El Atleti se estrenó en el Mundial de clubes ante el mejor equipo del momento con una banda izquierda formada por Javi Galán y Samu Lino. No es una errata: Galán y Lino. Para sorpresa de absolutamente nadie, no salió bien. Tres pérdidas seguidas del brasileño espabilaron a un PSG aún con leve resaca y el resto fue un paseo. Si necesita meter ocho, los mete. O nueve.
El sector groupie del cholismo lleva sacando pecho desde noviembre por una victoria en Champions en París que fue un milagro: 22 tiros cayeron ante cuatro remates y una genialidad, otra más, de Correa. Creer que esos triunfos accidentales dicen algo del nivel real del Atleti ha sido un mal crónico en esta época mustia de la era Simeone, pero lo grave al comparar ambos duelos es ver la evolución de unos y de otros desde entonces.
En estos meses, Luis Enrique trabajó su modelo, pulió a Doué y el PSG ficho a Kvaratskhelia. Miguel Ángel Gil Marín decidió no reforzar las obvias carencias en invierno, cuando aún podía ganar tres títulos, ni hacer un esfuerzo previo a este Mundial. Baena y Cardoso llegarán, pero el club prefiere ahorrarse un par de millones por cabeza y traerlos en agosto que mostrar un mínimo de dignidad y ambición para un torneo que, tal vez, no vuelva a jugar en mucho tiempo. Eso es este Atleti.
Si usted fuera Julián Álvarez, ¿se quedaría?
Simeone hace tiempo que decidió ser buen soldado y tragar con la mediocridad de su directiva (que cada cual decida si es víctima o cómplice), pero lo que nadie le ordena desde el palco es sacar de titular y dar 90 minutos a Griezmann, que lleva 17 partidos sin marcar, y dejar sentado a un Sorloth que, con sus limitaciones, lleva 12 goles desde el último de Antoine. En el descanso, 2-0 abajo y con Gallagher en el banquillo, apostó por Koke como revulsivo. En 2025. El inglés y el noruego llegaron el verano pasado por 40 millones cada uno como miembros clave del plan renove, pero el técnico prioriza a dos iconos en declive. ¿Recuerdan cuando aplicaba la meritocracia?
Si usted fuera Baena, ¿ficharía?
Y así el Atleti va a lograr un hito: masacrar la innegociable ilusión de sus aficionados antes incluso de empezar la temporada. Nuevo récord mundial de mala gestión.
Si usted fuera abonado, ¿renovaría?
Bueno, esto sí porque el club ya se ha encargado de cobrar el carnet antes de mandar al equipo a América a hacer el ridículo. Mediocres sí, pero tontos ni un pelo.
Fernando Alonso había estimado dos horas, pero hubo que esperar más de cinco para que los comisarios ordenasen, al fin, la clasificación definitiva del GP de Canadá. Una pequeña desilusión para el asturiano porque Andrea Kimi Antonelli, Oscar Piastri y Charles Leclerc, que habían cruzado la meta por delante de él, quedaron sin castigo, lo que le impedía mejorar su séptimo puesto en la meta. Todo un alivio, en cambio, para el también investigado Carlos Sainz, que conservó la décima plaza, la última que daba acceso a los puntos.
Entre tanto galimatías legal hubo que destacar también la sanción de cinco segundos a Lando Norris, gran protagonista en Montreal por causar un accidente ante Oscar Piastri a falta de tres vueltas para la meta. El británico, obligado al abandono tras su error, recibió el castigo más leve, pese a que los comisarios le consideraron "único responsable de la colisión". Sin embargo, como a su juicio, la maniobra "no tuvo una consecuencia deportiva inmediata y evidente", desestimaron retrasarle en la parrilla de la próxima carrera, la habitual penalización para quienes cometen una infracción que les condena al abandono. De este modo, los pilotos de McLaren podrán reeditar su duelo en igualdad de condiciones el próximo 29 de junio en el GP de Austria.
La última y más importante decisión de la FIA fue confirmar la victoria de George Russell, desestimando la protesta presentada por Red Bull. El equipo dirigido por Christian Horner alegaba que Russell había frenado errática e innecesariamente detrás del safety car, lo que habría permitido que Max Verstappen le adelantase durante unos momentos. Además, acusaba al ganador de "conducta antideportiva" al quejarse por radio para provocar una investigación contra su gran rival.
