El Barça no desaprovechó su oportunidad para volver a encaramarse al liderato con un triunfo por 3-0 ante el Levante. Los de Flick, con un Cancelo tremendamente insipirado en los primeros 45 minutos, lograron de hecho marcharse al descanso con dos tantos de ventaja en el marcador, convertidos por Marc Bernal y Frenkie de Jong. Tras el descanso, en cambio, les costó más plasmar su control en más goles. Hasta que Fermín, con un potente disparo desde fuera del área casi a última hora, sentenció tanto el partido como el regreso relámpago a la cabeza de la tabla de los barcelonistas.
Por mucho que la primera llegada la rubricara el Levante, el Barça tuvo en el primer tiempo la puntería que echó de menos últimamente. Curiosamente, no fueron dos delanteros los que materializaron el 2-0 con el que se llegó al descanso. Bernal, a asistencia de Eric, marcó el primero. De Jong, a pase de un Cancelo que fue el argumento más inspirado en vanguardia de los de Flick, el segundo.
El portugués, incluso, estrelló en el poste un centro que buscaba la cabeza de Lewandowski. Es cierto que los visitantes tuvieron una clara opción para poner ni que fuera un momentáneo 1-1 en el marcador. También, para marcar antes del descanso. Pero Joan García, como de costumbre, estuvo más que inspirado para salvar el remate de Olasagasti en el primer caso y el duro disparo de Tunde no encontró la dirección de la portería en el segundo.
El momento de Fermín
Los azulgrana saltaron al terreno de juego con mucha efervescencia tras el descanso, pero sus ganas por ampliar la ventaja no se vieron reflejadas en el luminoso. Algo que, a la postre, le permitió a un Levante muy ordenado en defensa conservar sus opciones de recortar las distancias y meterse de nuevo de lleno en el partido. Unas opciones que, de hecho, conservaría casi hasta la recta final del encuentro.
Fue entonces, a poco más de nueve minutos para que se cumpliera el tiempo reglamentario cuando Fermín, uno de los jugadores que entraron como refresco en el segundo tiempo, entre los que también estaba el más que añorado Pedri, se encargó de cerrar el partido con un zapatazo desde fuera del área para sentenciar definitivamente una victoria por 3-0 que habría podido ser aún más abultada de no ser por una gran doble intervención de Ryan en el ocaso.







