Muriqi noquea al Madrid en la pelea por la Liga

Muriqi noquea al Madrid en la pelea por la Liga

Muriqi había fallado un penalti clave contra el Elche y había sufrido la eliminación de Kosovo en el camino del Mundial, pero el destino del balón le tenía reservado al gigante de Prizren un momento icónico: noquear al Madrid en la pelea por la Liga y darle tres puntos vitales a su equipo en la lucha por la salvación. El delantero anotó un golazo en el descuento y dejó en la lona al cuadro de Arbeloa, inoperante a pesar de juntar a Mbappé, Vinicius y Bellingham en el tramo final. Sólo Militao, de vuelta tras meses lesionado, se elevó lo suficiente para prometer un empate que Muriqi dejó a cero con su gol. Si el Barça gana en el Metropolitano, se irá a siete puntos de los blancos.

Mi amigo Carletto no le ha dado mucho descanso“, ironizaba Arbeloa en la previa sobre el tiempo de juego de Vinicius con Brasil. Dos partidos como titular, uno entero y otro en el que disputó 70 minutos, que provocaron que el técnico salmantino dejara al brasileño en el banquillo en Mallorca. Una decisión que lastró al Madrid en la isla, aunque los defectos madridistas fueron más allá de la ausencia del brasileño.

El tópico dice que al Madrid le suele costar activarse después de un parón de selecciones y las sensaciones en Son Moix no ayudaron a reflexionar lo contrario. En plena urgencia por la Liga, con el Barça a cuatro puntos y visitando los azulgrana el Metropolitano, al Madrid le faltó preocupación e ímpetu. Todo lo que sí había tenido en las últimas fechas. Camavinga, estancado desde hace meses, fue el reflejo de esa autocomplacencia.

Sin Vinicius, Arbeloa apostó por Mbappé como titular y el francés fue el mejor del Madrid sobre el césped, pero se encontró con Leo Román una y otra vez durante los primeros 45 minutos, los únicos en los que el Madrid amagó con querer el triunfo. Iniciaron los blancos con Manuel Ángel sustituyendo al sancionado Valverde, suelto el canterano a un lado de Tchouaméni con Camavinga a la izquierda. Por delante, Güler surtiendo de balones a Mbappé y Brahim.

El plan tardó en funcionar porque el Mallorca de Demichelis se asentó bien sobre el campo al principio, pero con el paso de la primera parte el Madrid inclinó el juego sobre Román, héroe local.

En el 21, el portero local sacó el primer pie a disparo de Mbappé, siempre al espacio y casi siempre con la zurda de Güler como origen de todo. En el 24, la segunda, con un vuelo del guardameta a un intento de rosca del francés.

El error de Camavinga

Los roles se cambiaron unos minutos después, con Güler probando a Román dentro del área y encontrándose de nuevo con el portero. Tres acciones de ‘valor gol’ que terminaron en frustración para el Madrid. Más todavía cuando Morlanes, libre de marca, aprovechó para poner el 1-0 en el minuto 40 tras aterrizar en el área y controlar con calma un centro de Maffeo. Nadie le acompañó y Rüdiger se comió a Camavinga, dormido en la marca.

El tanto dejó en shock al Madrid, que no se volvió a despertar en todo el encuentro mientras la Liga se le escapaba entre las manos. Román volvió a hacerse grande ante Mbappé en el 54 y el Madrid desapareció.

Arbeloa lo intentó todo en cuanto a los nombres, pero los blancos no se levantaron del golpe. Militao, Vinicius, Bellingham, Pitarch y Mastantuono entraron de refresco en el segundo tiempo ante un Mallorca que sólo había ganado uno de los últimos siete partidos, pero no hubo manera.

Las estrellas del Madrid se acumularon sobre la frontal del área, sin movimiento, sin juego, sin combinaciones, sin nada… Sin un tiro a puerta y dependiendo únicamente de los regates de Vinicius en la izquierda, incapaz el brasileño ante Maffeo. Militao, de cabeza en el 87, demostrando que ninguna lesión puede con su fe, le entregaba un punto de oro en una tarde horrible al Madrid, pero Muriqi, cinco minutos después y en un despiste defensivo de los de Arbeloa, casi sentencia la Liga con un control sensacional y un disparo con la derecha que Lunin no pudo detener.

kpd