Después de ser sancionado por la UEFA, el club rojillo podrá disputar la tercera competición europea tras ver aceptado su recurso por el TAS
Jugadores de Osasuna celebrando un golJuan HerreroEFE
El Osasuna podrá disputar la próxima Conference League. Así lo ha confirmado el club “rojillo” en un comunicado, confirmando la aceptación de su recurso por el TAS.
“A la vista de las nuevas pruebas aportadas por el club en la defensa de su participación en la competición, la UEFA ha concluido que Osasuna fue víctima de los hechos acontecidos hace casi una década y ha valorado la iniciativa que llevó a cabo la institución para esclarecerlos. En consecuencia, la UEFA considera a Osasuna apto para participar en la presente edición de la competición europea“, rezaba el comunicado del club.
Por lo tanto, el Osasuna “estará presente el próximo 7 de agosto en el sorteo del playoff de la Conference League que se disputará los días 24 y 31 de agosto“.
El club navarro fue condenado por la UEFA a no disputar dicha competición, pese haberse clasificado, por el escándalo de amaño de partido de partidos en el que se vio implicado en la temporada 2013/2014. Según la sentencia, el Osasuna pagó al Betis un total de 400.000 euros para que ganasen al Valladolid y pudiesen evitar su descenso a Segunda División.
Sin embargo, está decisión de la UEFA y el TAS, “pone el punto y final, tanto en los tribunales ordinarios como en la justicia deportiva, a la lucha que la entidad navarra ha mantenido durante los últimos dos meses en defensa de sus derechos y los de sus socios”.
Debido a presentar este recurso, “la UEFA ha abierto un procedimiento disciplinario a Osasuna, el cual no impedirá su participación en la Conference League. El club aceptará la penalización que le imponga la UEFA, ante la cual no presentará recurso”.
El Barça consiguió una cara victoria ante Osasuna. Ferran Torres, quien sigue atravesando un momento dulce, y Dani Olmo, de penalti, marcaron los dos goles de la primera parte, pero el de Terrassa se fue al suelo tras notar unas molestias musculares y las previsiones no parecen demasiado halagüeñas para una pronta recuperación. Justo cuando parecía estar afianzándose en los planes de Hansi Flick. Robert Lewandowski, tras una gran asistencia de Fermín, certeramente catapultado por Pablo Torre, se encargó de dictar sentencia cuando su rival amenazaba con más fuerza. [Narración y estadísticas (3-0)]
Ferran Torres no tardó en aprovechar la oportunidad para prolongar la buena relación con el gol que ha venido cultivando en los últimos tiempos. En poco más de 10 minutos, el Barça se puso por delante después de que el Tiburón aprovechara una buena asistencia de Alejandro Balde, perfectamente habilitado por Frenkie de Jong, para mandar el balón a la red. El tanto descolocó a un Osasuna voluntarioso pero que, sin Ante Budimir en el campo por decisión técnica, acabó por acercarse cada vez más a los dominios de Sergio Herrera. El guardameta pasó de villano a héroe en unos instantes solo para acabar recogiendo de nuevo el balón del fondo de su portería.
El arquero rojillo trabó a Olmo con su pierna derecha cuando el atacante, tras recoger un medido pase de Pedri, ya le había superado. Busquets Ferrer no dudó a la hora de señalar el punto de penalti, por mucho que Herrera protestara. El propio Olmo quiso encargarse de transformarlo, pero se encontró con una gran reacción del guardameta. El lanzamiento, no obstante, tuvo que repetirse. Moncayola había entrado en el área antes de tiempo y, a la postre, fue el que acabó por enviar el balón a saque de esquina. A la segunda, Olmo no perdonó.
Szczesny, imperturbable
La alegría por el 2-0 no tardaría tampoco demasiado en verse empañada por un contratiempo. Olmo sintió algo raro y se fue al suelo. La reacción de Flick, quien lanzó un improperio al aire tras el primer diagnóstico del doctor Pruna, no invita precisamente a abrigar buenas sensaciones. Sobre todo, en un momento en el que la temporada está entrando en su fase más decisiva.
Los azulgrana, inicialmente atenazados por esta desgracia, acabarían desperdiciando varias ocasiones. Los intentos de Lamine Yamal, con dos lanzamientos lejanos y de Ferran, con un servicio de falta directa que se estrelló en el travesaño, no encontraron el camino del gol frente a un rival que tuvo que mover tambièn su banquillo antes de tiempo.
En este caso, por unos problemas musculares de Iker Muñoz que acabaron por propiciar el ingreso de Rubén García. En tareas defensivas, eso sí, los barcelonistas siguieron mostrando sus mejores galas, con un Íñigo Martínez infranqueable y un Wojciech Szczesny imperturbable bajo los palos, que incluso se atrevió a regatear a un rival que trataba de complicarle.
Dani Olmo, en la acción del 2-0 en Montjuïc.AFP
Tal vez para evitarse más problemas en el centro del campo, Flick, quien ya había dado entrada a Fermín por Olmo en la primera parte, apostó por sustituir a De Jong y darle minutos a Pablo Torre tras el descanso. El cántabro dejó buenos detalles, pero Osasuna, ya con Budimir en el campo, poco a poco se fue convenciendo de sus opciones.
Al Barça le tocó apretar los dientes durante un buen puñado de minutos y fajarse en tareas defensivas, con Eric García mostrando una y otra vez acierto pese a llevar una amarilla a cuestas desde finales del primer acto. Pero, en cuanto pudo salir a la contra de forma rápida, aprovechando los riesgos que tomaba su rival, Fermín, tras una carrera desbocada, acabó encontrando a Lewandowski para que el polaco, suplente de inicio, dictara la sentencia definitiva con el 3-0. El gol del pichichi azulgrana permitió solventar la primera papeleta de un mes repleto de partidos para los azulgrana.