Podio a los 18 años y nueve meses
Sin embargo, los comisarios consideraron justificada la acción de Russell para mantener sus neumáticos y frenos en temperatura. A su juicio, la presión de la frenada de Russell fue leve y descartaron que se tratase de una maniobra para forzar un adelantamiento ilegal. De este modo, Mercedes pudo festejar al fin su primera victoria en el Mundial 2025 y el primer podio de Antonelli. A los 18 años, nueve meses y 21 días, el italiano se convirtió en el tercer piloto más joven de la historia en subir al cajón, sólo por detrás de Lance Stroll (GP de Azerbaiyán 2017) y Verstappen (GP de España 2016).
El gozo en el garaje de las Flechas de Plata contrastaba con la decepción en Aston Martin, donde Alonso había confiado en ascender a la cuarta o quinta posición tras las investigaciones de los comisarios. "No es negociable. Si adelantas con banderas amarillas y con tu volante lleno de avisos de safety car, debería haber alguna penalización", había alegado el bicampeón mundial.
En el caso de Sainz, los comisarios admitieron que el madrileño había adelantado "después de la bandera a cuadros, mientras aún se mostraban las señales del safety car". "Aunque los pilotos sabían dónde se había producido el incidente, no podían saber si se estaban enviando equipos de emergencia o comisarios, por lo que debían proceder con precaución", por lo que redujo el castigo a un simple warning.
La grúa se lleva el coche de Norris, tras su accidente en la recta de meta.AFP
Además de los ya mencionados, Esteban Ocon, Pierre Gasly y Stroll tampoco recibieron ninguna penalización por sus adelantamientos indebidos bajo el safety car.
Todas estas decisiones llevaron la firma de Gerd Ennser, Matthew Selley, Natalie Corsmit, Enrique Bernoldi y Marcel Demers, los comisarios nombrados por la FIA. Un colofón a la altura de este polémico fin de semana, donde el órgano rector apartó el jueves a Dereck Warwick por unos "comentarios no autorizados en los medios de comunicación" a propósito de Verstappen. El ex piloto británico, que logró cuatro podios con Renault en 1984, fue relevado de sus funciones por Bernoldi, que también disputó dos temporadas en el Gran Circo a comienzos de este siglo.
Pase lo que pase ya en 2025 J.J. Spaun es el personaje revelación del año golfístico. El nuevo e impredecible ganador del US Open ya avisó en mayo, llegando hasta el desempate del The Players Championship, donde cayó de forma rotunda ante Rory McIlroy. Entonces, muchos no le tomaron en serio. Sus comienzos no fueron fáciles; en 2014 desembarcó en el Circuito Canadiense, donde apenas superó los 800 dólares en ganancias. Hoy, con 34 años, en las horas previas al desenlace de su primer major, recordaba los momentos más duros donde más de una vez llegó plantearse dejar la competición.
En un panorama donde en los últimos nueve años de ganadores de majors no ha habido lugar para las sorpresas, el último underdog desde Danny Willett (ganador del Masters de 2016) aprovechó su oportunidad: desafió a la lluvia, a los mejores del mundo y al campo más duro del planeta.
Hasta cuatro jugadores llegaron a los últimos cuatro hoyos empatados en +1. Adam Scott encadenó dos bogeys consecutivos en los hoyos 13 y 14. Sam Burns, gran dominador del torneo, fue el segundo en caer tras un doble bogey en el 15. El norteamericano se tomó mal que no le concedieran el alivio por acumulación de agua en la calle. Luego fue el inglés Tyrrell Hatton, que se peleó con el rough del hoyo 17 hasta cometer bogey en la mejor oportunidad de birdie del campo. Robert MacIntyre hizo el birdie en el 17 para dejar el resultado de +1 en casa-club, soñaba el escocés en convertirse en el primer ganador zurdo del US Open, curiosamente el único major que no ha ganado ningún jugador que juegue a izquierdas.
