El esloveno vence en la cuarta etapa de la París-Niza y es el nuevo líder de la ronda francesa. En esta temporada ya suma seis triunfos
Pogacar celebra la victoria en la cuarta etapa de la París-NizaA-C. PoujoulatAFP
Asoman las rampas y las pulsaciones se disparan. Tadej Pogacar, con un impulso incontrolable, salta como un resorte para vencer en el primer gran asalto de montaña a su enemigo más cualificado. Victoria y liderato del esloveno en la cuarta jornada de la París-Niza, cita en la que derrotó al danés Jonas Vingegaard en dos kilómetros tremendos, en el tramo final al ascenso al puerto de Loge des Gardes. Espléndido duelo entre los dos fenómenos del ciclismo moderno.
En el mini Tour de invierno, Pogacar y Vingegaard se marcaron estrechamente en las carreteras mojadas de los valles cercanos al Macizo Central. Terreno de emboscadas en una jornada que arrancó con una escapada en la que se metieron Calmejane, Ballerstedt, Gregaard, Skaarseth, Eenkhoorn, Warbasse y Houle, cazados a 15 kilómetros de meta, en el sprint bonificado, en el que Pogacar sumó dos segundos antes de llegar a las faldas de Loge des Gardes (6,7 kilómetros de longitud, al 7% de desnivel medio). El esloveno, desde que comenzó la ronda francesa el pasado domingo, ha ido acumulando tiempo en esos sprints porque sospecha que la carrera se resolverá por un margen diminuto. Acudió a la salida de este miércoles con 11 segundos de desventaja respecto al jefe de filas del Jumbo (ganador en la novedosa crono por equipos del martes).
Vingegaard entendió que la mejor defensa es una ataque y a falta de cuatro kilómetros para la meta retó a Pogacar con un acelerón que rompió el pelotón. El esloveno aguantó la ofensiva sin excesivas dificultades. Se colocó a la espalda del danés y esperó al grupo de los mejores. El marcaje entre ambos fue aprovechado por el francés David Gaudu para saltar en busca de la victoria de etapa.
El arreón del francés espoleó a Pogacar y a falta de dos kilómetros aceleró para desprenderse de Vingegaard, que durante 500 metros se empleó a fondo para no quedar descolgado, pero su capacidad de sufrimiento llegó al límite cuando Pogacar contactó con Gaudu. Francés y esloveno volaron hacia la meta ante la desesperación de Vingeggard. En dos kilómetros cedió 44 segundos
Pogacar, que nunca regala nada a sus adversarios, no se conformó con obtener el liderato de la carrera, sino que impuso esa insuperable y característica velocidad en subida para anotarse la victoria de etapa. Doble premio en el primer gran asalto de la temporada con su adversario más notable.
Sexto triunfo de Pogacar en una temporada pletórica, antes había sumado la Clásica de Jaén y tres etapas y general en la Vuelta a Andalucía. Casi nada.
El confesor de Tadej Pogacar es el Kapo del pelotón. El ciclista más deslumbrante del siglo pone su destino en las manos prodigiosas de un vasco. Joseba Elguegazal es un masajista vizcaíno de 42 años que lleva unido al esloveno desde hace un lustro. Ambos coincidieron en la Vuelta a España y desde entonces son inseparables. En un año, entre carreras y concentraciones, coinciden durante más de 200 días. Kapo, que trabajó en la granja de su padre y fue portero de discoteca, estudió fisioterapia y pronto se abrió paso en el ciclismo. Empezó en el Caja Rural y en 2019 le contrató el UAE. Nadie conoce mejor los músculos del genial esloveno.
Joseba es uno de los capitanes del ejército español de Pogacar. El bicampeón del Tour, en su reto de reconquistar la Grande Boucle, se ha rodeado de 24 hispanos que sobresalen por su altas prestaciones. Al frente de todos ellos se encuentra Josean Fernández'Matxin', un vasco de 53 años, el máximo responsable técnico de la escuadra patrocinada por Emiratos Árabes Unidos, con sede en Magnago (Italia). Él descubrió a Pogacar. Es el padre, tutor y guía del fenómeno. El preparador de Basauri comparte la gestión del UAE con los italianos Mauro Gianetti y Andrea Agostini.
