Rafa Nadal ha vencido a Mariano Navone en tres sets y pasa así a las semifinales del torneo de Bastad, donde se enfrentará al croata Duje Ajdukovic. El encuentro finalizó 6(2)-7; 7-5;7-5 en un durísimo partido para el balear, que puso a prueba sus capacidades tanto físicas como mentales.
Es el segundo partido más largo, a tres sets, al que se ha enfrentado Nadal, solo superado por el encuentro que le enfrentó a Djokovic en el Masters de Madrid en 2009, que tan solo duró dos minutos más que este.
En el primer set, logró ponerse arriba 6-5 y remontar un 1-4 a favor del argentino. Sin embargo, Navone empató con él a 6 puntos y se llevó el ‘tie break’ en el que el argentino fue superior frente a un Nadal más errático en el que perdió tres veces su servicio.
Nadal declaró que “no estaba concentrado durante el partido” y añadió que, a pesar de ello, “he podido aguantar físicamente hasta el final, eso es muy importante para mí”.
Recomponerse en medio de la locura fue lo que hizo el Barça ante el Benfica para entrar en los octavos de final de la Champions. Lo cerró Raphinha en el tiempo añadido después de picar piedra contra el rival y la desgracia. De una sacudida en 30 minutos y un sinfín de disparates que parecieron dejarlo aturdido a una remonta para la historia. [Narración y estadísticas (4-5)]
El Benfica golpeó tres veces con rapidez, la primera sin que los azulgrana rompieran a sudar. El gallego Álvaro Carreras se convirtió en un martirio con sus escapadas por la orilla izquierda y en la primera se plantó en el lateral del área para poner un centro al punto de penalti que Pavlidis le ganó a Pau Cubarsí. Primera mueca de Hansi Flick en el banquillo porque intuyó que el joven lateral iba a ser un quebradero de cabeza. En tres minutos ya tuvo certeza cuando, de nuevo, calcó la jugada sin que esta vez cazara la bola el noruego Aursnes.
Antes de recibir más latigazos, el Barça se estiró buscando la igualada. Pedri filtró un pase a Lewandowski para que entrara en juego, pero fue un pisotón de Tomas Araujo a Balde lo que provocó que, de penalti, el polaco lograra el empate con un lanzamiento impecable. Era el minuto 11 y el partido parecía que iba a asentarse después de un arranque frenético. El equipo culé quiso manejar y el guardameta Trubin tuvo que sacar una mano para evitar que Gavi enviara al fondo de su portería el rebote que, por instensidad, se llevó ante Antonio Silva. El crecimiento del Barça lo frenó en seco uno de sus propios jugadores.
Los errores de Szczesny
Había apostado Flick por darle la titularidad a Szczesny en la portería y, desde el minuto 22, debió de arrepentirse. Primero porque abandonó el área para cazar un pelotazo larguísimo a la espalda de la defensa y que también perseguía Balde y acabó arrollando a su lateral y dejando el balón franco para que Pavlidis marcara su segundo gol de la noche. Sin tiempo para asimilar el mazazo de tener que nadar contra corriente, de nuevo se lanzó a los pies de Aktürkoglu. Tocara balón o no, el colegiado neerlandés no lo dudó y el VAR tampoco: penalti que lanzó el héroe griego de la noche. Pavlidis, que sólo había marcado un gol con el Benfica esta campaña, se convirtió en el primer jugador que le hace un hat trick al Barça en Europa en apenas medida hora.
La remontada se antojaba complicada para un equipo al que le costaba jugar y no dejaba de acumular desgraciados errores. Pero aún había tiempo. Mucho tiempo. El Benfica iba a fiar el resto del partido a armar contras, a correr por los costados para sorprender una vez más. Ante eso, el Barça intentó llegar al descanso con presión alta y robos en la salida de pelota, y tuvo sus ocasiones. Primero Lamine Yamal, que no enganchó al segundo palo un centro de Raphinha desde el costado izquierdo. Después fue el propio capitán quien armó a bote pronto un disparo tras una recuperación de Lewandowski de los pies de un central. No parecía infalible el Benfica, pero tantas fueron las facilidades que, en muchos momentos, lo pareció.
No tuvo más remedio el Barça que intentar recomponerse, a pesar de que los lisboetas volvieron a inquietar, como en la carrera que Cubarsí le ganó a Aursnes. Buscó Flick a De Jong para darle el mando y liberar a Pedri y el colmillo de Fermín. Antes probó Lamine desde la frontal a la grada y Pedri hizo pasearse una pelota por el área pequeña que no acertó a empujar Lewandowski. Hasta se animó el canario al disparo viendo que no había manera de acortar distancias.
