Irene Junquera: "Hui del periodismo deportivo. Me espantaron los futbolistas privilegiados que se creen el ombligo del mundo"

Irene Junquera: “Hui del periodismo deportivo. Me espantaron los futbolistas privilegiados que se creen el ombligo del mundo”

Irene Junquera (Madrid, 1985) está (vuelve a estar) de moda. Quien fuera miembro fundacional del imperio de Josep Pedrerol con ‘Punto Pelota’ y ’El Chiringuito’ y figura incipiente de la televisión, deportiva o no, ha dejado atrás un vacío de dos años y surfea de nuevo la ola buena en su doble vertiente. Es una de las reporteras del nuevo ‘Caiga quien caiga’ y tertuliana en Radio Marca, ‘El Desmarque’ y ‘Estudio Estadio’. "El pluriempleo es mi modo de vida. Si no tengo nada que hacer me lo invento, pero cada vez disfruto más de estar tranquila. Es por la edad. Si se me plantea ahora un día sin nada de trabajo, suenan trompetas de ángeles a mi alrededor. Cada vez me apetece menos ir a los estadios. Me pones comida rica, un sofá y una tele grande para ver el partido y es la gloria absoluta", explica.

Has mantenido una relación de amor y odio con el periodismo deportivo. ¿Cómo os lleváis ahora?
Mi relación con el periodismo deportivo está bien, pero he tenido épocas en las que llegué a huir de él. Más que el deporte, me ahuyentó el fútbol. Coincidió una época en la que, por motivos personales, conocía muy de cerca otros deportes más minoritarios, porque mi pareja en ese momento era piragüista [el campeón olímpico Cristian Toro]. Cada día veía cómo se esforzaban, cómo entrenaban, cómo trabajaban y lo humildes que eran y, después, me espantaba tener que enfrentarme a futbolistas privilegiados que se creen el ombligo del mundo. Empecé a tener manía al mundo del fútbol, surgieron oportunidades para hacer otras cosas fuera del periodismo deportivo y aproveché. Coincidieron las dos cosas en el tiempo y tiré más por el entretenimiento.
Sin embargo, has vuelto.
Porque tengo algo dentro que hace que siempre me haya gustado, yo no he aparecido en el periodismo deportivo por casualidad. El 'Carrusel Deportivo' de Paco González era mi banda sonora cuando iba en el coche de mis padres. Desde niña he tenido eso ahí y al final siempre voy a volver.

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Pero no es tu vocación.
No. Mi vocación era ser actriz y lo que más me gusta de todo lo que he hecho es presentar. Esa es la realidad y no voy a engañar a nadie. Lo que pasa es que el periodismo no me resultaba ajeno porque yo era muy friki de la información desde los 12 o 13 años. Cuando era adolescente, los boletines de noticias los escuchaba todos. Es algo que tengo ahí y para mí era también una forma de comunicar y de expresarme. Era el plan B y me formé para las dos cosas a la vez, lo que pasa es que el plan B se convirtió en plan A y nunca he estado a disgusto. No he sufrido por no haber logrado ser actriz, el periodismo me ha llenado lo bastante como para estar tranquila.
¿Te han tomado menos en serio en el periodismo por tu faceta de presentadora?
Ahora ya no me pasa tanto, pero he tenido un problema y es que dentro del periodismo no se me consideraba tan periodista deportiva por hacer otras cosas, pero en todas las otras cosas era "la periodista deportiva". Vamos a partir de la base de que yo estudié periodismo en genérico y me interesan muchísimas cosas aparte del deporte, porque tengo muchas curiosidades en la vida. Etiquetar a la gente es una mierda. O sea, las personas tenemos aristas, no somos blanco o negro, y porque sepas de una cosa no significa que seas una ignorante en otra. Hay mucho prejuicio con los periodistas deportivos, tengo amigos de información general que lo reconocen y piensan que el periodista deportivo no sabe ni hablar. Yo nunca tuve ese prejuicio y ahora, por cierto, en la universidad está de moda. Un profesor de la Complutense con el que todavía tengo relación me ha contado que es increíble la cantidad de estudiantes que ahora quieren ser periodistas deportivos.
Pobriños míos.
Ya, no está la cosa para tirar cohetes. Es verdad que el periodismo deportivo siempre ha estado un poco defenestrado, pero a mí me da lo mismo. No sé si también es por la edad, pero ya me da exactamente igual lo que piensen de mí. Todos y en todo.
¿De verdad? Porque eso se dice mucho, pero es difícil que sea cierto.
Te lo prometo. Quizás por todo lo que he pasado. He vivido épocas chungas, me he visto en medio de polémicas sin buscarlas y lo he pasado mal. Entonces, he llegado a un punto en el que sé discernir lo que es la vida real y lo que es la gente que está aburrida y le apetece rajar de ti. Tengo muchos amigos y una vida muy plena como para preocuparme de otras cosas. Que piensen lo que quieran. ¿Qué hacemos? ¿Nos hundimos?
Preferiblemente, no, pero no siempre se puede elegir.
Ya, pero he hecho callo,. Tuve épocas de pasarlo muy mal por lo que se decía de mí, especialmente en redes. Insultos, machismo… Tenía que aprender a pasar y he aprendido.
¿Has sufrido más machismo en las redes o en el periodismo?
Dentro del gremio existe el machismo y he sufrido algún episodio memorable…
Hace unos meses, en un directo en Twitch, Isaac Fouto pidió que te llevaras la cámara al baño.
Sí, estuvo mal y hablé con él, pero es una persona a la que tengo aprecio y sé que no lo hizo con mala intención. Al final, lo que hizo es un comentario que, por desgracia, está tan normalizado que a veces no nos damos ni cuenta de su gravedad. ¿Por qué Jennifer Hermoso, después del beso de Rubiales, hizo como si nada? Porque a veces necesitamos tiempo para darnos cuenta de que lo que vemos como normal no lo es. No es normal que te hagan eso o te digan eso. Está mal aunque Fouto no lo hiciera con mala intención y tenemos que afear ese tipo de comportamientos para que la gente aprenda y erradicarlos. Otra vez Hugo Gatti me mandó a lavar los platos en ‘Punto Pelota’, pero han sido episodios súper contados. En las redacciones donde he estado me he sentido y me han hecho sentir como una igual. En el mundo de redes y en el del deporte es otra movida…
¿Es muy machista el deporte?
Es como cuando la gente dice que no hay racismo en España. Claro que hay racismo, pero tú no lo sufres y, entonces, no tienes ni idea. Hay machismo en todos los estamentos de la sociedad, en todos, pero en el deporte mucho más. Hablé para ‘Caiga quien caiga’ con Paula Leitón, la waterpolista, y me contaba que las chicas cobran menos que los chicos por hacer lo mismo. Le pregunté si era como en el fútbol, que ganan menos porque generan menos, y me explicó que ahora mismo ellas generan más y aun así cobran menos. Así que la gran excusa del deporte masculino se desmonta fácilmente. Ganan más porque son tíos, sencillamente. Me he ido del tema, ¿por dónde iba?
Por los ataques en redes sociales.
Es horroroso. Es horrible. Lo que pasa es que siempre se escudan en que no se meten contigo por ser mujer, sino porque no sabes de fútbol. Lo que no dicen es que piensan que no sabes de fútbol precisamente porque eres mujer. Esa es la trampa que hacen. Así que las periodistas deportivas tenemos que estar mucho más concentradas y mucho más informadas que un hombre porque nos miran con lupa. Si un periodista comete un error, nunca van a pensar que es porque no sabe de fútbol, pero si lo comete una mujer…
¿Tienes la sensación de que, siendo la misma periodista, te hubiera ido mejor siendo tío?
Creo que me hubiera ahorrado disgustos.
¿De qué tipo?
De que te pongan constantemente en duda, de menosprecios en redes sociales, de que haya gente que diga que estás ahí porque tienes algo con un jugador o para cumplir una cuota… Lo de la cuota espero que no haya sucedido, aunque probablemente sea así. No lo descarto, la verdad. Soy consciente de que hay programas en los que quieren que haya una representación femenina y te llaman por eso, pero entiendo que hay otras muchas periodistas y que si me llaman es porque quieren que esté yo. Prefiero contármelo así a mí misma.
¿El trato con los futbolistas siempre ha sido normal, pese a los rumores y las suspicacias?
He tenido un trato normal con todos, lo que pasa es que es verdad que hay épocas de tu vida que eres más joven, tienes la misma edad que ellos y hay cierto rollo. Es normal. Hay mucha gente que dice que por qué se lían las periodistas con los futbolistas, y digo: "Bueno, ¿tú no te lías con tu compañero de trabajo?". Al final, si estás trabajando mano a mano con ciertas personas, puede pasar. No lo veo tan raro ni creo que haya cambiado cómo me tratan los deportistas. Me han atendido los que son majos y los que son imbéciles, pues no. Como a cualquiera.
La periodista madrileña posa en su casa de Majadahonda.

