El año apoteósico de Pogacar y su nuevo reto de cerrar el círculo con la conquista de la Vuelta

El año apoteósico de Pogacar y su nuevo reto de cerrar el círculo con la conquista de la Vuelta

Convierte lo majestuoso en rutinario. La conquista de desafíos extremos incentiva al esloveno Tadej Pogacar (Komenda, 21 de septiembre de 1998), un ciclista colosal que en 2024 firmó la temporada más gloriosa, con la consecución de la triple corona: Tour de Francia, Giro de Italia y Mundial de ruta, unos galardones que en un mismo año sólo habían conseguido Eddy Merckx (1974) y el irlandés Stephen Roche (1987). El esloveno superó a sus predecesores por el peso específico de los otros triunfos de la campaña: Giro de Lombardía, Strade Bianche, Lieja-Bastoña-Lieja, Volta a Cataluña (más cuatro etapas), Gran Premio de Montreal y Giro de Emilia.

En 2024, Pogi alcanzó 25 triunfos, igualando el récord del esprinter italiano italiano Alessandro Petacchi, en 2005. El líder del UAE triunfó desde febrero a noviembre, sin saltarse hojas del calendario, como hacían los héroes de antaño.

Un año para la antología, con páginas firmadas con trazos épicos, como el Mundial en ruta de Zúrich. Pogacar, en otro ejercicio tremendo, se fugó del grupo de favoritos a falta de 100 kilómetros para meta. Por el camino atrapó y superó a una ristra de 16 escapados y tomó la cabeza a falta de 70 kilómetros. Por detrás, sus rivales apretaban, sobre todo, Remco Evenepoel, que quería hacer historia ganando en un mismo año el doble oro en ruta y contrarreloj en los Juegos Olímpicos y en el Mundial. La renta nunca superó el minuto. Antes de culminar la última subida del circuito, el esloveno sufrió un pequeño desfallecimiento y cuando parecía que iba a ser atrapado tiró de coraje y orgullo para mantener la fuga y presentarse en la meta con un tiempo de 6:27:30. A 34 segundos llegaron el australiano Ben O'Connor y el neerlandés Mathieu van der Poel. Fuera del podio quedaron Ben Healy, Toms Skujins, Evenepoel, Marc Hirschi y Enric Mas.

«Había una escapada peligrosa por delante y quizá mi ataque fue estúpido, pero nunca me di por vencido. No sé en qué estaba pensando, pero por suerte lo he conseguido», declaró el fenómeno tras cruzar la línea de meta, impactar al público y rubricar su gigantesco reto. Hasta Eddy Merckx se rindió ante la gesta: «Obviamente las épocas no se pueden comparar, pero estamos ante un corredor increíble. Yo nunca ataqué a 100 kilómetros de la meta en un Campeonato del Mundo. Lo que logró resultaba inimaginable».

En el Tour, con un Jonas Vingegaard lejos de su plenitud de forma, arrasó con seis victoria parciales. Idéntica marca cosechó en su debut en el Giro de Italia (aventajó al segundo, el colombiano Daniel Felipe Martínez, en cerca de 10 minutos). Una temporada fabulosa que espera repetir en este 2025, aunque reconoce que el objetivo será complicado. «No sé si ha sido la mejor campaña de la historia, pero para mí sí lo fue. Fue un año fantástico y lo pasé muy bien», ha señalado el corredor del UAE en la concentración de diciembre de su equipo en Benidorm.

Nutrición y descanso

A sus 26 años, el nuevo fenómeno de ciclismo asegura que todavía le quedan escalones por subir. «Soy joven, por lo que hay espacio para crecer, mejorando el entrenamiento, la nutrición y el descanso», dice.

El campeón esloveno no oculta que le gustaría ganar las tres grandes vueltas en un mismo año (lo que nadie ha conseguido), pero aclara que ahora eso no es una «prioridad», eso sí asegura que su forma de correr, apelando siempre a la improvisación, y sus ataques de lejos no cambiarán: «El ciclismo es uno de los deportes más libres en lo que respecta a tácticas, me gusta esa parte impredecible».

