No quería que fuera una revancha y así lo dijo, pero algo diferente se respiraba en el Metropolitano, lejos de la burbuja arábiga. Lo notó el Diego Simeone cuando llegaba al Metropolitano entre una marea de gente y lo notaron los jugadores que apreciaron esa energía antes de entrar en el terreno de juego. “Nos encontramos con algo maravilloso. Te emociona”, expresaba Diego Simeone sobre un partido de octavos de la Copa del Rey.
Lejos de dejarse contagiar por el ardor de las masas, Simeone decidió no ir a tumba abierta a por el Madrid, fue más como el agua, poco a poco erosionando al rival hasta darle el golpe de gracia por la grieta que se le abrió en la recta final de la prórroga. “En el fútbol no hay merecimiento ni revancha, hay un partido nuevo cada vez”, admitía el Cholo tras la victoria ante el Real Madrid.
Una victoria que iguala el duelo particular entre él y Carlo Ancelotti con nueve encuentros ganados para cada uno y cinco empates. Dos de los tres últimos derbis, jugados ambos en el Metropolitano, fueron para los rojiblancos.
El balance total del técnico argentino, en cambio, es negativo frente al Real Madrid. Desde que llegó al banquillo hace ya 11 años, Simeone ha obtenido 11 victorias, 11 empates y 18 derrotas en 40 enfrentamientos. Las más duras, las de las dos finales de la Champions League que incluso le hicieron pensar si continuar en el equipo rojiblanco.
Lejos queda aquel sufrimiento y también la época, entre 2000 y 2013 donde el Atlético fue incapaz de ganar un partido a su gran rival. Pero la llegada de Simeone lo cambió todo. “Ellos son el mejor equipo del mundo”, concedía el argentino en rueda de prensa y concluía después: “Pueden hacer gol de muchas maneras y por eso ganan casi todos los partidos, pero nosotros competimos bien”.
Definitivo Griezmann
Los goles de Riquelme y sobre todo de Griezmann, un golazo alabado por Simeone en rueda de prensa por la persecución de Vinicius al francés y por su perfecta finalización, inclinaron la balanza en una prórroga que “últimamente siempre caía para el otro lado”, contaba Koke Resurrección en el postpartido.
Pese a la victoria, el argentino admitió que el Madrid llegaba con menor tiempo de preparación para este partido, algo que también hizo el capitán atlético, aunque ambos admitieron que “merecieron la victoria” y especialmente Griezmann, según reveló Koke, para terminar el homenaje que el club le hizo al inicio del choque.
Una victoria que los rojiblancos han querido dedicar también a su gente cuyos ánimos recordaron al Cholo a aquella eliminatoria europea ante el Liverpool. “Lo del autobus me ha gustado, pero sobre todo ganar. La gente ha estado incluso mejor que nosotros”, comentaba Koke.
Sandor Martín (Barcelona, 1993) dio su primera hostia oficial cuando apenas tenía seis años. Lo tuvo que hacer en Francia, donde el reglamento para los deportes de contacto en categoría infantil estaba más desarrollado. Desde entonces, son 25 años ininterrumpidos (o casi) zurrando contrincantes con mayor o menor suerte, más lo primero que lo segundo, en el cuadrilátero. "El boxeo es mi ADN, me entra por las venas 24/7 y lo voy a llevar hasta el día que me muera, es mi gran amor", apunta el púgil a EL MUNDO.
Un amor interrumpido durante más de un año por circunstancias y cancelaciones extrañas. "Hay gente que se podría haber venido abajo con la espera, pero yo me lo he tomado con filosofía, paciencia y resiliencia y ahora a por el objetivo", revela. En diciembre de 2023, Sandor mandaba a la lona a Marcouchi en el cuarto asalto en su último combate oficial. Era la victoria 42 de su carrera, pero sería una de sus tres derrotas, la que sufriría contra Teofimo López en Nueva York un año antes, la que le colocaría como aspirante al campeonato mundial de superligero en junio de 2023. "Ahora ya sé cómo respira Nueva York y puedo hacerla bailar a mi son", cuenta el boxeador sobre aquel combate en el que el mundo del boxeo coincidió en que le robaron.
Así, más de dos años después de esa derrota por decisión dividida y casi uno y medio desde su último duelo en el ring, el púgil catalán aspira esta madrugada del sábado al cinturón del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en categoría superligero. "A veces da vértigo soñar tan alto porque los sueños se cumplen y estoy muy cerca de hacerlo", apunta sobre su duelo contra el imbatido Alberto la Avispa Puello (23-0-0) en el que vivirá los "45 minutos más importantes de su existencia". "A día de hoy vivo por y para esa pelea", añade.