La periodista madrileña posa en su casa de Majadahonda.Sergio González Valero

Tu salto a la popularidad fue con ‘Punta Pelota’, donde estuviste desde el inicio. Supongo que no lo sabíais, pero estabais cambiando la forma de hacer tertulias deportivas en España.
Qué va. Piensa que venía de Punto Radio, de estar con Pedrerol también, y nos habían despedido a todos. Al poco, me llamó Josep, me explicó un poco la idea que tenía para la tele y yo no había visto nada así, aunque creo que ya existía ‘El Rondo’. Al principio éramos tres personas en la redacción y, de repente, se hizo gigante. Es verdad que Pedrerol siempre tiene mucha visión de lo que va a ocurrir, está al tanto de las tendencias y siempre va por delante. Por ejemplo, nos hicimos Twitter el mismo año que abrió, cuando aún no era habitual. Luego con Instagram, lo mismo y ha sido de los primeros en saltar a TikTok. Él es capaz de adelantarse y, al poco tiempo de empezar en una tele como Intereconomía que no veía nadie, ya me empezaron a pedir fotos por la calle y dije: "Guau, ¿qué es esto?".
¿Cuál crees que fue el secreto?
Que la gente nos veía, y aún les ve, como una familia y, además, se crearon personajes pero sin forzarlos. Tomás Roncero es como es, Cristóbal Soria es como es. Carme Barceló es como es... Y la gente te coge cariño. Era muy joven y aquello era un poco la jungla, pero lo que yo quería era meter baza. Venía gente muy top de muchos medios diferentes y aprendí mogollón. Eso es innegable.
Te costó meter baza, durante años tu papel en pantalla era leer los mensajes de los espectadores.
Sí y no me importaba leer mensajes, lo que me importaba era que la gente pensara que sólo hacía eso porque era mentira. Al principio éramos tres redactores y yo cubría el Real Madrid. Iba al entrenamiento por la mañana, llegaba a la redacción a las 17:00 y me iba a casa a las 02:00. Editaba vídeos, conseguía entrevistas, llevaba noticias, preparaba el programa y, sí, además leía los mensajes. Mira, aquí sí he notado el machismo. Jorge Hevia lleva leyendo los mensajes en ‘Carrusel Deportivo’ y en ‘Tiempo de Juego’ toda la vida y es una figura que a mí me encantaba. Cuando todavía estudiaba, escribí un mensaje al programa, me contestó y me puse super contenta. Nadie ha dudado nunca del trabajo de Hevia, sin embargo a mí me decían todo el rato que era una mujer florero que estaba ahí para adornar.
¿Te han juzgado por tu físico?
Con ese tema he de negar la mayor porque tampoco soy el prototipo de pibón que hay en las teles y que ponen en pantalla por eso. No me eligieron por eso. De todos modos, aunque no tengo esa percepción de mí misma, las mujeres que salen en la tele suelen ser guapas y los hombres no. Eso es así, pero que sea guapa no significa que no valga. Por ahora, y ya estoy cerca de los 40, no he tenido ese miedo al relevo generacional del que hablan muchas compañeras. Quiero ser optimista, hay periodistas como Maria Escario que han estado toda la vida, aunque es verdad que hay muy pocas presentadoras en el deporte. Me encantaría una mujer presentando ‘El Desmarque’, ‘El Chiringuito’, ‘La tribu’ o cualquiera de los programas estrella. De hecho, las pocas veces que ponen a una mujer, normalmente somos copresentadoras. Nos ponen un hombre al lado por si acaso. Es surrealista.
Trabajaste con Pedrerol 10 años, hasta 2017. ¿Qué pasó? Se dijo que el final fue feo.
Decían que me había echado, pero no es verdad. Me fui yo porque empezaron a surgirme otras oportunidades y llegó un punto en el que no podía abarcar más. Además, el horario de ‘El Chiringuito’ es muy sacrificado. Me fui y ya está.
¿Era mala vuestra relación?
Josep es súper exigente y a veces se hace difícil trabajar para él, pero tiene muchas cosas buenas también. Me dio la oportunidad cuando era superjoven y cuando le necesité con cuestiones personales, siempre respondió. Es una persona muy extrema. Tiene cosas malas que son muy malas, porque es muy duro y a veces se pasa, pero hay cosas buenas que son muy buenas, aprendes mucho y te da oportunidades.
Sois uno de los primeros programas orgullosos de ejercer periodismo de bufanda. ¿Cómo ves este fenómeno?
Cuando leía mensajes no decía que soy del Madrid porque la gente ya me tachaba de cualquier cosa y prefería dejarlo así, pero todos los periodistas deportivos tienen un equipo. Si no, no se dedicarían a esto: si te gusta el fútbol, es imposible que no seas de ninguno. Antes y después de decir que soy del Madrid, he tratado de ser lo más objetiva posible. Nunca he defendido al club en algo en lo que no esté de acuerdo, pero hay periodistas que sí lo hacen y defienden a capa y espada cualquier cosa que hagan los suyos. Me parece bien, no engañan a nadie. Si me quiero informar, no voy a ir a ese periodismo de bufanda, pero es un entretenimiento digno. Hay que abarcarlo todo y no pasa nada. No hay que demonizarlo.
Como madridista, ¿qué piensas de la denuncia del club de una supuesta conspiración arbitral en su contra?
Siempre digo lo mismo con el tema del arbitraje, igual ahora que se queja el Madrid que cuando lo hace el Barça o cuando el Cholo decía aquello de la Liga peligrosamente preparada: si tú, como deportista, consideras que una competición está adulterada, no la juegues. Creo que hay un problema gigante con los árbitros, que cometen errores atroces, pero no creo que especialmente en contra del Madrid. ¡Ni a favor! Tiene que haber un cambio en el estamento arbitral, pero aquí cada uno llora por lo suyo.
¿Notas diferencia a la hora de abordar a los futbolistas como reportera de 'CQC'? ¿Se relajan un poco?
Qué va, son como son. Entiendo que hay niveles y que si eres Mbappé, que no puede andar por la calle, te comportes de una forma algo diferente al resto de humanos, pero es que hay futbolistas que no han empatado con nadie y van con los aires de Mbappé. También pasa en el periodismo eso, por cierto [risas]. Mucho ego en ambos mundos.
¿Tú no lo tienes?
No soy Roberto Gómez, que no se corta en decir que es el mejor reportero del mundo [risas]. Sinceramente, creo que soy humilde de más y que me hubiera ido mejor de no haberlo sido. A mi alrededor he visto subir como la espuma a auténticos déspotas. Y no hablo de Pedrerol, quiero dejarlo claro. Igual si me hubiera comportado de otra forma, me hubieran valorado más, pero mi forma de ser es otra. Trabajo mogollón, no se me caen los anillos por hacer lo que sea y no me considero excelente ni más que nadie.
¿Y qué futuro te auguras?
Ninguno porque no me da tiempo a pensar en él. Cuando empecé tenía claro que quería tener éxito, pero ¿qué es el éxito? ¿Tener mucho dinero? ¿Salud? ¿Amor? La felicidad son momentos y para mí la clave es que te guste tu trabajo en la medida de lo posible, porque ir a trabajar es una putada para cualquiera. Siempre es mejor estar de vacaciones. A mí me gusta todo lo que hago ahora y valoro muchísimo lo que tengo. ¿Dónde voy a estar de aquí a diez años? No lo sé. Me encantaría trabajar menos y cobrar más. Ese es mi sueño. Ahora trabajo muchísimo y cobro bien, pero para eso tengo que hacer muchos picoteos. Me gustaría algo más estable.
¿Es lo que te ha faltado estos años?
Siento que he tenido momentos muy buenos y mediáticamente potentes y también he estado en el barro. He pasado por todo. He tenido mucho trabajo y no he tenido nada. Estuve dos años enteros sin trabajar nada y sin paro, tirando de ahorros y pensando que a lo mejor no me volvían a llamar nunca más.
¿Qué pasó?
Fue cuando dejé el periodismo deportivo. Fiché por Mediaset, hice un programa allí que no funcionó (‘All you need is love… o no’) y sólo duró una temporada y a partir de ahí fue la nada. Eso me enseñó que nadie es imprescindible. Hay gente con carrerones de la leche, mitos de los 90 o los 2000, como Meg Ryan, que se pasan siglos en casa de brazos cruzados y el público no se da cuenta porque piensan que sigues ahí y que estarás bien. Y no. Me estoy comparando con Meg Ryan, ¿no? [risas].
Sí, pero se te entiende.
El caso es que nadie sabía que estaba en mi casa diciendo: "Ostras, si no me vuelven a llamar, ¿qué hago?". He tenido que empezar de cero otra vez. Tras dos años así, volví al mundo del periodismo deportivo porque era el único sitio donde me querían. Empecé a hacer colaboraciones y volví a entrar en la rueda, pero es muy difícil regresar cuando te has caído. Por eso ahora, cuando la gente me anima a dejar algún trabajo y descansar un poco más, ni se me ocurre. En esta profesión no se renuncia a nada porque nunca sabes si va a ser lo último que te ofrezcan.
Garbiñe Muguruza, nueva embajadora de Tennis Channel, la plataforma para ver el circuito femenino en España

Garbiñe Muguruza, nueva embajadora de Tennis Channel, la plataforma para ver el circuito femenino en España

Actualizado Lunes, 10 febrero 2025 - 10:18

A penas un año después de anunciar su retirada, la tenista española Garbiñe Muguruza, campeona de dos títulos de Grand Slam y ex número uno del tenis mundial, ha sido presentada como embajadora de Tennis Channel, la multiplataforma global de televisión dedicada al tenis que será la nueva casa para ver los torneos de tenis femenino del WTA Tour en España en 2025.