El UAE teams, cuyo presidente es Matar Suhail al Yabhuni Al Dhaheri, que cuenta con la absoluta confianza del príncipe heredero de Abu Dabi, funciona como una empresa, en la que trabajan cerca de 80 profesionales y 40 corredores. Los ciclistas españoles son Juan Ayuso, 21 años, estandarte de una nueva generación, que este sábado se estrena en el Tour de Francia; Marc Soler (30), que también estará en la salida de Florencia y que es uno de los gregarios preferidos de Tadej Pogacar; Igor Arrieta, un navarro de 23 años, hijo de un ex ciclista y preparador deportivo del Movistar, que no va al Tour, y Pablo Torres, un madrileño de 18 años, integrante del equipo nodriza.
El ángel de la guarda
UAE desplaza al Tour a ocho corredores y a alrededor de 30 especialistas y técnicos. Entre ellos destaca la figura de Alejandro Torralbo, considerado el mejor mecánico del mundo. Este cordobés de 61 años lleva en el ciclismo más de 40, ha trabajado con Indurain, Olano, Ullrich, Chava Jiménez, Sastre, Valverde. Él es el más veterano de los cuatro mecánicos desplazados y se ocupará de la puesta a punto de la bicicleta de Pogacar y de sus siete compañeros. El esloveno, además de Ayuso y Soler, contará con la ayuda del portugués Joao Almeida, el franco-ruso Pavel Sivakov, el belga Tim Wellens, el británico Adam Yates y el germano Nils Politt.
Torralbo compartirá tertulias y sobremesas con su amigo Paco Luna, un masajista valenciano de 55 años que ya cuidó a Marco Pantani y que ahora es el ángel de la guarda de Ayuso. En el Tour cada corredor cuenta con un masajista. En este departamento también están integrados Lucio Domínguez, un manchego que trabajó en el Kometa de Alberto Contador; Cristian Batanete, un ovetense de 40 años, y José Teixeira, un vasco de 67, que es otra institución en el World Tour, con larga trayectoria en formaciones de primer nivel. Ellos colaborarán esporádicamente en el Tour ejerciendo labores de intendencia, en varias ocasiones se les verá en los arcenes de la carretera entregando bidones a los corredores.
El UAE también cuenta con la colaboración de Daniel Ortega, un fisio experto en deportes de resistencia (atletismo, natación y triatlón) y Víctor Moreno, recuperador y profesor en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Este alicantino es un apasionado del deporte, ha recibido el Premio Nacional de Investigación por un trabajo sobre las lesiones de los futbolistas.
Espaguetis con queso y pimienta
La evolución de Pogacar está controlada desde larga distancia por Íñigo San Millán, un vitoriano de 52 años. Es profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado, donde realiza trabajos clínicos y de investigación en metabolismo celular, especialmente en diabetes, enfermedades cardiometabólicas y cáncer. Compatibiliza su labor de Alto Rendimiento en el UAE con la preparación de la primera plantilla de fútbol del Athletic de Bilbao.
Pogacar mantiene una sintonía especial con Esteve Ramírez, porque nadie prepara mejor su plato preferido: espaguetis con queso y pimienta. Este cocinero de 34 años, que a los 22 se marchó de Barcelona a Francia para aprender el oficio, se unió al equipo en 2019. También estará en el Tour y cuenta con dos estrechos colaboradores: Luis Fernando Olalla e Israel Ruiz.
Pogacar y sus gregarios, en Florencia.AFP
Esteve Ramírez adereza los platos siguiendo las instrucciones de Gorka Prieto, un navarro de 34, reputado nutricionista. El diseña los menús y vigila la dieta. A Pogacar le insiste en que debe ser prioritaria la ingesta de hidratos de carbono, con el consumo de arroz, pasta, quinoa, boniatos, cereales y patata. También le advierte de que debe tomar las mínimas cantidades de grasas y huir de los risottos, aceite y postres con mantequilla.
