La RFEF se libra del último amaño de la trama de Rubiales porque el contrato está sin firmar

La RFEF se libra del último amaño de la trama de Rubiales porque el contrato está sin firmar

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se va a librar del último amaño de la trama de Rubiales a favor de la constructora Gruconsa porque el contrato con la constructora se encuentra sin firmar. La entidad que preside en estos momentos Pedro Rocha no había suscrito antes de la gran operación judicial desplegada hace unos días el acuerdo con la empresa a la que se adjudicaron obras por valor de 1,3 millones para reformar la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.

Según ha podido saber EL MUNDO, no sólo no se ha firmado el contrato con la entidad acusada de sobornar al ex presidente de la RFEF, Luis Rubiales, sino que tampoco se han llevado a cabo los trabajos ni se ha pagado una sola factura. Esta operación quedará, por lo tanto, finalmente abortada toda vez que la Comisión Gestora de la RFEF ha decidido abortar cualquier tipo de relación con Gruconsa.

Para saber más

En relación con el último contrato con esta constructora, en la que trabaja Ángel González Segura, hermano del jefe jurídico de Rubiales, el órgano que dirige el fútbol español ha decidido, además, dejar sin efecto la ejecución de la propuesta presentada por el Área de Infraestructuras y que fue aprobada por la Comisión Económica.

Cabe recordar que, tal y como desveló en exclusiva este periódico, la Guardia Civil ha puesto el foco sobre el concurso otorgado el pasado 27 de febrero que versa sobre obras de reforma en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.

Se trata de trabajos relacionados, entre otras cuestiones, con la adecuación de la licencia urbanística otorgada por el Ayuntamiento de Las Rozas a varias instalaciones del complejo. Entre otras, la residencia y las cocinas. Los investigadores sospechan que la adjudicación, a la que concurrieron tres ofertas, pudo estar amañada para favorecer a la referida constructora. En este sentido, la Guardia Civil considera que al menos dos de estas propuestas eran ficticias y que hicieron las veces de lo que en el argot judicial se denomina 'mariachis'.

Desviar fondos

Según la juez instructora, el ex presidente del fútbol español encabezaba una trama consistente en otorgar obras a Gruconsa para, acto seguido, cobrar comisiones ilegales por las mismas. A criterio de la Policía Judicial la mecánica consistía en otorgar contratos a esta empresa, como por ejemplo la reforma del Estadio de La Cartuja en Sevilla por valor de un millón de euros, para, acto seguido, desviar fondos a las empresas del íntimo amigo de Rubiales, Francisco Javier Martín AlcaideNene. El siguiente paso, según la investigación, pasaba por que Rubiales cobraba de las sociedades de su íntimo Nene, concretamente de Conecta 17 Consulting, S.L.

Según coinciden diversas fuentes próximas a la operación, la figura clave en la última adjudicación a Gruconsa fue José Javier Jiménez, alias Jota, ex director de Recursos Humanos detenido por la Guardia Civil precisamente por su participación en esta operación.

Alves comparece por primera vez ante la Audiencia de Barcelona para certificar que no ha huido entre gritos de "violador de mierda"

Alves comparece por primera vez ante la Audiencia de Barcelona para certificar que no ha huido entre gritos de “violador de mierda”

Actualizado Jueves, 28 marzo 2024 - 10:08

Dani Alves se ha presentado este jueves ante la Audiencia de Barcelona para la primera de las comparecencias semanales que deberá hacer mientras siga en libertad provisional para certificar que no se ha fugado. Al llegar se ha escuchado como le gritaban "puto violador de mierda" y el futbolista se ha negado a responder a las preguntas de la prensa.

Alves ha llegado a las 09.20 horas acompañado de su abogada, Inés Guardiola, para este trámite que deberá hacer cada viernes (esta semana un día antes, por ser festivo en Viernes Santo) mientras siga en libertad hasta que su condena por agresión sexual sea firme.

El futbolista salió de prisión provisional el lunes tras pagar una fianza de un millón de euros, y el tribunal también puso como requisito a su libertad mientras espera sentencia firme que entregara sus dos pasaportes y se presentara cada semana en sede judicial para comprobar que no ha salido de España.

Abdul-Jabbar y la última barrera contra el dolor

Abdul-Jabbar y la última barrera contra el dolor

Su padre, Ferdinand Sr, había servido como teniente de policía en Nueva York. Un tipo severo y voluminoso, apodado en el cuerpo como Big Al, que le transmitiría su desbordante pasión por el jazz. Su madre, Cora, había trabajado como costurera, así que desde la cuna hizo del estoicismo una prioridad. Lew Alcindor, conocido para la historia del baloncesto como Kareem Abdul-Jabbar, sabía de la dureza de la vida en Harlem, pero el primer sopapo le llegó con apenas 14 años. «Era mi debut con Power Memorial y nos dieron una buena paliza. Fue todo tan ridículo (...) Estaba en el vestuario y empecé a llorar. Cuando levanté la vista, los compañeros me miraban como si acabara de bajar de una nave espacial. Ahí me di cuenta de que había llegado al gran mundo y no podía llorar como un niño. A partir de entonces, jamás mostré un síntoma de vulnerabilidad hasta el día de mi retirada», relata en su documental Minority of one (2015). Sin embargo, durante dos décadas en la NBA, saldadas con seis anillos y decenas de récords, algo palpitó siempre bajo la descomunal coraza. Algo como un miedo ancestral agazapado en su mirada.

