El francés Kylian Mbappé firmó este martes el contrato que le une al conjunto blanco para las próximas cinco temporadas, con Florentino Pérez, presidente del club, a su lado.
Un Mbappé que acudió a la Ciudad Deportiva, donde ya estuvo en 2012, con 14 años, cuando en su visita a las instalaciones se hizo una foto con el portugués Cristiano Ronaldo.
Este martes, 12 años después, Mbappé volvió ya como jugador de la primera plantilla. Y para rubricarlo, llevó a cabo el acto protocolario de la firma junto a Florentino Pérez, que ejerció de anfitrión del galo.
En la sala de firmas de la Ciudad Deportiva se llevó a cabo el acto en el que, sonrientes, Florentino y Mbappé se dieron la mano, firmaron el contrato y el galo posó por primera vez con la camiseta del conjunto blanco con el ‘9’ a la espalda.
Además, el presidente del Real Madrid obsequió a Mbappé con una réplica del estadio Santiago Bernabéu.
Antes, el astro francés pasó este martes el pertinente reconocimiento médico. Mbappé llegó al hospital universitario Sanitas La Moraleja a las 8:30 horas en bermudas blancas, polo beige y gafas de sol blancas ante una gran expectación y numerosos aficionados madridistas que aguardaron para ver de cerca al galo y obtener su firma.
Un reconocimiento médico que el delantero superó sin problemas y en el que se pudieron obtener más detalles de la fractura que sufrió en la nariz el pasado 17 de junio durante la disputa de la Eurocopa, y que le obligó a jugar con máscara para evitar problemas hasta la semifinal contra España, en la que decidió quitársela, aún sin estar recuperado.
Gareth Bale, ganador de cinco Ligas de Campeones con el Real Madrid, autor de un gol en la final de Lisboa y otro de chilena en la de Kiev, se alejó del fútbol tras su retirada en 2022, con 33 años, y ha vuelto ahora como comentarista del Mundial de clubes en DAZN. Un tiempo sin balón que, admite en una charla con EL MUNDO en Nueva York, "ha estado genial". El galés, en su primera entrevista en años con un medio español, se sienta a hablar de fútbol, de táctica, del calendario, del PSG, de Xabi Alonso y de su Madrid, del que sigue siendo fan.
¿Qué le está pareciendo el Mundial de clubes?
Creo que está siendo un gran torneo. Al principio la gente no estaba del todo segura sobre ello, pero ahora que estamos en las últimas fases se puede ver mucho más entusiasmo. Lo vimos en la semifinal entre el PSG y el Real Madrid, que fue un gran partido, y tenemos ahora una final muy interesante entre el PSG y el Chelsea.
Está usted comentando el torneo en DAZN. ¿Le gusta? ¿Se imaginaba esto cuando jugaba?
Lo estoy disfrutando. Creo que no soy un comentarista como tal, simplemente doy mi opinión. Y lo disfruto. Está bien volver un poco al fútbol después de varios años alejado y es una buena forma de hacerlo. Disfruto viendo los partidos y dando mis opiniones.
¿Echa de menos el fútbol?
Mmmm... No (risas). No lo echo de menos.
¿Todavía disfruta viéndolo?
Sí, sí. Disfruto viendo los grandes partidos. Por ejemplo, el partido entre el PSG y el Madrid o la final de la última Champions. Cosas así. He amado el fútbol desde que era un niño y eso es algo que nunca se ha ido, pero ha estado bien salirme un poco para verlo como un aficionado.
Como exfutbolista que da su opinión en la televisión, ¿intenta tener cuidado al hablar de los jugadores por cómo esas palabras puedan afectarles?
No. Siempre intento pensar en lo que a mí me gustaría que dijeran de mí si estuviera en el césped. Y además es que siempre hay razones por las que tú puedes cometer un error o por las que no estás jugando bien que la gente no conoce. Mucha gente hace comentarios en el momento pero no ven más allá, lo que puede estar pasando en casa, lo que el entrenador te pide que hagas o la táctica diferente que está utilizando el equipo y que nadie sabe. Siempre intento dar el beneficio de la duda y dar una razón por la que creo que no lo están haciendo bien. Intento no ser muy negativo porque mucha gente sí lo intenta sólo para tener un 'clickbait' y avanzar en su carrera profesional. Sólo intento dar una opinión honesta y proteger un poco a los jugadores.
¿Qué le pareció el 4-0 del PSG al Real Madrid?