Desenlace vibrante
Pero Spaun que llegaba a los dos últimos hoyos con +1, pegó en el 17 el que parecía el mejor golpe de su vida. Su drive en este par cuatro se paseó por la bandera y con dos putts logró el birdie y llegar al hoyo 18 como líder en solitario y único jugador al par del campo. Los nervios podrían ser ahora su peor enemigo. Salida a la calle y, con el hierro 6, recorrió los 180 metros para poner la bola en el green, pero a 19 metros del hoyo. Dos putts serían suficientes, aunque no parecía empresa sencilla. Y de repente, la bola de Spaun recorrió con la fuerza perfecta y terminó desapareciendo en el hoyo en un delirante birdie que enloqueció al público del 18, que terminaría coreando 'USA, USA', ya con la mirada puesta en la Ryder Cup de Bethpage. No pudo el norteamericano contener la emoción junto a su mujer y sus dos hijas pequeñas. Con -1, único jugador bajo el par y ganador del US Open.
Jon Rahm protagonizó, con 67 golpes, junto a McIlroy, la mejor ronda de la última jornada. El de Barrika lo hizo cerrando con tres meritorios birdies finales y rescatando un top-10, el segundo consecutivo en majors. "Ha habido dos claves, la primera que he estado muy bien desde el tee... y la segunda, los putts de larga distancia en Oakmont, he dejado la mayoría dados", analizaba el único ganador del US Open en la historia del golf español.
Rahm finalizó octavo con +4, compartiendo posición con el número uno del mundo, Scottie Scheffler, que, pese a sus 70 golpes, transmitió sensaciones de absoluto dominador del golf. Scheffler se dejó en los greenes de Oakmont muchas y buenas opciones de birdie que no terminaron de encontrar hoyo.
El Real Madrid completó este domingo su primera sesión de entrenamiento en Florida y decenas de aficionados se amontonaron en la rotonda de entrada a The Gardens North County District Park, el cuartel general del conjunto blanco en Palm Beach, a 100 kilómetros al norte del centro de Miami. Un parque público con siete campos multiusos, dos zonas de juegos acuáticos, seis pabellones, dos parques infantiles y nueve hectáreas de reserva natural. En este Mundial de clubes, parte de ese terreno ha sido elegido por el cuadro de Xabi Alonso para construir su pequeño búnker en el sur de Florida.
Los blancos aterrizaron el sábado por la tarde en el aeropuerto internacional de Miami, durmieron en su hotel de concentración, el Four Seasons de Palm Beach, y el domingo sintieron por primera vez el césped de The Gardens después de media hora en autobús. Una planificación en la que el departamento de logística del club lleva trabajando durante el último año, porque a pesar de que The Gardens es una instalación ofrecida por la FIFA y ya contó con la presencia de la selección de Uruguay en la última Copa América, el Madrid ha tenido que invertir dinero y recursos en adecentar el lugar para el Mundial.
«Lo hemos hecho todo nosotros. Aquí no había casi nada», cuentan voces desde dentro de la concentración del cuadro español. Entrar en la zona madridista de The Gardens implica pasar tres controles de seguridad, donde se mezcla la policía local con miembros de seguridad del parque y del Madrid. A la entrada, un primer campo que no está siendo utilizado por los blancos, con un pequeño lago a la derecha y una comisaría de Policía improvisada para la ocasión. La seguridad es clave en este torneo, tanto para la FIFA como para los clubes y para las autoridades locales. Nadie quiere repetir los incidentes de la Copa América, donde se vivieron escenas dramáticas en la final, con avalanchas y disturbios, y tanto en la concentración del Madrid como en la del resto de clubes hay policía y seguridad privada.
Al superar los controles avanzamos por un camino pegado a un pequeño lago y llegamos a un nuevo punto de seguridad y a la 'pequeña Valdebebas' del Madrid en Miami, como la llaman algunos miembros del club entre risas: dos campos de fútbol pegados para las sesiones de entrenamiento, una grada para la prensa y para los trabajadores del club, otra carpa para miembros de la expedición, como el departamento de protocolo o la dirección, y al otro lado de los campos de fútbol una carpa gigante con un gimnasio, también construido para la ocasión, que dentro tiene sauna, piscinas de frío y calor, salas de fisioterapia y vestuarios. Todo a cuenta del Madrid, que ha preferido invertir en la comodidad de sus futbolistas.
De hecho, los blancos, según fuentes del club, han tenido que invertir también en el césped de los campos de entrenamiento, comprado a una empresa de Estados Unidos para sustituir el anterior, que no estaba en el estado adecuado. Un detalle curioso teniendo en cuenta que el recinto será sede de entrenamientos de la selección designada durante el próximo Mundial 2026.