El malentendido entre Szczesny y Balde que dejó en bandeja el 2-1.AP
Entonces Trubin devolvió parte de los regalos de su compañero en la portería contraria. Un saque de puerta cómodo se le quedó bajo y acabó en la cabeza de Raphinha para espolear al Barça... unos segundos. Porque un centro lateral de Schjelderup lo empujó Araújo antes de que llegara a atraparlo Szczesny.
Todo en este partido era sobreponerse a la desgracia. Y el Barça lo hizo. Encontró otro penalti, esta vez de Carreras a Lamine, que marcó Lewandowski para estrechar el marcador y un testarazo inapelable del recién incorporado Eric García al perfecto centro de Pedri que pareció salvar un punto. Entonces emergió Raphinha para, en una contra, obrar la proeza y colocar al Barça entre los ocho que avanzan directamente a octavos.
Trifulca en el túnel
La efervescencia del partido no acabó con el pitido final. Antes vio una tarjeta roja Cabral en el banquillo del Benfica y, ya en el túnel, Raphinha fue protagonista de un enfrenamiento con jugadores locales en el que tuvo que intervenir la policía.
"Al salir del campo me han insultado y yo devolví los insultos, aunque sé que no se debe hacer. Soy una persona que no se lleva nada para casa y si me dicen, también va a escuchar. Al final nos calentamos todos", explicó el capitán, en declaraciones a Movistar Plus, antes de reconocer que esta temporada está siendo la mejor de su carrera.
GP de Bélgica
MIGUEL A. HERGUEDAS
Enviado especial
@herguedas
Spa
Actualizado Domingo,
30
julio
2023
-
17:02Ver 5 comentariosDécimo triunfo en 13 carreras para el...
El defensa francés, Raphael Varane, hasta ahora jugador del Como de la Serie A, ha anunciado su retirada del fútbol a los 31 años a través de un comunicado en sus redes sociales.
El texto del ex futbolista de Lens, Real Madrid, Manchester United y actualmente en el equipo dirigido por el entrenador español y leyenda del Arsenal y FC Barcerlona, Cesc Fábregas, comienza con la cantidad de desafíos que el jugador ha tenido que afrontar en su carrera. "Reflexionando sobre estos momentos, es con inmenso orgullo y sensación de realización que anuncio mi retiro del juego que a todos nos gusta", finaliza el primer párrafo de un total de seis.
El futbolista exlpica que escuchó "a su corazón y a su instinto" para tomar una decisión en que "el deseo y las necesidades son dos cosas diferentes". Así, tras su última victoria en Wembley en la FA Cup ante el Manchester City por dos goles a uno, el galo ha encontrado el momento perfecto para "colgar las botas".
La noticia fue adelantada ayer por la noche por el diario francés Le Parisien y horas después el jugador es cuando ha decidido colgar el comunicado de su retiro. En el que agradece haber podido luchar por sí mismo, por sus clubes, su país, sus compañeros y los seguidores de cada equipo.
Varane ha disputado un total de 14 temporadas en el fútbol profesional: una en el Lens, club de su debut en la Ligue1 de Francia; 10, en el Real Madrid, fichado por el entrenador portugués José Mourinho y su último periplo fueron tres años en el Mancester United, donde las continuas lesiones le han impedido rendir con regularidad.
"El juego al más alto nivel es una experiencia emocionante. Prueba cada nivel de tu cuerpo y tu mente. Las emociones que experimentamos no las puedes encontrar en ningún otro lugar. Como atletas, nunca estamos satisfechos, nunca aceptando el éxito. Es nuestra naturaleza y lo que nos alimenta", escribía sobre esas experiencias.
Esta última temporada había llegado al Como italiano en el que ha confirmado que estará, pero ya no como futbolista. "Una nueva vida comienza desde el campo. Me quedaré en Como. Simplemente sin usar mis botas y espinilleras. Algo sobre lo que estoy deseando compartir más pronto", anunció en el propio comunicado.
Raphael Varane consiguió como futbolista cuatro Champions League y cuatro Mundialitos de clubes, tres Ligas y tres Supercopas de España y otras tres de Europa así como una Copa del Rey, todo con el Real Madrid. Consiguió una FA Cup y una Carabao Cup con el Manchester United y el Mundial con la selección francesa.
"No me arrepiento, no cambiaría nada. He ganado más de lo que podría haber soñado, pero más allá de los elogios y trofeos, estoy orgulloso de que pase lo que pase, me he aferrado a mis principios de ser sincero y he intentado irme por todas partes mejor de lo que lo encontré. Espero haberlos hecho sentir orgullosos", recordaba en el texto.
Por último, agradecía: "A los seguidores de cada club en el que jugué, a mis compañeros de equipo, entrenadores y personal... desde el fondo de mi corazón, gracias por hacer este viaje más especial de lo que mis sueños más salvajes jamás podrían prever".