Muguruza, de 31 años, será la imagen del canal de televisión con el que colabora desde hace unos meses como comentarista. La laureada tenista española, que también ganó el torneo de Maestros en 2021, ya ejerció de comentarista el año pasado, y esta temporada ampliará su rol a embajadora, para ayudar a ampliar reconocimiento de la marca Tennis Channel en España. Además, actuará como presentadora de contenidos exclusivos.

Este año Tennis Channel se convierte en la casa oficial del WTA Tour en exclusiva en España, lo que significa que en su plataforma se podrá seguir en vivo toda la cobertura de los torneos de la WTA, excluyendo el Madrid Open, e incluyendo las WTA Finals de Riad. Este año Garbiñe debutará como comentarista en el WTA 1000 de Doha que se disputa esta semana. Tennis Channel España también ofrecerá en vivo todos los torneos del ATP Tour Challenger, así como eventos especiales como los Six Kings, Battle of Legends, entre otros. Además de tener disponible para sus abonados de todos los contenidos exclusivos que produzca el canal como documentales, entrevistas en exclusiva y series originales, como Iceland, protagonizada por Paula Badosa y Stefanos Tsitsipas.

"A lo largo de mi carrera como jugadora he podido ver el nacimiento y crecimiento de Tennis Channel en Estados Unidos. Me acompañaron en momentos muy especiales. Estaban cuando gané Roland Garros, Wimbledon o las WTA Finals en México. Son parte del circuito de tenis mundial y ahora me hace especial ilusión que hayan pensado en mi para su llegada a España. Somos un país de grandes campeones, y de grandes aficionados al tenis, por lo que espero que con la llegada de Tennis Channel podamos presentar el deporte que tanto me ha dado de una forma más actual, más cercana. Estoy segura de que, con nuestros contenidos exclusivos, los aficionados podrán conocer más de cerca las tripas del tenis profesional", apuntó Garbiñe. "Es una oportunidad espectacular y tengo muchas ganas de ponerme a ello".

Muguruza comentará los partidos decisivos de más de 10 torneos y la veremos entrevistar en exclusiva a las grandes estrellas del deporte. Además, participará como co-presentadora de un podcast que se presentará en breve.

"Tras trabajar con Garbiñe el año pasado, no podríamos sentirnos más honrados de ampliar nuestra colaboración con ella y presentarla como embajadora de Tennis Channel", afirmó Andy Reif, vicepresidente sénior de Tennis Channel International. "Es una gran campeona que sabe cómo ganar en los escenarios más importantes del tenis y es generosa compartiendo esa visión en sus comentarios durante los partidos. Pero, más que eso, su curiosidad, su perspectiva y su pasión por el deporte son muy atractivas para los aficionados de todo el mundo y estamos encantados de ver que hará entrevistas y otras actividades dentro de su rol en el canal", añadió.

Tennis Channel España se puede ver por suscripción a través de la plataforma www.tennischannel.com y en streaming gratuito en Samsung TV Plus, LG y Orange.

LaLiga desactiva antes del Madrid-Atlético una plataforma pirata que sirvió fútbol ilegal a 200.000 usuarios en enero

LaLiga desactiva antes del Madrid-Atlético una plataforma pirata que sirvió fútbol ilegal a 200.000 usuarios en enero

Actualizado Domingo, 9 febrero 2025 - 13:50

Muchos son los que siguen consumiendo fútbol de manera ilegal con plataformas piratas. Precisamente una de estas plataformas fue desactivada este sábado gracias a la coordinación de un equipo especializado, ha anunciado LaLiga. DuckVision ofrecía acceso ilegal a contenido deportivo en directo, entre el que figuraba la competición española, a más de 200.000 personas sólo en España, informa Efe.

En un comunicado, LaLiga explicó que la plataforma estaba conformada por un aplicativo web que invitaba a descargar una app de Android, que tuvo más de 200.000 usuarios activos en España durante enero de 2025, según data.ai, y estaba encubierta por el servicio de la tecnológica estadounidense Cloudflare, que protege a organizaciones criminales de forma intencionada con el fin de lucrarse.

La patronal española indicó que desde la web se podía acceder al consumo pirata de los contenidos y se complementaba con un sistema IPTV y Ace Stream para ofrecer el contenido de LaLiga sustraído de broadcasters como ESPN, Movistar, DAZN, Sky Sports, Ziggo o Bein Sports, entre otros.

También señaló que el contenido ilegal proporcionado por la plataforma pirata se promocionaba en canales de Telegram, con más de 13.800 usuarios, y en la web de DuckVision, con cerca de 70.000 usuarios únicos a fecha de diciembre de 2024 en España, según datos de Semrush.

LaLiga recordó que el cierre de la plataforma y el canal se suma a otras extensiones conocidas como Luar, Kodivertido y TVChopo que anunciaron el fin de su actividad de manera inmediata o el cierre de Cristal Azul, canal de streaming ilegal más importante de España.

El organismo que preside Javier Tebas anunció que esta acción se repetirá en los próximos días para desactivar otras plataformas y servicios de contenido pirata y que los promotores y desarrolladores de la plataforma DuckVision serán denunciados ante las autoridades policiales y judiciales en los próximos días con todas las pruebas recabadas.

"Google, Cloudflare, VPNs y otros agentes involucrados en el consumo de piratería adquieren responsabilidad de las actuaciones ilegales que están permitiendo y de las cuales se lucran. LaLiga, amparada por la justicia, no se detendrá en la defensa del fútbol y los intereses de sus clubes ante actuaciones criminales vinculadas al fraude audiovisual y su blanqueo", aseguró.

