Las claves de Ayuso y la atrevida nueva generación: ''Saben mucho de mecánica y corren como profesionales desde los 16 años''

Las claves de Ayuso y la atrevida nueva generación: ”Saben mucho de mecánica y corren como profesionales desde los 16 años”

Aseguraba Juan Ayuso (23 años) que tras su integración en el Lidl-Trek nunca se había sentido tan respaldado por un equipo y que prometía rentabilidad pronto su fichaje. Advertía Iván Romeo (22) que en esta temporada elevaría el listón de objetivos con la conquista de rondas de una semana. Insistía el mexicano Isaac del Toro (22) que, en ausencia de Tadej Pogacar, estaba capacitado para asumir los galones del UAE. Advertía Paul Seixas (19) que no le pesa la responsabilidad de asumir el liderazgo de la nueva generación francesa.

Los niños cumplen sus promesas y el ciclismo se congratula por los triunfos cosechados en un fin de semana antológico en rondas de alto nivel y ante adversarios de primera categoría. Ayuso cerró su estreno en la Volta al Algarve con victorias en la general y en la última etapa y superando con facilidad a Joao Almeida. Romeo conquistó la Vuelta a Andalucía al dejar sin opciones a Tom Pidcock. De Toro se impuso en un Tour de UAE en el que doblegó a Remco Evenepoel. Seixas lideró la general de los jóvenes en el Algarve. La ambición y osadía de los hermanos pequeños de Tadej Pogacar cautivan al público y encandilan a los técnicos.

El ex ciclista Eduardo Chozas asegura que estamos ante una generación fenomenalmente preparada. El madrileño, en su tiempo, también fue un pionero, ganó la Vuelta a Andalucía en 1883 con 22 años, por eso sabe bien de lo que habla: «Yo di el salto con 19 años, mi caso fue extraño, pero lo que sucede ahora no es raro porque los chicos desde cadetes, con 16 años, ya cuentan con todos los medios técnicos, entrenador, dietista, preparador físico... En cuatro años, antes de cumplir los 20, ya están casi al 100% de rendimiento. Además, es que Ayuso, Romeo, Del Toro o Seixas, por naturaleza, tienen una gran calidad. Está tocados por una varita mágica».

Chozas afirma que los corredores de ahora atesoran una formación más robusta que sus predecesores: «Nosotros trabajábamos por sensaciones, nos entrenábamos con gente de mayor edad para aprender. Los chicos de ahora cuentan con más medios, por eso logran mayor rendimiento y alcanzan la forma óptima más rápidamente. Desde el principio de año salen muy fuertes, porque en pretemporada entrenan de una forma bestial. Hacen lo mismo que Pogacar, que desde el principio de curso va a por las victorias. Pero para eso hay que tener calidad y trabajar mucho».

Son chavales que han crecido observando las exhibiciones de Tadej Pogacar, eso imprime carácter y sirve de inspiración.

Estos jóvenes son apasionados de las innovaciones tecnológicas. En pasadas temporadas, Juan Ayuso innovó con la posición de las manetas, metiéndolas para dentro y reduciendo el espacio de separación, con ello ganaba cinco vatios de potencia. Los técnicos de la UCI observaron la estrategia y decidieron modificar el reglamento para establecer un espacio mínimo de separación entre las palancas. La pasada semana, en el Algarve, dijo que estaba expectante por probar «los nuevos materiales».

Alejandro Torralvo, mecánico español del UAE, el más veterano del pelotón, valora la formación técnica de la nueva generación: «Ayuso, Del Toro o Romeo quieren saber, se preocupan mucho por la características de las ruedas, frenos, ropa, pulsómetros, medidores de potencia... Estos chavales son unos fenómenos y, además, están muy preparados intelectualmente, hablan tres idiomas... Se fijan en Pogacar, que es un tipo con los pies bien asentados, muy educado», dice Torralvo.

«Son corredores preparados, a los que no les puedes engañar. Saben mucho de mecánica. Antes en las contrarrelojes, los directores iban con altavoces dando órdenes a los corredores, indicándoles cuando tenían que apretar o bajar el ritmo, muchas veces no les decían la verdad. A los de ahora, no les puedes mentir, porque tienen controlados todos los datos», añade Torralvo.

Saber para ganar.

Ayuso inicia ciclo y evita medirse a Pogacar antes del Tour: ''Está muy tranquilo y centrado en el nuevo equipo''

Ayuso inicia ciclo y evita medirse a Pogacar antes del Tour: ”Está muy tranquilo y centrado en el nuevo equipo”

Tadej Pogacar como inspiración y enemigo a eludir. Juan Ayuso, que ya aprende a volar sin ataduras, inicia este miércoles nuevo ciclo. El español, tras desprenderse de la «dictadura» del UAE, se estrena como emblema del Lidl-Trek, una escuadra que le ha otorgado los galones de responsabilidad que él siempre reclamó. «Juan está muy tranquilo e integrado en su nuevo equipo», apuntan desde el entorno del ciclista formado en la escuela de Jávea.

Ayuso abre curso en la Volta al Algarve, la prueba de lanzamiento para Pogacar en 2019, cuando conquistó la general con sólo 20 años. El alicantino-barcelonés también busca coronarse en la ronda portuguesa, que finaliza el próximo domingo y en la que pugnará, entre otros, contra el luso Joao Almeida, ex compañero en el UAE. La de Algarve será la primera prueba de un estudiado calendario World Tour previo al Tour de Francia, su gran reto. Después llegarán París-Niza, País Vasco, Flecha Valona, Lieja-Bastoña-Lieja (estreno en la decana) y Rhone Alpes (antes Critérium Dauphiné). Un programa en el que apenas coincidirá, ante de la disputa de la Grande Boucle, con los grandes referentes del pelotón. Con Pogacar sólo rivalizará en Lieja-Bastoña-Lieja. Las otras apuestas del esloveno, que volverá a centrarse en las clásicas, serán Strade Bianche, Milán-San Remo, Tour de Flandes, Tour de Romandía y Vuelta a Suiza. Ayuso no coincidirá con Jonas Vingegaard, que tras su accidente en Málaga, sólo disputará al Volta a Catalunya y el Giro de Italia. Con Remco Evenepoel (espléndido en la Challenge de Mallorca y el Tour de UAE, donde el martes se adjudicó la etapa contrarreloj) se medirá en la Flecha Valona, Lieja y Rhone Alpes.