Fue un trauma que los doctores catalogaron como «síndrome de erosión corneal recurrente». Le provocaba irritación y sequedad ocular, pero también un mar de lágrimas. Las cicatrices del tejido podían desescamarse y perturbar su visión. Un sinfín de problemas que él quiso poner coto con unas gafas. Las más ilustres de la historia del baloncesto. Y no porque fuese distinguido con ocho doctorados honoris causa o porque aún ejerza como Embajador Cultural de su país. Tampoco por su Medalla Presidencial de la Libertad, la más alta condecoración civil en EEUU. Las gafas de Kareem -que servirían de ejemplo a Moses Malone, James Worthy, Hakeem Olajuwon y Horace Grant- fueron, además de un icono, el único dique contra el dolor.

Si cabe poner una fecha, baste el 12 de enero de 1968. Un partido de cierta rivalidad local entre la todopoderosa UCLA y la Universidad de California. Tom Henderson -un alero de 196 cm con quien décadas más tarde trabaría cierta amistad- le causó un rasguño en la córnea en plena disputa por un rebote. Por entonces, los árbitros ni siquiera prestaban atención a estas nimiedades, pero los rivales sí empezaron a intuir el punto débil del coloso. Y si se extendía la indulgencia podrían sacar provecho de ella. En realidad, no había otro modo de parar a quien, tras 88 victorias en 90 partidos, iba a alzar tres títulos consecutivos de la NCAA. Sus fundamentos, pulidos a las órdenes de John Wooden, también sembrarían la devastación en la NBA. Junto a Oscar Robertson, guio a los Bucks hacia el anillo de 1971, después de una histórica regular season con sólo 16 derrotas. Sin embargo, la retirada del base iba a coincidir con el segundo fundido a negro para sus ojos.

Se trataba de un simple amistoso de pretemporada ante los vigentes campeones. Un partido organizado en Buffalo por Don Nelson como reedición de las últimas Finales. El alero de los Celtics sólo pretendía hacer caja, aunque terminaría ejerciendo de villano. A falta de 11 minutos para el final propinó un codazo fortuito a Jabbar en el ojo. El dolor devino en furia y el puñetazo de frustración contra el soporte de la canasta, en una fractura del cuarto hueso metacarpiano de su mano derecha. La primera lesión de su carrera, en realidad, no significaba tanto. Lo verdaderamente preocupante era la vista. Por eso, aquel 5 de octubre de 1974 decidió que se protegería, ya para siempre, con unas gafas. Ahora bien, ¿quién se haría cargo del suministro?

Sólo un reportaje de Pat Putnam, publicado dos meses más tarde en Sports Illustrated, ofrece respuestas certeras. Alguna de ellas hilarantes. Como la rotunda negativa de Kareem a jugar la noche en la que él mismo había programado su regreso. Aquel 21 de noviembre de 1974, el pívot se había desplazado por carretera hasta Kansas City y olvidó meter en la maleta sus flamantes gafas. El primer modelo, con montura negra y tosco diseño en plexiglás, le dotaba a de un estrafalario aire de aviador A él no le importaba en absoluto la estética, así que no saldría sin ellas.

Según cuenta Putnam, un directivo de los Bucks, tuvo que regresar en coche a Milwaukee para buscarlas en el apartamento del jugador. Como no las encontraba, debió telefonear a la mesa del pabellón para preguntar personalmente a Kareem. Finalmente supo hallarlas en la guantera de su Mercedes. Así que Jabbar jugó con ellas por vez primera el 23 de noviembre ante los Nets. La gente del Madison Square Garden parecía estupefacta, pero Jabbar no quedó nada satisfecho. Al no ser lo bastante anchas, anulaban cualquier atisbo de visión periférica.

El nuevo modelo, con lentes más resistentes y cinco centímetros extra en los bordes, fue encargado por el preparador físico Bill Bates. Se trataba de un diseño de la marca francesa Brevete, con una almohadilla de espuma en el puente, más una cinta elástica para sujetarla a las orejas. La última tecnología del momento. Hace unos años, Patrick McBride, antiguo recogepelotas de los Bucks, vendió uno de esos pares por 6.500 dólares. Las sacó de un cubo de basura después de que Jabbar se deshiciera de ellas porque estaban rayadas.

El aterrizaje en Los Angeles no iba a resultar tan sencillo. Su inapelable liderazgo fue reconocido con los MVP de 1976 y 1977, aunque los Lakers ni siquiera superaron la primera ronda de los playoffs durante sus cuatro primeras temporadas. Desde los despachos, Bill Sharman quiso reconstruir con Jamaal Wilkes, Adrian Dantley o Norm Nixon, pero el verdadero salto no se dio hasta la llegada al banquillo de Pat Riley y la elección en el draft de un base de 2,06 m, llamado Earvin Johnson. Según John Papanek, Kareem volvía a "jugar como un niño", con "vitalidad y emoción, liderando los contraataques, haciendo mates con autoridad, chocando palmas y de vez en cuando (...) sonriendo". De hecho, se permitió las tres eliminatorias camino del anillo sin las "infernales gafas" a las que hacia alusión el periodista de Sports Illustrated. Apenas cinco meses después, en octubre de 1980, un golpe en el ojo derecho recibido de Rudy Tomjanovich, le hizo volver a ellas.