Rubén Martín: "A los jóvenes les interesa mucho el fútbol, sólo teníamos que llevárserlo donde ellos estaban"

Rubén Martín: “A los jóvenes les interesa mucho el fútbol, sólo teníamos que llevárserlo donde ellos estaban”

Rubén Martín (Madrid, 1982) está pluriempleado… porque quiere. Es desde hace 15 años uno de los narradores bandera de la COPE y ahora asoma también por Dazn para partidos muy señalados, pero eso es casi un hobby porque donde de verdad gana (mucho) dinero es en internet y redes sociales. Es un caso atípico, quizás único, de periodista deportivo consolidado que se convierte en creador de contenido estrella sin abandonar su trabajo convencional.

Dos mundos que nacieron enfrentados y ahora une un que sigue teniendo las ideas y las prioridades muy claras. La semana pasada falleció repentinamente su madre y empieza por lo más importante: "Te voy a hablar de mucha gente a la que admiro, pero permíteme empezar por la persona a la que más admiro en este mundo: mi padre, Antonio, que está en una pelea que va a ganar y es todo lo que un hijo sueña con tener a su lado. Como va a ser la primera persona que lea esta entrevista, me gustaría que le pusieras cara para tus lectores". Dicho queda.

A ver, ¿periodista o creador de contenido digital?
No hay por qué elegir. Hago un programa todas las mañanas de lunes a jueves en streaming para Twitch y YouTube, pero, al final la radio es mi curro. Lo otro ha sido ha sido una curiosidad que se convirtió en divertimento y acabó siendo un trabajo de rebote.
Una curiosidad muy rentable.
Es cierto. Venimos de un mundo en el que siempre nos ha dado palo hablar de dinero, pero noto que a la gente que curra en este sector no le pasa. Entiendo la curiosidad que despierta el tema, pero no recuerdo una entrevista a un periodista en que le pregunten cuánto gana y sin embargo con esto te lo preguntan siempre. Recuerdo que cuando explotó El Rubius se lo preguntaban siempre y me llamó la atención que no les importa una mierda decir que tienen mucha pasta. A mí me sigue dando reparo porque ahora soy un privilegiado, pero desde que empecé en el periodismo ha sido una profesión súper precaria y yo lo he vivido.