Ayuso (23 años) ha diseñado su planificación junto a Luca Guercilena, director general de Lidl-Treck; Andy Schleck, adjunto al director general, y Steven de Jongh, el técnico de cabecera de un corredor español que ha encandilado a los responsables del equipo alemán. Tras su contratación, el grupo, en su página web, no escatimó elogios: «Juan es uno de los talentos más prometedores de su generación... Se ha consolidado rápidamente como un corredor versátil por etapas, con una combinación poco común de destreza en la escalada, fortaleza en contrarreloj y una madurez táctica que supera su edad. Su actuación decisiva llegó en la Vuelta a España de 2022, donde terminó tercero en la general, confirmando su capacidad para competir al más alto nivel en las grandes vueltas. Ambicioso, disciplinado y con una motivación incansable, Ayuso aporta una mentalidad ganadora y un futuro brillante al Lidl-Trek».

El joven ciclista se siente cómodo en su nuevo destino y asegura que nunca había contado con tanto apoyo. «Juan es más maduro. Ha aprendido a ser más prudente y no anunciar públicamente sus objetivos o metas», apuntan desde su entorno más cercano.

Juan Ayuso aún no tiene decidida su hoja de ruta tras el Tour de Francia, en la que figuran la Vuelta a España, y las clásicas canadienses, como preparación para el Mundial de Montreal.

El Lidl-Trek es de un grupo multidisciplinar, con opciones en todo tipo de pruebas. Ayuso, el danés Mattias Skjelmose y el británico Tao Geoghegan Hart serán los principales argumentos en las generales de las grandes rondas, y para ello dispondrán de la ayuda de gregarios de alto nivel como Giulio Ciccone, Quinn Simmons, Bauke Mollema, Carlos Verona, Lennard Kamna y Patrick Konrad. Para las clásicas y los sprints contarán con una de las parejas de velocistas más acreditadas: Jonathan Milan y Mads Pedersen.

En los últimas semanas, Ayuso ha congeniado con el canadiense Derek Gee-West, ex del Israel-Premier Tech y también recién llegado al Lidl-Trek, con el que ha compartido entrenamientos en altura y debutará en la Volta Algarve. El cuarto clasificado en la última edición del Giro de Italia es su nuevo aliado. «La primera impresión fue muy buena, nos entendemos de maravilla y creo que podemos ayudarnos mutuamente. Estoy deseando correr con él», ha declarado el canadiense una entrevista a BiciPro.

La costa mediterránea, el ''paraíso invernal'' de Pogacar, Vingegaard, Evenepoel y Ayuso

La costa mediterránea, el ”paraíso invernal” de Pogacar, Vingegaard, Evenepoel y Ayuso

«Aquí, sales por la mañana y te encuentras a Juan Ayuso en la carretera y más adelante te cruzas con Pogacar o Vingegaard tirando del sus gregarios. Hay puertos que están cerrados para que ellos puedan entrenar». Toni, un veterano que desde hace 20 años sale con su bici todos los fines de semana por los alrededores de Valencia, alucina sobre cómo los mejores equipos de mundo han conquistado la zona de levante para preparar el nuevo curso. «Es un lujo tener a los mejores en nuestra casa», incide el ciclista aficionado, que asistió junto a su sobrino a la presentación del Movistar organizada el pasado jueves en el Aula Magistral del Palacio de las Artes y las Ciencias y de Valencia.

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Este sábado también se acercó a Benidorm para ver la presentación del UAE de Pogacar. Tras pasearse con su maillot arcoíris, el esloveno desveló su calendario (casi idéntico al de 2025): «Voy a hacer la Strade Bianche, Milán-San Remo, Tour de Flandes, París-Roubaix, Lieja-Bastoña-Lieja, Tour de Romandía y Tour de Francia. Y luego veremos, ya está bastante bien», declaró el esloveno (27 años), que aspira a sumar su quinto Tour y su tercer Mundial consecutivo.

«España es el paraíso para los equipos ciclistas», sostiene Pedro Delgado. Doce de las 18 escuadras del World Tour han elegido la costa mediterránea para establecer sus particulares paddock de pretemporada. Para los aficionados es un privilegio poder ver a los mejores corredores del mundo en un radio de 140 kilómetros, que es tramo que separa Valencia de Benidorm, donde ahora trabajan 10 equipos. Además de Movistar en Valencia y el UAE en Benidorm, ya han instalados sus training camp el Ineos de Carlos Rodríguez en Oliva, el Visma de Vingegaard en Benidorm, el Bahrain de Matej Mohoric y el Astana de Sergio Higuita en Altea, el Lidl Trek de Ayuso, el Jayco de Ben O'Connor y el NSN de Biniam Girmay en Denia, y Soudal Quick Step de Mikel Landa en Calpe.

En Calpe, precisamente, reside el belga Remco Evenepoel, que esta temporada ha fichado por el Red Bull Bora y que está concentrado en Mallorca. Por los alrededores de Denia se entrena Mathiew van del Poel, del Alpecin.

Tadej Pogacar, este sábado, en la presentación de su equipo en Benidorm.