Bojan Krkic y su batalla contra la ansiedad: "Era una ola gigante que me arrasaba, hubo momentos en los que no veía salida"

Bojan Krkic y su batalla contra la ansiedad: “Era una ola gigante que me arrasaba, hubo momentos en los que no veía salida”

"Llegaba una ola gigante y me arrasaba. Aparecía de repente y me llevaba por delante. No podía hacer nada, no conocía las causas, no la veía venir y era incontrolable. Hubo momentos en los que no veía salida. La bola iba creciendo y creciendo y me dominaba. Me asfixiaba". Bojan Krkic (Linyola, 1990) intenta explicar en su casa de Barcelona los ataques de ansiedad que le persiguieron durante toda su carrera, a la que puso fin el año pasado. "Es dificilísimo de verbalizar, sólo lo entiende del todo quien lo ha sentido", se resigna.

Pese a ello, quien fuera niño prodigio del fútbol español y ahora coordina el área de fútbol del Barça ha decidido intentarlo en 'Controlar lo incontrolable' (Alienta Editorial), el libro que publica la semana que viene y del que habla por primera vez en EL MUNDO. En él explica la otra cara de una carrera que fue mucho, pero no todo lo que los demás esperaban. Porque eso era imposible.

¿Por qué has decidido escribir el libro?
Tenía ganas de contar mi historia y explicar todo lo que he vivido para recordar que no somos superhéroes ni nada parecido. Como cualquiera, pasamos por unas vivencias y unas situaciones complicadas y, como tenemos la suerte de poder llegar a mucha gente, creo que puede ayudar que lo contemos. A veces parece que los deportistas somos más fuertes o eso que se dice tanto de que somos de otra pasta. Es mentira, somos de la misma pasta que todos y a veces nos rompemos. Quería mostrar esa otra cara, la que no va de goles y trofeos.
Casos como el tuyo o el reciente de Ricky Rubio ayudan a romper con el tabú de la salud mental en el deporte, que es un problema más habitual de lo que parece.
Pero mucho más. Ojalá estos casos visibilicen que los deportistas de élite somos personas con los mismos problemas y emociones que cualquiera y que no hay que esconderlo. Creo que va a ayudar sobre todo a las nuevas generaciones para entender que es algo de lo que no deben avergonzarse, que forma parte del ser humano y se puede afrontar, tratar y superar como cualquier otra situación adversa. Hay que normalizarlo y pedir ayuda como con cualquier lesión.
¿Cuándo te diste cuenta de que algo iba mal? ¿Cómo empezó?
Empezó pronto, a mitad de mi primera temporada en el Barça, porque todo fue demasiado deprisa y llegó un momento en que en mi cabeza no cabían más cosas. Todo me iba pasando rapidísimo: debutar, marcar goles, tener protagonismo en el primer equipo, llamar la atención a la selección absoluta... Se esperaba demasiado de mí y yo era un niño. Ahora hemos normalizado esto, pero hace 16 años no era normal que un chaval de 17 años estuviera en este escenario tan complejo. Eran demasiadas emociones que no cabían dentro del proceso normal de gestión y madurez de un adolescente.
Este debate sobre los riesgos de la precocidad de los futbolistas de La Masia vuelve a estar de actualidad con los problemas físicos de Pedri, Gavi o Ansu y la responsabilidad exagerada que recae sobre Lamine Yamal y Cubarsí. ¿Es una política peligrosa?
Es difícil. Obviamente, si se están dando tantos casos de chavales debutando con 17 y 18 años, 15 en el caso de Lamine, es porque tienen algo especial y es imposible hacer como que ese don no está ahí. Tienen un talento diferencial y se merecen la oportunidad porque trabajan para ello. Si valne, ¿cómo les vas a quitar su sueño? Es muy difícil de controlar. Tienen el nivel, hay una filosofía de club y un entrenador que decide apostar por gente de la casa. El Barcelona siempre lo ha hecho, pero ahora en esta situación económica todavía más. Es lógico, pero entre todos deberíamos hacer el esfuerzo de no querer ir más deprisa de lo que conviene. Lo que pasa es que es difícil que el Barcelona, por su situación; la selección, porque son muy buenos, y la prensa, porque venden, echen el freno. Es comprensible, pero entre todos deberíamos proteger más a estos chicos para que no les pasé lo que a mí. No podemos olvidar que tienen 16 o 17 años. Yo sé lo que es y lo pasé fatal.

