No hay noche intrascendente en el WiZink. Un Viernes Santo lluvioso y frío no hay mejor atracción en la capital, aunque ni el Real Madrid ni el Estrella Roja, los dos contendientes, se jugasen ya nada a estas alturas de la Euroliga en las que todos andan a la gresca por meterse en los playoffs. Hubo diversión, actuaciones de estrella (Musa vs Nedovic), muchos puntos y hasta una remontada marca de la casa. Y un récord: los blancos se convirtieron en el primer equipo en la historia de la competición que llega a 26 victorias en la Liga regular.
Mediado el tercer cuarto, el run run en las gradas. Sumido en cierta apatía (Hugo González, Carlos Alocén y Eli Ndiaye partieron como titulares), con tres de sus referentes vestidos de calle (no jugaron por descanso ni Campazzo, ni Poirier, ni Deck), el Madrid caía por 16 (54-70) ante un Estrella Roja que, pese a sus nombres, hace tiempo que perdió cualquier opción de disputar ni siquiera el novedoso play in de la Euroliga. Sólo era cuestión de aplicar un poco de energía y de anular el talento veterano Nedovic y el ex Adam Hanga, ovacionado de vuelta. Y de encomendarse a Musa y Hezonja para deleite de las tribunas, bien repletas.
En un abrir y cerrar de ojos, un 13-0 que igualó la contienda, con el Chacho a los mandos. Lo volvió a intentar el equipo de Sfeiropoulos, que se presentó sin el mago Teodosic y también aún sin Trey Thompkins, recién fichado. Pero el Madrid tenía su puñadito de épica para sumar otro triunfo. Un estupendo mate de Hezonja tras robo y los puntos del incontenible Musa (acabó con 30 y 40 de valoración) cerraron una noche de 101 puntos, en la que Llull sumó un triple más (también clave) y ya está a sólo dos del récord de Juan Carlos Navarro.
Megan Gustafson tiene un perro corgi que se llama Pancakes y que tiene su propia cuenta en Instagram. Megan Gustafon nació hace 27 años en un pueblo "de menos de 200 habitantes" en el corazón de Winsconsin y por eso le encanta la parte rural de España. Megan Gustafson, como Lorenzo Brown, es el sostén del baloncesto español, nacionalizada para suplir las carencias estructurales en la pintura de la selección femenina. Promedia 23,5 puntos y 10,5 rebotes en los Juegos Olímpicos y las de Miguel Méndez, que ganaron con su sufrimiento marca de la casa los dos primeros partidos (China y Puerto Rico) en Lille ya están clasificadas para cuartos. Es su primera entrevista, la estadounidense reflexiona en EL MUNDO sobre adaptación al equipo y su aportación al juego.
Vaya emociones fuertes en los dos primeros partidos en los Juegos.
La verdad es que sí. El primer partido, por ejemplo, resultó muy divertido, con todas las compañeras contribuyendo. Te sientes orgullosa por el esfuerzo defensivo, de todos los robos hicimos. Fue como crear el caos para cambiarlo todo contre un rival tan difícil como China, una de las favoritas. Ahora nos centramos en el momento presente, sin subidas ni bajadas. Sólo nos concentramos en el próximo oponente, sin mirar demasiado hacia adelante. El objetivo es estar invictos en nuestro grupo para poder posicionarnos mejor para los playoffs en París. Ese es el plan.
¿Se imaginó alguna vez en unos Juegos?
Está siendo simplemente increíble. Quiero decir, ni siquiera soñaba con algo así porque no pensaba que fuera posible. Realmente estoy muy agradecida por la oportunidad que España me ha dado. Ellos me acogieron y me dieron la bienvenida como una familia y realmente aprecio que todos hayan sido geniales, tan acogedores. Me ayudan, me intentan explicar la cultura o cómo se nombran las jugadas. Me gustaría poder hablar con todas en castellano, estoy aprendiendo (ha solicitado un profesor), porque están siendo muy amables. Y paso momentos muy divertidos con ellas.
¿Cómo recuerda el proceso de nacionalización?