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No hay nada de qué avergonzarse en que te paguen bien por tu trabajo.
Es cierto, pero es que, además, yo esto no lo siento como mi trabajo. Por ejemplo, no soy el caso de Gerard Romero, que era un periodista de RAC1, al que le empezó a ir muy bien en lo digital y un día dijo: "Vamos a ver, si yo me dedico sólo a crear contenido voy a ganar 50 veces más que en el periodismo tradicional. No me compensa, no me hace feliz, lo dejo y ya está". Yo no dejo la radio porque me encanta, pero la realidad es que mi fuente de ingresos número uno es, de largo, lo digital y podría vivir de maravilla sólo de eso. En la radio se descojonan de mí llamándome "el de Twitch", pero Twitch ya se quedó en una parte pequeña; son también YouTube, los clips de Instagram, TikTok… Todo eso lo vende mi agencia de publicidad a los patrocinadores. Al final lo que cuenta es en cuánta gente impactas y durante cuánto tiempo. Y eso vale un dinero.
¿Cuánto dinero?
Es imposible decirlo, es muy variable, porque el mundo de internet no está muy regulado todavía. El agente de uno de los streamers más grandes del mundo me dijo: "La primera regla que tiene que aprender aquí un representante es que no hay un precio fijo para nada". Lo cierto es que hay gente que está dispuesta a pagar mucho por algo por lo que tú estarías dispuesta a pagar muy poco. Sinceramente, es una locura.
¿Te preocupa perder la perspectiva?
No, porque tengo memoria. Yo empecé en la SER de Toledo cobrando 200 euros. Cuando me fui a cubrir el Villarreal, me pagaban 580 pavos y al segundo mes de estar allí, llamé a Paco González y le dije que estaba feliz, pero me tenía que volver porque me había fundido mis ahorros y no me daba para vivir. Y eso que vivía en un piso compartido en Castellón y cada vez que venía a Madrid volvía con el coche lleno de tupper de mi madre. En la radio no me iban a pagar más y Paco habló con Alfredo Relaño para que me hiciera cargo del Villarreal en As. Me dieron 500 euros más y con esos mil yo era capitán general. Pienso mucho en aquello para tomar perspectiva. Ahora hay veces que rechazo cosas por un dinero que sé que es una barbaridad, pero no se me va nunca de la cabeza que mi hermana no gana ni mil euros por cuidar de personas mayores, que es un trabajo mucho más importante que el mío.
Siendo agente doble, ¿cómo has vivido esa guerra que se ha dado entre los periodistas deportivos y los creadores de contenidos que hablan de deporte?
La cosa se ha suavizado. Yo a esto llego porque estalla la pandemia y de un día para otro se acaban los partidos y se cierra la radio. Estaba metido en casa y me sentía un absoluto inútil, cuando Ibai Llanos decide organizar un torneo benéfico de FIFA y me llama para ver si quiero narrarlo. No tengo nada que hacer, acepto y de repente entro en un mundo en el que los futbolistas del Madrid y del Barça, que a nosotros ya no nos hablaban, se pelean por jugar el torneo de Ibai. Claro, pensé: "¿Qué pasa aquí, que yo no me he enterado?". Y por esa curiosidad en enero de 2021 empecé en Twitch. Con los primeros directos no había ni horarios ni nada. Estaba yo, al poco Siro López y ya, era todo improvisado. De hecho ahora bromeamos diciendo que cuando nosotros llegamos todo eso era campo. Un poco después me dijo el abuelo [Siro]: "Hay un nicho en la mañana, esa es la hora". Hijo puta, cómo lo vio [risas]. Pasé en la mañana y empezó a entrar cada vez más gente hasta que se ha convertido en un trabajo. Al final no te he respondido a lo de la guerra [risas].
Correcto. ¿Por qué se pusieron tan a la defensiva los periodistas? ¿Miedo?
Es una mezcla de varias cosas. Una es el miedo, sin duda. Desde que estaba en la universidad, el periodismo está en crisis de identidad y de negocio y, en esa situación delicada, de repente vienen unos tipos que no conocemos, no sabemos qué van a hacer y sentimos que pueden ser una amenaza. Un ejecutivo de la radio me definió esta sensación muy bien: "Mira, Rubén, todavía no sabemos si sois los que nos ayudáis a entrar en la siguiente generación o los que nos matáis definitivamente". Eso era así hace tres años, pero ahora se ha tranquilizado la cosa porque los medios han visto que no les ha perjudicado. La COPE, y el resto de las radios están igual, ha acabado 2024 con el récord de facturación y audiencia de toda su historia. Esa es la realidad. Entonces, todo el mundo se ha relajado un poco: "Anda, resulta que los chavales que hacen esas cosas raras no nos mataban". Ahora mi siguiente paso es convencerles de que en realidad no sólo no somos enemigos, sino que somos aliados.
¿En qué sentido?
Sin que nadie me lo dijera, yo empiezo mi stream poniendo un rato de 'El Partidazo' que me interesa y me da para debatir. Es una manera de que la gente de internet conozca lo que se hace en la radio por la noche. Al principio, había muchos chavales que me escribían en el chat y me preguntaban: "Oye, ¿dónde puedo ver este podcast?". Y les tenía que explicar que no es un podcast, que es la radio y que ahora también tiene un canal de YouTube. Hay mil maneras de retroalimentarnos, pero la radio tiene que estar convencida de que somos un aliado y no un enemigo. Poco a poco.
¿Sois una burbuja que va a explotar?
¿Qué es lo que más ve tu hijo? ¿Y dónde?
Youtubers de videojuegos en la tablet.
