Diogo Jota, la muerte de un buen futbolista y un gran hombre con incógnitas por resolver: "La muerte llega a todos, pero ellos eran muy jóvenes"

Diogo Jota, la muerte de un buen futbolista y un gran hombre con incógnitas por resolver: “La muerte llega a todos, pero ellos eran muy jóvenes”

"Descanse en paz, Jota the slotter". Ese es uno de los mensajes más repetidos en el mural que Diogo Jota tiene en la esquina de Sybil Road y Rockfield Road a escasos metros de Anfield. Ese apodo, "el de las esquinas", se lo pusieron al portugués por su facilidad para anotar poniendo el balón cerca de los ángulos de la meta. Hay decenas de miles de mensajes de aficionados en dos paredes que no dejan de crecer día a día. Quizás Jota no era ni fue el mejor futbolista del Liverpool, pero sí uno de los más queridos y ese amor se ha trasladado al resto del mundo del fútbol.

Sólo así se explica que los homenajes en su honor no hayan parado de llegar desde cualquier entidad seis meses después de su muerte y la de su hermano. Especialmente emotivos el del Atlético, club por el que tuvo un paso fugaz, y el del Real Madrid, con Trent Alexander-Arnold, uno de sus grandes amigos, como uno de los protagonistas. "Sonrío cada vez que pienso en ti y siempre recordaré los buenos momentos que compartimos. Te echo de menos, amigo, cada día", escribió el inglés en una nota que le dejó en el espacio vecino de Anfield donde aficionados de todo el mundo le siguen dejando recuerdos en su honor.

En ese lugar de peregrinación son muy habituales los mandos de videoconsola, porque Jota combinaba una habilidad innata tanto en un terreno de juego de césped natural como virtual, ganando algún que otro torneo de eSports. De ahí su mítica celebración simulando sujetar un control y que han emulado otros grandes futbolistas en su honor como Ousmane Dembele o Jordan Henderson.

Esquina de Anfield en homenaje a Jota.

Esquina de Anfield en homenaje a Jota.Miguel SalvatierraEFE

No fue Jota, sin embargo, un futbolista especialmente goleador. Su temporada más prolija fue la 2021/22, la siguiente a su llegada al Liverpool, que consiguió 21 tantos y cinco asistencias. Se acercó en su primer año en el Wolverhampton donde firmó 18 y repartió otros cinco pases de gol, pero su valor no estaba tanto en los números sino en su inteligencia en el juego y su oportunidad, virtudes que también atesoraba el madridista Raúl González Blanco. "No son sólo sus goles", destacó uno de sus técnicos, Jurgen Klopp, "es su implicación ofensiva y defensiva lo que le hace tan valioso para nosotros", añadió el que fuera entrenador del Liverpool.

Pese a ese valor, no fue el portugués en su época red, club en el que alcanzó su fama mundial, un titular indiscutible precisamente. En su última temporada completa, fue el decimonoveno jugador en minutos, 1.711, y en la anterior el decimosexto con 1.396. En su año más goleador, se coló como décimo futbolista con más minutos con 3.573. No era un futbolista de cantidad sino de calidad. Un perfecto revulsivo, pero sobretodo, una gran persona. "No sólo era un jugador fantástico, sino también un gran amigo, un marido cariñoso y un padre afectivo", destacó Klopp en su despedida.

Partido homenaje a Jota y a su hermano.

Partido homenaje a Jota y a su hermano.Fernando AraujoEFE

Accidente

Todo ello se perdió un 3 de julio de 2025 en Cernadilla (Zamora) poco después de las 00:00 de la noche en circunstancias aún por aclarar. Un engorroso problema pulmonar, que impidió a Jota volar a Liverpool para presentarse en la pretemporada con el equipo, obligó al futbolista y a André a alquilar un coche, un Lamborghini Huracán Evo, para viajar en barco a la ciudad inglesa. Los hermanos terminaron empotrándose contra la mediana de la A52 tras realizar un frenazo de emergencia. Un problema en una rueda y "exceso elevado de velocidad", según el informe preliminar de la Guardia Civil, fueron las causas del siniestro.

No obstante, seis meses después, aún hay cuestiones que siguen siendo una incógnita. Dos camioneros, testigos del accidente, aseguraron que el coche en el que viajaban los futbolistas no reflejaba una velocidad alarmante. Las llamas que calcinaron el vehículo impidieron también comprobar de manera fehaciente la teoría de la rueda y borraron las trazas del GPS donde podría haberse reflejado la velocidad. De hecho, el fuego también obligó al reconocimiento de los cadáveres a través de los objetos personales y estos determinaron que el conductor era el propio Jota.

Restos del siniestro en el que murieron los hermanos.

Restos del siniestro en el que murieron los hermanos.Octavio PassosGETTY

Mientras la jueza de Puebla de Sanabria, Elena Rubio, aún no ha podido cerrar definitivamente el siniestro que costó la vida a los dos futbolistas. Dos familias han quedado destrozadas y tres niños: Dinis, de cuatro años; Duarte, de dos; y Mafalda, de sólo uno, van a pasar las primeras Navidades sin su padre y su tío. El mundo del fútbol y especialmente Oporto, Liverpool y Wolverhampton, se acordará siempre de la tragedia de Diogo Jota y de su hermano, de 28 y 24 años respectivamente. La muerte de Jota, the slotter no fue sólo la de un gran futbolista sino la de una buena persona.