En la sección de entrenadores figura Didac Navarro, un valenciano de 48 años que fue contratado por Matxin en 2022. Fue seleccionador español de ciclismo en pista en los Juegos Olímpicos de Pekín. También destaca Javier Sola, un sevillano de 37 años, que llegó en 2023 y que es profesor de Ciencias del Deporte en la Universidad de Loyola. Cumple su segunda temporada junto a Pogacar.
La nómina del ejército español se completa con el biomecánico David Herrero, un bilbaíno de 44 años, ex ciclista del Euskaltel, experto en la preparación de pruebas de contrarreloj, y con el abogado Íñigo Landa, licenciado por la Universidad de Deusto, experto en el asesoramiento a deportistas y a entidades deportivas. Un ejército multidisciplinar para la reconquista del Tour.
La adrenalina le hizo saltar de la cama con los primeros rayos del sol. Ducha rápida y listo para dirigirse a Valdebebas y estrenar oficina. Xabi Alonso tiene prisa por enseñar su libreto. A las 7.30 horas de este lunes accedió a las instalaciones del centro deportivo del Real Madrid y poco después ya tenía todo preparado para la primera reunión con su staff técnico: Sebas Parrilla (segundo entrenador), Ismael Camenforte (preparador físico), Alberto Encinas (ayudante técnico) y Beñat Labaien (analista de sistemas y estrategias). Luis Llopis, preparador de porteros en la etapa de Carlo Ancelotti, también se ha unido al grupo de trabajo del tolosarra.
El Real Madrid difundió una imagen en la que aparecían los seis técnicos sentados alrededor de una mesa blanca, cuatro ordenadores. Xabi Alonso trabaja con una tablet. También aparecen papeles y gráficos de campos de fútbol.
En nuevo entrenador llegó a su despacho casi tres horas del primer entrenamiento con sus jugadores, marcado para las 11.00. Durante ese tiempo, el ex preparador del Leverkusen también saludó y se reunió con diferentes empleados de Valdebebas. A muchos ya los conocía de su anterior etapa como entrenador en las categorías inferiores.
Sólo cinco en plenitud
Alonso enseñó a sus colaborares una hoja de ruta en la que figura como apartado más inminente la planificación del Mundial de Clubes, que arranca el próximo domingo y en que el Real Madrid no debutará en la fase de grupos hasta el miércoles 18, contra el Al Hilal (21.00 horas). El domingo 22 se medirá al Pachuca (21.00 horas) y el viernes 27 al Salzburgo (3.00 horas). Al club blanco le interesa este torneo por el prestigio que otorga ser su primer ganador y por los suculentos ingresos económicos que puede conseguir el vencedor, unos 125 millones de euros.
El equipo viajará el próximo sábado a Estados Unidos y se alojará en una selecta zona de Palm Beach, al norte de Miami.
Xabi Alonso diseña un campeonato sin saber exactamente con qué efectivos dispondrá. En el primer entrenamiento del lunes sólo contó con cinco integrantes de la plantilla en plenitud de condiciones: Lucas Vázquez, Raúl Asencio, Fran García, Dani Ceballos y Rodrygo. También citó a 10 canteranos: Fran González, Jacobo Ramón, Mestre, Fortea, Aguado, Yusi, Chema, Marío Martín, Víctor Muñoz y Gonzalo.
A la espera de los lesionados
El vasco espera recuperar en las próximas jornadas a los lesionados Courtois, Carvajal, Militao, Alaba, Brahim y Valverde. Este lunes, el polivalente centrocampista uruguayo sólo se ejercitó en el gimnasio. En las próximas horas se reincorporarán los internacionales Modric, Mbappé, Tchouaméni y Bellingham. En principio, no podrá contar con los lesionados de larga duración: Rüdiger, Mendy, Camavinga y Endrick.
Una de las grandes novedades será la presencia de Dean Huijsen (20 años), el central de la selección española que será presentado en el mediodía del martes. El lateral británico Trent Alexander-Arnold (26) podría ser presentado el jueves, poco antes de hacer las maletas con dirección a Miami. Allí llegarán directamente Lunin, Vinicius y Güler.