Tadej Pogacar, este sábado, en la presentación de su equipo en Benidorm.J. JordánAFP

El Education First, liderado por el australiano Ben Healy, también se ha decantado por la zona norte y planifica temporada en Girona. Tradicionalmente, esta provincia es una de las favoritas para entrenar durante el invierno. En ella también viven varios corredores. Está cerca de Andorra, donde tienen su residencia habitual medio centenar de ciclistas.

El clima benigno, la alta calidad de la red hotelera y las buenas carreteras interiores son los tres argumentos que aducen los técnicos, corredores y directores para levantar sus cuarteles de invierno en España. «En diciembre aún se disfruta de temperaturas suaves que permiten entrenar sin interrupciones y las vías secundarias presentan poco tráfico», dicen.

Eusebio Unzué, mánager general del equipo Movistar, está encantado con la concentración de su equipo en Valencia: «Esta es una zona que casi todos los equipos utilizamos para hacer nuestras preparaciones. Somos casi adictos a estas tierras». La temperatura es clave, pero también la orografía. En la zona levantina pueden disfrutar de la costa pero también de gran variedad de puertos: Aitana, Carrasqueta, Oronet, Tudons, Coll de Rates...

María José Catalá, alcaldesa de Valencia, en la presentación de esta semana del Movistar, reflejó su satisfacción por la presencia en la Comunidad Valencianade de los equipos más altos en el ránking de la UCI. «Estamos muy orgullosos. Para nosotros, el ciclismo representa valores fundamentales en la sociedad. Hemos sido anfitriones de grandes competiciones, hemos acogido salidas y llegadas de etapas de la Vuelta. Les damos las gracias por esta muestra de cariño», señaló la edil.

Los secretos de Pogacar, el corredor sin límites: metabolismo prodigioso, exhibiciones sublimes y correr contra sí mismo y contra la historia

Los secretos de Pogacar, el corredor sin límites: metabolismo prodigioso, exhibiciones sublimes y correr contra sí mismo y contra la historia

«La superioridad de Pogacar radica en su prodigioso metabolismo. Cuando sus adversarios van a 8.000 revoluciones, él sigue a 3.000, por lo que le quedan más marchas que al resto. Su actividad mitocondrial, la que produce el lactato y da la energía al músculo, es extraordinaria. Yo no he visto a nadie con esos parámetros», el preparador y fisiólogo Iñigo San Millán apela a la ciencia para explicar el asombroso rendimiento de un ciclista de época. «Tadej es buenísimo, muy completo, pero lo más sobresaliente es su fortaleza mental. Siempre busca nuevos retos para motivarse», el técnico Joxean Fernández Matxin recurre a la psicología. «Cuando se retire, será recordado como el mejor de todos los tiempos», el ganador del Tour, Óscar Pereiro, señala la ambición. «Él está a otro nivel. No he visto a nadie igual», aporta el ciclista Pello Bilbao.

No existe un único secreto para entender la abrumadora supremacía del esloveno, que ya sólo corre para ser leyenda. Es el ciclista más soberbio del siglo XXI y lucha contra la referencia de Eddy Merckx. El Caníbal se antoja invencible en la acumulación numérica de trofeos: 279. Pogacar (27 años) suma 108. El belga cuenta con 11 triunfos en las tres grandes rondas (cinco Tours, cinco Giros y una Vuelta) y 64 etapas; el líder del UAE, cinco generales (cuatro Tours y un Giro) y 30 etapas.

Pero batir el récord de victorias no es el objetivo de Pogacar. Su misión es firmar las exhibiciones más sublimes. No se trata de ganar, sino de hacerlo de la forma más memorable, creando estilo y haciendo lo que nadie hizo: ganar un Mundial atacando a 100 kilómetros de la meta, sumar más triunfos consecutivos en el Giro de Lombardía (último Monumento del año), subir al podio en todas las cinco grandes clásicas en una temporada, brillar en adoquines y sterrato... En 2025 ha sellado su mejor curso, con 20 victorias, y ahora planifica nuevos desafíos para 2026.

«Todo el mundo se puede sentir único. Yo estoy muy satisfecho, porque he hecho mi mejor temporada, de largo. Para ello ha sido fundamental la ayuda de mi equipo», advierte Pogacar, un ciclista superlativo que, además, pertenece a un grupo arrasador. El UAE ha batido en esta campaña la plusmarca de victorias: se encuentra a sólo seis de las 100.

Repartir las migajas

Los rivales de Pogacar ya se han acostumbrado a compartir las migajas que él deja. Remco Evenepoel asume su condición de escolta en las pruebas de fondo. En este mes, el belga fue derrotado en las pruebas de ruta del Mundial y del Europeo y en la maravillosa última edición del Giro del Lombardía. El campeón del mundo de contrarreloj sabía cuándo y dónde iba a atacar Pogacar, pero fue incapaz de seguirle, como sucedió tantas veces. Para Remco, terminar segundo ya supone una victoria, así lo reflejó en la celebración del segundo puesto en la llegada a Bérgamo del pasado sábado.

Pogacar acumula una extensa y versátil nómina de récords de precocidad, de ataque lejanos y de ascensiones imbatibles. El sábado, en la zona en la que desprendió de sus enemigos, a 36 kilómetros de la meta del Giro de Lombardía, se superó a sí mismo. En la subida al Passo di Ganda, aclamado por un público extasiado, invirtió 21 minutos y 20 segundos, a 26 km/h. Mejoró en casi dos minutos sus tiempos en las ediciones de 2021 y 2023. Los analistas dicen que fue su mejor escalada del año y que fueron los 20 minutos más impresionantes de siempre.

Pogacar arrasa inventando dinámicas y estrategias. Con su precocidad (ganó su primer Tour con 21 años) instó a directores y preparadores a apostar con decisión por los jóvenes. A su estela han salido Evenepoel, Juan Ayuso, Isaac del Toro, Paul Seixas...