"La muerte nos llega a todos, pero ellos eran muy jóvenes". Las palabras que Ana Oliveira, vecina de la infancia de los Teixeira da Silva, expresó a ELMUNDO en su visita al barrio de Gondomar mientras irrumpía en llanto son las que siguen resonando en cada campo, en cada compañero y en cada club por el que pasaron los hermanos Diogo y André. También en la viuda de Diogo, Rute Cardoso, que en cada publicación se sigue acordando de su marido porque se fue demasiado pronto.

Una minipretemporada en Valdebebas para resetear la “confianza” de Alexander-Arnold: “Liverpool era su vida”

Actualizado Martes, 25 noviembre 2025 - 23:20

Trent Alexander-Arnold pasó en Liverpool los primeros 27 años de su vida. Nació en el barrio de West Derby, a tres kilómetros de Anfield, y entró en las categorías inferiores del conjunto red a los ocho años. Casi dos décadas después y tras ganar la Champions y la Premier con el equipo de su ciudad, cambió Inglaterra por España y Liverpool por Madrid. Nuevo club y nuevo idioma. Un desafío personal al que se sumó la pérdida de Diogo Jota, uno de sus mejores amigos, y un inicio irregular en el Bernabéu, lastrado por las lesiones y por sus tres ausencias con la selección inglesa camino del Mundial. Por eso ahora, terminando noviembre, tras una pretemporada en Valdebebas y con Dani Carvajal lesionado, Trent observa en el horizonte sus semanas más importantes en el Madrid.

El reseteo del lateral derecho británico comenzó ante el Elche, donde fue titular por primera vez desde el 30 de agosto y por tercera ocasión en este curso, todas en la Liga (Osasuna, Mallorca y ahora). La rotación con Carvajal, primero, y una lesión en los isquiotibiales después le han obligado a pasar demasiado tiempo en la grada y en el banquillo. Pasó siete encuentros en la enfermería y cuando regresó tardó otros dos en tener minutos, volviendo a pisar césped en un estadio doloroso.

Los 10 minutos que disputó en Anfield ante el Liverpool los sufrió, habiendo homenajeado a Jota en la previa, siendo abucheado en cada acción y perdiendo el partido. Unos días después, disputó ocho minutos ante el Rayo en Vallecas. Xabi Alonso, que apostó por Fede Valverde en la posición, no le veía para más. Al menos en ese momento.

"Trent necesita un poquito más de tiempo después de la lesión. Seguro que en el parón va a poder prepararse bien para lo que viene", avisó el técnico. Y así ha sido. Igual que Jude Bellingham en septiembre, ha aprovechado el parón por las selecciones para realizar una minipretemporada en Valdebebas, tanto a nivel físico como mental, para recuperar el ritmo y la titularidad en el Madrid, algo que no consigue desde el Mundial de clubes.

Dos asistencias en el Mundial

En su momento, Alonso insistió para que el lateral llegara al club para el torneo americano. Su contrato con el Liverpool terminaba el 30 de junio, pero el Madrid apretó y pagó (cinco millones de euros) para que Trent participara con el equipo en el evento, donde fue indiscutible. Se notó su poca adaptación al sistema de juego y a sus compañeros, pero fue titular en los cinco encuentros previos a la semifinal contra el PSG, donde no pudo jugar por una lesión muscular. En el Mundial fue de menos a más y terminó con dos asistencias, confirmando que mantenía una de sus grandes virtudes: el pase.

Eso quiere recuperar ahora Alonso, necesitado de gente con visión en una plantilla que sufre para crear juego. La mejor versión de Trent, generando jugadas desde la zona derecha y situándose como interior al lado de Arda Güler y Aurelien Tchouaméni, parece clave para eso. El inglés todavía no se ha estrenado como goleador o asistente este curso y fue el más insistente del Madrid ante Elche, enviando centro al área y diagonales sin parar. "Es una cuestión de confianza, de autoconfianza", analizan fuentes cercanas al vestuario madridista, donde esperan su mejor versión y que sea capaz de adaptarse lo más pronto posible al día a día de un club como el Madrid.

"Ya era muy tímido en Liverpool"

El futbolista, a sus 27 años, realiza varios días por semana clases de español para mejorar la comunicación con el vestuario, el cuerpo técnico y los miembros del club, aunque su timidez fuera del campo es evidente. "Ya era muy tímido en Liverpool, pero se transformaba cuando entraba al campo. Ahí estaba muy seguro de sí mismo", explica a este periódico Aadam Patel, periodista del Daily Mail. "El Liverpool era su vida, vivió muchos años cerca de la ciudad deportiva y fue un referente para los jóvenes. La adaptación es dura, pero lo conseguirá".

La ayuda de Bellingham en el día a día es clave. Ambos se conocen de la selección y el ex del Dortmund fue una de las piezas importantes para convencer al lateral de fichar por el Madrid.

Courtois, la pesadilla de Anfield: el 23% de sus paradas desde la final de 2022 fueron ante el Liverpool

Courtois, la pesadilla de Anfield: el 23% de sus paradas desde la final de 2022 fueron ante el Liverpool

«Me empezaba a recordar a la final de 2022... Estuvo increíble otra vez». En la zona mixta de Anfield, Virgil Van Dijk todavía no lograba quitarse a Thibaut Courtois de la cabeza. El hombre que le arrebató al Liverpool la Copa de Europa en Saint-Denis hace poco más de tres años con nueve históricas paradas apareció de nuevo en territorio 'red' para desesperar al conjunto británico, incrédulo ante los vuelos del belga. «Por suerte, encontramos la manera», se congratulaba el central neerlandés, feliz por el gol de Mac Allister que cerró un triunfo merecido.