Básicamente comenzó la primavera pasada. La Federación se puso en contacto con mi agente y vimos si podría conseguir el pasaporte. Era una gran oportunidad para mí, porque España era un gran equipo y me motivaba bastante la experiencia. Luego hubo mucho papeleo, con las embajadas, tuve que ir un par de veces durante el verano. Pero funcionó y mereció la pena.
¿Conocía España? ¿Algún viaje en vacaciones o para jugar?
Sólo había estado en un par de ocasiones, jugando en Euroliga. Pero me gustaría tomarme un tiempo y conocer más España, especialmente ahora que tengo el pasaporte. Conocer más la cultura y vivir experiencias, porque creo que es un gran país.
Gustafson, tras el triunfo de España ante China.FIBA
Esta selección ha coleccionado medallas en los últimos años. ¿Sintió que llegaba a un equipo especial?
Claro que lo he sentido, desde el primer día. El estilo de juego es realmente divertido. Porque les gusta correr, les gusta ser disruptivos en defensa, el ritmo... son increíbles pasando y creando. Pero también tienes que ser capaz de anotar. Todo el mundo es muy versátil. Pueden hacer de todo en todas las posiciones. Y también siento que encajo muy bien en el sistema. Porque puedo ayudarlas y traer esos centímetros en la pintura. También puedo ser una amenaza desde el exterior. E incluso defensivamente. Está siendo algo muy grande para mí.
La Familia.
Son personas muy divertidas. Muy extrovertidas. Muy ruidosas. Tienen una gran personalidad. Estuve con ellas en noviembre (Ventanas FIBA) por primera vez, aunque estaba lesionada, en plena rehabilitación, pero ya llegué a conocerlas un poco. Y luego el Preolímpico fue mi primer torneo. Remontamos a Hungría cuando íbamos perdiendo de 20 y terminamos ganando de un punto. Recuerdo que le pregunté a una de mis compañeras. '¿Esto es normal?' Y me dijeron, 'Sí, esto es lo más normal'. Y respondí: 'Ok, estoy lista ahora'. Y aquí lo volvimos a hacer ante China, un partido loco. Así que, básicamente, me tengo que acostumbrar al juego loco de España, a los partidos locos.
Cuando Lorenzo Brown fue nacionalizado hubo mucha polémica. Sergio Scariolo llegó a hablar de racismo. ¿Ha sentido algo parecido?
Sí, escuché sobre él y su proceso. De hecho, he podido hablar un poco con él durante estos días. Creo que cualquiera que obtenga un pasaporte, en cualquier país, va a generar comentarios. Pero, al final, estamos aquí para ayudar, para ser parte de una famlia, para representar a España lo mejor que podamos con nuestras habilidades baloncestísticas. Esas son sus intenciones y también las mías. Sólo queremos mejorar a España y ayudarles. Yo creo que él ha hecho un gran trabajo. Yo espero seguir su camino.
Astou Ndour se ha quedado fuera por la norma de que sólo puede acudir una nacionalizada. ¿Qué sintió?
Sí, sé que no es posible por normativa que las dos podamos estar. Coincidimos en Dallas, durante mi segundo año en la WNBA. Ella es muy dulce, la quiero mucho. Es una persona increíble y una gran jugadora. Sé que ella ha estado con la selección nacional durante años. Tengo mucho respeto por ella. Ha tenido una carrera impresionante y la va a seguir teniendo. Sólo le deseo lo mejor.
Megan Gustafson.Sameer Al-DoumyAP
¿Te sientes líder en la pista?
Creo que sí. Pero creo que todas aquí somos líderes a nuestra manera. Yo soy una especie de parte de eso. Necesitaban a alguien con tamaño que pudiera aportar en la pintura. Así que me siento responsable de traer esa energía. Sólo estoy aquí para aprender. Para ofrecer todo lo que necesiten defensiva y ofensivamente.
La conocemos poco en España. ¿Cómo es Megan fuera de la pista?