A media hora, el hotel. Un resort de lujo pegado al mar donde el Madrid, si es primero de grupo y debe jugar los octavos en Miami, podría estar más de 20 días. El Four Seasons de Palm Beach tiene suites a 8.000 dólares la noche y todas las comodidades: playa privada, spa, restaurantes, salas de juego y hasta tiendas de lujo. Un recinto deseado también para bodas, como pudo comprobar el sábado por la noche Rodrygo desde su habitación en un vídeo que compartió en sus redes.
Ahí pasará Xabi Alonso el primer mes de convivencia con su plantilla, un pequeño campamento de verano que servirá para «hacer equipo», como reconoció el técnico en Miami. «Se tiene que acelerar todo porque tenemos poco tiempo para conocernos y entrenar. Empezaremos a hacer equipo. Venimos con ganas e ilusión», dijo.
Quedaba la duda de cómo se tomaría este PSG de Luis Enrique este torneo tras ganar todos los títulos esta temporada. Lo resolvió rápido el equipo francés con una intensidad parecida a la final de Champions. Monopolizaron el juego y las ocasiones ante un disminuido Atlético de Madrid. Cuatro fogonazos, cuatro goles y a contener energías en este torneo veraniego que aún no tiene la importancia que la FIFA pretende. [Narración y estadísticas, 4-0]
Tras un partido inaugural descafeinado, entramos de lleno en este Mundial de claroscuros. Un campeonato en el que ves al Bayern apalizar a una banda de muchachos de Nueva Zelanda y luego dos históricos europeos se juegan tres puntos a 28 grados y casi 80% de humedad en el césped sequísimo del Rose Bowl de Los Ángeles.
Salía Luis Enrique con los campeones de Europa menos Dembélé, lesionado, por el que entraba el irregular Gonçalo Ramos y Simeone sorprendía a propios y extraños devolviendo a Griezmann a la titularidad. Un caramelo para la leyenda rojiblanca en un país que podría ser su siguiente destino.
El juego empezó a su ritmo, pausado y sin riesgo. Pases cómodos y papeles previstos: un PSG muy dominador con balón y el Atlético bien pertrechado atrás, con dos filas de cuatro bien juntas y Griezmann y Julián intentando incomodar el inicio de juego francés. Sin embargo, fueron dos malas salidas de Lino las que generaron la primera ocasión, si no contamos una falta lejana de Julián, y el primer gol. Hakimi la puso en las botas de Kvaratskhelia, que aguantó bien de espaldas hasta que vio a Fabián en el borde del área y no perdonó el español con un disparo con la izquierda.
El gol del PSG no cambió el guion del encuentro, falta saber si por planificación o incapacidad. Griezmann y Julián estaban desconectados del juego y Lenglet y Le Normand se vieron muy superados por el veloz ataque francés. Y eso que pasada la primera media hora, el MVP de la Champions, Désiré Doué, no había aparecido. En el primer tiempo la posesión estaba 77% a 16% y con un 7% en disputa y 12 llegadas a ninguna, todo a favor de los franceses.
Y cuando quiso salir el Atlético, y cuando los rojiblancos consiguieron robar arriba y llevar el balón al área de Donnarumma, Griezmann disparó tímidamente a las manos del italiano, que lanzó la contra hacia Fabián. Éste condujo para ceder a Vitinha, que corrió casi 20 metros sin oposición y, cuando pisó área, con los centrales rojiblancos a años luz, sólo tuvo que colocar el disparo lejos de las manos de Oblak. Se iban los rojiblancos a los vestuarios con cara de susto, pero pudo ser peor.
De hecho, les dio uno bueno Kvaratskhelia a la salida de la caseta con la típica diagonal suya hacia dentro y disparo con rosca a la escuadra. Apareció una mano dura de Oblak para desviar el balón a la cruceta, respuesta proporcionada, la de la parada, al eslalon del georgiano. El Atlético tenía que cambiar algo y la respuesta de Simeone fue sacar a Koke en lugar de Lino, más contención para un equipo que necesitaba vértigo.
Error de Oblak
Se pudo acercar el Atlético en el encuentro si el capitán no hubiera hecho una falta a Doué para recuperar un balón que terminó en el gol de Julián Álvarez. El árbitro revisó en el VAR y comunicó su decisión al respetable. Parece que los rojiblancos se agarraron a esa acción y a los cambios del Cholo, las salidas de Gallagher, Reinildo y Correa, el héroe de la Champions, para dar un paso adelante, pero fue inane.