El Madrid, como en París, sobrevivió el tiempo que duraron los milagros de su portero en un alarde extraordinario de manos y pies. «He intentado sostener al equipo. Es una pena», admitía en los pasillos de un estadio que vive atemorizado por él. El 23,2% de las paradas de Courtois en Champions desde el inicio de la final de 2022 han sido al Liverpool, 29 de 125.

El asedio del conjunto inglés sobre el guardameta belga no fue sólo una sensación. La estadística lo refrenda. Y es que sólo en aquella noche de París en 2022 Courtois tuvo que intervenir más veces que ayer. Nueve en Saint-Denis, ocho en su última aparición en Anfield, las mismas que ante el City en el Bernabéu y contra el PSG en París, ambos en 2022.

«demasiadas faltas cerca del área»

Un dato que explica que el nuevo Madrid de Xabi Alonso no dista mucho de lo que ha sido el conjunto blanco durante los últimos años. Un equipo extraordinario, con un talento superlativo en ataque, sostenido también por «el mejor portero del mundo», denominado así por Valverde ante la prensa.

«Hemos hecho demasiadas faltas cerca del área y ellos son buenos en eso. Algunas eran innecesarias y había que tirar de freno de mano. Tenemos que mejorar», admitió el belga, que describió así su increíble parada en el mano a mano con Szoboslai: «Hay que ocupar espacio y vi que eran un 2 contra 1 y que venía solo. Si me quedo en la portería es un penalti casi imposible de parar. Cuando he visto el pase he ido a reducir, tengo manos y brazos largos y es una parada no del manual del portero, pero también sirve».

Courtois voló cuatro veces en el primer tiempo y otras cuatro tras el descanso. Igualdad de números, de sufrimiento y de trabajo para el belga, que no recibía tantos disparos esta temporada desde el derbi madrileño del Metropolitano.

Una de las intervenciones de Courtois, el martes en Anfield.

Una de las intervenciones de Courtois, el martes en Anfield.EFE

Ese partido, perdido por 5-2 por los blancos, aparece ahora como una de las dos derrotas del curso de Xabi Alonso y los suyos. Un duelo similar en sensaciones, pero que para el técnico tolosarra no tiene nada que ver. «Ha estado igualado. Hay muchas formas de perder y la de hoy es muy diferente a la del Metropolitano», aseguró Alonso en sala de prensa, donde apeló a los «detalles» que marcaron la diferencia en un partido en el que «hemos competido bien», insistió.

«Falta de actitud»

El vasco puso el foco en los errores individuales, en los fallos en la marca y en la concesión de demasiadas faltas y córners. Al final, todo derivó en el talento de Courtois, que acumula ya 20 paradas en esta Champions: cuatro contra el Marsella, Kairat y Juventus y ocho ante el Liverpool. En la media de sus últimas temporadas: 51 en el total de la 2024-2025, con cinco en Anfield; y 42 en la 2022-2023, con siete en la eliminatoria de octavos contra el Liverpool.

«No hemos tenido esa sensación (de falta de intensidad). Creo que hemos competido bien», aseguró Alonso. «Ha sido un partido igualado, exigente, de ritmo alto, y nos ha faltado amenazar un poco más el área rival. Luego en la segunda parte han sido detalles, teníamos que estar en el partido y no conceder y hemos concedido muchas faltas, algún córner... Y ese gol les ha dado la ventaja. Es la primera fase y podremos recuperar puntos», siguió el técnico.

Más duro fue Fede Valverde, que criticó que el equipo pecó de «falta de actitud» en las jugadas a balón parado. «Con este escudo hay que salir a ganar. Tenemos que prestar más atención. Hay que saber sufrir, saber defender y mejorar», finalizó.

Nueve misiles sobre Courtois, “falta de actitud” y un Alonso conforme: “Hay muchas formas de perder. La de hoy es muy diferente a la del Metropolitano”

Actualizado Miércoles, 5 noviembre 2025 - 02:20

Los datos eran los que eran. El Real Madrid de Xabi Alonso había ganado 13 de los 14 primeros encuentros de la temporada, 10 en Liga y tres en Champions League, y sólo había perdido contra el Atlético en el Metropolitano. El Liverpool, por su parte, había vencido en nueve, cayendo contra el Brentford, el Manchester United, el Chelsea, el Galatasaray y el Crystal Palace. Ese era el pasado de ambos, pero la realidad de Anfield cayó a plomo sobre el conjunto blanco. Los datos son los que son.

"Hay muchas formas de perder y la de hoy es muy diferente a la del Metropolitano", se apresuró a analizar Xabi Alonso, insistiendo en la igualdad del partido y pasando demasiado por alto la actuación extraordinaria de Thibaut Courtois, que con ocho paradas evitó una goleada mayor sobre su equipo, más parecida a los cinco goles encajados en el derbi madrileño.

En el Metropolitano, el Madrid recibió 13 remates totales, siete de ellos a puerta. En Anfield, los disparos de su rival se elevaron hasta los 17, nueve sobre los tres palos del belga. Es decir, en tierras británicas los blancos concedieron más oportunidades a su rival, incansable ante Courtois. El 1-0 fue corto con respecto al 5-2 del Atlético, pero las sensaciones fueron muy similares, confirmando la tercera derrota del Madrid de Alonso ante un equipo 'grande' desde que llegara al banquillo de Chamartín tras la sufrida en las semifinales del Mundial de clubes contra el PSG.