Pogacar, que percibe del UAE el sueldo más alto de un ciclista (ocho millones de euros anuales y un contrato hasta 2030), se ha rodeado de una selecta relación de gregarios (Ayuso, Almeida, Yates, McNulty, Sivakov, Del Toro) y de los técnicos más valorados. En la nómina de preparadores figura Javier Sola, que asegura que el esloveno tiene margen de mejora y que su reinado se extenderá por varios años. El español, en una entrevista a CyclingNews, ha apuntado que el nuevo curso llegará con novedades: «Es evidente que Pogacar tiene una buena formación y en ese aspecto no hemos hecho cambios serios. Básicamente, hemos introducido un poco de entrenamiento de fuerza en el gimnasio y hemos mejorado su composición corporal, trabajando más con la bicicleta de contrarreloj. Ahora, Tadej tiene más experiencia, así que es el momento de intentar esforzarse un poco más. Creo que todavía puede mejorar un poco, pero no puedo predecir cuánto. No tengo una bola de cristal».

Su gran objetivo para el nuevo año es reconquistar el Tour Ya suma tres títulos y si venciera lograría un póker, como hizo Chris Froome. Con cinco figuran Merckx, Anquetil, Hinault e Indurain. En esta temporada también ha ganado el Giro y en el nuevo año se ha propuesto vencer en la Vuelta a España (23 agosto-14 septiembre) porque es la única gran ronda que no figura en su palmarés. También podría pelear por conseguir los dos únicos Monumentos que no atesora (París-Roubaix y Milán-San Remo) y por la reconquista del Mundial de ruta, que se disputará en Ruanda.

Vincenzo Nibali: “Pogacar es el nuevo Merckx”

Actualizado Miércoles, 25 diciembre 2024 - 20:35

Un rato después de su conversación con EL MUNDO, a Vincenzo Nibali (Messina, Italia, 1984) el primer ministro de Albania, Edi Rama, lo va a calificar durante la presentación de la Grande Partenza como el Cristiano Ronaldo de la bicicleta. "Messi, Messi", le bromea Mauro Vegni, director del Giro. Forzadas o no, quizás las comparaciones hagan justicia al Squalo dello Stretto, retirado hace dos años, uno de los Siete Magníficos del ciclismo mundial, los únicos que han sido capaces de ganar las tres grandes, Tour, Giro y Vuelta (Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Alberto Contador y Chris Froome). Con un par de kilos recuperados de la vida de ex ciclista, el Tiburón luce un aspecto estupendo: "Ya no monto como antes, que sólo era entrenando. Ahora es por diversión y por experimentar la bici. Pero sigo muy de cerca el mundo de las carreras".

¿Le dio tiempo a echar de menos su etapa profesional?
No, no. Estoy muy contento de haber tenido una carrera así. Me despedí en el mejor momento, cerré mi etapa corriendo, la última fue la Vuelta, precisamente donde gané mi primera gran carrera por etapas. Cuando terminé estaba feliz.
¿Qué opina de la salida del Giro en Albania?
Será una Grande Partenza inédita, así que vamos a descubrir un nuevo país y unas nuevas rutas para el Giro. Es un país que se aficiona al ciclismo, que se acerca a él como lo hizo antes Hungría, donde fue la salida de 2022 en Budapest en la que yo estuve presente. El ciclismo se ha vuelto mucho más global, más vivo. La bici es ya una parte del desarrollo de los territorios. Así lo estamos viviendo también en los Emiratos Árabes. En Albania hay mucho interés y siempre ha tenido un gran binomio con Italia. Y en cuanto al recorrido, los corredores van a tener que llegar en buena forma para no sufrir en este inicio. A tipos como Remco [Evenepoel] la crono del segundo día se les puede dar bien.
El próximo día 13 se conocerá en Roma la participación, hay muchas expectativas.
Roglic ya es seguro, Vingegaard está un poco en duda, pero creo que si decide correr su primer Giro lo hará con grandes ambiciones. Y Ayuso. Si todo va bien, parece que las tres primeras posiciones están ya repartidas [ríe]. Juan es un joven muy interesante, que este año ha crecido muy rápidamente. Y seguramente en el Giro de Italia se podrá exprimir al máximo.
No tuvo dudas de que Pogacar era capaz de ganar Giro y Tour el mismo año.
Sí, lo dije en la presentación del pasado Giro. Era un año bueno para él. Este año creo Tadej andará también fortísimo, pero espero a un Vingegaard más agresivo, mucho más listo.
Fue un 2024 histórico para el esloveno.
Sí, increíble. Son esas exhibiciones que pasan muy pocas veces. No digo que sea irrepetible, pero... Tadej es el nuevo Merckx.
Nibali, en los Campos Elíseos, tras ganar el Tour de 2014.

