Continúa la polémica por el gol fantasma en la portería del Real Madrid durante el encuentro del pasado domingo en el Santiago Bernabéu.
A través de los medios oficiales del club, el presidente del F.C. Barcelona, Joan Laporta ha emitido un comunicado en el que anuncia que reclamará al Comité Técnico de Árbitros y a la Federación la totalidad de las imágenes y los audios que sirvan para dilucidar la jugada en la que Lunin despeja el balón desde la línea a saque de esquina.
Si con ello, el Barcelona entiende que el gol debería haber subido al marcador, anuncia que tomará “las acciones oportunas, sin descartar las actuaciones judiciales que hagan falta”. Además añade: “De confirmarse que fue un gol legal, iremos más allá y no descartamos pedir la repetición del partido tal y como ha ocurrido en un partido de ámbito europeo por un error del VAR”.
“PROVOCA CONFUSIÓN”
En el comunicado, Laporta también ha dado su opinión sobre la actuación del videoarbitraje, del que asegura “quita espontaneidad al fútbol”. “No solo quiero recoger el malestar de los barcelonistas por la mala gestión que se hizo ayer del VAR, sino poner el acento en que a pesar que la herramienta lleva tiempo entre nosotros sigue provocando confusión y criterios contradictorios según los partidos y los equipos”, ha afirmado.
Por último, el dirigente también se ha querido dirigir a los socios del club, a quienes les ha transmitido que “esta posición del club no es gratuita ni ventajosa, sino una acción que nos obliga la situación que vivimos de indefensión y por haber sufrido numerosas acciones en el terreno de juego que nos han perjudicado”.
Es como una ley no escrita. En el Real Madrid, y en la mayoría de clubes de fútbol, la rueda de prensa previa al partido anuncia a uno de los once titulares de dicho equipo en el encuentro. Sucede así en el conjunto blanco desde hace años, tanto en la época de Ancelotti, de Zidane e incluso de Mourinho. Y también en la de Xabi Alonso.
En Liga sólo habla el técnico, pero la primera jornada de la Liga de Campeones, la competición que obliga a un futbolista a acompañar al entrenador en la comparecencia previa, Aurelien Tchouaméni fue el portavoz del vestuario y 24 horas después fue titular. Por esto, y por alguna que otra cosa más sentida en el estadio, es tan extraña la situación vivida con Fede Valverde en Almaty, ciudad de Kazajistán donde los blancos disputaron su segunda cita europea del curso.
El uruguayo, segundo capitán del Madrid por detrás de Carvajal, siempre entregado a la causa y siempre recordando la importancia de su rol en el vestuario y de dar ejemplo, fue el encargado de hablar ante los medios en la previa del duelo contra el Kairat. Centró su mensaje en la "falta de actitud" en el derbi contra el Atlético, en las conversaciones que habían tenido sobre el momento del equipo en el avión entre Madrid y Almaty, una circunstancia que, según él, "había pasado poco desde que estoy aquí", y en la posibilidad de jugar en el lateral derecho, una posición que ya ha dejado claro que no le gusta. "No nací para ser lateral", llegó a mencionar, añadiendo su disponibilidad a hacerlo si el entrenador lo considera y a "morir por la camiseta".
Choques
Todas esas frases llegaron antes de la rueda de prensa de Alonso, que contradijo un poco el mensaje del centrocampista. "Decir que sólo ha sido falta de actitud es simplista", contestó a una pregunta que incluía el recuerdo de uno de los titulares de Valverde. "Hay más razones, también futbolísticas", siguió el vasco.
Llegó después el entrenamiento, donde según diversas fuentes, una de las opciones del cuerpo técnico para el lateral derecho fue Valverde. Al amanecer del día del partido, viendo que Raúl Asencio había sufrido en el carril ante el Atlético, que Dani Carvajal y Trent Alexander-Arnold estaban lesionados, que apostar por el canterano David Jiménez era complicado tras una derrota como la del Metropolitano y que el uruguayo había hablado ante los medios, la mayoría del entorno del Madrid pensaba que Valverde sería titular.
A las cinco de la tarde, la primera sorpresa. El centrocampista era suplente. Ni lateral, donde se situaba Asencio, ni mediocentro, donde apareció Ceballos para acompañar a Tchouaméni y Güler. "Es una decisión que estaba tomada", dijo Alonso tras el duelo. Fuentes del club aseguran que su suplencia fue una decisión técnica y que Valverde quiso dar la cara tras la derrota en la rueda de prensa previa. En el Metropolitano, después del encuentro, habló Carvajal.