"No hemos tenido esa sensación (de falta de intensidad). Creo que hemos competido bien", aseguró el tolosarra en la sala de prensa de Anfield. "Ha sido un partido igualado, exigente, de ritmo alto, y nos ha faltado amenazar un poco más el área rival. Luego en la segunda parte han sido detalles, teníamos que estar en el partido y no conceder y hemos concedido muchas faltas, algún córner... Y ese gol les ha dado la ventaja. Es la primera fase y podremos recuperar puntos", analizó Alonso, que tendrá un par de días para valorar el duelo antes de enfrentarse al Rayo Vallecano en Vallecas el domingo.

Algo más duro con sus compañeros fue Fede Valverde, que se retiró del campo con molestias en el aductor derecho pero apareció en zona mixta para ejercer de capitán y portavoz delante de la prensa. "El gol que nos hacen a balón parado es falta de actitud a la hora de marcar. Tenemos que cambiarlo lo antes posible", criticó el uruguayo.

El Madrid repitió en Anfield las sensaciones del curso pasado, donde también cayó derrotado en la liguilla, aunque 2-0, en un partido en el que tampoco fue capaz de estar al nivel de su rival. "Con este escudo hay que salir a ganar. Perdemos por falta de actitud a la hora de marcar en el balón parado. Tenemos que prestar más atención. Es normal que ellos tengan ocasiones claras porque tienen buenos jugadores y un buen equipo. Hay que saber sufrir, saber defender y mejorar a la hora de atacar", explicó.

En los pasillos de Anfield estaba también Gareth Bale, que a unos metros de los protagonistas analizaba la actuación de las estrellas del Madrid en el partido y la necesidad de un delantero centro que fije a los centrales rivales. "Es frustrante y creo que se complican las cosas. A veces Vini y Mbappé sólo necesitan intentarlo y probar al defensor, porque son claramente más rápidos que nadie en el campo. Pero creo que tal vez no lo hacen porque no hay nadie más en el área esperando los centros. Tal vez se necesita ese número nueve de referencia".

En ese argumento, llamaron la atención los cambios de Alonso, que apostó por Rodrygo y Trent en la segunda parte y por Brahim en el descuento, dejando sin minutos a Gonzalo y Endrick, delanteros del equipo. "Busqué cambiar un poco las dinámicas y generar otras asociaciones en la banda derecha. Tenemos calidad en el banquillo para hacerlo, pero los detalles han caído de su parte", insistió Alonso en su argumentario.

Otra caída de Xabi Alonso

Otra caída de Xabi Alonso

Actualizado Martes, 4 noviembre 2025 - 23:22

En realidad, el Real Madrid debió perder por una goleada en Anfield tan escandalosa como la del Metropolitano. Xabi Alonso no tiene ni las agallas, ni la inteligencia futbolística, ni el talante, ni el talento que necesita el equipo en estos momentos.

Caer por un solo gol fue casi una broma del destino. Los desastres del Metropolitano y de Liverpool marcarán su carrera para siempre.

Alonso fracasó con Camavinga, pero sobre todo con Vinicius, que hoy por hoy es un jugador intrascendente. No debería estar en el Madrid: ya no tiene categoría para ello. Alonso, sin embargo, le teme y fue incapaz de sentarlo. Esa debilidad se transmite al resto del equipo.

Lo de Mbappé es un caso clínico dentro de la clínica de Alonso. No apareció, no se involucró, no mostró hambre ni orgullo frente a la defensa del Liverpool. Se arrastró por Anfield como una vieja gloria.

Al descanso, el Madrid guardaba el 0-0 con la avaricia de un usurero. En realidad, debía ir perdiendo por cuatro goles. ¿Qué pasó? Pues que 'saint' Courtois volvió a ser el salvador, y el Liverpool se quedó como un niño al que le han quitado cuatro juguetes maravillosos.

Esta vez, el 'espía' de Alonso —Camavinga— no sabía qué hacer. Parecía un muñeco ante cada jugador arrollador del Liverpool. Y eso que el equipo inglés, técnicamente, ha bajado mucho. Da rabia pensar que el Madrid no tendrá en años una oportunidad tan clara para ganar en Anfield.

Van Dijk está como quien espera el retiro, y Salah, casi igual. Aun así, Carreras le hizo un marcaje que lo hundió anímica y espiritualmente. Junto con Valverde, fue de lo poco rescatable del Madrid.

La crisis de Vinicius

Lo más absurdo del planteamiento de Alonso fue insistir en que todos los balones de peligro pasaran por Vinicius: un desastre, como casi siempre. Mientras tanto, Mbappé se inhibía, se retorcía en su fama y esperaba, inmóvil, un centro imposible del brasileño.

No intentó una sola jugada individual. Mbappé lleva cuatro partidos besando la luna, pero la luz de su brillo natural está apagada. Y justo en los cuatro encuentros más importantes. Parece tener miedo a la responsabilidad de los grandes partidos. Algo pasa en el bosque enmarañado de su mente. Es una pena.

Menos mal que Bellingham protagonizó la única jugada de gol del Real Madrid y estuvo a la altura de una noche de Champions. En cambio, Huijsen estuvo flojo, casi tanto como Militao, y Arda Güler pareció un suplente de sí mismo.

El otro gran problema, el epicentro del desastre, es que en el Madrid no hay un líder actual. No hay un gran capitán que empuje al equipo. El único que manda es Florentino Pérez. Se acabó la era de los Ramos, los Cristiano o incluso los Modric. En Anfield, el Madrid traicionó su historia de equipo que pelea hasta el final.

Pareció un conjunto miedoso, sin garra, sin velocidad, como si creyera desde el inicio que no podía ganar el partido. Solo uno lo creyó: Courtois.