Para saber más

En tu caso, las expectativas eran demenciales. Más de 400 goles en cantera, el nuevo Messi, la selección nada más cumplir 18... ¿Fue demasiado?
Claro. A mí jugar me hacía feliz, siempre me lo ha hecho, pero todo lo demás... Cuando llegas al mundo profesional, jugar es sólo una parte. La gente está viendo que futbolísticamente tienes algo diferencial y ya se olvida de tu edad. Da igual, sólo cuenta lo que haces en el campo. Estás en pleno proceso formativo como persona y a nadie le importa porque se te juzga como adulto, esta sociedad de la inmediatez lo quiere todo y lo quiere ya. No sé si fueron sólo las expectativas las que provocaron la ansiedad, pero desde luego influyeron. Después de los partidos, aunque hubiera marcado, me encerraba en mí mismo y me aislaba de todo. Fue demasiado y demasiado deprisa.
Por lo que cuentas, empezaron antes los problemas psicológicos que los deportivos.
Sí, a los cuatro o cinco meses de temporada ya empezaron los ataques. Estaba jugando muy bien y cada día eran buenos goles, portadas y protagonismo en todos los lados. Eso para mí era un problema porque siempre he sido una persona muy tímida, quiero pasar siempre desapercibido, no me gustan las aglomeraciones... Venía de mi pueblo, de una vida tranquila con mi familia, y de repente no podía salir a la calle. Fue un cambio muy bestia y llegó un momento en que no podía más con tanta atención. Por así decirlo, estaba harto de ser Bojan.
¿El vestuario sabía algo? ¿Te protegía?
No sabían nada. En esa época era muy raro ver a un chico de 17 años en un vestuario profesional. Entras en un mundo donde hay gente que lleva muchos kilómetros y tú eres un chaval inocente que empieza a conocer el mundo, pero del que todo el mundo habla y llega allí sin haber demostrado nada. Un vestuario no es sencillo. No diría que me recibieron con envidia, pero sí con competitividad. Y es normal. Allí sí que no se entiende de edades. Hay once titulares y todos pelean por serlo. Da igual que tengas 17 o 34, el que juega, juega.
¿Cómo reaccionaste a esos primeros ataques?
Cuando asomó por primera vez esta ola de ansiedad empecé a tener miedo, porque nunca sabía cuándo iba a tener otro ataque, cuándo iba a golpearme otra vez esa bola que venía de la nada y no podía controlar. No quería hacer nada ni ver a nadie. Sólo estar en casa, porque allí tenía la tranquilidad de que, si pasaba, nadie iba a verlo.

En 2014, harto de luchar contra lo que el mundo esperaba de él, Bojan decidió dejar el Barça y fichar por el modesto Stoke City. Un nuevo comienzo. Pero no es sencillo escapar de uno mismo. "En la terminal, esperando a embarcar hacia Inglaterra, estaba triste pero tranquilo. Al subir al avión algo me invadió totalmente y no pude aguantar. Se me vino todo encima: ansiedad, agobio, nervios... Cuando ya avanzaba el avión por la pista, le dije a la azafata que tenían que parar, me dijo que era imposible, me senté en el suelo y dejé de ser consciente de lo que pasaba a mi alrededor. Tan mal me puse que el piloto dio la vuelta. Frené un avión en plena pista de despegue. Fue un punto de inflexión y mi momento más desagradable, pero tuve ataques peores, sólo que nadie estaba allí", recuerda.

¿Quién sabía lo que te estaba pasando?
Nadie fuera de mi círculo íntimo. En el mundo del fútbol, mostrar esta debilidad se podía malinterpretar y te podía perjudicar. Sabía que para seguir adelante tenía que solucionarlo yo. Entonces, me tenía que mantener fuerte a pesar de que, obviamente, esa situación me limitó mucho sin que la gente lo supiera. Aunque más en lo que rodea al fútbol que en el campo. No iba a eventos y celebraciones y la gente, también, en el Barça, no entendía por qué, pero yo sabía que estar en público me iba a generar un estrés constante y no iba a estar cómodo.
Pero te estuviste tratando.
Sí, claro. He trabajado con psicólogos y profesionales durante todos estos años. Ansiolíticos tomé sólo esa primera temporada y tras algún ataque concreto, como aquel del avión, pero sobre todo he hecho terapia. Tuve un psicoanalista que me ayudó muchísimo en el peor momento y, a partir de eso, he ido siempre de la mano de un profesional para conocerme, para solucionar el problema y también para mejorar a la hora de gestionar ciertas situaciones como la fama.
¿Odiabas la fama?
Sí, mi cuerpo nunca la toleró. Ni siquiera esas partes que te pueden deslumbrar cuando eres joven. Ser el foco de atención no me gustó ni un día en mi vida, aunque, con el paso de los años, ahora pienso que hay algo bonito en ella que ahora valoro. Gracias a que he sido jugador de fútbol puedo hacer este libro que puede ayudar a mucha gente. Esto sí que me gusta, pero todo lo demás, aunque entiendo que desde fuera puede parecer muy apetecible, para mí fue un suplicio.
¿Falta humanidad en el fútbol?
La hay. Poca, pero hay. Estoy convencido de ello porque he conocido gente en el mundo del fútbol que aún me acompaña y ha sido muy importante para mí. Es uno de los grandes éxitos de mi carrera. Ahora bien, ¿que podría haber más humanidad? Sin duda. No solo en el fútbol, sino en la sociedad.
Pero probablemente en otro ambiente te habría resultado más sencillo hablar de tus problemas.
Eso sí. Mi padre siempre me decía que si tenía la menor molestia física, no jugara. Por dos motivos: porque la gente no lo sabe y te va a juzgar como si estuvieras al 100% y porque, además, tampoco lo quieren saber. Les da igual, una vez que estás en el campo quiere ver tu mejor versión y no le cuentes que ibas infiltrado en el tobillo. En el fútbol lo que interesa es el show y el resultado, que alguien lo esté pasando mal o esté presionado da igual. En ese sentido sí puede resultar un mundo cruel.
¿Llegaste a pensar en dejarlo todo?
Obviamente, en situaciones tan adversas se te pasan por la cabeza este tipo de cosas. Lo que pasa es que sabía que eran reacciones temporales y no daba importancia a esos pensamientos. Sabía cuál era el problema y que lo que tenía que hacer era aceptar que es un momento jodido y tenía que afrontarlo para salir adelante. Tirar la toalla y mandarlo todo a tomar por culo podía ser tentador en un momento dado, pero no arreglaba nada ni era la solución.
El ex futbolista, este lunes tras la entrevista.