Nibali, en los Campos Elíseos, tras ganar el Tour de 2014.EFE

¿Se les puede comparar?
Es un ciclismo completamente diferente al de la época de Merckx. Ahora es mucho más tecnológico. Pero la temporada que ha hecho Tadej tan es única, que es casi imposible que se repita.
¿Cómo recuerda su primera impresión al ver a Pogacar en el pelotón?
Le recuerdo cuando llegó, el primer año, inmediatamente se notaba que era un gran campeón. Andaba fuerte. Yo no estaba presente en su primera Vuelta. Pero estuvo ya a punto de ganarla, porque realmente iba muy fuerte, aunque era, claro, más inexperto. Rápidamente dejó ver su calidad como atleta. Es que verdaderamente era muy joven. Con el tiempo hemos visto cómo ha ido afinando, ha crecido muscularmente y es mucho más inteligente en cuanto a la táctica de la carrera. Gestiona mejor el esfuerzo y conoco mejor su cuerpo. Todo eso le ha hecho llegar a un nivel realmente muy alto comparado con los demás. Porque conoce perfectamente cuales son sus habilidades. Cuando es así, todo es más sencillo para él.
Usted con 19 años apenas había debutado profesionalmente.
Yo tuve un crecimiento diferente, más regular. Pero es cierto que mi generación, en cuanto a profesionalismo se refiere, cuando llegaba tenía todo por descubrir, todo por aprender. Los hacíamos año a año. Los jóvenes de hoy muchas veces cuando son parte del equipo de desarrollo son ya profesionales. El pasaje es más sencillo, el ciclista está preparado para afrontar cualquier tipo de carrerea, para ser un profesional.
Pero duró hasta los 38 años al primer nivel.
Sí, tuve una carrera muy larga, 18 temporadas. Valverde también. Antes los corredores tendían a competir durante muchas temporadas, carreras muy largas y paulatinas. Ahora los jóvenes llegan con 20 años, pero inmediatamente ya son muy fuertes. Y todos nos preguntamos cuánto durarán. Pero esto no es un problema, porque mientras disfrutamos del espectáculo.
¿Será Pogacar el octavo miembro del club de la Triple Corona?
Probablemente pasará tarde o temprano. Será uno de sus objetivos, porque tiene tanta hambre... También ha dicho que quiere ganar la Milán-San Remo. Es normal. Aunque creo que para él es más fácil ganar una gran vuelta que una Milán-San Remo.
España, Italia, Francia... ¿Cuáles son las razones de la crisis del ciclismo tradicional?
Lo que ha cambiado es que el ciclismo es más global. Y por lo tanto, los equipos son mucho más internacionales. Antes había equipos sólo con corredores españoles, por ejemplo. Y muchas más pruebas en el territorio propio. Lo mismo en Italia. Francia también está sufriendo, desde los tiempos de Bernard Hinault no gana el Tour de Francia. Así todo es más complicado. Pero también seguramente el ciclismo de hoy es mucho más atractivo, porque es más global. Han llegado los Emiratos Árabes, China... Está cambiando totalmente.
Alejandro Valverde, con el que tanto compartió, va a ser el nuevo seleccionador español. ¿A usted le atrae el puesto?
Sí, me gustaría. No ahora, quizá en el futuro. Ahora tenemos a Daniele Bennati como comisario técnico, somos grandes amigos. Él está haciendo un gran labor.
Roglic, Ayuso... ¿Vingegaard y/o Pogacar? Un Giro desde Albania para atraer a las estrellas

Roglic, Ayuso… ¿Vingegaard y/o Pogacar? Un Giro desde Albania para atraer a las estrellas

Albania se abre al mundo, un país de sol aunque diluvie este lunes navideño en Tirana, día de presentación de la Grande Partenza 2025. El próximo 9 de mayo, el Giro arrancará, por primera vez en su historia, desde los Balcanes, en esta "pequeña Italia al otro lado del mar" como presume con entusiasmo y perfecto italiano Edi Rama, primer ministro de un país candidato a entrar bien pronto en la Unión Europea y que también aspira a albergar, antes de 2030, un Gran Premio de Fórmula 1.

