (2013-2018), siete por incumplir las normas sobre beneficios y sostenibilidad de la Premier (2015-2018) y 35 por no cooperar con las investigaciones de la Premier entre diciembre de 2018 y febrero de 2023.
¿Cuáles son las acusaciones más graves?
Los cargos que más deben preocupar al City son los relativos a la inyección de ingresos tras inflar los acuerdos de patrocinio de la aerolínea Etihad, así como la ocultación de costes al no declarar pagos por derechos de imagen y algunos salarios a su ex entrenador Roberto Mancini. Muchas de estas presuntas infracciones se descubrieron gracias a las revelaciones de Football Leaks publicadas por la revista alemana Der Spiegel, que la entidad citizen considera «fuera de contexto», dado que, a su juicio, esos mails y mensajes de texto fueron «pirateados o robados».
El escudo del City, en el Etihad Stadium.EFE
¿Cuánto durará y cuándo habrá veredicto?
Se espera que las vistas se prolonguen durante al menos 10 semanas, por lo que, en el mejor de los casos, habría que esperar hasta finales de noviembre. Sin embargo, ni siquiera tras este periodo se prevé una sentencia inmediata. Al menos así sucedió el pasado octubre con el Everton, un caso mucho menos complejo resuelto tras un mes de espera. Ante la posibilidad de que sea declarado inocente de algunos delitos y culpable de otros es probable que todo se prolongue durante mucho más tiempo, por lo que nunca habría nada definitivo hasta los primeros meses de 2025.
¿Qué suerte correrá si es declarado culpable?
El abanico de sanciones oscila entre males menores, como una multa económica o una deducción de puntos en la clasificación de la Premier, a otras que bien podrían calificarse como históricas: ser despojado de alguno de sus títulos o el descenso a la Premiership, la segunda categoría del fútbol inglés. En 2020, la UEFA ya impuso al City una prohibición de participar en la Champions durante dos años por inflar los ingresos de patrocinio entre 2012 y 2016, aunque su apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) le salvó del castigo. La temporada pasada, el Everton perdió seis puntos y el Nottingham Forest otros cuatro por incumplir las normas sobre beneficios y sostenibilidad de la Premier. El Leicester City, por contra, evitó una penalización similar tras ver estimado su recurso.
¿Cómo afectará a Pep Guardiola?
La gloriosa etapa del técnico, campeón de las últimas cuatro ediciones de la Premier, podría sufrir un severo revés precisamente ahora que va a cumplir su último año de contrato. El firme respaldo de Pep Guardiola a sus superiores, reiterado durante los últimos meses, contrasta con su anterior amago de abandono: «Ya les he dicho que, si me mienten, al día siguiente no estaré aquí», advirtió en 2022, sin nombrar al jeque Mansour bin Zayed Al Nahayan. Un castigo ejemplar también arrojaría muchas dudas sobre el futuro las estrellas de la plantilla, incluido Erling Haaland.
Haaland, durante el último partido ante el Brentford.AFP
¿Quién decide finalmente?
Desde febrero de 2023, cuando comenzó a trabajar, un panel independiente ha venido preparando las vistas, que se celebrarán a puerta cerrada. De momento se desconoce la identidad de estos expertos, encargados de publicar la sentencia por escrito.
¿Quiénes ejercerán como abogados?
El equipo jurídico del City lo dirige Lord Pannick, un ex abogado de Boris Johnson y la Reina Isabel II que ya trabajó con el club durante sus pleitos con la UEFA. Sus honorarios rondan los 5.000 euros la hora. En cuanto a la Premier, lo más probable es que cambie de letrado. Si hace un año contrató al bufete Linklaters, ahora se espera que trabaje con Adam Lewis, un experto en derecho deportivo.
¿Se esperan recursos?
Este tipo de casos no pueden recurrirse ante el TAS, pero las partes podrían apelar y organizar una nueva vista con otro panel. Tampoco conviene perder de vista las exorbitantes costas judiciales, dado que tras seis años de procedimientos, los honorarios de los abogados ya se cifran en decenas de millones de euros.