De hecho, el peligro lo generó un sainete de Oblak al sacar rápido con Mayulu encima. Recuperó el balón el PSG y se terminó durmiendo el joven futbolista y falló el tercero. Los rojiblancos reclamaron falta del francés y Lenglet se pasó de revoluciones y terminó expulsado. Lo increíble es que ya con 10, Sorloth falló la más clara de los colchoneros. Luego ya fue acoso y derribo, si es que quedaba algún rojiblanco en pie, hasta que anotaron Mayulu, tras una cesión involuntaria de Griezmann y Lee, de penalti. ¡Ojo!, los goles cuentan.
«Boca siempre estuvo dividido, pero ahora la grieta se ha profundizado más porque no hay resultados deportivos. Están los que aman a Riquelme y los que no lo aman, por la política y la oposición del club». Tato Aguilera, periodista de TyC Sports, resume así en una conversación con este periódico la situación de uno de los clubes más grandes de Argentina, de América y del mundo. Boca Juniors debuta hoy ante el Benfica en el Mundial de clubes y lo hace con una profunda crisis institucional pero con miles de aficionados en las calles de Miami. Porque el 'bostero' es así: «Están locos por su club».
La temporada de Boca Juniors es dramática, como lo son sus últimos años. El conjunto de Buenos Aires no gana la Libertadores desde 2007, cayendo en la final en 2012, 2018 y 2023, y no levanta una competición nacional desde la liga ganada en 2022. Todo lo que pudo salir mal salió mal, y los últimos seis meses han sido de caída constante sobre el precipicio de la Bombonera, con Juan Román Riquelme, ídolo máximo de la historia del club y presidente del mismo, cada vez más cuestionado por una afición que le amará eternamente pero que quiere ganar.
Boca cayó en la fase preliminar de la Libertadores ante Alianza de Lima y perdió en los cuartos de final del torneo Apertura ante Independiente para confirmar la crisis deportiva e institucional que terminó con el despido de Fernando Gago, que estaba en el banquillo: «Que se vayan todos», cantó la grada de la Bombonera ese día.
Y ahora, el Mundial de clubes aparece como bálsamo para todos sus problemas, pero también con la presión de hacer algo interesante para compensar los últimos resultados. Al mando del equipo llega Miguel Ángel Russo, el técnico que le hizo campeón de América en 2007.
«Boca llega renovado con la firma de Russo, pero en lo futbolístico es un misterio», explica Gastón Garnica, de Direct TV. «Quedar fuera de la Libertadores de esa manera es impensable para un club como Boca, es un fracaso deportivo muy importante», añade Aguilera.
«Riquelme es el máximo ídolo del club y tuvo críticas, pero la gente está con él», asegura Garnica, aunque Aguilera no lo tiene tan claro: «La oposición genera un movimiento en redes muy grande que también salta a lo público. En la Bombonera una parte cantó 'que la Comisión se vaya', apuntando a Riquelme».
Eso sí, en las calles de Miami los aficionados de Boca ganan a cualquiera. «Tienen un amor incondicional por el club, así es el hincha de Boca. Está loco de amor por el club», dice Aguilera.
Y todo mientras River Plate sonríe con apariciones como la de Mastantuono, recientemente fichado por el Real Madrid a cambio de 63 millones que seguro ayudan a recomponer al equipo tras su marcha después del Mundial de clubes. Junto a él, nombres como los de Julián Álvarez o Enzo Fernández, jóvenes que han salido de River y que han dejado mucho dinero para seguir compitiendo. Boca, mientras, busca lo mismo, aunque las cláusulas que ha recibido por sus jóvenes son más baratas.
En el domingo del desenlace del US Open, el golf femenino español ha querido reivindicarse con dos históricos títulos que remarcan que el momento y futuro de nuestro golf femenino nada tiene que envidiar a las superpotencias americanas o coreanas.
Primero ha sido la joven amateur de 19 años Paula Martín, que en Nairn (Escocia), se ha convertido en la sexta española en la historia en imponerse en el Woman's Amateur, uno de los torneos más importantes del mundo amateur, junto al ANWA (que conquistó otra española, Carla Bernat), y el US Woman's Amateur que se jugará en el mes de agosto.