Pero no hay escaparate turístico como el ciclismo. Serán "250 millones de personas" observando durante tres días ese país que deja atrás décadas de oscuridad y comunismo, tres etapas diseñadas por Mauro Vegni para mostrar playas y montañas y también las calles de Tirana, una Grande Partenza "poco propicia para velocistas". La segunda jornada, una contrarreloj individual de 13 kilómetros y la tercera, en Valona, con un tremendo puerto, el Qafa e Llogarase, de casi 11 kilómetros con rampas de hasta el 12%.

"Supone llevar la semilla del Giro a un nuevo país, ampliar la familia. Es un área con tradición, ya habíamos hecho una Grande Partenza en Atenas y ahora tocan los Balcanes. Creo que es un gran oportunidad, para nosotros, pero sobre todo para Albania", admite Paolo Bellino, CEO y director general de RCS Sports & Events, hacedor del acuerdo junto al presidente Urbano Cairo.

Spada/LaPresseMUNDO

Será la 15ª ocasión en que la Grande Partenza se produzca fuera de las fronteras de Italia en 108 ediciones del Giro. Tirana tomará el relevo de Budapest 2022 y su nombre estará junto a los de Jerusalén, Apeldoorn, Belfast, Herning o Ámsterdam, últimas ciudades no transalpinas de una tradición que inauguró Grecia en 1996 para celebrar el centenario de los Juegos Olímpicos (aunque antes también hubo salidas desde San Marino y Montecarlo).

Una oportunidad de expansión y un gancho más para las estrellas, que aguardan al próximo 13 de enero para que en el Auditorio Parco della Musica Ennio Morricone de Roma se desvele el recorrido completo de la Corsa Rosa. Entonces, Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar definirán sus caminos, destinados a colisionar únicamente en el Tour de Francia. El danés se estrenaría en busca de la maglia rosa y el esloveno buscaría revalidar la asombrosa hoja de ruta de 2024, el histórico y arrasador doblete. Lo segundo, que Tadej esté en la salida de Tirana, se antoja más improbable, aunque aún no se ha pronunciado oficialmente. Como tampoco Remco Evenepoel. "Será un Giro muy bonito. Habrá una etapa importante sobre sterrato, por supuesto etapas de montaña y tocaremos las principales ciudades de Italia, no sólo Roma, también Nápoles y otras. El año pasado fue un gran Giro y el próximo también lo será. El 13 de enero lo desvelaremos todo", confirma a EL MUNDO Bellino.

El que ya ha asegurado su presencia, primer atractivo, es el otro gran esloveno del pelotón. Primoz Roglic aplazará su intento de hacer historia ganando su quinta Vuelta a España para intentar sumar a su palmarés su segundo Giro tras el conquistado hace dos años por 14 segundos a Geraint Thomas. Daniel Felipe Martínez (segundo en 2024) y Jai Hindley (ganador en 2023) serán sus escuderos de lujo en el Bora. Después acudirá a su cita 'maldita' con el Tour.

También Juan Ayuso, acompañado de Adam Yates e Isaac del Toro en el UAE Emirates, estará en Albania en su debut en la Corsa Rosa (arrasó en el Giro sub 23 de 2021). "Parece que el podio ya está escrito", bromea Vincenzo Nibali, presente también en Tirana, capital de un país que recibe cada año un millón de turistas italianos, como embajador del Giro. La representación española la completará Pello Bilbao y probablemente Mikel Landa. Y Nairo Quintana, ganador en 2014, y Einer Rubio liderando el Movistar Team. Todos en Albania, un territorio que pretende descubrirse al ciclismo. "No sólo su país nos convenció, sino también su organización y su entusiasmo. Y sobre todo el impulso del presidente Rama. No pudimos decirle que no. Aquí dejaremos un gran legado, habrá un gran aumento del turismo y el nacimiento de nuevas profesiones, por ejemplo las vinculadas al cicloturismo", concluye Paolo Bellino.