Los panes y los peces de Courtois no sacian el hambre de la Champions

Los panes y los peces de Courtois no sacian el hambre de la Champions

Los panes y los peces de Courtois no sacian el hambre que necesita esta Champions, en la que al Madrid no le bastan los milagros de su portero. Le dieron un título, en París, frente a un Liverpool mejor al que encontró en Anfield. Pero hablamos también de un Madrid mejor al que por ahora se reconstruye de la mano de Xabi Alonso. Caer en Anfield no es dramático, y menos después de haber ganado los tres primeros partidos de la primera fase del torneo. Lo preocupante es hacerlo sin mostrar apenas amenaza, dominado por un rival grande, pero en un momento de dudas. Después de perder ante el PSG en el Mundial de clubes y en el Metropolitano frente al Atlético en Liga, el Madrid de Xabi Alonso lo hace en Anfield con su portero en figura. Con la Juventus lejos de la primera línea, el Barça es por el momento su única pieza de caza mayor.

Las cuatro intervenciones de valor gol realizadas por Courtois auguraban que habría una quinta. Conviene no pedir ante el altar todos los días ni en todos los partidos. Frente a un Mac Allister a quemarropa ya no quedaban panes ni peces. El Liverpool se puso por delante porque era lo que decía el juego, inapelable, ambicioso, tenso en el caso de los ingleses, pero contemplativo y plano por parte de los madridistas.

Xabi Alonso optó por la exitosa fórmula del clásico, al incluir a Camavinga en el centro del campo. No funcionó, impreciso el francés y superado todo el equipo blanco por el ritmo de juego impuesto por el Liverpool. Apenas Carreras, frente a Salah, respondió en los duelos individuales. Fue de más a menos Vinicius, detenido por Bradley. Estuvo desaparecido demasiado tiempo Mbappé, sin conectar, y la generosidad de Bellingham no encontró socios. Suya fue la única ocasión real del Madrid, la única.

Nada pone en cuestión esta derrota más allá de constatar que el Madrid es ya apto para la velocidad de la Liga, líder con comodidad, pero todavía tiene que acelerar para alcanzar la que imponen los ilustres de la Champions. El intento de hacerlo tras el gol del Liverpool fue decepcionante, porque no generó peligro real y expuso más a Courtois. La tendencia de esos ilustres la marca un Bayern de récord, 16 de 16 victorias en la temporada tras vencer al PSG de Luis Enrique en el Parque de los Príncipes. Eso es caza mayor de verdad.

Los años de Xabi Alonso en los muelles de Albert Dock: "Abrazó la vida de Liverpool"

Los años de Xabi Alonso en los muelles de Albert Dock: “Abrazó la vida de Liverpool”

El frío y el viento aceleran helados por el río Mersey para iniciar el mes de noviembre y ya casi nadie se atreve a pasear por los muelles de Liverpool. El sol lleva escondido varias semanas y los abrigos y el gorro son una obligación para caminar alrededor del Royal Albert Dock, antes centro neurálgico del comercio en esta parte del Reino Unido, ahora punto de interés turístico y siempre la zona con las temperaturas más bajas de toda la ciudad. Sorprende comprobar que pudiendo vivir en una casa grande en el interior de la región, resguardado de fotógrafos, aficionados y grados bajos, un futbolista joven como Xabi Alonso, recién llegado de España a sus 22 años, decidiera vivir en un apartamento en pleno centro.

«Abrazó la vida de Liverpool, vivía en el centro y se convirtió en enlace entre la vieja guardia del vestuario y los nuevos que llegaban desde España», recordó Jamie Carragher, leyenda del equipo británico. La estatua de The Beatles sigue atrayendo turistas hacia los muelles de Albert Dock, en línea recta con The Cavern, pub natal del grupo y núcleo del ocio de Liverpool.

El entrenador del Real Madrid regresa esta noche a Anfield 21 años después de su fichaje por el club inglés. No será su primera vez, tras debutar como técnico visitante el curso pasado con el Bayer Leverkusen, pero sí la que conecta dos de los tres mundos de su carrera futbolística: la 'red' y la blanca, dejando a un lado emocional la txuri-urdin.

Lo hace, además, en un momento clave para su gobierno en el banquillo de Chamartín: en plena racha de victorias, seis seguidas y 13 de 14 entre Liga y Champions, y una vez superada, de momento, la polémica alrededor de su relación con Vinicius Júnior. Situación interesante y que seguro le trae recuerdos de Liverpool, donde vivió momentos de éxito y tensión con Rafa Benítez. El técnico español le convenció para firmar por el conjunto red en 2004, ganaron una Copa de Europa juntos en el famoso 'Milagro de Estambul' en 2005, donde Xabi marcó uno de los goles, y terminaron dividiendo caminos entre tiranteces, mensajes directos y peticiones.

"Rafa no es de ese tipo de personas"

En 2008, Benítez le pidió que se fuera para poder fichar a Gareth Barry, capitán del Aston Villa que finalmente firmó con el City. Y en 2009, Alonso, que se había quedado a pesar del interés de varios grandes, acabó yéndose al Madrid en contra de la postura del entrenador, que en ese instante sí le quería en la plantilla.

«Todo el mundo sabe que un jugador agradece sentirse querido, una palmadita en la espalda de vez en cuando, pero Rafa no es de ese tipo de personas», admitió Alonso después de su salida en una entrevista en Champions Magazine. «En 2009 ya no tenía nada que probar ni una motivación extra. Y se lo dije a Rafa: 'El año pasado me querías fuera y ahora soy yo el que se quiere ir'», dijo en otra publicada por el propio Liverpool años después.