La final a 36 hoyos fue un auténtico espectáculo caracterizado por un altísimo nivel de juego de ambas jugadoras. La española (número 12 del mundo amateur) se enfrentaba a la norteamericana Farah O'Keefe, la octava mejor jugadora del mundo en el ranking mundial amateur. En el ecuador de la jornada, tras los primeros 18 hoyos, las tablas en el marcador continuaban, tras acumular ambas finalistas un parcial de cinco bajo el par en sus rondas. En la segunda parte del recorrido, antes de certificar su triunfo en el hoyo 35, la española acumuló cuatro birdies más y un bogey, un bagaje suficiente para lograr la victoria por 2 y 1.
El premio, además, hará que la española obtenga plaza para disputar el AIG Women's Open, The Amundi Evian Championship, el US Women's Open, el Chevron Championship (todos majors profesionales) y, según la tradición, recibirá una invitación para competir en el Augusta National Women's Amateur. Además, la campeona será invitada a participar en un torneo del Ladies European Tour.
Paula inscribe su nombre al lado de Marta Prieto (en 2001), Elisa Serramiá (2003), Belén Mozo (2006), Carlota Ciganda (2007) y Azahara Muñoz (2009), ilustres ganadoras de esta competición. Precisamente la flamante nueva ganadora, en sus primeras palabras, se acordó de Azahara y de Carlota como inspiración en toda su carrera.
Meijer Classic
Sólo unas horas después era Carlota la que se imponía en el Meijer Classic, torneo del LPGA que ha terminado este domingo en Michigan.
Carlota logra su tercer triunfo, nueve años después de su última victoria. Una larga espera, donde la navarra finalizó 46 veces entre las 10 primeras, acariciando muchas veces el triunfo que finalmente ha llegado. Ciganda ganó tras un broche final espectacular con una ronda final de 67 golpes, terminando con dos birdies en los dos últimos hoyos para imponerse con un golpe de ventaja a la coreana Hye-Jin Choi.
Un domingo triunfal para el golf español femenino que se suma a las sobresalientes actuaciones de Carla Bernat, Andrea Revuelta o Julia López, entre otras incipientes estrellas que apuntan a colocar el golf español en la élite en el futuro. La posibilidad de lograr el primer major para el golf femenino español parece más cerca que nunca.
A tres vueltas para la meta, Lando Norris se impacientó ante Oscar Piastri en la recta de meta de Montreal. Fue un error absurdo, calamitoso. Uno más para su leyenda negra, pero de tal gravedad que puede hacerle perder el título. Con los nervios rotos, el británico golpeó por detrás a su compañero en McLaren cuando ambos luchaban por la cuarta plaza. "Ha sido mi culpa, una estupidez por mi parte", admitió por radio, antes de bajar del coche y desfilar a pie hacia el garaje. Un instante decisivo para el Mundial 2025, el que para siempre se recordará en esta carrera apasionante, resuelta con triunfo de George Russell, acompañado en el podio de Max Verstappen y Andrea Kimi Antonelli.
Vio Russell la bandera a cuadros por detrás del safety car, ordenado para retirar las piezas del alerón delantero de Norris. Un deslucido desenlace para su irreprochable carrera. Tampoco fueron de recibo las investigaciones de la FIA a siete coches durante la citada ralentización. El GP de Canadá, con cuatro pilotos enredados por la victoria y el podio durante las últimas vueltas, no merecía eso. Al menos, Piastri pudo suspirar de alivio con los 10 puntos de su cuarto puesto, con los que fortalece su liderato en el Mundial.
Durante más de una hora, los McLaren parecieron fuera de combate, pero su último relevo con los duros puso todo patas arriba. Russell controlaba a Verstappen, pero Antonelli se antojaba presa fácil para Piastri y Norris. Cuando el podio parecía a la mano, Norris la pifió y el italiano, a los 18 años y 10 meses, pudo descorchar el champán para delirio de Toto Wolff, jefe de las Flechas de Plata.
Nervios de Piastri en la salida
Las citadas anotaciones de los comisarios pusieron en tela de juicio la décima plaza de Carlos Sainz, de menos a más en el circuito Gilles Villeneuve. No así la séptima de Fernando Alonso, capaz de sujetarse cerca de los Ferrari. Charles Leclerc, quinto en la meta, también acabó bajo la lupa de la FIA, así que mejor no hacerse muchas ilusiones en Maranello.