Tres etapas eléctricas

Realmente será en Durazzo donde comience el Giro 2025. Una primera etapa, la del 9 de mayo, de 164 kilómetros con final en dos vueltas a circuito en Tirana en el que se subirá, también dos veces, el puerto de tercera de Surrel para sumarse al anterior Gracen, casi 14 kilómetros de ascensión al 5,2% de promedio. No es muy probable que un sprinter se capaz de enfudarse la primera maglia rosa, que en cualquier caso perdería al día siguiente, con la crono de casi 14 kilómetros por las calles de Tirana, que tampoco es para especialistas puros, pues cuenta con un duro repecho (Sauk) a la mitad. El tríptico albanés se completa con la más exigente de las tres etapas, con llegada y final en Valona, 160 kilómetros exigentes con el largo puerto de segunda Qaba e Llogarase (7,4% de pendiente media) tras cuyo descenso se llegará a la meta. El traslado a Italia será el lunes 12.

El Movistar abre mercado en Eritrea y contrata al exótico Tesfatsion

El Movistar abre mercado en Eritrea y contrata al exótico Tesfatsion

Telefónica abre mercado en el continente americano. Después de extender su marca por Colombia, Ecuador, Costa Rica, Brasil, Portugal o Estados Unidos, ahora tiende sus redes en Eritrea. El Movistar ha contratado por dos temporadas al ciclista Natnael Tesfatsion, nacido hace 25 años en Asmara. Un toque exótico para una plantilla que lleva varios cursos buscando un golpe de efecto para recuperar la notoriedad de antaño.

Tesfatsion es prácticamente desconocido para el gran público, pero cuenta con buen cartel en el pelotón. Lleva dos años como profesional de élite, integrante del equipo Lidl-Trek, compañero, entre otros, de los españoles Carlos Verona y Juanpe López y de los italianos Jonathan Milan y Giulio Ciccone. Tesfatsion se desenvuelve bien en la media montaña y atesora una aceptable punta de velocidad. Es campeón nacional de Eritrea en la prueba en ruta. Este año fue segundo la Cadel Evans Road Race. En 2022 ganó el Tour de Ruanda, precisamente en el este país se disputará el Mundial de 2025.

En el Movistar confían en la progresión de un ciclista al que llevaban siguiendo hace tiempo. Es una de las figura de su país, en el que sobresalen Biniam Girmay (ganador de etapas en el Tour de Francia y en el Giro de Italia), con el que comparte lugar de nacimiento, y Amanuel Ghebreigzabhier, tres veces campeón de contrarreloj de Eritrea y compañero suyo en el Lidl-Trek.

«Tuve la oportunidad de conocer mejor al equipo este año en Australia durante el Tour Down Under y me dejaron muy buena impresión», explica Tesfatsion, que terminó en el puesto 53ºen el Mundial de ruta de Zúrich y suma dos años de experiencia en World Tour.

Con su fichaje, el Movistar y su estructura Abarca Sports ya han tenido corredores de 31 nacionalidades distintas. Esta es la primera incorporación africana para la escuadra de Eusebio Unzué, que se aproxima a los 45 años de historia.

«El Movista es un equipo fuerte, con un gran ambiente. Tengo ganas de aportar mi esfuerzo y seguir mejorando. Me considero un ciclista con potencia para subidas cortas y con una buena punta de velocidad, y quiero seguir explotando esas cualidades. Ojalá el año que viene pueda lograr mi primera victoria en el World Tour y pueda devolver la confianza que Movistar Team está depositando en mí con buenos resultados», afirma en unas declaraciones facilitadas por el grupo español.

El eritreo destacó en su etapa como sub 23 en las filas del Qhubeka, el primer equipo importante de África. En 2021 pasó al conjunto italiano del Androni (gran plataforma de lanzamiento para escuadras del primer nivel). El pasado año fue segundo en la clásica de Geelong y tercero (tras Alaphilippe y Carapaz) en una etapa del Critérium Dauphiné.