El cinturón de la CMB en disputa.David RamirezAraba
Quizás se podría decir que Sandor nació para ese combate o al menos, para momentos como este. Hijo de un entrenador de boxeo y de una propietaria de una tienda deportiva, el camino hacia los guantes parecía estar marcado desde niño. "Jamás lo hice obligado, pero sí condicionado por ser el negocio familiar y luego, a base de trabajo y constancia, sin ningún secreto, se me dio bien", afirma el actual campeón de Europa desde 2019 tras vencer a Andrea Scarpa en Barcelona y haber defendido su título con éxito en dos ocasiones.
Fue bajo la estricta batuta de su padre, Rafa, propietario del gimnasio KO Verdún y actual entrenador, el que le mantuvo enfocado en el colegio, en una vida ordenada, alejado de malas compañías y centrado en una filosofía de trabajo y disciplina aplicada al deporte y a la persona que es a día de hoy. "Si lo miramos con perspectiva, pues creo que la inversión ha sido positiva", admite el boxeador.
Martín guantea con su padre.David RamirezAraba
Sandor es y siempre ha sido un tío tranquilo, pese a que su rápida zurda en el cuadrilátero dé la impresión de ser la mordedura de una víbora. El boxeador catalán dice haber siempre evitado los problemas y hace poco reveló cómo, en un intento de atraco en Barcelona, prefirió correr a enfrentarse a su agresor. «Tijera contra puño, gana tijera», bromea sobre una situación que, por desgracia, se está volviendo más habitual en su ciudad. De hecho, el púgil critica las políticas que permiten que haya más delincuencia en la capital catalana y le preocupa por el futuro que vaya a vivir su hija de 18 meses.
Un bebé que llegó casi cuando fue nombrado aspirante al título mundial y que ha visto a su padre más veces en el gimnasio que en casa. Es su mujer y su familia quienes se ocupan de ella para que Sandor pueda estar centrado. "Yo, muy agradecido y ahora toca devolvérselo con una victoria", apunta sobre la dureza del largo campamento que ha tenido que afrontar para esta cita, casi siete meses, y de la importancia del descanso como pilar para una buena preparación física. "No es lo mismo dormir ocho horas que cuatro y cuatro y levantarte tres veces", y añade con media sonrisa: "Si por no haber dormido te llevas cuatro hostias, la cosa se complica". Como reafirma el púgil, perder un partido para un futbolista es un daño menor a perder un combate, ya que en el boxeo no suele haber segundas oportunidades.
El púgil catalán practica con el saco.David RamirezAraba
A él le va a llegar la suya algo tarde, 31 años, la misma edad con la que se hizo con su primer título mundial Javier Castillejo, el Lince de Parla. Fue en 1999, una época en la que el boxeo no tenía que competir contra la pujanza mediática de las MMA y la figura de un Ilia Topuria que es un fenómeno planetario. "El boxeo es un gigante dormido", explica Sandor sobre un deporte que dice que sólo en Cataluña realiza más veladas que las Artes Marciales Mixtas en toda España. Pide más transparencia y un cambio en su estructura para devolverle el brillo de antaño.
Y eso él lo conoce bien porque además de deportista de élite también es promotor de combates de boxeo con su empresa Barcelona Boxing Nights y colabora con Ibai Llanos en la organización de La Velada del Año. Asegura que mucha gente se apunta a gimnasios enganchados por los eventos del streamer y que hoy se dedican al boxeo. Además, afirma que este tipo de eventos ayuda a eliminar la "estigmatización" que, dice, vive hoy el deporte que se lo ha dado todo.
El bucal que llevará el boxeador en la pelea con Puello.David RamirezAraba
Le queda subir un escalón más, el que le convertiría en el Guerrero numero 13, es decir, el decimotercer campeón mundial español masculino. Hay 15 entre los dos sexos. Será en Brooklyn, un lugar que estará más con Puello, pero en el que no espera ninguna encerrona. "Siempre me ha motivado pelear fuera, el ambiente hostil y la gente en contra es como más a gusto me siento", apostilla un boxeador que esta madrugada no duda que volverá a España con el título de la CMB de superligero en su cintura.
"Mañana va a ser un gran partido de Griezmann, estoy convencidisimo". Era el Simeone más confiado en el renacer de su estrella, el entrenador que necesita motivar a una leyenda que se está apagando en esta parte de la temporada, la más importante. Pero el francés no respondió ante el Real Madrid en Champions a las palabras de su técnico en la previa y, con el Atlético fuera de Europa, necesita recuperar su mejor versión para los tres torneos que le quedan a los rojiblancos, especialmente en LaLiga.