El ex futbolista, este lunes tras la entrevista.Pedro Salado / Araba Press

Cuentas en el libro que la soledad fue tu mayor enemigo.
Sí. La soledad es real y a mí me ha hecho mucho daño. Seguramente, lo que más. Mi situación personal ha hecho que viviera 12 años fuera de España y solo. Eso son muchas horas estando en casa, con diferencias horarias que dificultan la comunicación con mi gente aquí... Al principio, la soledad fue hasta positiva porque me hizo madurar, conocerme y aprender a gestionar ciertas situaciones fuera de mi zona de confort, pero eso sólo funciona en un espacio de tiempo reducido. Cuando se alarga demasiado llega el efecto rebote y hace que le des demasiadas vueltas a todo, que te obsesiones con lo malo y tengas pensamientos desagradables. Es uno de los factores que me hicieron decidir retirarme.
¿Cómo mejoraste?
La ansiedad nunca se domina, pero vas aprendiendo a convivir. Cuando aparece la ola del turno uno se asusta y esa tensión hace que la ola sea aún más grande. Poco a poco, adquirí el aprendizaje de que, aunque se levante la ola, debes mantenerte sereno entendiendo que va a pasar, te va a empapar, pero no te va a tirar. Cuando logras eso, aceptar que la ola llega y vas a sobrevivir a ella, se va haciendo cada vez más pequeña. Ese ha sido mi proceso al menos.
¿Piensas en cómo hubiera sido tu carrera si se hubiera llevado con más calma?
Nunca me lo he planteado. Las cosas se han hecho como se han hecho y lo cierto es que me siento un privilegiado. No echo de menos jugar y conozco muchos futbolistas que lo han pasado fatal tras retirarse. Yo desde el primer día estoy de puta madre y eso para mí es una victoria. He cerrado una etapa de mi vida que he vivido con mucha intensidad y con situaciones de todos los colores que me hacen sentir hoy una persona plena y orgullosa de sí misma. He sabido cerrar una etapa y empezar otra. ¿Que mi carrera podría haber sido mejor? Nunca lo sabremos, pero me quedo con la que he tenido porque todas esas experiencias me han traído hasta aquí y aquí estoy muy bien.
¿Ha sido una liberación retirarte?
Ha sido tomar el control de mi vida. Lo dejé con 32 años y estando físicamente para jugar, pero sentí que era el momento. Cierro esta etapa y empiezo otra. Han sido 16 temporadas como jugador profesional y mantenerte ahí arriba tantos años, con todo lo vivido, es muy complejo. Lo he conseguido y estas vivencias me hacen sentir orgulloso. No cambiaría nada de mi carrera como profesional y por eso tampoco lo echo de menos: lo he dado todo, me he vaciado y lo he vivido todo, bueno y malo. Toca vivir el fútbol desde otro lado, aprender cómo funcionan las cosas e intentar ayudar a esos jugadores que ahora mismo están pasando lo que yo pasé.
¿Hablas con los más jóvenes, como Lamine o Cubarsí, de lo que pasó?
Aún no tengo esa confianza con ellos. Intento no ser invasivo y mantener las distancias, pero si necesitan hablar de cualquier problema saben que estoy ahí para ayudar.
¿Has sido feliz como futbolista?
Sí, me ha dado mucho. Ya no te hablo de celebraciones, de goles y de títulos, sino de convertirme en la persona que soy. Conocer gente nueva, el vínculo que haces con la afición, llegar al primer equipo, jugar en la Roma o el Milán, salvar la categoría con el Mainz, ser el primer español en marcar en las cuatro grandes ligas... Todas estas situaciones me han hecho eternamente feliz.
¿Ahora estás bien?
Muy bien, la verdad. En un momento nuevo, una etapa de aprendizaje y estoy creciendo. Esto acaba de empezar.
Carolina Marín vuelve a los orígenes: "Muchas veces el trabajo sólo se reconoce cuando hay podio"

Carolina Marín vuelve a los orígenes: “Muchas veces el trabajo sólo se reconoce cuando hay podio”

Actualizado Miércoles, 27 marzo 2024 - 22:00

Carolina Marín se reencuentra con las gratas sensaciones. La campeona onubense, tras los enormes esfuerzos realizados para recuperarse de sus dos graves lesiones de rodilla, ha recogido el premio merecido. Unos meses después de su última victoria en un torneo, lograda en los Juegos Europeos celebrados en Cracovia el 2 de julio del año pasado, ha conseguido encadenar dos títulos consecutivos del BWF World Tour.