Benítez es uno de los técnicos que influyó en la carrera como entrenador de Alonso, pero un escalón por debajo de Guardiola y Mourinho, figuras clave para entender la trascendencia del vasco en los banquillos. Del catalán tiene la presión tras pérdida y la importancia de la ocupación de espacios, y del portugués la verticalidad y la fortaleza defensiva. De ambos, eso sí, aprendió y copió la necesidad de la cercanía entre el futbolista y el entrenador.

Así ha tratado de gestionar el enfado de Vinicius. Le ha dado espacio al futbolista, que necesitó un par de días para disculparse con el grupo, y a partir de ahí intenta recuperar sensaciones con el brasileño con una relación «directa y sincera». «Lo más importante es ser auténtico y tener una relación directa y sincera, sabiendo el rol de cada uno y siempre pensando en lo mejor para el equipo», explicó el viernes.

"Un personaje fuerte y amado"

Y ahí, quizás, hay algo de Benítez. Directo cuando en 2008 le dijo que tenía que buscarse equipo. «Rafa no opera como otros técnicos, mantiene las distancias emocionalmente, él es el entrenador y tú el jugador, así le gusta y hay que aceptarlo», dijo en The People hace años.

La salida de Xabi hacia el Madrid descompuso al Liverpool, que terminó séptimo en la Premier League tras haber peleado el título en el último año de Alonso. Un fracaso que provocó el despido de Benítez. «Era un personaje fuerte y amado por los fans, así que cuando Benítez quiso venderlo hubo mucho alboroto. Fue un momento crucial. Cuando se fue, el funcionamiento de nuestro equipo se rompió, su salida afectó a todos», explicó Carragher.

21 años después de firmar por el Liverpool y 16 después de abandonar Anfield para fichar por el Madrid, Xabi puso ayer un pie de nuevo en Anfield, lugar donde aprovechó, junto a Arnold, Huijsen y Emilio Butragueño, para honrar la memoria de Diogo Jota. «La época en el Liverpool ha influido mucho en mi carrera como entrenador y recuerdo muchas cosas que me ayudan en el día a día, seguro. Con Rafa aprendí mucho», admitió ayer.

Arthur Johnson, el hombre que enseñó a jugar al Real Madrid: "Su lápida debería ser cuidada desde aquí"

Arthur Johnson, el hombre que enseñó a jugar al Real Madrid: “Su lápida debería ser cuidada desde aquí”

Hubo un hombre, en el origen de todo, que tuvo que explicar al Real Madrid cómo se jugaba al fútbol. No se trataba de un debate estético, sino de una cuestión embrionaria, primordial. Hubo un pionero que enseñó a sus compañeros de equipo -los primeros socios del club- que había que pasarse el balón y no avanzar a lo loco con él, como haría cualquier niño; que había que nombrar a un capitán; que cuando la pelota salía del campo había que devolverla con prontitud en lugar de encender un cigarrillo junto a la línea de cal. Ese pionero, autor del primer gol en la historia del Madrid, se llamaba Arthur Johnson y hoy recibirá una ofrenda floral en el cementerio de Wallasey antes de que la Champions eche a rodar en Anfield.

«Johnson es un símbolo de la importancia que tuvo lo extranjero en el desarrollo económico español. En cómo se incorporó el deporte en la cultura. Se trata de un concepto básico del regeneracionismo del 98 y de la Institución Libre de Enseñanza, con su empeño de europeizar España. Una de las formas de europeizarnos fue el fútbol», explica Ángel Bahamonde, autor de El Real Madrid en la historia de España (Taurus, 2002), el libro que mejor ha profundizado en la evolución del club blanco a lo largo del siglo XX. «Su lápida debería ser cuidada desde aquí. Tendría que ser un compromiso moral», subraya, en conversación con EL MUNDO.

A juicio de Bahamonde, durante la etapa de Johnson, aquel Madrid FC era «un grupo de amigos que se dedicaban a jugar al fútbol, sin más». «Los socios del club eran los que disputaban los partidos, así de simple. No es que fueran amateurs, sino que se trataba de un mero divertimento. Y es algo que creo que aún no llegamos a entender bien», añade el catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad Carlos III.

13 de mayo de 1902

Nacido en Dublín el 31 de agosto de 1878, Johnson llegó a Madrid en 1900 por motivos laborales. Trabajaba como ingeniero en la United Alkali Company, una empresa química británica con la que andaba de allá para acá. En la capital contrajo matrimonio y nació su primogénita, a la que puso el nombre de Carmen. Según contaba Julián Palacios, primer presidente del Madrid, su boda se celebró un sábado porque el novio quería participar, a toda costa, en el partido del domingo.

El 13 de mayo de 1902, Johnson ejerció de capitán del Madrid FC durante la semifinal de la Copa Coronación, saldada con derrota ante el FC Barcelona (1-3), donde él anotaría el gol del honor, el primero en la historia del club. En 1904, abandonó la Villa y Corte. Y ya nunca regresaría. En España sólo ha quedado registrada otra breve estancia en la localidad onubense de Valverde del Camino. Después se instaló en Liverpool, donde falleció el 23 de marzo de 1929, con 50 años, víctima de una neumonía.

Hasta aquí las evidencias de un personaje envuelto en la bruma y sobre el que se amontona el polvo del olvido. Algo habitual entre los padres fundadores del Madrid. Su legado sólo quedó por escrito en Heraldo del Sport. Fue el 22 de marzo de 1902 cuando esa revista publicó sus cuatro normas «para el mayor desarrollo de este sport y para que en nuestra patria llegue a ejercitarse en toda su pureza».