Y seguro que ni enciende la tele salvo que queráis ver una peli en familia. Esa es la reflexión que yo hago. ¿Dónde está consumiendo tu hijo? En la tablet y en YouTube todo el rato. Tu hijo se ha criado viendo eso, ¿va a dejar de hacerlo según crezca? Mi sensación es que no. Ahora bien, y esto lo he notado en los años que llevo en ello, en internet todo cambia muy rápido y no todo el mundo sobrevive a esos cambios. Conozco youtubers con millones de seguidores que no consiguieron convertir su audiencia millonaria a Twitch. Y ahora pasa con las estrellas de TikTok, que es la plataforma más de moda porque es súper viral, pero muchas intentan hacer contenido en directo en Twitch y no les sale porque son capaces de hacer un clip de 15 segundos muy potente, pero no de mantener dos horas de vídeo. Esos cambios pueden ir acabando con gente, pero surge otra. Si esto de internet es una burbuja, es ya una burbuja muy larga.
En ese ejemplo que pones de mi hijo, surge otra preocupación de boomer: ahora quiere ser youtuber y sé que es algo muy habitual. Se ha promovido esa idea de que cualquiera puede montarse su historia y los niños creen que es fácil.
Eso pasa y hay que serles sinceros. Nunca le diría a mi hijo que se dedicara a crear contenido, porque es como decirle que en vez de estudiar sea futbolista. Y creo que con este tema los grandes han sido muy responsables. Ibai siempre que puede les recuerda que él es una excepción, que no es un ejemplo a seguir. Si un niño ve a Ibai y dice que va a ser streamer, es como si ve a Messi y dice que va a ser futbolista. Hay que quitarle de la cabeza que ese sea un camino a seguir como forma de ganarse la vida. En la época dorada de YouTube hubo chavales que hasta se pudieron retirar del dinero que ganaron. Ahora hay generaciones nuevas, como Lola Lolita o Riverss, que no han pasado por YouTube ni Twitch, pero son capaces de vivir de las marcas que les pagan por videos de 15 segundos en TikTok. Pero son excepciones.
¿Cuál fue la clave para que tú sí lo hayas logrado?
Hay un día muy importante. Nosotros ya habíamos empezado con los directos por la mañana, que aquello era un erial, estábamos Siro, Ángel Martín y yo. Fue el primer año que el Madrid parecía que iba a fichar a Mbappé, el de la oferta de los 200 kilos, e hice un directo del cierre de mercado. Empezó a sumarse gente, gente, gente… Me vio el abuelo y se metió, se metieron unos raperos y, de broche, escriben Ibai y DjMaRiiO, que son madridistas, y me piden entrar. Total, que a las 12 de la noche de un 31 de agosto había dos millones de personas en mi canal viendo el cierre de mercado. Eso cambió un poco todo.
¿Cuántos periodistas de los que al principio te miraban raro ahora te piden consejo?
Recuerdo cómo, al principio del todo, iba a los estadios con una maleta con mi portátil para retransmitir y los compañeros me miraban con sospecha. Ahora ya, muchos de esos me preguntan cómo se hace. Lo entiendo. Es que cuando el abuelo y yo empezamos, no se ganaba dinero. Al menos nosotros pensábamos que no se ganaba dinero. Entramos por las risas. Luego nos hemos quedado por las risas y por el dinero, porque sí se gana. Ahora la gente que entra lo sabe y lo que intenta, que me parece muy bien, es hacerse un camino profesional. Hay un montón de gente que hace muy buen curro, periodistas top como Miguel Ángel Román, Iñaki Aguirregabiria o Rodri Fáez. Hay un montón de gente que va encontrando su camino y es guay.
Vuestro éxito pone en duda eso que sostiene Florentino de que a los jóvenes cada vez les gusta menos el fútbol.
Es que no es cierto. Voy a hacer algo absolutamente impopular que es hablar bien de Javier Tebas, pero creo que LaLiga lo ha hecho muy bien con esto. Sabía dónde estaban los chavales y lo atacó rápido. Mi hijo tiene 14 años y el fútbol le tocaba muy de fondo, pero si le llegaba un vídeo viral en TikTok lo veía. Y el fantasy les vuelve locos. Y LaLiga ha entendido esto bien y lo ha atacado. El fútbol interesa mucho a los jóvenes, si se estaban desenganchando no era por el fútbol en sí sino por cómo se lo dábamos. Sólo teníamos que llevarles el fútbol donde ellos estaban, porque al público no le puedes pedir que venga él a ti. Yo esto lo discutía con la radio, que igual que nos peleamos por meter la señal de la radio en Movistar, tenemos que estar en TikTok, en Instagram, en YouTube o en la nueva red social que salga mañana. Ya encontraremos la manera, no hay problema, pero hay que estar. Hay cierta resistencia a eso.
De nuevo, el miedo al cambio.
Sí, eso tiene más que ver con el género humano que con el periodismo. Todos tendemos a no tocar lo que nos va bien, pero la época en la que el monopolio de la comunicación la teníamos los periodistas se acabó. Hay que asumirlo y adaptarse. Si un futbolista no quiere hablar con nosotros, la gente va a seguir sabiendo lo que piensa porque tiene sus redes sociales y las de su club. Antes nos necesitaba, ahora ya no. En vez de entender eso como un problema, revolvernos y frustrarnos, tratemos de convertirlo en una oportunidad y yo soy muy optimista con esto. Creo que ahora hay más gente consumiendo deporte que hace 20 años, lo que tenemos que encontrar es la manera de monetizarlo. No digo que sea fácil, sólo que no hay más remedio.
Rubén Martín posa para la entrevista en su casa de Madrid.