El pasado domingo conquistó el Abierto de Suiza de bádminton tras imponerse a la indonesia Gregoria Mariska Tunjung por 21-19, 13-21 y 22-20, en un duelo en el que tuvo que levantar un punto de campeonato para hacerse finalmente con la victoria. Un triunfo que se sumaba al alcanzado el 17 de marzo en Birmingham, un prestigioso All England. No ganaba dos torneos consecutivos desde hacía tres años.

"Me siento muy feliz y orgullosa del trabajo que he hecho, hay mucho esfuerzo detrás de todo esto. Muchas veces el trabajo sólo se reconoce cuando una sube al podio y le cuelgan la medalla, pero ha sido complicado. Este es el camino que queremos seguir y recorrer. He puesto el foco de atención donde queremos trabajar, que es en seguir mejorando el juego, esa parte mental, y, sobre todo, que físicamente me siga encontrando como me estoy encontrado a día de hoy", aseguró la andaluza en el acto de presentación del Madrid Masters.

Su gran objetivo, cómo no, es poder colgarse una medalla en los Juegos Olímpicos de París. Las lesiones, al final, le impidieron reeditar el oro conseguido en Río de Janeiro en 2016 en una cita, la de Tokio, que se retrasó a 2021 por la pandemia de coronavirus.

"Llevo tres semanas seguidas de torneo, la primera fue en París, en el estadio donde se van a jugar los Juegos Olímpicos, y esa derrota fue bastante dura en el sentido de que no me lo esperaba porque las condiciones eran muy buenas. Físicamente me encontraba bien, mentalmente estaba preparada y fue un palo muy duro", ha explicado una Carolina Marín.

La onubense destacó que tras esa derrota, y antes del All England, tuvo una conversación muy dura con su entrenador, Fernando Rivas, que ha sido clave para alcanzar los nuevos éxitos. "Lloré muchísimo, saqué cosas duras, pero aprendí muchísimo y eso es lo que ha hecho que cambie el foco en cada uno de los partidos que he jugado. Los principales temas fueron sacar los miedos, inseguridades. Había un miedo que estaba bastante escondido, que era fallarme a mí misma. Nadie me ha regalado nada", sentenció la española.

Este año empieza a tener un mejor aspecto que el de 2023, en el que inició su camino de vuelta a lo más alto, tras romperse el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha en 2019 y sufrir esa misma lesión en la rodilla izquierda en mayo de 2021, además de una doble rotura de menisco.

El ejemplo de Nadal

El año pasado, tomando como ejemplo a Rafa Nadal, capaz de sobreponerse a los momentos más complicados, se hizo a sí misma la promesa de recuperar su mejor versión. Los éxitos, no obstante, le fueron esquivos. Al triunfo conseguido en los Juegos Europeos de Cracovia del pasado 2 de julio únicamente pudo sumar el primer puesto en el podio del Masters de Orleans del último mes de abril.

Ahora, sus sensaciones son inmejorables. Y su gran sueño es poder repetir el oro olímpico conquistado hace prácticamente ocho años. "No sé en qué porcentaje de plenitud estoy. Lo que sí sé es que estaré al 100% en el momento en que llegue a París, de eso no tengo ninguna duda. Hoy mi rodilla está perfecta", sentenció en declaraciones realizadas a Olympics.com.

El dueño de la Fórmula Uno, cerca de cerrar un acuerdo para comprar MotoGP

El dueño de la Fórmula Uno, cerca de cerrar un acuerdo para comprar MotoGP

Actualizado Miércoles, 27 marzo 2024 - 20:47

Liberty Media, la compañía propietaria de la Fórmula Uno, ultima la compra de la española Dorna Sports, dueña de MotoGP, por más de 4.000 millones de euros, reveló este miércoles el diario británico 'Financial Times' (FT).

Según fuentes cercanas a las negociaciones citadas por el medio, Liberty, presidida por el magnate de las telecomunicaciones y el entretenimiento John Malone, adquiriría Dorna tras descartar otra oferta del grupo TKO, encabezado por el superagente de estrellas de Hollywood Ari Emanuel.

Qatar Sports Investments, propietario del Paris Saint-Germain, también había manifestado su interés en Dorna y había mantenido para ello conversaciones con el fondo de inversiones británico Bridgepoint, dueño de la empresa que organiza el Mundial de motociclismo o el campeonato de Superbikes.

Pese a todo, el FT recuerda que para que el acuerdo fructifique debería enfrentarse antes a su aprobación por las autoridades regulatorias, pues ya el fondo de inversión CVC debió desprenderse de las motos en 2006 para poder comprar la Fórmula Uno, que vendió a su vez a Liberty en 2017.

Bridgepoint y el fondo de pensiones de Canadá (CPPIB) son los accionistas principales de Dorna, también participada por su consejero delegado, Carmelo Ezpeleta.

Según el periódico, la oferta de Liberty valoraría Dorna en más de 4.000 millones de euros, incluyendo su deuda, y aunque el acuerdo parece cercano, su anuncio podría retrasarse a la semana que viene.

