El futbolista ghanés Christian Atsu, del club turco Hatayspor, ha sido encontrado muerto bajo los escombros del edificio en el que vivía en Hatay, en el sur de Turquía, según ha confirmado este sábado su agente.
“El cuerpo sin vida de Atsu fue encontrado bajo los escombros. Todavía se están retirando sus pertenencias. También se ha encontrado su teléfono”, ha declarado su agente, Murat Uzunmehmet.
Según los medios de comunicación turcos, el ex jugador del Chelsea y del Newcastle, que jugó durante 2016 en el Málaga, tenía 31 años y lo han encontrado bajo los escombros de la residencia Rönesans, una torre de 12 plantas que se derrumbó en el terremoto.
Atsu había fichado en septiembre por el club turco Hatayspor, con sede en la provincia meridional de Hatay, cerca del epicentro del fuerte terremoto que sacudió Turquía el 6 de febrero.
El seísmo, seguido de potentes réplicas, causó la muerte de más de 40.000 personas en Turquía y Siria, según las últimas cifras oficiales publicadas el viernes, y también dejó miles de heridos y personas sin hogar bajo un frío glacial.
No fue Christian Horner, sino Laurent Mekies, su sustituto en Red Bull, quien felicitó a Max Verstappen por su victoria en la sprint race del GP de Bélgica, por delante de Oscar Piastri y Lando Norris. Un triunfo que nada cambia en el Mundial, donde el holandés cuenta con remotísimas opciones de revalidar el título. Su duodécima victoria en una carrera corta (57,1% de las disputadas) sólo será recordada por el propio Mekies. Mantener a raya a McLaren sólo parece el primer capítulo del fin de semana, porque el dominio de los coches papaya debería acrecentarse en la carrera larga del domingo.
Los cambios en la zona media se concretaban con la presencia de Carlos Sainz, sexto, justo por detrás de Esteban Ocon. Y aún pudo el asunto animarse ser algo más, de no ser por la fuga de agua en el Alpine que impidió tomar la salida a Pierre Gasly, octavo en la parrilla. Pésimas noticias para Flavio Briatore, hastiado del mal momento de Franco Colapinto (penúltimo en la qualy) y que optó por cambiar el alerón trasero, en busca del milagro.
La pole de Piastri se fue al traste camino de Les Combes, cuando el líder del Mundial perdió el liderato en favor de Verstappen, mientras Norris cedía frente a Charles Leclerc. El tetracampeón, vigilando por los retrovisores cada movimiento del aspirante al título, comandó con cierta comodidad durante 10 vueltas. Muy distinta fue la tesitura del monegasco, sin recursos para sujetar a Norris pese a la flamante suspensión trasera de su Ferrari.
Batalla en Les Combes
A cuatro giros para la bandera a cuadros, Piastri se asomó por vez primera a Verstappen con aviesas intenciones. Negó los huecos el holandés al final de la recta de Kemmel, mientras Norris aceleraba a su estela. Nada serio, por supuesto, porque McLaren sólo puede tolerar escenas de riesgo cuando de verdad importa. Por detrás tampoco habría ya ningún cambio relevante.
En Williams ya se sentían felices por el rendimiento del viernes, cuando Carlos Sainz logró su mejor puesto del año en una parrilla al sprint. A lo largo de 15 vueltas, el madrileño debía considerarse satisfecho aun permaneciendo emparedado entre los Haas. Tras la debacle en Silverstone, los coches de Ayao Komatsu volaban en las interminables rectas de las Ardenas. El madrileño hizo sexto, lo que se esperaba de él, mientras Alex Albon cruzaría la meta decimosexto, justo por detrás de Lewis Hamilton.
Sainz, por delante de Bearman, el sábado en Spa.AP
Entre esos bosques, Aston Martin y Mercedes, cada uno con sus circunstancias, aún no han encontrado el ritmo. De salida, Fernando Alonso perdió la posición con Lance Stroll, que ya venía mostrando cierta velocidad desde la primera sesión libre. Nada reseñable hubo en la actuación del asturiano, decimocuarto bajo la bandera de cuadros, enganchado en la habitual procesión de las sprint races.
Aún peor resultó el sábado para George Russell y Andrea Kimi Antonelli. La víspera, el británico había sufrido un trompo en la SQ2, que arruinó por completo sus posibilidades. El italiano, por su parte, acabó decimoséptimo, sólo por delante de Nico Hulkenberg y los Alpine. Pese a la ayuda del DRS y las facilidades que ofrece este trazado, no hubo ni emoción, ni adelantamientos.
El defensa del Barcelona Iñigo Martínez ha protagonizado un tenso incidente con un aficionado, aparentemente menor de edad, a la salida del entrenamiento del equipo. A través de un vídeo que ha corrido como la pólvora en redes sociales, se ve cómo el central se baja de su coche para encararse con el chico. "¡La última vez que me llamas tonto, la última!", le grita en reiteradas ocasiones.
El chico parece querer replicarle, pero el jugador no le da pie, y repite varias veces el mismo mensaje: "¡Que sea la última vez que me insultas, y tu amigo lo mismo!", dice, visiblemente enfadado y dirigiéndose a quien está grabando la escena.
Tras unos segundos de mucha tensión, el futbolista deja de señalar con el dedo al chico y se da la vuelta camino de su vehículo, que había dejado abierto en mitad de la calle. "¡Y no vayas de chulo, que me cago en Dios!", termina diciendo.
Se da la circunstancia que hace unos meses su compañero, Joao Cancelo, se había quejado de un grupo de chavales que siempre están en la salida de los coches de los jugadores del Barcelona: "Sois muy pesados, no podemos estar firmando todos los días", dijo el portugués.