También crea escuela. Pogacar no sólo prescinde de esa táctica de atacar a tres kilómetros de la meta, sino que rompe con la tradición de los escaladores bailarines, que suben poniéndose de pie sobre los pedales. El esloveno también ataca sentado, cuestión de aerodinámica y cadencia de pedaleo. La geometría como aliada de un corredor que controla milimétricamente su nutrición y que aprende a combatir consigo mismo. Mientras que Merckx, Bernard Hinault o Fausto Coppi contaban con unos competidores de rango superior, Pogacar apenas dispone de contrincantes de altura, por eso necesita reinventarse y marcarse nuevos retos, como conquistar los dos Monumentos que le faltan (París- Roubaix y Milán-San Remo) y batir a rivales fisiológicamente más dotados para esos objetivos. En semejante ámbito, hasta Van der Poel se rinde ante Pogi: «Es realmente impresionante, todo lo hace fácil. No es Merckx, es Pogacar».

Tadej, un extraterrestre que carece de límites y que a todos encandila.

Pogacar, coleccionista de oros y arcoíris, también se corona en el Europeo en ruta y Ayuso termina sexto

Pogacar, coleccionista de oros y arcoíris, también se corona en el Europeo en ruta y Ayuso termina sexto

Al cronista no le resulta fácil narrar epopeyas con guion repetido. Ya sabemos que cuando lo extraordinario se transforma en cotidiano lo atractivo pierde lustre. Sin embargo, la reiteración de historias mayúsculas mantiene su encanto. Eso es lo que sucede con Tadej Pogacar. El esloveno cautiva por su estilo, intensidad y descaro. Este domingo volvió a impactar con su abrumador triunfo en la prueba en ruta del Europeo disputado en la zona de Drôme-Ardèche (Francia).

Nuevo laurel para el infatigable coleccionista de oros y de maillots arcoíris. Pogy, cuádruple vencedor del Tour de Francia y bicampeón Mundial, ya suma 106 victorias, 18 de ellas en esta temporada. La plata fue para Remco Evenepoel. La misma historia que en el Mundial de Kigali. Venganza imposible para el Pitbull.

Tercero fue el nuevo fenómeno francés Paul Seixas (19 años). Cuarto, el italiano Christian Scaroni. El sexto puesto fue para el español Juan Ayuso, que peleó hasta el final para subir al podio. Una sexta plaza que cerró un excelente campeonato de la expedición española, con tres medallas de oro (Paula Ostiz, en crono y en ruta júnior, y Paula Blasi, en línea sub-23) y un bronce (Héctor Álvarez, en ruta sub'23).

La prueba en ruta masculina se disputó en un quebrado recorrido de 203 kilómetros, con más de 3.300 metros de desnivel, con salida es Privas y meta en Guilherand-Granges. La subida a Saint-Romain-de-Lerps (6,8 kilómetros al 7,3%) se superó tres veces a mitad de carrera y la de Val d'Enfer (1,7 kilómetros al 9,3%) se ascendió en seis ocasiones. El campeonato se presentó como el primer desafío de un día, al estilo clásica, del nuevo tridente del ciclismo mundial: Pogacar-Vingegaard-Evenepoel.

La cita comenzó a decidirse a 100 kilómetros de la meta, cuando Jonas Vingegaard se quedó a cola de un grupo cabecero de más de 50 unidades. El danés negaba con la cabeza, certificando que sus características de corredor de fondo no se amoldan a los exámenes de un día. Poco después, en un descenso de Saint-Romain-de-Lerps, aceleró Evenepoel y a su estela se colocaron Pogacar, Ayuso, Mohoric, Skjelmose y Sivakov. Todos ellos a un minuto y 15 segundos de un grupo de 13 fugados que fueron neutralizados a 90 km de meta.

Abandono de Vingegaard

A falta de 74 km para la llegada, sucedió lo que todos esperaban y nadie pudo evitar. La enésima copia de una obra consabida. Atacó Pogacar y Evenepoel peleó por seguirle. El belga claudicó en el intento y fue alcanzado por Seixas. Por detrás conectaron Ayuso y Scaroni. A esas alturas de la carrera, Vingegaard ya había abandonado. El danés no competía desde el caótico final de la Vuelta a España.

A 60 kilómetros de la conclusión, la ventaja del esloveno sobre el cuartero perseguidor ascendía a 23 segundos. Evenepoel, enrabietado, comandaba la caza, con Ayuso por detrás en las dura subida a Val d'Enfer, sin dar relevos. A 50 km, la renta sobrepasó los 40 segundos. Una progresión que el esloveno mantuvo en las tres últimas vueltas del circuito francés, hasta llegar al minuto en la línea de meta. A falta de 38 km, Evenepoel se cansó de la falta de colaboración de sus compañeros y se marchó en solitario. Entonces, Ayuso administró energías para pelear el bronce con Seixas y Scaroni. Y en esa pugna, el más listo fue el francés, el nuevo ídolo de una afición que busca un heredero sólido para Bernard Hinault. Ayuso se quedó descolgado en la última subida. En la recta final fue superado por el letón Toms Skujins, que venía en el grupo posterior y le arrebató la quinta plaza.

Pogacar estuvo dos horas caminando en soledad para coronarse en un campeonato Europeo que conoció la mayor notoriedad de las solo nueve ediciones disputadas. El campeón multiplica la repercusión de los escenarios a los que acude. Es un filón.

Decimoctavo triunfo de una temporada espléndida, con victorias en más del 50% de las pruebas disputadas y con podios en el 90%. Venció en el Tour de Francia, Mundial en ruta, Dauphiné, Lieja-Bastoña-Lieja, Flecha Valona, Tour de Flandes, Strade Bianche, Tour de UAE. Fue segundo en París-Roubaix, Amstel Gold Race y G.P. de Montreal; y tercero en Milán-San Remo. En la contrarreloj del Mundial de Ruanda fue cuarto; y en el G.P. de Quebec, 29º. Asombroso.