Soy una chica bastante tranquila. Me gusta estar con mi familia. Tengo una sobrina. Está a punto de cumplir 10 años. Es muy dulce, su nombre es Bianca. Y también tengo un perro, su nombre es Pankeke. Es un pequeño corgi. Me encantaría que estuviera aquí conmigo, en el Village. Pero está en Las Vegas. Él viene conmigo a todos los equipos en el extranjero o en la WNBA. Es muy especial para mí y solo quiero mostrar su alegría a todos los demás.
Procede de un pueblo muy pequeño, Port Wing, al norte de Wisconsin.
Sí, hay menos de 200 personas. Sí, ahora mismo están allí mis padres, mi hermana, mi cuñado, mi tía y mi sobrina. Están todos siguiéndome atentamente.
¿Qué le gusta de España?
Simplemente, creo que es un país precioso. Los edificios, la arquitectura. Es difícil compararlo con cualquier otra cosa. Me gustan mucho las casas de estilo español, los pueblos y las áreas rurales siempre las he apreciado. Porque yo provengo de ahí. Así que sólo ver el campo español ha sido algo increíble. Me encantaría explorar más. Y también las croquetas, es mi comida española favorita. Son demasiado buenas para mí. Las amo.
Tras ganar el Eurobasket, Garuba se inventó lo de Lorenzo de Albacete. Elija ciudad.
(Ríe) No lo sé, realmente ni lo he pensado. Me pongo con ello para elegir una ciudad.
En pleno esfuerzo por la remontada ante el Baskonia este domingo, ya en el tercer cuarto, Nico Laprovittola se disponía a culminar una contra cuando su rodilla sufrió un mal giro. Ni siquiera pudo lanzar los tiros libres tras la falta de Luwawu-Cabarrot. Abandonó en volandas el Palau, sin apoyar su pierna derecha y con gestos de alarma. Este lunes se han confirmado los peores presagios.
Según ha informado el Barça (aunque en principio aseguró que se trataba de un esguince), el argentino pasará por el quirófano ya que tiene roto el ligamento cruzado anterior y además sufre una lesión en el menisco externo de su rodilla derecha. El equipo de Joan Peñarroya pierde a uno de sus referentes durante los próximos meses.
A pesar de la derrota ante el Baskonia de Pablo Laso, la primera de los azulgrana en la Liga Endesa, el Barça estaba firmando un esperanzador arranque de curso. Aunque no pudo con el Real Madrid en la semifinal de la Supercopa, el comienzo de la era Peñarroya había sumado tres victorias en ACB y otras tres en Euroliga (sólo perdió en Kaunas), donde el pasado viernes logró un estupendo triunfo en la prórroga en la pista del Estrella Roja, uno de los equipos más en forma de la competición.
Laprovittola, que venía combinando en los puestos de base y escolta, deja un enorme hueco en la rotación azulgrana. Con Tomas Satoransky y Juan Núñez en el puesto de director, y Kevin Punter, Darío Brizulea y el joven Dame Sarr (debutó ante el Baskonia), no se descarta que el club acuda al mercado.
Se le escapó la gloria al Real Madrid en Berlín, esquiva esta vez, arrebatada por un histórico de vuelta. Tuvo que ser el Panathinaikos, 13 años después de su última Euroliga, ante quien cediera el trono el equipo de Chus Mateo. Ante ese Ergin Ataman que empieza a ser el ogro particular. Se derritió inexplicablemente el Madrid, sin referentes ni ideas ni pulmones, en una segunda mitad que le costó carísima. Los griegos, con un imperial Kostas Sloukas y apoyados en la fervorosa marea verde, son campeones de Europa por séptima vez. [80-95: Narración y estadísticas]
Las Final Four guardan misterios difíciles de resolver. Como que un equipo que amanece con 36 puntos en un cuarto se queda en 26 en toda la segunda mitad, nueve canastas en juego. Un suicidio explicado en la defensa del rival, en su agresividad que no fue capaz de igualar el Madrid, falto esta vez de héroes, horrible y señalado Hezonja, superados sus dos gigantes por el francés Lessort y Campazzo y compañía por los dos americanos eléctricos de Ataman, Jerian Grant y, sobre todo, Kendrick Nunn.