Inopinadamente, Verstappen se contuvo en la salida, sin entrar en el cuerpo a cuerpo ante Russell. Los nervios, en cambio, atenazaron a Piastri, que intentó un exterior por la curva 2 ante Mad Max que le hizo perder la posición frente a Andrea Kimi Antonelli. Por detrás, Nico Hulkenberg repitió lo visto en Barcelona, recuperando un par de posiciones al mismo ritmo que las perdía Alex Albon.
Esa excursión del británico por la hierba de la curva 9 suponía un buen augurio para Alonso, porque Williams suponía la mejor piedra de toque para evaluar el nivel de su Aston Martin. Como el resto de favoritos, salvo Norris y Leclerc, el asturiano había optado de inicio por un juego de medios usados. Las previsiones de Pirelli apuntaban a una estrategia de dos paradas, aunque antes habría que comprobar el nivel de degradación.
Bandera a cuadros para Russell y Verstappen en Montreal.EFE
En la vuelta 11, Alonso debió ceder su sitio ante Norris y dos giros más tarde Red Bull inició el turno de pit-stops, apostando por los duros para Verstappen. De inmediato replicó Mercedes con Russell, así que por delante parecía definido el plan a dos paradas. McLaren, obligada por las urgencias, ya había cantado a Piastri el plan B. Pretendía estirar al máximo su primer relevo, pero el líder del Mundial tuvo que reaccionar al intento de undercut de Lewis Hamilton.
El graining venía mermando el ritmo de Alonso, notoriamente más lento que Hulkenberg. Quiso refrescar antes el asturiano, pero sus ingenieros sólo se decidieron en la vuelta 17. El objetivo realista para Aston Martin se cifraba en un octavo puesto en la meta, por detrás de Norris y Leclerc. Apostaban ambos por la inversa, coqueteando con la estrategia de mayor riesgo, la de un solo paso por boxes.
"¿Por qué me habéis llamado? Os dije que los neumáticos estaban bien", lamentó Leclerc por radio, consciente de que tendía que cumplir un último relevo de 40 vueltas. Desde ese momento debería mimar las gomas para cumplir con los plazos. Quien no quiso saber nada de esas cautelas fue Alonso. "Estamos en carrera, no en unos test", dijo cuando le sugerían abordar con precaución las curvas 3 y 8.
Los dados de Red Bull
En el tren de cola, Sainz debía dejar a un lado su desencanto y aplicarse con la profesionalidad de siempre. Apelando al coraje se quitó de encima a Gabriel Bortoleto con una arriesgada maniobra en la curva 10. Antes ya se había librado de Oliver Bearman, pero la zona de puntos seguía muy lejos. Casi a la desesperada, Williams optó por un plan de parada única para Carlos.
Habría más vida para los neumáticos cuando los coches, con menos gasolina en el tanque, pesaran menos. A esa esperanza debían aferrarse Norris y Leclerc, mientras Russell comandaba la carrera con calculada tranquilidad, casi ajeno a la jugada de Red Bull. En la vuelta 38, Red Bull detuvo a su campeón, tirando los dados para la triple parada.
A 19 vueltas para la meta, con el octavo puesto en la mano, Alonso cumplió con el segundo pit-stop. Por entonces, Aston Martin debía asumir los 10 segundos de sanción a Lance Stroll por una maniobra ilegal ante Pierre Gasly. No había muchas más noticias por detrás, más allá de las banderas amarillas cuando Albon dejó aparcado su monoplaza en la escapatoria de la curva 10. Sainz, a la estela de Esteban Ocon, aún podía soñar con los puntos. Su anhelo pudo cumplirse, aunque habrá que esperar el veredicto final de la FIA.
Alberto Reina y Raúl Fernández permiten que el Mirandés siga soñando con la hazaña de estrenarse en la máxima categoría del fútbol español. El capitán se encargó de marcar el único tanto de un duelo en el que el arquero detuvo un penalti en el minuto 80. El árbitro, tras la advertencia del VAR, dictaminó el máximo castigo por agarrón sobre Hassan, pero no acertó Colombatto en su ejecución.
El conjunto local consiguió así una victoria que tratará de hacer valer el próximo sábado en el Carlos Tartiere. Para los asturianos sería el segundo mazazo consecutivo en el playoff, después de que el Espanyol les cerrara el paso precisamente también en la final.