El doctor Carles Miñarro, mano derecha de todo un histórico como el doctor Ricard Pruna en el primer equipo del Barça, no era para nada un recién llegado. Su trayectoria en la entidad barcelonista se inició en el año 2017 y, este mismo verano, dio el salto al Estadi Olímpíc Lluís Companys de Montjuïc desde el Palau Blaugrana, donde se había hecho cargo de los cuidados de los miembros del equipo profesional de fútbol sala de la entidad barcelonista. Su súbito fallecimiento, horas antes de que se iniciara el partido que debía enfrentar al conjunto que entrena Hansi Flick con Osasuna, fue un golpe durísimo tanto para los futbolistas como para el staff técnico. Nadie, tras conocer la triste noticia, tenia ánimos para saltar al césped.
El médico, de 40 años y padre de dos hijos, era habitualmente el responsable de cuidarlos en los partidos que se jugaban en casa, protagonizó un evento inesperadamente mediático hace poco más de un mes. Después de que Gavi sufriera un traumatismo craneoencefálico tras un aparatoso choque con Tomás Conechny en la disputa del partido entre el Barça y el Alavés en Montjuïc, tuvo que intervenir para que el bravo centrocampista cejara en su empeño de seguir jugando el encuentro.
Él fue quien le pregunto si sabía en qué día estaba y, ante la tremendamente sincera respuesta del jugador -«No tengo ni puta idea», llegó a decirle el centrocampista- no le quedó otra que indicarle al técnico azulgrana, quien le había apuntado que la última palabra iba a ser suya, que lo mejor era sustituirlo. Algo que Flick, tras un abrazo casi paternal al joven jugador de Los Palacios, no dudó en hacer.
La experiencia del doctor Miñarro en la medicina deportiva, además, incluye un paso por el CAR de Sant Cugat, como adjunto de la Unidad Asistencia y Preventiva del Deporte, así como el mando de los servicios médicos en el Sant Andreu, el Terrassa o el Sabadell. En la filas de ambos conjuntos del Vallès Occidental, de hecho, llegó a coincidir con Miquel Olmo, el padre de Dani Olmo, internacional con España y jugador del primer equipo azulgrana desde este mismo verano. Titulado como médico por la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, decidió especializarse en medicina deportiva y realizó después un máster en traumatología en la Universidad de Barcelona.
Además de a Gavi, también tuvo que atender dos lesiones tremendamente graves: la de Marc Bernal, en Vallecas, y la de Marc-André ter Stegen, en el estadio de La Cerámica de Villarreal. «Me faltan las palabras... Envío toda mi fuerza y apoyo a tu familia y amigos. Descansa en paz. Te echaremos mucho de menos y siempre te llevaremos en el corazón, Carles», señaló el meta germano en sus redes sociales. «DEP Doqui, siempre en nuestros corazones. Te echaremos mucho de menos», le secundó por su parte Gavi.
Jude Bellingham recibió la roja directa en El Sadar por espetar al árbitro "fuck you" (que te jodan), tal y como refleja el acta firmada por José Luis Munuera Montero. Sin embargo, según pudo leerse en sus propios labios, el centrocampista del Real Madrid se dirigió al colegiado en otros términos: "I'm talking to you with respect, fuck off", que podrían traducirse como "Estoy hablando contigo con respeto, vete a la mierda".
Esa confusión entre las palabras de Bellingham y lo entendido por el colegiado andaluz fue uno de los principales argumentos de Carlo Ancelotti durante su rueda de prensa. "El árbitro no ha entendido bien el inglés. Jude dijo 'fuck off', no 'fuck you'. Ahí se ha equivocado", reveló el técnico italiano, sin ganas de añadir mucho más "porque quiero estar en el banquillo el próximo partido".
"Todo el mundo lo ha visto en estos tres partidos. El VAR ha revisado situaciones en nuestra área, pero no en la contraria, como ha pasado hoy al inicio, con dos o tres situaciones que en nuestra opinión se tenían que revisar", añadió Carletto, sobre un posible penalti sobre Vinicius.
Recorte del acta firmada por Munuera Montero.RFEF
Sobre la expulsión de Bellingham, el ganador de cinco Champions defendió ser partidario de "hablar con el árbitro, no con su futbolista "porque Jude ha hecho una protesta que decía: 'si esto es falta, lo otro era penalti y no me jodas'. La tarjeta roja se debe al nerviosismo del árbitro". "Bellingham hoy no ha hecho nada para ser expulsado. Se ha equivocado en la expulsión y ya está", concluyó.
"No se trata de un insulto"
En la zona mixta de El Sadar, el internacional inglés fue abordado por los periodistas para que ofreciese su versión de los hechos. "Es evidente que hubo un error de comunicación. Fuck off es una expresión como la española 'joder' y eso nos dejó con uno menos. No se trata de un insulto, sino de una expresión para mí, como se podrá comprobar en los vídeos", reveló.
"Le dije fuck off cuando ya me había dado la vuelta. Es difícil asumir que diga que le insulto cuando yo no hecho nada de eso", reveló el '5' blanco. La única satisfacción para Bellingham es que el Comité de Competición pueda evaluar lo sucedido con las numerosas imágenes a su disposición. "Me alegra que los vídeos estén disponibles para probar y contradecir lo que el árbitro escribió en el acta", concluyó.