Remco Evenepoel abandona en el Tourmalet y abre la lucha por el podio

Actualizado Sábado, 19 julio 2025 - 14:51

Las sensaciones para el campeón olímpico no podían ser peores. Se había chocado Remco Evenepoel con los Pirineos como si fueran un muro. El jueves, camino de Hautacam, ya perdió comba en las primeras rampas del Soulor. En la cronoescalada del viernes en Peyragudes fue incluso doblado por Jonas Vingegaard. Llegó desencajado. El sábado, bajo la lluvia fina y la lluvia de las primeras rampas del Tourmalet, el belga ha dicho basta.

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Tercero en la pasada edición en su debut en el Tour y claro aspirante a escoltar a Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard en el podio de París de nuevo, Remco se ha retirado después de sus malísimas prestaciones. "No he tenido las piernas que hubiera querido. Todo ha ido bien en la parte llana pero, después de tres o cuatro minutos de subida, me he sentido vacío. No encuentro explicación", adelantaba en el altiplano de Peyragudes tras una horrible contrarreloj en la que perdió casi tres minutos con Pogacar.

Tras la salida de Pau, el belga, que se marcha de su segundo Tour con la victoria parcial en la crono de Caen (en la que aventajó a Pogacar en 16 segundos), perdió comba con el pelotón principal, donde ya se desataban las escaramuzas. Acompañado en primera instancia por su compañero en el Soudal Pascal Eenkhoorn, pronto se quedó en solitario y decidió bajarse de la bici después de un bonito gesto entregándole su bidón a un pequeño aficionado.

Dice adiós marchando tercero en la general y como líder de la clasificación de jóvenes. Un puesto de honor en el podio para el que ahora se abre la lista de aspirantes. Desde el poderoso Florian Lipowitz a su compañero Primoz Roglic, que mostró ya muy buenas sensaciones en Peyragudes. Vauquelin y Onley están también muy bien situados. Mucho mejor que cualquier español, pues tanto Carlos Rodríguez como Enric Más parecen más centrados ya en buscar una victoria de etapa. Los primeros kilómetros de la tercera etapa alpina también dejaron el abandono de otro de los mejores escaladores. Mathias Skeljmose dijo adiós tras una caída.

Un casco sin visera, la profecía cumplida de Pogacar y la contrarreloj más decepcionante de Vingegaard: "Me sorprendió, no voy a mentir"

Un casco sin visera, la profecía cumplida de Pogacar y la contrarreloj más decepcionante de Vingegaard: “Me sorprendió, no voy a mentir”

Hace un mes, en ese simulacro del Tour que fue el Criterium Dauphiné tan contundentemente ganado por Tadej Pogacar, el esloveno se dejó un resquicio, una tarea pendiente, una pequeña y aparente debilidad. En la contrarreloj entre Charmes sur Rhone y Saint Péray, poco más de 17 kilómetros, perdió 28 segundos con Jonas Vingegaard (y 48 con el ganador Remco Evenepoel). «No es algo que me estrese nada. Estoy seguro de que cuando llegue el Tour de Francia no voy a perder tanto tiempo», despejó, son su suficiencia habitual. Profecía cumplida.

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En tierra de calvados, en la normanda Caen donde Óscar Freire ganara a Tom Boonen al sprint en 2006, todo el ímpetu inicial de Vingegaard sufrió un zarpazo. Pogacar, casi al nivel de ese dios de la aerodinámica llamado Evenepoel, no sólo se acercó al danés, le golpeó con una desmesurada ventaja de 1:05 en los 33 kilómetros planos y soleados, sin dificultades técnicas y sin viento que influyera. Le vino a revivir los fantasmas del pasado Tour, donde también le tumbó en las dos ocasiones en que se las vieron contra el crono.

Tadej tortura sin compasión a su rival. En cualquier muro final de estos días, a la mínima ocasión de rascar una bonificación o, más duro, en el terreno donde menos se le espera. Pero el esloveno no es sólo genialidad y talento. Es también trabajo. Su mejora individual contra el reloj se explica en el pasado invierno, en su obsesión por el túnel del viento, en los detalles de su Colnago, en sus días en el velódromo valenciano Luis Puig, con la afrenta de Combloux 2023 clavada con chinchetas en su amor propio. El pasado mes de mayo, a pesar de la lluvia y el tráfico abierto, ya viajó a Normandía a inspeccionar el trazado de esta quinta etapa. Nada al azar. «En el Dauphiné acabé muy decepcionado. Miré todos los detalles que hice mal, probé material y creí en mí mismo. Tal vez Vingegaard no haya tenido su mejor día. Me sorprendió, no voy a mentir», confesó. En unas semanas, más de un minuto y medio de mejora.

Antes de imaginar el porvenir. El año pasado agarró el liderato en la cuarta etapa y ya no lo saltó. Quizá, por sus palabras, esta vez pretenda otro escenario. Porque este jueves, camino de Vire Normandie, otra 'clásica', «puede que sea un día para la escapada, que alguien se meta en ella y se haga el maillot amarillo...». El viernes, el Muro de Bretaña. Él decidirá si quiere calma o no. «Llevamos cinco etapas y todas han sido rapidísimas. El recorrido de este año es muy nervioso, y te obliga a estar atento todos los días. Estoy muy contento de haber cogido el amarillo, pero también sabemos que la carrera puede hacerse muy larga de aquí a París. A partir de ahora, nuestra prioridad será mantener la ventaja que tenemos respecto a los rivales de la general, y no necesariamente el maillot. Vamos a mantenernos lo más tranquilos posible», deslizaba el líder del UAE, que actualmente es primero en la general, en la montaña y en la regularidad.

Pogacar, con el maillot de líder del Tour.