El de Mâcon lleva apenas un gol en los últimos once encuentros de competición doméstica. En este periodo le ha hecho dos al débil Salzburgo en Champions y otro al FC Barcelona en el loco encuentro de ida de semifinales de Copa del Rey que terminó con empate a cuatro en el marcador. Precisamente, los culés, su ex equipo, visitan el Metropolitano este domingo y no son el rival que mejor se le da al siete del Atlético. Les ha hecho siete goles y cinco asistencias en 33 duelos contra ellos frente a los, por ejemplo, 14/6 que ha firmado contra los leones, su rival predilecto, en 35 partidos.
Igualmente, no es una cuestión de un rival u otro, es, quizás, un bajón de rendimiento que se observa desde finales del año pasado. El francés había empezado como un tiro. En los primeros tres meses de este curso había sumado 11 goles y seis asistencias, mientras que actualmente sus números son de 16 tantos y siete pases de gol. En lo que llevamos de marzo, la página estadística Sofascore, le da su peor nota de los últimos 12 meses, apenas un 7,1. En diciembre, por ejemplo, ese guarismo se elevaba a 8.0.
2.934 minutos en 41 partidos
No son raros estos bajones de rendimiento en el francés. En la temporada pasada anotó 16 tantos en los 24 primeros partidos, y en los duelos restantes tan solo convirtió ocho. Algo más abrupta fue la 21/22, donde realizó siete goles en los primeros 20 duelos, mientras que en el segundo tramo del curso únicamente cosechó uno.
Uno de los motivos, y se puede ver en el campo, es la falta de frescura por un exceso de minutos. El delantero es el futbolista de campo más utilizado por Simeone con 2.934 en 41 partidos, 35 de ellos como titular, aunque no haya completado los 12 últimos. Le sigue Julián Álvarez con 2.861, pero con dos partidos más, 43. La diferencia entre ellos es que el primero hace 34 años en menos de una semana mientras que el argentino acaba de cumplir 25.
El francés junto a Diego Simeone.JAVIER SORIANOAFP
Simbolizan ambos el cambio generacional entre estrellas. Mientras la de Griezmann parece un sol que se apaga lentamente, Julián representa el nuevo fulgor que llega para reclamar el espacio aún ocupado por el francés: máximo goleador en la historia del Atlético de Madrid con 197 tantos y uno de los mejores asistentes con 83 pases de gol.
Son muchas las temporadas que el galo lleva siendo el máximo artillero del equipo rojiblanco, concretamente siete de las nueve que ha estado bajo las órdenes del Cholo. Son incontables los halagos del técnico a su futbolista y el apoyo que le brinda tanto dentro como fuera del campo. "Nos da un salto de calidad", "es diferente", "es especial", ha ido lanzando a lo largo de los años y el francés siempre ha respondido.
De hecho, el galo retrasó la evidencia de su bajón de rendimiento con jugadas puntuales. Pero la realidad le terminó por alcanzar especialmente en su último encuentro liguero. Ante el Getafe, el delantero tuvo 15 pérdidas en 41 acciones con balón, un pobre 67% de acierto en el pase, un remate y ningún duelo ganado. Es el derbi madrileño el partido que menos presencia en el juego ha tenido y en el que peor porcentaje de pases ha completado de los últimos cinco.
Cambio entre Griezmann y Sorloth.Juanjo MartínEFE
Este pequeño bache no pasa desapercibido a la hinchada. Las redes sociales se han llenado de comentarios de aficionados que reclaman la presencia de Sorloth en el once inicial. Lo cierto es que el noruego siempre ha respondido saliendo desde el banquillo y es el suplente más goleador del Atlético con siete tantos de los 14 que lleva en total.
Igualmente, muchos rojiblancos esperan la enésima resurrección de la leyenda rojiblanca. El partido perfecto será el de este domingo, ante el que fuera su equipo, en el que compartió vestuario con Messi y al que igualará si pisa el césped del Metropolitano. Serán 520 partidos para situarse junto al argentino como los jugadores extranjeros con más duelos en LaLiga española. Otra muesca para la estrella, hoy apagada.
Un ventilador enorme rompe el silencio en la capilla de la Resurrección. El representante Jorge Mendes y el ex futbolista Joao Moutinho se sientan en las primeras filas del edificio junto a la familia Silva. Enfrente, dos féretros de color marrón, cerrados, con los restos mortales de Diogo José Teixeira Da Silva, Diogo Jota, y André Silva, su hermano menor, presiden un velatorio por el que pasará todo Gondomar a lo largo de este viernes. Al interior se llega tras atravesar un enorme pasillo de coronas de flores que mandan compañeros del futbolista, agencias de representación, clubes... pero también vecinos de la localidad que se quieren acordar de estos dos hermanos cuyo fallecimiento ha trascendido las murallas de esta pequeña localidad vecina a Oporto.
