Los goles de Williot Swedberg y Carl Starfelt, sumados a un notable ejercicio defensivo en una noche donde jugó más de una hora en inferioridad por la expulsión de Hugo Sotelo, devolvieron al Celta a la senda de la victoria ante el Lille en la Europa League, con la que asegura su billete para la eliminatoria de acceso a los octavos. [Narración y estadísticas (2-1)]
Fue una demostración de seriedad del conjunto de Claudio Giráldez, que mostró su colmillo competitivo ante un rival que la temporada pasada se metió en el top-8 de la Champions. Poco se parece el actual equipo de Bruno Génésio a aquel que derrotó a Real Madrid y Atlético. Nada más empezar regaló al Celta un cómico 1-0 y tras el descanso concedió el segundo tras un saque de esquina aparentemente inofensivo.
Apenas 35 segundos después del pitido inicial de Harm Osmers, Alexsandro, de regreso tras una larga lesión, cedió el balón directamente a Borja Iglesias, y el capitán Iago Aspas se lo dejó en bandeja para que Swedberg abriese el marcador.
Lesión de Bentaled
Un comienzo de pesadilla del que Les Dogues nunca se recuperaron del todo. Especialmente tras la lesión en el hombro de Nabil Bentaled, que debió dejar su sitio a Aissa Mandi (minuto 9). Superado en los duelos y con mucha dificultad para construir ataques, el LOSC se vio sentenciado desde el minuto 19, cuando Borja Iglesias dobló la ventaja tras un certero contragolpe ante una zaga desbordada. Pero su gol fue anulado por un milimétrico fuera de juego.
El Celta relajó entonces su dominio y Hugo Sotelo cometió una torpeza ante Mandi, clavándole los tacos en la zona del tendón de Aquiles (minuto 28). Una acción que sólo podía significar la tarjeta roja. El Lille, en cualquier caso, siguió sin poder recuperar el balón sin cometer faltas, ni generar nada en campo contrario. Tuvo que esperar hasta el tiempo añadido para que Mandi registrase su primer disparo a portería y para que Olivier Giroud estuviera a punto de rematar con un cabezazo preciso (minuto 45+5).
A pesar de la entrada de Matías Fernández-Pardo y Tiago Santos, casi el 75% de la posesión y numerosos centros, el LOSC no pudo remontar e incluso permitió que Starfelt rematara de cabeza un córner (minuto 69, 2-0). Giroud, con un poco de suerte, anotó el gol de la honra desviando un pase de Soriba Diaoune, de 18 años, al primer palo (minuto 86, 2-1). Sin embargo, no fue suficiente para salvar una noche indefendible para el equipo de Génésio. Otra más.