Pogacar, con el maillot de líder del Tour.LOIC VENANCEAFP

Pero también hay detalles en sus rivales. Remco ha acreditado desde hace tiempo que no hay nadie como él en la especialidad. Pero el belga honra su maillot arcoíris y su oro olímpico. La temporada pasada, tras sus éxitos, quiso ir más allá y pidió a la marca que fabrica los cascos para Soudal Quick Step (Specialized) una mejora, concretamente en la visera. Junto con los técnicos, la ahuecó en la parte frontal y le dio mayor altura en los laterales, para que el flujo de aire penetrara por ahí. Una evolución mínima pero efectiva. «En EEUU, en Morgan Hill (California), donde los ciclistas vienen a realizar pruebas en el túnel de viento, contamos con un maniquí Remco, lo que nos permitió trabajar en esta visera durante 2024 y ofrecerle algunos prototipos cuando vino en noviembre», confesaba en L'Equipe, el ex ciclista Léo Menville, ahora técnico de Specialized.

«Necesitaba que las piernas respondieran. Creo que no podría haber ido más rápido de lo que he ido, así que nuestros planes han dado su fruto. He procurado ser muy regular en el esfuerzo, yendo un poco más fuerte en las subidas que en las bajadas. La estrategia ha sido perfecta y todo ha salido bien», explicaba Evenepoel, segundo ya de la general -tras la victoria número 21 en contrarreloj en su carrera-, en un panorama similar al de estas alturas en el pasado Tour, aunque hasta él mismo es consciente de que aún no es su tiempo en la Grande Boucle: «Algún año vendré a por la victoria en la general... pero todavía es un poco pronto».

Evenepoel y su esposa Oumi Rayane, tras la victoria en Caen.

Evenepoel y su esposa Oumi Rayane, tras la victoria en Caen.EFE

En el otro lado... Ni su director se explicaba la decepcionante tarde de Vingegaard, que un rato de antes de partir había seguido desde el coche del Visma Lease a Bike la (gran) actuación de su compañero Edoardo Affini (tercero). «Esperábamos más. Aunque esto no cambia nada, la lucha sigue mañana», pronunciaba Grischa Niermann, a la espera de poder hablar con Jonas, de intentar conocer las razones de su mala tarde, peor incluso que la de Primoz Roglic.

Aunque para penurias, las de Enric Mas. Todas las buenas señales mostradas por el balear en los primeros días fueron echadas por tierra en Caen, donde se dejó más que ninguno de los que optan al Top 10, casi tres minutos. «Tengo que analizar lo que ha fallado. He dado todo», admitía, tan lejos de sus compañeros, séptimo Iván Romeo en la primera contrarreloj de su vida en el Tour, décimo Pablo Castrillo.

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Pogacar y la antología de sus 10 hazañas más memorables: granizo, ‘sterrato’, adoquines y fugas de 100 kilómetros

El príncipe adorna su espléndido palmarés con una cifra redonda en la cita más emblemática. Tadej Pogacar, como no podía ser de otra forma, sumó su victoria 100 en su querido Tour. Con 26 años ya superado a Miguel Indurain y Fausto Coppi y persigue a Jacques Anquetil (123) o Alejandro Valverde (133). Lejos quedan, entre otros, Bernard Hinault (146) y Eddy Merckx (279). «Llegar a 100 en el Tour es algo increíble», dijo al término de la etapa del martes. En su corta historia ya ha rubricado triunfos antológicos, como tres ediciones del Tour de Francia, un Giro de Italia, tres Lieja-Bastoña-Lieja, dos Tour de Flandes o cuatro Giros de Lombardía. Este es un decálogo de un espectáculo sublime.

Vuelta al Algarve. 21/02/2019. Victoria 1ª

El debutante se presentó en sociedad con ese desparpajo que aún conserva. En una etapa con final en el puerto de Foia se situó a la estela de Poels, Enric Mas, Van Baarle y Geoghegan Hart y a falta de 300 metros les sorprendió con un explosivo sprint en rampa. Marca de la casa. Público y rivales quedaron asombrados por el chico fichado por Matxin, ganador del Tour del Porvenir. El neófito se enfundó el maillot de líder y mantuvo esa privilegiada posición hasta el final de la ronda. "Es mi primera victoria en un equipo World Tour y eso supone que, hasta ahora, es el mejor día de mi vida", dijo Pogacar en aquella inolvidable fecha en la que comenzó todo.

Vuelta a España. 01/09/2019. Victoria 6ª

El esloveno se estrenó en la ronda española imponiéndose en la etapa más dantesca de este siglo. El trayecto entre Andorra y el alto de Els Cortals d'Encamp estuvo azotado por una brutal granizada. En el sterrato del último puerto, los corredores se retorcían y entre todos sobresalía la figura del niño prodigio, que superó en la cima a Nairo Quintana por 23 segundos y a Roglic por 48. ''Hemos tenido unas condiciones extremas, el frío ha sido terrible'', exclamó el colombiano. ''Pogacar no es una apuesta, sino una certeza. Es un campeón'', avisaba Matxin. En esa edición, Pogacar también ganó en Los Machucos y la Plataforma de Gredos. Fue tercero en la general.

Tour. 19/09/2020. Victoria 16ª

Cronoescalada antológica entre Lure y La Planches des belles Filles, 36,2 kilómetros para encumbrar al chaval como el segundo vencedor más joven de la historia del Tour de Francia: 21 años, 11 meses y 30 días. Una ascensión en la que fue aclamado por unos espectadores alucinados. Su gloriosa imagen contrastaba con el sufrimiento extremo de Roglic: finalizó descompuesto, salivando, con el casco ladeado. La imagen de la derrota en el Tour de la pandemia.