Si uno recorre los pasos que dieron los hermanos Silva, Diogo y André, ese camino está ligado a una pelota, lo primero, y a una portería, si había, después. Ana Oliveira, vecina de la familia cuando aún vivía en una casita humilde de Sao Cosme, en lo alto de Gondomar, tenía ambas cosas. Su hijo jugaba al fútbol con los hermanos en la calle sin asfaltar en la que se situaba su grupo de viviendas. Luego coincidiría con André en el Gondomar. "Tengo una tristeza muy grande", explica a EL MUNDO desde el balcón de su casa, contigua a la de los Silva, y rompe a llorar sin consuelo.
La muerte de los dos jóvenes ha golpeado duramente este humilde barrio de una localidad limítrofe a Oporto y desde la que se puede oler el mar, aunque no sea completamente costera. Apenas hay movimiento por unas calles mitad de asfalto, mitad de arena. En una de ellas para su pequeño camión repleto de material de obra Angelo Oliveira, otro amigo de la familia. "Eran muy buenos chicos, muy queridos, estaban todo el día jugando al fútbol", cuenta el albañil, y se despide: "La vida, por desgracia, pasa".
Cientos de personas hacen cola para dar su último adiós a Diogo Jota y su hermano André, este viernes en Gondomar.AFP
A apenas 100 metros de su casa, por la parte de atrás, está la escuela básica Aguiar, donde estudiaron hasta secundaria tanto Diogo como André. Un nuevo campo de fútbol, con las redes de las porterías ajadas, recuerda a estos dos niños que "siempre estaban alegres" y que "eran muy sociables" apuntan desde la institución.
Los Silva dejaron esas humildes casas bajas cuando Jota comenzó a triunfar en el fútbol, pero la abuela materna permanece en ese rincón de Gondomar al que ya no pueden volver dos de sus hijos predilectos. Una enorme cruz preside otro campo de fútbol que da entrada a la rua Minhoteira, la antigua calle de los Silva, como si fuera un homenaje improvisado a lo que ocurriría un 3 de julio de 2025 en el kilómetro 63,300 de la autovía A-52 que une Pontevedra y Benavente.
Aunque, si hay un lugar en el que brille con luz propia el recuerdo de los futbolistas es en las instalaciones del Gondomar Sporting Clube, el equipo del pueblo y en el que varias imágenes gigantes de Diogo Jota presiden tanto el estadio de Sao Miguel, donde dieron las primeras patadas al balón ambos chicos, como en las oficinas, donde se ha instalado un altar improvisado en el que hay numerosas velas, mensajes, flores y muchas camisetas de la institución.
Fernando Ferreira, ex entrenador de Diogo Jota, en el altar del Gondomar SCLNV
Fernando Ferreira, ex dirigente y ex director de las Escuelas del Gondomar SC, ha querido venir a presentar sus respetos a los jóvenes fallecidos. El hombre, de unos 70 años, se queda inmóvil ante el altar mientras contiene el llanto. "No tengo palabras porque por mucho que quiera, no me salen", explica a este periódico, y recuerda cómo el abuelo de los chicos, el señor Alberto, no se perdía ningún partido de los hermanos.
Dicen que André era el que tenía potencial para llegar más alto, pero Jota siempre aseguró que lo conseguiría. Lo cumplió, como muestra el respeto y el cariño de una afición y un club como el Liverpool, que ha planteado retirar el dorsal del portugués, el número 20, en su primer equipo. "Los rivales siempre tenían mucho respeto por Jota porque era muy humilde" destaca. "No merecían este final... nadie lo merece", concluye con la voz entrecortada.
Son momentos difíciles en esta población de casi 170.000 habitantes. Este viernes, Luís Filipe Araújo, presidente de la Câmara Municipal de Gondomar, había decretado día de luto y suspensión de las actividades. Las banderas de los edificios municipales ondeaban a media asta. "Estamos muy dolidos, hablamos de dos chicos muy jóvenes que siempre, especialmente Diogo por su popularidad, estaban disponibles para cualquier acción solidaria que se les requiriera", comentaba a EL MUNDO.
El primer edil aún no se puede creer que la última charla que tuvo con Jota fue para ofrecerle una condecoración de la ciudad por haber ganado la segunda Nations League con Portugal. No quiere pensar en futuros honores para los fallecidos que está seguro llegarán, pero insiste en que el dolor que viven en estos momentos no les permite pensar en esas coas.
El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa (derecha) visitando la capilla ardiente.MIGUEL RIOPAAFP
Araújo y parte del consistorio fueron los responsables de recibir al presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, en el velatorio de los futbolistas en la capilla de la Resurreción poco antes de las tres de la tarde. Por allí también pasaron el primer ministro, Luís Montenegro y el entrenador y hoy mandatario del Oporto, André Villas-Boas, entre otros. A las cuatro de la tarde se abrió al público para que quien quisiera pudiera rendir un último adiós a los futbolistas.