El entrenador del Madrid, Xabi Alonso.VYACHESLAV OSELEDKOAFP
La segunda sorpresa llegó en el césped. Los titulares y los suplentes saltaron al campo para realizar ejercicios de calentamiento antes del partido. Los once elegidos en un lado, con una sesión más intensa, y los reservas con diversos pases, toques y un rondo para pasar el rato. Estaban todos, incluidos Bellingham, Rodrygo, Camavinga, Carreras o Brahim, menos Valverde.
El uruguayo apareció por el túnel a los cinco o diez minutos acompañado por uno de los miembros del club. Caminó por la banda en tono serio y se sentó en el banquillo, donde estaban algunos asistentes de Alonso pero no el entrenador, que se queda siempre en el vestuario. Fede no participó del rondo ni de los pases de sus compañeros. No tocó balón.
Más tarde, con 0-2, Xabi le mandó calentar junto a Bellingham, Carreras y compañía. Lo hizo en un ritmo relajado, a veces parado con las manos en la espalda, y cuando Mbappé marcó el 0-3 se dirigió al banquillo para sentarse de nuevo, como si supiera que ya no iba a jugar. Siempre con tono serio.
"Lucharé hasta el final jugando donde sea"
"A todos nos gusta jugar, y a Fede el que más. Es muy competitivo", dijo Fran García en la zona mixta de Almaty. A unos metros, Alonso navegó el temporal aludiendo a las necesarias rotaciones: "Fede siempre está dispuesto donde se le necesite. Hay que dosificar minutos y esfuerzos", declaró.
La duda queda en esa ley no escrita sobre la rueda de prensa previa, en la no participación de Valverde en ningún ejercicio del calentamiento, sin problema físico aparente, y su cara durante los diversos instantes del partido. Contra el Villarreal debería volver a la titularidad, pero tampoco está encontrando con Xabi, de momento, la versión que le convirtió en uno de los mejores centrocampistas del mundo.
Ante la magnitud el revuelo formado, el jugador ha hecho público un comunicado este miércoles: "He leído varios artículos dañando mi persona", avanza el uruguayo, que tras un preámbulo esgrime: "Tengo una buena relación con el entrenador la cual me hace sentir con la confianza de poder decirle cuál es la posición que más me gusta dentro del campo, pero siempre, siempre le hice saber que estoy disponible para cumplir en cualquier lugar, en cualquier viaje y en todos los partidos. Dejé el alma en este club y lo seguiré haciendo, aunque a veces no alcance o no esté jugando como quisiera, lo juro por mi orgullo que jamás me rendiré y lucharé hasta el final jugando donde sea".
Una de esas imágenes para la historia de esta edición 2024 la ha protagonizado el tirador turco Yusuf Dikec. Alcanzó la medalla de plata en tiro mixto disparando a la diana con una mano en el bolsillo.
Dikec, que disputa en París sus quintos Juegos Olímpicos, tampoco emplea ningún accesorio habitual entre los tiradores olímpicos como pueden ser unas lentes anti reflejos o cascos para evitar el ruido de los disparos.
Un par de tapones en sus oídos, y no siempre los usa, le han servido para alcanzar la segunda plaza del podio junto a su compañera Sevval Ilayda.
Tras su éxito deportivo en el Campo de Tiro de Chateauroux, la imagen de este suboficial retirado de la gendarmería turca de 51 años se ha ha convertido en los últimos días en viral en las redes sociales. Su pose poco ortodoxa para realizar los disparos han llamado incluso la atención del propio Elon Musk.
Ilayda Sevval y Yusuf Dikec mostrando su medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París.VASSIL DONEVEFE
Primero fue el tirador turco el que le escribió el siguiente mensaje en la red social X: "Hola Elon ¿Crees que los robots del futuro podrán ganar medallas en los Juegos Olímpicos con las manos en los bolsillos? ¿Qué tal discutir esto en Estambul, la capital cultural que une continentes?", expuso el medallista turco.
A lo que horas más tarde el propio Elon Musk, dueño también de la compañía Tesla, le respondía con la siguiente frase: "Los robots darán en el centro de la diana cada vez".
No obstante, desde entonces la imagen de Yusuf Dikec ha vuelto a aparecer en diferentes versiones en el propio perfil de Elon Musk.
La última vez ha sido este mismo martes cuando publicaba un nuevo vídeo de Dikec, retocado por Inteligencia Artificial. Después de cada disparo del tirador turco su pistola se convertía en una botella de cerveza.