Lieja-Bastoña-Lieja. 25/04/2021. Victoria 23ª

Su primer Monumento lo rubricó tras sorprender a los favoritos Valverde y Alaphilippe y a los combativos Gaudu y Woods. En el último tramo de la prueba neutralizó las ofensivas del español, que buscaba su quinto título en LaDecana. ''Ganar aquí es un sueño. No soy quién para decir si soy el rey del ciclismo'', bromeó Pogacar.

Strade Bianche. 05/03/2022. Victoria 34ª

Triunfo de autor en la clásica del sterrato, con una fuga de 50 kilómetros nacida en la colima de Sante Marie. Su ataque rompió a un pelotón incapaz de organizarse para la neutralización. El esloveno se presentó en la plaza del Campo de Siena con 37 segundos de ventaja sobre Valverde.

Tour de Flandes. 02/04/2023. Victoria 56ª

El primer gran éxito que atentaba contra la lógica. La clásica belga de muros y adoquines está destinada para el lucimiento de robustos rodadores, no para corredores livianos. El esloveno ejecutó una demoledora estrategia de desgaste para eliminar a Van der Poel, Pedersen y Van Aert con tres ataques: el primero a 55 km de meta, en la subida al Viejo Kwaremont; el segundo a 44 km, en Paterberg, y el tercero, en un descenso a falta de 18 km. Llegó a la meta de Oudenaarde con 17 segundos de renta sobre Van der Poel.

Giro de Italia. 25/05/2024. Victoria 76ª

Toda la majestuosidad de Pogi quedó reflejada en la segunda ascensión al Monte Grappa, en la penúltima jornada de su único Giro de Italia. El esloveno, como ya hizo en muchas ocasiones, adelantó que iría a por la victoria porque esa cima se encuentra cerca de su país. Se marchó a falta de 36 kilómetros. Mientras otros se asfixiaban en la subida, él tenía tiempo para regalar un bidón a un niño y recriminar a un espectador por empujarle. Escaló pletórico y se presentó en la meta con dos minutos de ventaja sobre Valentin Paret-Peintre. Sexta victoria de etapa en una carrera que dominó de manera insultante: fue líder desde la segunda jornada y superó al segundo de la general, Daniel Felipe Martínez, en cerca de 10 minutos.

Mundial de ruta. 29/092024. Victoria 86ª

La cuadratura de círculo. La culminación de las escapadas épicas. En el campeonato de Zúrich se fugó a falta de ¡¡¡100 kilómetros!!! ante la estupefacción de sus rivales. La gran locura. Saltó en la cuarta de las siete subidas al muro de Witikon y durante más de dos horas mantuvo un pulso frenético con el pelotón, con poco más de un minuto de ventaja. El final fue agónico, pero cuando comenzó a menguar su ventaja y parecía que iba a ser neutralizado, exhibió una enorme capacidad de sufrimiento. Apretó las manos en el manillar, aceleró y se presentó en la meta con 34 segundos de ventaja sobre O'Connor. Mas fue octavo. Triple corona para Pogacar: Giro, Tour y Mundial en el mismo año, algo que sólo habían logrado Merckx y Roche.

Giro de Lombardía. 12/10/2024. Victoria 88ª

Un soberbio ataque a 48,5 km de meta, en la subida a Colma di Sormano, proporcionó a Pogi la cuarta edición consecutiva de la ronda italiana, igualando el récord de Coppi. Llegó a la meta con 3.16 de ventaja sobre Evenepoel, la mayor diferencia entre el primero y segundo clasificado desde 1971, cuando Merckx ganó a Bitossi por 3.31.

Critérium Dauphiné. 14/06/2025. Victoria 98ª

Show inolvidable en la etapa reina de la ronda francesa, con ascensiones a Madeleine y Croix-de-Fer y final en Valmeinier 1800. Una excursión con cerca de 5.000 metros de desnivel. En la última subida, sin levantarse del sillín y a falta de 12 kilómetros para la meta, noqueó a Vingegaard y dejó finiquitada la general de la carrera francesa, una de las pocas citas de una semana que faltaba en su rico palmarés.

Philipsen, primer líder de un Tour con taquicardia y sustos

Philipsen, primer líder de un Tour con taquicardia y sustos

Un pequeño terremoto para empezar. A falta de 17 km para la meta, el viento provocó un corte. El Visma le echó una mano a Eolo y, en unos instantes, se formaron dos grupos (por detrás algunos más). En el segundo se quedaron Evenepoel, Roglic, Carlos Rodríguez, Van Aert y un par de lujosos sprinters: Merlier y Milan. Llegaron a 39 segundos de Pogacar y Vingegaard, que ya han comenzado a establecer diferencias en una etapa nada propicia para ellas.

De Lille a Lille, del kilómetro cero a 41 metros sobre el nivel del mar al kilómetro 185, a 27. En medio de ambos, tres "tachuelas", bueno, tres cabezas de alfiler de cuarta categoría. Una etapa llamada a ser resuelta al sprint. Así sucedió, aunque no precisamente de un modo inofensivo e indoloro. A Jasper Philipsen se lo puso a su estela Mathieu van der Poel y luego Kaden Groves. Y el relámpago belga logró su victoria número 54. Por si no fuera bastante su velocidad, contar con un par de lanzadores de ese calibre prácticamente aseguraba la victoria. Dejó a Girmay en segundo lugar y a Waerenskjold en tercero. Enric Mas anduvo listo y se metió en ese primer grupo.