La tumba de Johnso y su esposa, en el Cementerio de Wallasey.

La tumba de Johnso y su esposa, en el Cementerio de Wallasey.

«El Barcelona cuida muy bien su historia, pero el Madrid sólo la atiende a partir de Santiago Bernabéu. Es lo que yo llamo Bernabéu, año cero. Se han preocupado de una parcela importante, aunque antes de Bernabéu no tienen ni idea. Y no les interesa, que es lo peor del caso», subraya Bahamonde. Hoy, 96 años después de su muerte, Johnson recibirá un pequeño acto de reparación. No de un modo oficial, sino gracias a un grupo aficionados del Liverpool y del Real Madrid, que colocarán una corona de flores sobre su tumba y rezarán una breve oración en su memoria.

La iniciativa ha contado con el impulso de Les Wright, veterano hincha de los reds, acostumbrado a confraternizar con las peñas madridistas durante los últimos años. «Los ingleses nos siguen dando lecciones, no solamente de cómo llevan la Premier y el negocio del fútbol, sino del modo en que cuidan la tradición y la traen al presente», admite Juan Antonio Simón, autor de Construyendo una pasión: el fútbol en España, 1900-1936 (UNIR, 2015).

Cuando en 2011 defendió su tesis, sobre el origen y desarrollo del balompié en nuestro país, Simón se dio de bruces con la realidad. Apenas existía un rastro que seguir sobre aquel primer tercio del siglo XX. Por entonces, el propio Real Madrid aún proclamaba a Johnson como su primer técnico. Un disparate para quien haya leído algo sobre aquella época primigenia. «Por entonces no existía la figura del entrenador, como tampoco la del entrenamiento», zanja este especialista en Historia del deporte.

El primer partido entre el Madrid CF y el FC Barcelona, en 1902.

El primer partido entre el Madrid CF y el FC Barcelona, en 1902.ARCHIVO ABC

«El rol de entrenador llegará a partir de la segunda mitad de los años 20, cuando se empieza a apostar por el profesionalismo. Eso significa una estructura donde hay que tener contratos, sueldos y hay que intentar jugar el mayor número de partidos para generar un beneficio económico. Y no partidos del Campeonato Regional, donde quizá no haya grandes taquillas, sino de los buenos. Lo que se plantea ahora con la Superliga ya se hacía a principios de siglo», afirma Simón.

Durante los últimos años, este profesor en el INEF se ha topado con las dificultades para rastrear en las actas, en las hojas de contabilidad, en los presupuestos, en los papeles roídos por el tiempo, en las cajas que abultaban demasiado y terminaron en el vertedero. Casi en las antípodas de lo que sucede los clubes británicos. «Ellos tienen un culto al fútbol. Cada dos por tres andan homenajeando a sus pioneros. Es algo que aquí no entendemos», abunda Bahamonde.

De regreso a la figura seminal de Johnson, el autor de Madrid 1939. La conjura del coronel Casado (Cátedra, 2014) destaca algunos aspectos que arrojan algo de luz sobre aquellos jóvenes en pantalones cortos que daban patadas a un balón entre las calles Narváez y O'Donnell. «Hasta 1920, los socios jugadores del Madrid aún eran niños bien, con posibilidades económicas, muchos de ellos estudiantes», describe. Al citado primer clásico contra el Barça, disputado en el Hipódromo, se acercaron unos 2.000 curiosos.

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«Muchas veces pensamos que el fútbol es global desde hace 10 minutos, pero cuando vemos el ejemplo de Johnson nos damos cuenta que el fútbol ya lo era a principios del siglo XX. También se ve en el caso de un suizo como Joan Gamper, fundador del FC Barcelona. Estos jóvenes extranjeros se trasladaban por cuestiones profesionales y allá donde caían, en Francia, en España o en Alemania, intentaban seguir desarrollando el fútbol, el rugby u otros deportes», recalca Simón. «Aunque la colonia británica no fue muy importante en el fútbol de Madrid, a diferencia de lo que sucedía en Barcelona, Bilbao, San Sebastián o Huelva, sí hubo quienes dieron ese primer paso para organizarlo. Johnson, aunque estuvo muy pocos años en el Madrid CF, fue quien les enseñó a jugar, así que a nivel cualitativo fue clave», sostiene el autor de Football and International Relations under Francoism (Routledge, 2024).

Aún hoy, más de un siglo después, causa asombro el modo en que aquellas formas precursoras del fútbol iban a convertirse, en tiempo récord en un fenómeno de masas. «¿Cómo fue posible que en sólo dos décadas la gente fuese a recibir al Madrid a la estación de Atocha? ¿Y que se construyeran estadios como el Metropolitano, Les Corts, Montjuic, o el viejo Chamartín para que miles de personas llenen las gradas? Eso es lo increíble. Eso es lo que se tiene que seguir investigando?», concluye.

Emotivo homenaje del Madrid a Diogo Jota en Anfield Road, con carta de Alexander-Arnold: “Te echo de menos cada día”

Actualizado Lunes, 3 noviembre 2025 - 20:23

Previa de emociones en Anfield Road. Xabi Alonso y Trent Alexander-Arnold volvieron al estadio que fue su casa durante cinco años (en el caso del técnico vasco) y toda una vida (para el lateral derecho del Real Madrid). Un regreso para disputar la cuarta jornada de la Champions League contra el Liverpool y, de paso, homenajear la memoria de Diogo Jota, compañero y amigo de Trent en el cuadro 'red' y fallecido en un accidente de coche el pasado mes de julio junto a su hermano. La afición le recuerda cada fin de semana con una ofrenda a las puertas de Anfield, lugar que visitaron Arnold, Alonso y Huijsen, protagonista de la plantilla en sala de prensa, después de la comparecencia del central y del entrenador del conjunto blanco en el campo inglés.