Jorgenson se lleva la Clásica de Flandes tras la caída de Van Aert

Actualizado Miércoles, 27 marzo 2024 - 18:33

El triunfo fue para Matteo Jorgenson. Pero el equipo Visma-Lease a Bike no pudo exhibir una sonrisa completa. Una caída de Wout van Aert, que él mismo provocó y de la que salió como el más damnificado, cambió el rostro de la clásica A Través de Flandes. La carrera, fraccionada en abanicos, ya venía cortada a causa del viento. El fenómeno belga arrastró en su desplome a gente como Mads Pedersen, Jasper Stuyven y Biniam Girmay. En cierto modo, con el abandono del máximo favorito, gimiente, deshecho el "maillot" y la espalda enrojecida y tumefacta, la prueba empezó de nuevo a unos 70 kms. de la meta.

Y lo hizo manga por hombro. De una escapada inicial de 14 hombres, fueron sobreviviendo algunos y descolgándose otros. Fuera como fuese, entre avances y retrocesos individuales o por pequeñas unidades, se configuraron dos grupos. En cabeza, seis "riders". En su estela, ocho.

Se fusionaron. No todos. Jorgensen (no confundir con Jorgenson, vencedor a la postre) y Mathias Norsgaard, el danés de Movistar, habían cedido y fueron tragados por un tercer escuadrón ya sin posibilidades. La suerte estaba dibujada, pero no decidida. Volaban Alberto Bettiol, Casper Pedersen, Stefan Küng, Jonas Abrahamsen, Matteo Jorgenson, Dries de Bondt, Joshua Tarling (que sufría en los repechos y enlazaba en el llano y los descensos), Michael Valgren, Pascal Eenkhoorn, Dries de Pooter, Tiesj Benoot...

A falta de 21 kms. atacó Bettiol, en gran forma, flamante vencedor de la Milán-Turín. Se marchó... hasta que unos calambres lo frenaron de golpe. Las escaramuzas posteriores dejaron a media docena de hombres en cabeza: Künh, Jorgenson, De Bondt, Tarling (que seguía deshaciéndose y recomponiéndose), Abrahamsen y Benoot.

Pequeños intentos, muchas miradas, muchos amagos... Cuando, a falta de siete kms. para la meta, demarró, seco, duro, Jorgenson, se vio en el acto que nadie podía responder. Mientras el estadounidense se alejaba indefectiblemente, los demás, menos el heroico Tarling, 20 años recién cumplidos, que suplía con voluntad la falta de fuerzas, ya sólo luchaban por los lugares secundarios del podio. En estado de gracia, el estadounidense, que viene de imponerse a Remco Evenepoel en la París-Niza, levantó los brazos al cielo. El sprint por la segunda plaza se lo ganó Abrahamsen a Küng.

A Través de Flandes, entre las localidades de Roeselare y Waregem, es el dulce-áspero aperitivo del Tour de Flandes, que se disputa el domingo. Wout van Aert, evacuado en camilla, no estará con toda probabilidad en la salida. Perdemos todos.

La Guardia Civil acusa a la trama de Rubiales de amañar obras de 1,3 millones de euros durante la presidencia de Rocha

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La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Majadahonda, que ordenó los registros en la Federación la semana pasada, investiga la adjudicación de obras por valor de al menos 1,3 millones de euros a la constructora Gruconsa, acusada de pagar sob

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La lista de la Eurocopa: 20 fijos, tres dudas y un capitán que preocupa

La lista de la Eurocopa: 20 fijos, tres dudas y un capitán que preocupa

Luis de la Fuente estaba muy serio en la sala de prensa del Bernabéu. En la madrugada ya del martes al miércoles, el seleccionador quiso dejar un mensaje claro y público: «No puedo entender que se pite al capitán de la selección en España. Esos pitos me dan vergüenza», dijo. Lo hizo después de intentar levantar el ánimo de Álvaro Morata en el vestuario, igual que el resto de sus compañeros, jodidos por los silbidos que recibió el delantero del Atlético de Madrid. En el cuerpo técnico preocupa ahora el estado de ánimo del jugador, proclive al desánimo durante muchas fases de su carrera, y eso que, pese a las últimas semanas, atraviesa su mejor temporada goleadora. Lleva 20 aciertos con el Atlético y cuatro más con la selección. Eso sí, en los últimos dos meses sólo ha anotado uno, de modo que en Las Rozas miran con inquietud cómo será su devenir en estos últimos nueve partidos de Liga y los que queden de Champions. Eso sí, si no se lesiona, es uno de los 20 fijos para la Eurocopa, desglosados así.

Portería

Descabalgado Kepa de la lucha, y salvo que alguno de los tres se lesione y tenga un bajón de forma muy llamativo, los tres guardametas que han estado en esta ventana de marzo serán los que viajen a Alemania. Indiscutible resulta la figura de Unai Simón, y eso más allá del error, grosero, cometido ante Brasil, cuando le entregó un balón a Rodrygo por intentar sacarla jugada. «Unai es uno de los mejores porteros del mundo, lo que ha ocurrido son circunstancias del juego», explicó el martes. Tras él, titular sin duda, estarán David Raya, dueño de una temporada fantástica en el Arsenal, y Remiro, en idéntica situación en la Real Sociedad.