Este Tour se ha planteado como un duelo entre Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard. Es lógico que así sea. Ambos se han repartido las últimas cinco ediciones, con tres triunfos para el esloveno y dos para el danés. Con la estadística en la mano, es creencia generalizada que si alguien puede ganar a Pogi en una gran ronda, es Jonas. Pero Tadej, en este Tour y en lo que le queda de vida deportiva, va más allá. Pelea contra Vingegaard, contra otros rivales y, a la vez, contra y a favor de sí mismo en persecución de Eddy Merckx.

demasiados retos por delante

No pocos pensamos que se trata de una empresa inútil. No la persecución, sino el resultado. En la persecución, Pogacar va a acumular muchos más triunfos. Pero no logrará alcanzar a Merckx porque éste es... inalcanzable. Afirmación siempre arriesgada, pero justificable. En ningún otro deporte es tan grande la diferencia entre su máximo representante histórico y el segundo de a bordo. Con toda probabilidad, Pogacar acabará su carrera como un indiscutido lugarteniente del belga, por delante de Bernard Hinault y Fausto Coppi. Pero, a los 26 radiantes años, el tiempo, paradójicamente, corre en su contra. Tiene demasiados retos por delante. Puede que no le dé para superarlos todos.

La etapa provocó dos bajas importantes, las de Filippo Ganna y Stefan Bissegger, dos corredores de peso y dos elementos muy destacados de cara a la contrarreloj del miércoles, aspirantes a vestirse entonces de amarillo (como el frustrado Evenepoel). Aportó algunas imágenes en las cotas. En la de Mont Cassel, pedregosa, se enfrascaron en el sprint, yendo al límite, buscando los puntos de la montaña, Benjamin Thomas y Mattéo Vercher, que marchaban ligeramente destacados. Una temeridad con un piso de piedra. La bici de Thomas resbaló y se llevó por delante la de Vercher. Los huesos de ambos, impactando contra el granito, lo lamentaron. La de Mont Noir la coronó, mostrándose juguetón, Vingegaard en la cabeza del grupo. No envió un aviso llamativo ni emitió un mensaje autoritario en tan leve escenario, pero se gustó y nos gustó. No es frecuente un gesto así, absolutamente superfluo, en alguien tan poco dado a frivolidades.

Etapa nada rutinaria la del domingo, y menos en estas circunstancias. En los últimos kilómetros se acumulan dos cotas de tercera categoría y una de cuarta, cortas pero duras. La última, rozando el 10% de porcentaje, a cinco kilómetros de la llegada. Seguramente los sprinters no podrán salvar la sucesión de obstáculos. ¿Habrácontraataque de las víctimas ilustres del sábado?

Lenny Martínez, el nuevo ídolo francés, vence en la coronación de Pogacar en el Critérium Dauphiné

Lenny Martínez, el nuevo ídolo francés, vence en la coronación de Pogacar en el Critérium Dauphiné

El príncipe sigue extendiendo su imperio hasta las fronteras más lejanas. Infinita relación de conquistas para un emprendedor infatigable. Crece el territorio de Tadej Pogacar ante el asombro de unos rivales frustrados. El triple ganador del Tour de Francia se adjudicó este domingo su primera edición del Critérium Dauphiné, una ronda en la que ha arrasado con tres victorias de etapa. Una nueva exhibición que sirve para adornar un palmarés monumental, con 99 triunfos. El 100 llegará en el Tour de Francia. Lenny Martínez (21 años), el nuevo talento francés, se anotó la etapa de clausura tras aprovechar el impulso de la escapada buena de la jornada.

La carrera francesa ha sido el último test antes de afrontar el Tour de Francia (5-27 de julio). En esta semana se ha visto que Pogacar atraviesa por un óptimo estado de forma. Sólo mostró alguna debilidad en la contrarreloj del martes, en la que Remco Evenepoel firmó un ejercicio superlativo. El belga, que advirtió de que había acudido al Dauphiné sin intención de subir al último peldaño del podio, atesora un buen margen de mejora. Terminó cuarto en el Dauphiné. Pogacar le respeta mucho. Jonas Vingegaard (segundo) llega mejor que el pasado año, pero lejos del nivel del esloveno. Enric Mas (séptimo) ha acelerado y asoma como el español con más opciones de entrar el top ten. El balear estuvo este domingo muy activo y se metió en la fuga que animó la jornada, nacida a 115 kilómetros.

Una escapada en la que se coló Van der Poel, que intentó la aventura en solitario a falta de 56 km, e Iván Romeo, que hizo de gregario de Enric Mas. El mallorquín rompió el grupo con tres ataques en el último puerto. Descolgó a Van Gils, Lutsenko, Healy, Paret-Peintre y Armirail. Sólo aguantó su ofensiva Lenny Martínez. El francés, muy astuto, aprovechó un momento en el que Mas acudió a una moto de asistencia para recoger un bidón de agua para superarle e irse camino de la meta de Val Canis.

Al 11 km de la llegada, Martínez impuso un ritmo constante que hizo imposible la neutralización de sus perseguidores. Primero apretó Evenepoel, luego Vingegaard. A la estela de ambos Pogacar, impasible, exhibiendo una insultante superioridad. El esloveno, sin querer, se marchó con el danés y el cedió la segunda plaza de la etapa. En la meta fue aclamado por el público, también fue ovacionado Romain Bardet, que se despidió como profesional. Se retira un veterano e irrumpe un chaval que está destinado a firmar páginas gloriosas en el ciclismo francés.

La conquista de la general del Critérium Dauphiné sirve para que Pogacar adorne un palmarés soberbio en el que figuran, entre otros, Tour de Francia (tres ediciones), Giro de Italia (una), Lieja-Bastoña-Lieja (tres), Strade Bianche (tres), Giro de Lombardía (cuatro), Tirreno-Adriático (dos), Tour de Flandes (dos), Flecha Valona (dos) Mundial del ruta (una), París-Niza (una), Volta a Catalunya (una) o Amstel Gold Race (una).

El esloveno, con sólo 26 años y seis temporadas, suma 99 triunfos, ha superado a los míticos Miguel Indurain o Fausto Coppi y persigue a Jacques Anquetil (121) o Alejandro Valverde (133). Lejos, pero no imposible, queda Bernard Hinault (146). Insuperable se antoja Eddy Merckx (279).