Una España digna de orgullo

Perder siempre duele, pero duele menos cuando se da la cara como lo hizo esta España que hubo de improvisar David Ferrer. Ahí queda el primer set de Jaume Munar frente a Flavio Cobolli, propio de un top ten. Ahí queda el trabajo de todos a lo largo de la semana, la severa oposición hasta discutir la Copa a Italia en su propia casa, con Pablo Carreño y la eficaz pareja formada por Marcel Granollers y Pedro Martínez.
Quiero expresar desde aquí mi felicitación y agradecimiento por el trabajo y el sacrificio que han hecho en circunstancias difíciles. Las palabras del capitán recién culminada la serie definitiva, su tono elegante y deportivo, sin buscar excusas, resumen la impronta de un grupo ejemplar. Han exprimido todas sus capacidades llegando hasta donde poca gente podía esperar.
Munar ha realizado una próspera evolución en su tenis a lo largo de esta temporada, la cual quedó plasmada de nuevo, pese a que no pudiera llevarse el triunfo, en su partido de este domingo ante un rival de cuidado al que durante un buen rato apenas consintió jugar. El mallorquín ha pasado por momentos difíciles durante su carrera y disfruta ahora de su mejor momento y de su mejor ránking gracias a la predisposición y el empeño que siempre le ha distinguido.
Firmeza
No se arruga y tiene la paz de quien lo entrega todo y sabe que no se le puede exigir más. Con muy poco recorrido en un torneo que impone tanto como la Davis, compitió con firmeza en un partido durísimo y dio motivos para pensar que el campéon del torneo se decidiría en el encuentro de dobles.
Al igual que le sucedió al equipo español, Italia hizo frente a esta edición de la Copa Davis sin sus dos hombres más cualificados, Jannik Sinner y Lorenzo Musetti, lo cual no le impidió encadenar su tercera Ensaladera, cuarta de su historia, ganando todos sus cruces por la vía rápida, sin precisar del tercer punto. El trabajo rinde, y cuando se hacen las cosas bien, como se vienen haciendo en Italia, nada es fruto de la casualidad.
Se cultiva la semilla. Hay una enorme cantidad de challengers en todo el país y un grupo de técnicos cualificados que se complementan con el apoyo de entrenadores extranjeros también de primer nivel. El éxito individual y colectivo se explica a partir de estructura consolidada, trabajo y segumiento. Un modelo a seguir.


