Es un resultado amplio, pero creo que si el Madrid no hubiera cometido esos errores en el inicio el partido hubiera sido diferente. Sin esos errores que quizás en 99 de 100 partidos no cometen, hubiera sido diferente. Y una vez que estás 2-0 contra un gran equipo se hace complicado, tienes que cambiar el ritmo del partido y arriesgar más para remontar, lo que al final te lleva a perder. Ya era un partido difícil para el Madrid con 0-0, pero con 2-0 abajo lo fue todavía más. De todas formas, cuando estás en una eliminatoria creo que da igual perder 4-0 o 1-0, te vas a casa igual. Creo que hicieron lo lógico al intentar atacar más pero no funcionó.
El PSG parece el mejor equipo de Europa ahora mismo.
Creo que todo el mundo está disfrutando viendo al PSG. Tienen una manera muy interesante de jugar al fútbol con la presión tan alta, la intensidad y los jóvenes. No son superestrellas, son un equipo. Y son de lejos el mejor equipo de Europa ahora mismo. Si ganan el Mundial, serán el mejor equipo del mundo.
En este Mundial se está hablando mucho de la presión alta. ¿Cree que el fútbol ha cambiado? Que depende menos de las estrellas y más del entrenador y el equipo.
Sí. Creo que ahora depende más de lo que hagan los entrenadores que de las estrellas. Es más un juego de ajedrez. El deporte ha evolucionado, sin duda. Los entrenadores siempre han cambiado el juego. Creo que mi época fue Pep Guardiola el primero en cambiarlo realmente y ahora Luis Enrique quizás le ha dado un giro más a lo que él hacía. Ahora es un deporte diferente a lo que era y es todavía más un deporte de equipo.
Parece que ha empezado una era de dominio del PSG. ¿Ve al Madrid capaz de recuperarse?
Sí. Creo que lo que está haciendo el PSG está genial, están en un gran momento, pero nunca puedes dar por perdido al Madrid. Siempre van a ser peligrosos y siempre están a un paso de volver a ser un gran equipo. Creo que ahora, con Xabi Alonso al mando y dándole algo de tiempo, viendo lo que hizo en el Bayer Leverkusen, estoy seguro de que puede convertir al Madrid de nuevo en un equipo ganador. Por supuesto, yo soy aficionado del Madrid, así que espero que puedan ganar más la próxima temporada. Seguro que Xabi hará todo lo posible para que eso pase.
¿Veía a Xabi como entrenador cuando jugaron juntos?
Siempre lo pensé. Era un apasionado del fútbol y creo que en esta época necesitas ser un obseso del fútbol para ser entrenador, para vivir y respirar este deporte. Y él está en esa categoría. Puedes ver el gran trabajo que hizo en Leverkusen, ganó la liga contra el equipo que la había dominado tantos años. Fue un logro extraordinario con menos presupuesto. Ahí se vio lo gran entrenador que es. Estoy seguro que con el tiempo también lo demostrará en el Madrid.
¿Cree que el Madrid necesita ser un equipo y menos individualidades?
Sí, y estoy seguro que lo hará. Xabi sólo lleva en el equipo cuatro semanas y necesita tiempo. Después de ver lo que hizo en Leverkusen, seguro que intentará que las estrellas trabajen para el equipo a la vez que muestran su calidad individual.
Luka Modric ha jugado su último partido con el Madrid. Usted jugó con él en el Tottenham y en el Bernabéu. ¿Cuánto se ayudaron mutuamente?
Disfruté muchísimo jugando a su lado. Creo que es el futbolista con el que más partidos he disputado. Ha tenido una carrera increíble, pero todas las cosas buenas se acaban terminando y la edad te acaba pasando factura al final. Fue increíble jugar con él, nos elogiábamos mucho dentro del campo y creo que por eso jugábamos tan bien juntos.
Le pregunto por el calendario. ¿Hay demasiados partidos?
Sí. Hay demasiado fútbol. Desde el punto de vista de los jugadores, es un poco preocupante que no vayan a poder descansar. Veremos el impacto que tendrá en los jugadores, si habrá más lesiones o qué. Quizás tenga que pasar algo y mejorar el calendario, pero en este momento se gana tanto dinero con el fútbol que están creando más torneos y más partidos. Esperemos que las cosas se calmen un poco con el tiempo, que haya un calendario un poco mejor y que los jugadores tengan un poco más de tiempo para recuperarse y descansar. Ahora mismo es demasiado.
