La plataforma ‘Mediacoach’, desarrollada por LaLiga, investiga junto a clubes y universidades cómo prevenir dolencias. “En LaLiga hay más intensidad que antes, pero no han aumentado las lesiones. El trabajo funciona”, aseguran a EL MUNDO expertos de la competición
«Cuidado con este, que nos estamos pasando». En el banquillo, en la grada o en casa, la tablet del asistente del cuerpo técnico de cualquier equipo de la Liga española echa humo. El presente y el futuro de su club dependen en gran medida de la inform
Hazte Premium desde 1€ el primer mes
Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web
Manchester City - Real Madrid (4-0)
ABRAHAM P. ROMERO
Enviado especial
@AbrahamRomero_
Manchester
Actualizado Miércoles,
17
mayo
2023
-
22:54Ver 54 comentariosDos goles de Silva,...
Los tres últimos clasificados de esta Liga y dos de los tres descendidos a Segunda la temporada pasada tienen un denominador común. Ganaron o están ganando menos partidos que sus rivales en la lucha por la permanencia y todos, sin excepción, tienen propietarios extranjeros. Hace unos meses, el Almería y el Granada volvieron al infierno de la Liga Hypermotion y este año el Valladolid, el Valencia y el Espanyol estrenarán el 2025 como los peores clubes del primer tramo de curso.
La situación social y deportiva de los tres es muy complicada, con una afición desesperada y crítica con unos propietarios que, desgraciadamente, parecen alejados de la realidad del club. El caso de Peter Lim en el Valencia es el más famoso, el más longevo en el tiempo y el de más actualidad. El empresario de Singapur lleva diez años al mando del conjunto ché a través de Meriton Holdings Limited y la situación del equipo no ha dejado de empeorar, con la destitución de Rubén Baraja como última gota de un vaso colmado hace tiempo.
Hace unos días, Layhoon Chan, presidenta del Valencia, aseguró que Lim no había dado «instrucciones ni comentarios para cambiar el entrenador», pero este lunes se anunció el adiós de Baraja. Algo similar sucedió en Valladolid hace un mes. El brasileño Ronaldo Nazario, propietario del conjunto pucelano, aseguraba confiar en Paulo Pezzolano, entrenador al que le unía una buena relación personal y laboral y con el que ya había trabajado en el Cruzeiro, pero el uruguayo terminó despedido tras caer 0-5 ante el Atlético.
En ambos casos, las decisiones llegaron después de semanas y meses de presión por parte de dos aficiones que consideran que sus propietarios no están centrados en el club. «Lim, go home (Lim, vete a casa)» es una pancarta habitual en Mestalla, donde han repetido manifestaciones multitudinarias en muchas ocasiones. Un eslogan que han copiado en Pucela: «Ronaldo, go home», rezaban las pancartas de la afición en el encuentro contra el Atlético, cuando ya todo el mundo daba por hecha la destitución de Pezzolano.
Ronaldo, que compró el Valladolid en 2018 y ahora quiere presidir la Federación Brasileña de Fútbol, lleva meses intentando vender el club, pero no termina de encajar la operación. «Tengo tres ofertas y tengo que pensar», admitió en mayo. Y en el caso de Lim está pendiente de ver qué pasa con la construcción del Nou Mestalla para hacer al club «más interesante», dicen los directivos chés. «Si hay una oferta atractiva, la estudiará, pero no tiene prisa por vender», aseguró Layhoon en la última Junta. Juzguen ustedes.
El tercero por la cola de la Liga, el Espanyol, va camino de llegar al nivel de desesperación de Valladolid y Valencia. El grupo chino Rastar compró el 56% del club catalán en 2016 y, tras jugar Europa en 2019, lleva dos descensos y dos ascensos en cinco temporadas, y esta ha empezado con mal pie y con la afición en la calle. Hace unas semanas, centenares de pericos se manifestaron a las puertas de la embajada china de Barcelona.
Los tres casos son parte de las discusiones que genera la llegada de propietarios y capital extranjeros a los equipos del fútbol español, con el acuerdo entre LaLiga y el Fondo de Inversión británico CVC como último ejemplo. Algunos lo ven como un salto económico que permite la mejora de las instalaciones y de la plantilla, pero otros, en los casos en los que los extranjeros se hacen con el gobierno de la entidad, ven peligrar el sentimiento de pertenencia. Hay ejemplos para todo.
La Liga cuenta con tres equipos más que tienen dueños extranjeros: Girona (City Football Group, Abu Dhabi), Mallorca (Andy Kohlberg, EEUU.) y Leganés (Robert Sarver, EEUU). Los catalanes están en Champions, el Mallorca disputó la última final de Copa y es sexto en Liga y el Leganés, recién ascendido, ha terminado el año tres puntos por encima del descenso. Les va bien.
Otros clubes, como Atlético de Madrid o Sevilla, cuentan con capital extranjero aunque la propiedad siga siendo española, una constante que parece ir a más, porque el valor medio de un club de Primera es de 174 millones y no deja de subir, potenciado, entre otras cosas, por la inversión de CVC. Un nicho interesante para los inversores. Equipos como el Celta también han recibido ofertas de fuera de España. Sólo se libran, de momento, Real Madrid, Barça, Athletic y Osasuna, todos propiedad de sus socios.