El arranque fulgurante que firmó el Mirandés obtuvo premio muy pronto. El capitán, Reina, anotó de cabeza el 1-0 tras un centro de un Iker Benito que nunca perdió la fe en la jugada, poco antes de que se cumplieran los tres primeros minutos del partido. El carrillero supo sacar provecho del despeje defectuoso de la defensa ovetense para propiciar la acción que desataría el delirio en un Anduva completamente entregado.
A partir de ahí, los burgaleses controlaron perfectamente a un Oviedo que no encontró su primer remate entre palos, terriblemente tímido, hasta la recta final del primer tiempo. Pudo incluso el Mirandés de hacer aún más sangre por medio de un disparo escorado del propio Reina rechazado sin problemas por Aarón Escandell.
Las prisas que les entraron a los visitantes para irse a los vestuarios por lo menos con la igualada en el marcador no tuvieron efecto. Con un rival buscando con insistencia el camino del gol, Urko Izeta tuvo una grandísima opción para el 2-0, pero Escandell la desbarató con un plástico alarde de reflejos. La acción espoleó a un Mirandés que decidió estirar un poco más sus líneas mediada una segunda mitad con muchas alternativas. No sucedió mucho más hasta el penalti, cuyas consecuencias reales se conocerán tras el partido de vuelta.
Las zonas pintadas en la serie entre Real Madrid y Unicaja son callejones peligrosos. Hasta tres jugadores hemos visto con cortes en cejas y frente. Garuba, Sima y Perry se han llevado golpes que han teñido los televisivos planos de rojo.
La hemorragia ya había empezado cuando la renta de los locales se acercaba a los 20 puntos, pero el Madrid recuperó y llegó con el palmeo de un Garubayabuseleizado, con esa bandana medio sanitaria, medio comercial.
Y eso que Unicaja empezó a jugar el tercer partido en la zona mixta del segundo. Con Ibon Navarro clamando "sólo pido un poco respeto" tras forzar su descalificación con el partido ya decidido para el Madrid. Es uno de los entrenadores españoles más triunfadores del siglo XXI, objetivamente es así. Y los títulos dan voz. Él la usó.
Los equipos europeos que optan a triunfar manejan plantillas de 14-16 jugadores. Eso implica un ejercicio que no enseñan en los cursos de entrenadores: graduarse en recursos humanos, lo que ahora llaman el departamento de personas. El MVP desconvocado en el segundo fue Dylan Osetkowski, que parece que fichará por el Partizan porque ya no pesa la sanción por dopaje que revoloteó la Costa del Sol durante muchísimos meses. El californiano anotó 21 el domingo puntos y supuso una sutura táctica para el rival. Pasar de no estar convocado a ser el mejor cambia destinos, ya le pasó a Spanoulis contra el Barça en el quinto partido de cuartos de Euroliga con Papagiannis. En la derrota, la herida inciso contusa siempre se la lleva el técnico.
¿Tanto se puede equivocar un entrenador? No, pero se puede equivocar. Por eso cuando veo plantillas que por lesiones se reducen a 8-9 jugadores, sé que van a jugar a su máximo nivel porque el que está en el banquillo tiene menos decisiones que tomar y los jugadores menos dudas de confianza. Ahora, gestionar plantillas largas en un baloncesto físico es clave en esta época de contacto total de playoff y de temporadas largas. Ya no puedes optar a casi nada con 10 jugadores. Por mucho que acierte tu director deportivo.
Este junio algunos abonados del equipo profesional de Unicaja han mostrado billetes de curso legal y han lanzado carteras ¿vacías? a la cancha. Es irónico pues Unicaja (el Banco y la Fundación) han hecho una labor de décadas sobre la educación financiera de sus clientes. Parece que quieren referirse al trabajo de los árbitros o los comentaristas. Cuanta más musculatura, velocidad, potencia y centímetros e iguales dimensiones de la cancha se requiere una mayor necesidad de definición televisiva, telemetría, capacidad de juicio y algo de suerte. ¿Cuántos centímetros puede abrir un jugador ofensivo el brazo que no lleva la bola pero protege? Musa fue condenado por acto de violencia. ¿Si no hubiera habido sangre recurrente se hubiera señalado antideportiva?