Rubén Martín posa para la entrevista en su casa de Madrid.SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL

Casi todos los periodistas deportivos presumen de vocación, de que nunca quisieron ser otra cosa, que es un sueño de niños, etc. Tú no.
No, yo no soy vocacional. Quería ser periodista, pero no deportivo. Me encanta el deporte y toda la vida he jugado al baloncesto, pero empecé en información local y siempre pensé que iría por esa línea más social o política. Lo que pasa es que la vida te va llevando. Hice unas prácticas en 'La Tribuna de Toledo' cubriendo política municipal y me ofrecieron quedarme si, aparte de ir al pleno del Ayuntamiento, a las Cortes regionales y a las asociaciones de vecinos, cubría la libranza al de Deportes. Y me fui quedando. Ahora estoy feliz de la vida, pero es cierto que entonces no era lo que me llamaba ni lo que más se llevaba.
En la universidad siempre había ese prejuicio, que es social, de que el periodista deportivo es un gañán.
Sí, es un prejuicio cultural que se ha quedado antiguo. Con el éxito de García y, luego, de De la Morena, la gente dijo "¡Hostia! Muchos oyentes, mucha publi, mucha pasta. A ver si no van a ser gilipollas". Pero aún quedaba cierta sensación de que era algo culturalmente menor, pero luego van llegando periodistas que yo creo que dignifican la profesión porque le suben el nivel a la escritura: Segurola, Juanma Trueba, tú… De golpe, en el periodismo deportivo se escribía muy bien en muchos sitios y eso ha contribuido a quitarnos esa pátina de que somos unos borregos. Una pátina a veces ganada, porque también hemos puesto de nuestra parte. A veces nos ha costado avanzar con los tiempos.
Me dijo Manolo Lama que asume las críticas en ese sentido que recibís en la COPE porque entiende que ahora sois lo que era García cuando ellos llegaron.
Es así, hay que escuchar siempre a Manolo. La popularidad trae muchas cosas buenas y también la crítica mala, pero Lama es sin duda el narrador más importante de la historia del periodismo deportivo en España. Mi tesis doctoral la hice sobre la historia de la radio y es indiscutible. Gaspar Rosety era la hostia, Héctor del Mar también, pero es que Manolo lleva 40 años narrando todo lo más importante y todo mejor que nadie. No existe una figura ni parecida en la radio, quizás sólo Carlos Martínez en la tele, que es el absoluto referente, pero es de pago. Por cierto, me encanta Carlos. Cuando me llamaron para fichar por Dazn, llamé a las dos personas que considero los mejores narradores en tele para pedirles consejo: Carlos Martínez y Miguel Ángel Román, que aparte de un narrador estratosférico es un tío increíble.
Con los tres he hablado en esta serie de los ataques constantes al narrador de fútbol, todo el mundo piensa que vais contra su equipo, ¿cómo llevas tú esa crítica extrema?
No me afecta. El narrador pilla mucho, pero es normal. ¿Cuál es el momento que se recuerda del fútbol? El gol. ¿Quién está gritándote los goles del partidos de tu equipo? Un narrador. Le adoras si marca tu equipo, pero le odias si canta un gol de tu rival. A Carlos Martínez, a Lama, a mí, a todos nos dicen que gritamos más con los goles del rival. Todos los aficionados piensan exactamente lo mismo, lo que demuestra que no es cierto.
Tras tantísimos años narrando al Atleti, ahora se ha puesto de moda en redes decir que eres anti.
Ya, ahora me pasa mucho más porque como narro el Madrid en la tele la visibilidad y la sensibilidad se multiplican, pero yendo el martes al Metropolitano para el partido de Champions, también me pararon atléticos para recordarme la narración viral del triple paradón de Oblak, que fue también contra el Leverkusen. No sé, cuando haces un trabajo nuevo, tú puedes seguir haciendo exactamente la misma persona, pero cambian los ojos del que te ve. Si yo digo del equipo que soy, cosa que nunca haré, seguiré haciendo lo mismo, pero la gente que me escuche ya no me miraría igual. Es un poco cansado, pero parte del juego. No lo llevo mal. Cuando me fui de Twitter no lo hice por la crítica sino porque yo estaba en Twitter para saber lo que pasaba, que es una cosa que aprendí de Carlos Llamas. Él decía que iba a la radio en metro porque ponía la oreja y se enteraba de lo que de verdad habla la gente fuera de nuestro mundo endogámico de periodistas y políticos. Entonces, mi oreja en el metro era Twitter.
Pero dejó de serlo.
Exacto. Hubo un momento en el que Twitter empezó a darme un reflejo equivocado de lo que es la realidad, de lo que la gente habla, y me estaba equivocando dándole una representatividad que no tiene. La tuvo, pero murió. La única razón para seguir era que no ganen los malos, pero estar en un sitio solo por no darles el gusto a gente que no te agrada no es motivo suficiente. Hay más redes sociales con menos hate y, sobre todo y lo definitivo, ya he aprendido que las redes sociales trabajan para mí, yo no trabajo para Twitter. Si Twitter me da dinero o algún rédito profesional, me quedo. Durante mucho tiempo me dio repercusión, pero eso tiene un tope y ya lo alcancé. No me da dinero, no me da repercusión, no me da felicidad… Adiós.
Tras esa fase precaria de Villarreal, vuelves a Madrid, te asientas en la SER y cuando todo va bien estalla el despido de Paco González y el trasvase a la COPE. ¿Cómo se vivió aquello a nivel currito?