El interés extranjero tiene su eco en Segunda: Granada, Almería, Sporting, Oviedo, Elche, Albacete, Alcorcón o Zaragoza tienen propietarios o inversores de fuera. De ellos, Almería, Elche, Oviedo y Granada están en puestos de ascenso o de playoff. El impulso en Segunda es evidente, pero Primera es otro cantar.
El Real Madrid sufrió para superar la trampa de Talavera, pero lo terminó consiguiendo gracias a dos goles de Kylian Mbappé, uno de ellos de penalti, y aunque sufrió en el tramo final estará en el sorteo de octavos de la Copa. Dos acciones de los locales, el penalti y un tanto en propia portería, limpiaron el camino de los blancos en la Mancha, Nahuel puso pimienta con el 1-2, el galo pareció sentenciar en el 86 y Di Renzo metió el miedo en el cuerpo a Xabi Alonso, en plena diana mediática. [Narración y estadísticas (2-3)]
Cuando cada traspiés es un salto al vacío no hay tiempo para pasos en falso. Así ha entendido Alonso las últimas dos semanas en el Madrid, condicionadas por la crisis de resultados que le ha dejado en el umbral de salida de Valdebebas. Por eso, y por la tentación de un récord propiedad de Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé fue titular en el hogar de la Cenicienta de esta Copa del Rey tras ganar al Málaga y penúltimo clasificado del Grupo A de Primera RFEF.
El galo, ausente contra el City por molestias en la rodilla, disputó los 90 minutos en Mendizorroza y repitió titularidad en el modesto césped de El Prado. Lo hizo para asegurar los goles del Madrid y para ver si era capaz de igualar el récord de tantos en año natural con el cuadro madridista, cuyo dueño es ahora mismo el portugués con 59. 56 tenía el francés al aterrizar en la Mancha.
La estrategia del humilde
El Talavera cumplió la estrategia del humilde. Apretó en los primeros instantes del partido, trató de aprovechar las segundas jugadas, insistió en las bandas, lados supuestamente débiles de los blancos con Fran García y el canterano David Jiménez. Y casi mete en problemas el futuro más cercano de Xabi.
Y eso que Mbappé pudo sentenciar la noche en la primera jugada del partido, cuando Endrick le dejó sólo ante el portero rival. Un gol que hubiera relajado el contexto de Alonso, pero que el '10' erró ante Jaime González.
Endrick, a punto de irse al Olympique de Lyon, protagonizó las mejores arrancadas del Madrid en los primeros minutos. En el 17 aprovechó un taconazo de Mbappé para adentrarse en el área y fue derribado por la defensa, pero Cuadra Fernández no señaló nada ni había VAR (así es en esta ronda copera).
Los jugadores del Talavera, tras el 2-3, obra de Di Renzo.EFE
El empate, pasados 20 minutos, empujó las ganas locales, que veían espacios a la contra con Gallardo, muy rápido por la derecha, y con Di Renzo y Moreno, pareja de delanteros inteligentes y capaces de ganar balones por alto.
El Madrid, mientras, durmió el partido con posesiones eternas ante las dos líneas defensivas de su rival, calcando los encuentros que tiene que afrontar en la Liga. De una banda a otra y vuelta a empezar, sin roturas, sin diagonales, sin apenas movimientos. Es curioso lo que la confianza y el momento puede hacerle a un equipo de fútbol que hace tres meses funcionaba mucho más engrasado.
Ceballos, con un eslalom, y Güler, de falta, intentaron estrenar el marcador, pero sus disparos rozaron los palos de González. Tampoco Mastantuono, de cabeza, pudo poner un gol en su cuenta tras muchas semanas fuera por una pubalgia.
Penalti de VAR... sin VAR
El duelo se acercaba al descanso y al terreno del peligro para el Madrid, que vio la experiencia del Barça en Guadalajara (0-0 hasta el minuto 76). Y encontró premio en el 41 con la decisión de Cuadra Fernández de pitar penalti por mano de Marcos Moreno en el rechace de un córner. El colegiado, sin VAR, se arriesgó a castigar la pena máxima a pesar de las dudas del directo. En el forcejeo con Carreras, el balón impacta en el brazo de Moreno, con la extremidad no demasiado extendida. Penalti de VAR... sin VAR. Mbappé, abajo a la izquierda del portero, marcó su gol número 57 del año. A dos de Cristiano.
La parada de Lunin que evitó la prórroga en El Prado.AP
Si el 0-1 era un palo para el Talavera, justo antes del descanso Farrando se metió en su propia portería un balón enviado al área pequeña por Mbappé, que había realizado una buena carrera por la línea de fondo.
El Madrid sentenció el duelo en dos acciones de su rival y pudo pensar en nuevos horizontes, aunque a ratos sufrió más de la cuenta. Tras el descanso el Talavera se dejó el oxígeno y las piernas en cada jugada y peleó la dignidad y el resultado, corto para los intereses de los blancos, erráticos ante Jaime González.
Lo apretada de la noche, donde un gol metía a los ribereños en el partido, obligó a Alonso a introducir a Rodrygo, Bellingham y Tchouaméni. El vasco adivinaba problemas. Así fue. En el 80, Nahuel culminó una buena contra por la derecha del Talavera y dejó 10 minutos de tensión en La Mancha. Pero intervino de nuevo Mbappé y la pizca de suerte madridista. El galo disparó desde la frontal y su tiro, centrado, no lo atajó González, en su único error de la noche. 58 goles para el delantero. Di Renzo puso el 2-3 y Lunin voló en el descuento para salvar la prórroga... Y a Xabi.