Defensa

Aquí hay que discernir entre laterales y centrales. Por orden. En el lateral derecho, hay dos claros. Carvajal, titularísimo, y Jesús Navas, aunque el rendimiento de este último ha dejado dudas, y ahí podría entrar Pedro Porro, que dejó más dudas todavía, de modo que Navas sigue por delante. En el lateral izquierdo, si las lesiones que le persiguen le dejan, aparece Gayá, a priori como titular, y Grimaldo, pues su concurso ante Colombia fue de lo más destacado. Tampoco estuvo mal Cucurella contra Brasil, pero fue más determinante el lateral del Leverkusen. Y luego están los centrales. Le Normand y Laporte son los fijos y, además, titulares. Y queda un tercer lugar, pues De la Fuente es partidario, a priori, de llevar sólo tres y luego tirar, por ejemplo, de Carvajal o Rodri para una emergencia. Ese tercer lugar está disputado. Partían con ventaja Iñigo Martínez o David García, Barça y Osasuna, pero la irrupción de Pau Cubarsí aumenta los candidatos. El chico sólo ha aparecido de forma testimonial en esta concentración, pero si de aquí a final de temporada sigue siendo titular con el Barcelona, y el equipo sigue mejorando como en el último mes, tiene muchas opciones. Es, en todo caso, una de las únicas tres dudas que hoy tiene el seleccionador.

Luis de la Fuente.

Luis de la Fuente.KIKO HUESCAEFE

Centro del campo

Seguimos con las ideas claras. Rodri, Zubimendi, Fabián, Mikel Merino y Oian Sancet son los elegidos para no moverse de la convocatoria. A partir de ahí, todo va a depender de la figura de Pedri. Lesionado de nuevo, Luis de la Fuente no ha podido contar con él en los 12 meses que lleva como seleccionador. Sin embargo, si llega en forma al final de la temporada, tiene un puesto asegurado. La ausencia de Gavi ya está asumida por el cuerpo técnico. Si Pedri no llega en condiciones, entonces podría ser otro centrocampista (Álex Baena, por ejemplo) o incorporar un delantero más, opción más que real visto el cambio de sistema que ha probado en estos partidos de marzo, jugando con un 4-2-3-1 en lugar del 4-3-3 que venía usando. La figura del mediapunta abre esa opción.

Lamine Yamal.

Lamine Yamal.PIERRE-PHILIPPE MARCOUAFP

Delantera

También hay una amplia lista de fijos. Nico Williams, Dani Olmo, Morata, Joselu, y Oyarzabal y Lamine Yamal. Con estas cuentas, y si De la Fuente mete un sexto centrocampista, quedaría un puesto, por el que peleaban hasta no hace mucho Ferran Torres y Marco Asensio. Ocurre que a ambos les ha salido un competidor de última hora que puede hasta tener ventaja. Gerard Moreno cuajó un buen partido contra Colombia en Londres y la versatilidad que ofrece para poder jugar por dentro y por fuera, su capacidad de asociación y sus recursos le han colocado en la rampa de salida. Tanto Ferran como Asensio llevan una temporada muy marcada por los percances físicos.

La exhibición de Lamine Yamal el martes en el Bernabéu, de donde salió ovacionado, le ha catapultado al estrellato. El seguramente único jugador verdaderamente diferencial en el último tercio del campo jugará abierto a la derecha, y ahí ya las posibilidades se multiplican. Dani Olmo en la mediapunta es una debilidad del entrenador, que siempre juega también con un delantero centro. En función de todas esas variables decidirá su un sexto centrocampista o un octavo delantero-extremo. Pero siempre mirando hacia delante.

En junio, dos amistosos más

A expensas de circunstancias excepcionales que hagan cambiar de opinión, lo normal es que la lista de 23 futbolistas que irán a la Eurocopa se conozca el viernes 24 de mayo, justo antes de la última jornada de Liga. No está decidido, y tampoco es descartable que finalmente Luis de la Fuente ofrezca la convocatoria el lunes, una vez terminado el campeonato. Lo que sí parece claro es que la concentración se iniciará durante el primer fin de semana de junio, también dependiendo de cuántos jugadores españoles estén en la final de la Champions, que se disputa el sábado 1. Sea cuando sea, lo que sí está confirmado es que el equipo jugará dos últimos amistosos en junio. El día 5 en Badajoz contra Andorra y el día 8 en un lugar por determinar ante Irlanda del Norte. El domingo 9 viajarán a Alemania para concentrarse.

La Fiscalía pide para Rubiales dos años y medio de cárcel y 100.000 euros de indemnización por agresión sexual y coacciones a Jenni Hermoso

La Fiscalía pide para Rubiales dos años y medio de cárcel y 100.000 euros de indemnización por agresión sexual y coacciones a Jenni Hermoso

Actualizado Miércoles, 27 marzo 2024 - 14:58

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido para el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, en el caso del beso a la futbolista del combinado femenino, Jennifer Hermoso, dos años y medio de cárcel y una indemnización de 100.000 euros.

En el escrito, que corresponde a la fiscal de la Audiencia Nacional Marta Durántez, se solicita un año de prisión a Luis Rubiales por agresión sexual a Jenni Hermoso por el beso que le dio durante la entrega de medallas tras la consecución del Mundial por parte de la selección española.

Y, un año y medio por las coacciones que recibió la futbolista tras esa polémica acción y la repercusión mediática que tuvo en España. Este delito, tipificado en el artículo 172 del Código Penal, también se le ha impuesto al exseleccionador nacional, Jorge Vilda; al actual director deportivo de la selección, Albert Luque y al jefe de Marketing de la RFEF, Rubén Rivera.