Fue un proceso, porque un año antes ya nos pudimos ir y mi perspectiva era que o todos o ninguno, que éramos un equipo al completo: Paco, Manolo y De la Morena. Aunque trabajaba mucho en 'Carrusel', casi era un tío más de 'El Larguero'. El que me trajo de vuelta a Madrid fue José Ramón y siempre le estaré agradecido. Cuando esa primera vez Paco me dice que hay la posibilidad de irse y me cuenta que eso no incluye a De la Morena, le respondí que no lo veía, que me quedaba, eso quedó en nada y ya está. Cuando en 2010 estalló el lío definitivo, yo estaba en Hamburgo para la final del Atleti de Europa League. No lo entendía, no me lo esperaba y mi primera sensación es que se iba a arreglar, seguro. Pero no se solucionó y para mí fue una ruptura emocional porque yo me siento un canterano de la SER, alguien que pasa por las emisoras de Toledo, Móstoles y Villarreal, y fue un golpe personal muy duro.
¿Qué cambió en ese año para que ahora sí te fueras sin De la Morena?
Es lo que me pidió el corazón. Paco es para mí algo más que un jefe, un compañero y un amigo, es familia, y sentía que lo que le habían hecho era una injusticia absoluta. Cuando me dice lo de la COPE y me pregunta si quiero ir, estoy en el Mundial de Sudáfrica, y la SER me hizo una oferta buenísima también, pero escuché el corazón y el corazón me decía: "Le han echado, se han portado mal, hay que irse". Durante el Mundial nació mi hijo y la SER, sin saber si yo me quedaba o me iba, lo hizo todo bien. Cuando volví todos intentaron que me quedara, sobre todo De la Morena, y la oferta económica y profesionalmente era mejor de lo que me podía dar la COPE. En resumen, lo que me ofrecían era ser Manolo Lama, aunque luego descubrí que esa misma oferta se la hicieron a varios más [risas].
¿Nunca te ha tentado eso, alejarte de Lama y ser el narrador estrella de tu radio?
Cuando me lo ofrecen en la SER era el paso natural, porque yo hacía siempre al Atlético y el Madrid cuando no estaba Manolo, pero al final lo decisivo no es ser el uno o el dos, es dónde vas a ser feliz. Hubo un momento en el que tuve una conversación con Paco, le expliqué la oferta que tenía de la SER y me dijo: "Piénsatelo bien, es una oferta para quedarse. Yo quiero que te vengas, pero háblalo con tu familia y decide lo mejor para ti. Si te quieres quedar, quédate y si te quieres venir, vente. Eso sí, si te quedas y luego no te gusta, me llamas". Cuando escuché eso, se acabaron las dudas. Yo quiero estar con esa persona.
¿Y la sombra de Lama?
Es que el Lama es dios, no siento ninguna envidia porque yo no puedo competir con Manolo. Esto es como cuando la gente preguntaba quién iba a sustituir a Pepe Domingo Castaño. ¡Nadie! Es imposible. Con Manolo es lo mismo. Cuando no esté, habrá otro que haga el Madrid o la Selección, pero no será nunca lo mismo. Ni parecido. Lama es quizás el periodista deportivo más conocido de España: la radio, Deportes Cuatro, el FIFA... ¿Cómo me voy a sentir tapado? Al revés, muchas veces pienso que no es que me tape, es que me conocen gracias a él.
Está bien que lo veas así porque no tiene intención alguna de jubilarse.
Lo digo mucho en la radio y me toman a broma, pero Manolo es el que va a pagarnos la jubilación, nos entierra a todos. Te prometo que si me preguntas quién es el que se va a quedar el último ahí, el que cierra el bar, es Lama. Mientras esté él, la radio que tú y yo conocemos existirá. Estoy seguro de que hay gente que sólo escucha la radio por Manolo y espero que siga 20 años más porque tengo un hijo estudiando en Inglaterra y sale caro [risas].
El salto a la tele lo has dado un poco a medias.
La tele al final es una prolongación de la radio, pero dijo una cosa Paquito hablando de cuando le echan de la SER y le ficha Mediaset para el Mundial 2010 que se me quedó. Dijo que si mañana Mediaset le llama para fregar los suelos, allí que va porque, cuando lo necesitaba, ellos estuvieron. Yo siento una cosa parecida con Dazn porque me vinieron a buscar con la idea de que fuera su Carlos Martínez y estuviera con ellos al 100%, pero tuvieron la generosidad de entender que yo no puedo ser lo que ellos querían porque no voy a dejar la COPE nunca, ni por todo el dinero del mundo ni por el mejor trabajo del mundo. Soy Ancelotti cuando dijo el otro día que a él le van a echar del Madrid, pero no se va a ir. Ese soy yo. Dazn lo entendió y ayudó a que encontrásemos una solución buena para todos. Para ellos, porque ficharon a uno mejor que yo, que es Román, y para mí porque me siguen dejando hacer partidos de vez en cuando, que es la hostia.
Y venga a acumular trabajos.
Ya, tío, debería frenar un poco y algo voy logrando. Por ejemplo, estuve a punto de petar en la época de crecer en Twitch porque era muy bestia. Hacía el directo todos los días entre semana, la radio, los viajes de Champions, la tele… No era sano y en un momento dado dije basta. Esto es una idea de Maldini, que es un visionario y hace cuatro o cinco años cuando empezó en YouTube me dijo: "Mi objetivo es que un día yo desaparezca de mi canal y siga funcionando igual". Me quedé la idea y, ahora, si no puedo presentar el directo un día o dos a la semana no pasa nada. Lo hace Roberto Morales y todo sigue igual. Es una cosa que aprendí con Paco González: cuando nos fuimos a la COPE, no se fueron Paco, Manolo y Pepe, se fue un sonido completo con todo el equipo que le deba personalidad. Con mi programa es lo mismo. Si desaparece Rubén, pero siguen José Félix Díaz, Mónica Marchante, Irene Junquera, David Sánchez… para la gente es lo mismo. Está muy bien porque, además, te quita unos kilos de importancia ver que eres absolutamente prescindible hasta en tu propio canal que lleva tu nombre [risas].
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"En los últimos tiem

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