Fue una muerte paulatina la del Madrid, pero igual de dolorosa. Pretendía, al fin, acabar con ese maleficio que indica que desde hace 56 años no es capaz de enlazar dos Euroligas seguidas. Y ahí seguirá, con el honor eso sí de haber disputado las tres últimas finales, de seguir siendo temible pese a todo. Ahora el rey es verde, como en los tiempos de Obradovic.
Pero nada fue así en el comienzo, que se asemejó al de la semifinal contra Olympiacos del viernes. Como si en estas batallas en las que la mayoría duda, el Madrid encontrara el patio de su recreo. Y eso que el ambiente en el Uber Arena, teñido de verde, era feroz en contra. Pero cómo explicar que un chico tímido y sin apenas protagonismo, un canterano llegado de niño desde Senegal y al que su entrenador ha decidido colocar como titular en los cuatro partidos de las dos últimas Final Four anote ocho puntos de carrerilla, incluidos dos triples. O que en el primer acto, pura adrenalina y rock and roll, los blancos se dispararan a 36 puntos de récord, la perfección ofensiva, pese a que Tavares pronto se tuviera que ir al banco con dos faltas con fuerte cabreo (y técnica) de Chus Mateo.
Sloukas y Ataman levantan el trofeo en Berlín.ODD ANDERSENAFP
El Panathinaikos, como Olympiacos, volvió a encontrarse con un rival lanzado ya desde el amanecer. Eso no es casualidad. De nuevo el plan Mateo, al que sostenía un estupendo acierto, inspiradísimo Dzanan Musa. La máxima llegó tras un par de buenas canastas de la segunda unidad -el Chacho y Causer para el 41-27-, pero el soufflé blanco fue bajando a la vez que Lessort se adueñaba de la pintura. Coincidieron cuatro triples fallados, un robo en primera lídea de Jerian Grant (con antideportiva de Musa) y el subidón de las tribunas. Un parcial de 2-12 y la irrupción de un factor inesperado, pues Lucas Vildoza apenas cuenta para Ataman. Pero el argentino bien conoce a Campazzo. Fue su némesis, acercó a los helenos (46-45), aunque el propio Facu y Musa, con dos triples, volvieron a estirar la cuerda antes del descanso de una noche apasionante, la primera parte con más puntos de una final.
Si Sloukas (nombrado MVP) había cerrado el segundo cuarto, también abrió el tercero. Era el héroe. El veterano llegado este verano desde el eterno rival para devolver al equipo a estas cumbres. El PAO, con Juancho Hernangómez insertadísimo en su pujanza, importante en la intendencia griega (anulando a Yabusele), se estaba subiendo a las barbas de un Madrid cada vez más sufriente. Tavares y Campazzo cometieron la tercera bien rápido y un triple de Nunn al fin dio la vuelta al marcador (56-58).
El Madrid se encontraba de repente totalmente incómodo, sin recordar los resortes que le habían hecho poderoso, sin soluciones con los tres veteranos juntos en cancha, ni canastas (¡siete puntos en todo el tercer cuarto! su peor registro en toda la temporada), con un Hezonja desesperadamente errático, los pívots colapsados (cuarta de Poirier tras una técnica) y Ataman cada vez más seguro.
Las penetraciones valientes del Chacho eran oxígeno momentáneo en una selva de intensidad, pero cuando Lessort hizo la cuarta y Ataman optó por Mitoglou al cinco, fue el griego el que puso la máxima con un triple, extendida por Grant para encender todas las alarmas (65-73). El Madrid optó por la zona para cambiar la tendencia y Llull contestó los dos triples de Sloukas, en un duelo 'old fashion'. Una de las pocas canastas que el PAO concedió en transición, un mate de Tavares, arrimó al Madrid cuando ya visualizaba la orilla (76-79).
Pero ya no hubo más Madrid. Ya no hubo arrebato final, como tantas otras veces. Faltó frescura y talento. Dos hachazos de Nunn, un tipo que fue estrella en la NBA, y el temple del mágico Sloukas hicieron claudicar al rey en Berlín.