Los tres, junto a Emilio Butragueño, guardaron un minuto de silencio bajo la lluvia y el viento de Liverpool y después dejaron varios ramos de flores, uno en nombre del Madrid y otro a nombre propio de parte de Trent, uno de los mejores amigos de Jota en el vestuario 'red' durante los últimos años. El inglés quiso, además, dejar una carta de su puño y letra en el césped. "Se te echa tanto de menos pero al mismo tiempo eres tan querido. Tu memoria y la de André siempre vivirá. Siempre sonrío cuando pienso en ti y siempre recordaré los buenos tiempos que compartimos. Te echo de menos amigo, cada día. Con amor, Trent y familia", escribió Arnold.

A unos metros, Alonso colocó el ramo del Madrid con el siguiente texto: "El Real Madrid expresa sus condolencias al Liverpool FC y a la familia de Diogo Jota. El mundo del fútbol siente pérdida de un jugador excepcional y una persona increíble".

Unos minutos antes, Alonso había analizado su regreso a la ciudad y el encuentro contra el que un día fue su equipo.

"Intento que las emociones no me puedan demasiado, quiero estar concentrado en el partido, que eso no cambie mi preparación y lo que tenemos que hacer y mi conexión con mis jugadores. Intento distanciarme de la emocionalidad de estos partidos", reflexionó Alonso, que volvió a insistir en que Mbappé es el primer lanzador de penaltis del equipo.

"Es un gran partido del fútbol europeo. Tanto Trent como yo tenemos nuestra historia aquí y siempre sabe bien volver a un sitio en el que te han querido tanto", añadió.

Huijsen, por su parte, envió un pequeño 'palo' a la prensa por el tratamiento de la reacción de Vinicius a su cambio en el clásico. "En la prensa se escribió mucho, habéis hecho mucho lío con algo que no era para tanto. Ha pedido perdón, es un compañero increíble, no pasa nada y estas cosas pasan en el fútbol", dijo el central internacional con España.

El Liverpool homenajea a Diogo Jota y su hermano André en su primer amistoso

El Liverpool homenajea a Diogo Jota y su hermano André en su primer amistoso

Actualizado Domingo, 13 julio 2025 - 19:38

El primer partido amistoso de pretemporada del Liverpool, ante el Preston North End en el estadio Deepdale, se convirtió en un emotivo homenaje al futbolista portugués Diogo Jota y su hermano André, fallecidos en un accidente de tráfico hace diez días.

La emoción inundó el regreso a los partidos del Liverpool, en un primer amistoso desde la pérdida de Diogo Jota, que estuvo presente en cada acto de Deepdale. El capitán del Preston, Ben Whiteman, mientras un cantante entonaba el 'You will never walk alone', depositó una corona de flores en uno de los fondos en memoria de los dos jóvenes futbolistas fallecidos. Allí estaba la afición visitante que agradeció el gesto y recordó la figura del portugués.

"Diogo Jota, para siempre nuestro número 20" rezaba una pancarta de un aficionado del Liverpool en una grada en la que se alzaron bufandas con el nombre de Jota y el dorsal, se acumularon banderas de Portugal, camisetas con el dorsal que retira el club en su honor y en la que se guardó un emotivo minuto de silencio cuando en los videomarcadores se proyectó la imagen de Diogo y André.

Los rostros de dolor de los titulares del Liverpool en el círculo central, con Mohamed Salah conmovido, y del banquillo, con el técnico Arne Slot a la cabeza y la presencia de capitanes que no iban a jugar, vestidos de calle, como Robertson y Virgil Van Dijk, marcaron el primero de los homenajes que se rendirá en un partido de los 'reds'. Los dos equipos lucieron brazaletes negros.

En lo deportivo, el Liverpool se impuso 3-1 en su primer test, con Arne Slot alineando dos equipos distintos en cada parte, con los debuts de Giorgi Mamardashvili en portería en el primer acto y en el segundo de Jeremie Frimpong y Milos Kerkez.

Los jugadores del Liverpool durante un minuto de silencio antes del partidol.

Los jugadores del Liverpool durante un minuto de silencio antes del partidol.

El primer tanto del amistoso llegó tras un centro de Chiesa que no acertó a rematar Szoboszlai y lo aprovechó en el segundo palo para marcar a placer Conor Bradley. Antes, en el minuto 20, volvieron a proyectarse las imágenes de Diogo y André en los videomarcadores. La afición del Liverpool estuvo diez minutos seguidos entonando el cántico que compusieron para Diogo Jota y que siempre escuchó en las gradas de Anfield.

Ya en el segundo acto, a los 53 minutos, un grave error del central Storey en un pase atrás a su portero, dejó solo a Darwin Nuñez en el mano a mano con Iversen, al que superó con un recorte para marcar a placer y realizar las dos celebraciones que siempre hacía Diogo Jota en su memoria. El delantero uruguayo acabó sentado en el césped con las manos simulando una partida de videoconsola.

Gakpo repitió el gesto con los brazos en su celebración por Diogo, tras marcar de diestra el tercero, después de que Liam Lindsay hubiese recortado distancias marcando el tanto del Preston con un testarazo tras un saque de esquina.