Resulta que el Real Madrid y el Barcelona se miden esta tarde en el que puede ser el clásico más igualado de los últimos años en cuanto a datos y sensaciones. Los eternos rivales del fútbol español se han enfrentado en 261 partidos oficiales, con 105 victorias para los blancos y 104 para los azulgrana. Igualdad extrema, con un empate en 52 ocasiones. Si el cuadro de Hansi Flick logra sacar los tres puntos de la Castellana, igualará en triunfos a su rival en los choques históricos entre ambos. Como si hiciera falta más tensión a un partido que, como todos los clásicos, decidirá media Liga y llega agitado por las declaraciones de Lamine Yamal sobre el Madrid, comparando a un equipo de la Kings League con el club blanco: «Sí (son como el Madrid). Roban y se quejan», dijo esta semana el joven delantero culé, encendiendo, en este fútbol viral y global que vivimos hoy en día, a gran parte del vestuario madridista, muy pendiente, como todos los jóvenes, de las redes sociales.
Las palabras de Yamal aterrizaron durante el viernes y el sábado en la ciudad deportiva de Valdebebas. Fueron comentadas dentro del vestuario, alentando la adrenalina de un equipo que busca redimirse de los cinco goles encajados en el Metropolitano, pero fuera de él reinó la calma, con Xabi Alonso echando balones fuera al ser preguntado por la estrella del Barça.
«No voy a entrar. Hay muchas declaraciones por parte de la gente del Barcelona y no puedo analizar todas», dijo el tolosarra en varias ocasiones. Unos minutos más tarde, Laporta añadió más picante a la previa: «Se ha creado un ambiente en torno al colectivo arbitral por parte de nuestro rival que está fuera de sitio. Con lo que hace su televisión se condiciona a los árbitros, es una estrategia para ganar que no debería ser. No pueden decir que los árbitros les perjudican ni que favorecen al Barça. No practicamos el victimismo, intentaremos ir a ganar al Bernabéu una vez más», dijo.
Los cuatro clásicos del año pasado
Sobre la mesa, la última temporada de clásicos, vestida de azul y grana después de los triunfos del Barça en la Supercopa, en la Copa y en los dos duelos ligueros. Cuatro derrotas y 16 goles encajados que provocaron una crisis en el conjunto blanco y el adiós definitivo de Ancelotti. 0-4 en el Bernabéu y 4-3 en Montjuic en la Liga, 5-2 en Arabia y 3-2 en la final de Copa. Demasiado sufrimiento para la galaxia blanca, necesitada de una alegría tras tantas penas.
«Podemos estar en situaciones parecidas a los clásicos del año pasado, pero estamos en momentos diferentes. Nuestro proyecto está empezando, lo hemos analizado todo y queremos potenciar nuestras fortalezas», destacó Alonso, insistiendo en la importancia del mensaje: su proyecto en Madrid está empezando y «no me fijo tanto en los resultados». Para él, dice, son más importantes las sensaciones, pero una derrota contra el Barça, la quinta consecutiva, llenaría Concha Espina de dudas y pondría la clasificación al rojo vivo. El Madrid es líder con 24 puntos, dos más que el Barça (22), que con una victoria en el Bernabéu superaría a su máximo rival y daría un puñetazo al campeonato.
Los blancos recuperan a Trent, Carvajal y Huijsen, fortaleciendo una defensa que fue uno de los grandes quebraderos de cabeza de Ancelotti durante los clásicos de la pasada campaña. En el 4-3 de Montjuic, duelo clave por el último título liguero, el italiano tuvo que saltar al césped con Lucas, Asencio, Tchouaméni y Fran en la defensa. El equipo se puso 0-2 en el inicio con tantos de Mbappé, pero tocó fondo cuando el Barça remontó antes del descanso.
Fran García y Alexander-Arnold, el sábado en Valdebebas.AFP
Esta tarde la defensa del Madrid será radicalmente diferente. A la espera de decidir quién será el lateral derecho de Alonso, debate que está entre Trent, Carvajal y Valverde, los tres que lo acompañarán serán caras nuevas: Militao, Huijsen y Carreras. Tres de las razones para contener el caudal ofensivo del Barça, lastrado por las bajas de Raphinha, Lewandowski y Olmo en ataque pero con Fermín en estado de gracia tras sus tres goles al Olympiacos y con Lamine Yamal confiado de mostrar su mejor nivel.
La debilidad defensiva de los azulgrana es la gran preocupación de Flick, que verá el partido desde la grada por su expulsión en el último duelo ante el Girona. Los azulgrana llevan seis encuentros sin dejar la portería a cero, mientras que Courtois y el Madrid suman dos partidos seguidos sin recibir un gol.
La táctica será clave. Flick apostará por tener el balón y por la superioridad de Pedri y De Jong sobre el centro del campo madridista y volverá a insistir en arriesgar con una línea defensiva adelantada. Ahí deberá manejarse Alonso, con la lección aprendida del curso pasado, cuando Vinicius y Mbappé se quedaron en varias ocasiones delante del portero pero fallaron. El clásico estará en unos milímetros.