Tesfatsion no es el primer ciclista negro que corre en un equipo español. El pionero fue Hamado Pafadnam, nacido en 1974 en Burkina Faso, que en 2002 fichó por el equipo amateur del Cafés Baqué. Participó en el calendario ciclista vasco-navarro y destacó en el Tour de su país.

Los africanos, al margen de Girmay, han tenido presencias testimoniales en las grandes rondas. El primero que participó en el Tour fue el tunecino Ali Neffatti, en la edición de 1913. En la década de los 50 destacó el argelino Abdel Kader Zaaf. En las últimas temporadas, los corredores de raza negra más relevantes han sido el eritreo Daniel Teklehaimanot, primer corredor en debutar en la Vuelta a España, en 2012, y líder provisional de la Montaña del Tour de 2015, y el francés Kevin Reza, tercero en el campeonato de ruta de Francia de 2014.

Pogacar, en su primer desafío con Vingeggard y en el homenaje a Pantani, asalta el liderato del Tour

Pogacar, en su primer desafío con Vingeggard y en el homenaje a Pantani, asalta el liderato del Tour

El Giro presta sus emblemas a un Tour que desprende destellos rosas. La Grande Boucle se abre paso con la emoción contenida de los tifosi. Cesenatico, la ciudad que Marco Pantani siempre consideró su casa y en cuyo cementerio reposan sus restos, albergó este domingo la salida de una segunda y trepidante etapa, con el primer desafío entre Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard. El lunes se rendirá tributo al genial Fausto Coppi.

Camino hacia Bolonia, el pelotón se agitó con intensidad en el último tramo de la jornada, como le hubiera gustado al incomparable y atormentado Pirata (Cesena, 1970-Rimini 2004), ganador de ocho etapas en el Tour y de la general de 1998, el último que se adjudicó la ronda francesa y el Giro en el mismo año, una proeza que ahora persigue Tadej Pogacar. Antes lo consiguieron Fausto Coppi (1949 y 52), Jacques Anquetil (1964), Eddy Merckx (1970,1972 y 1974), Bernard Hinault (1982 y 85), Stephen Roche (1987) y Miguel Indurain (1992 y 1993).

La resolución de la etapa, conquistada por Kevin Vauquelin (segunda fiesta consecutiva para los franceses) quedó determinada de por las dos ascensiones a San Luca, una cota de cerca de dos kilómetros al 10,6% de pendiente media. Hermoso y artístico lugar, con un pórtico de 666 arcos en la margen izquierda de la carretera. Un santuario que suele acoger el final del Giro de Emilia, cuya edición de 2022 ganó Enric Mas. Allí, Pogacar volvió a atemorizar a sus enemigos un breve ataque de 200 metros que le catapultó al liderato de la prueba. Como hizo en el pasado Giro, el esloveno asumió la privilegiada plaza en la segunda jornada. Y desde ahí hasta el final. Una jugada que ahora podría repetir.

La cita de este domingo, en dirección al Adriático, quedó marcada por una escapada en la que se metió el español Cristian Rodríguez (Arkéa) y otros nueve aventureros: Quentin Pacher (Groupama), Axel Laurence (Alpecin), Hugo Houle (Israel), Nelson Oliveira (Movistar), Kévin Vauquelin (Arkéa), Mike Teunissen (Intermarché), Harold Tejada (Astana), Jonas Abrahamsen (Uno-X) y Jordan Jegat (TotalEnergies), que llegaron a alcanzar una ventaja superior a los nueve minutos. Un día de nervios para el Visma, con sustos para los mejores gregarios de Vingegaard: Wout van Aert y Matteo Jorgenson, que sufrieron rasguños en sendas caídas. Las desgracias del equipo neerlandés son interminables.

En la ascensión a Montecalvo, a 44 kilómetros de la meta, apretó el UAE de Pogacar para descolgar a Van der Poel y reducir la distancia de los fugados. Abrahamsen (líder de la montaña) comandaba las operaciones. En el primer paso por San Luca aparecieron los escuderos de Vingegaard al frente del grupo y los escapados ya sólo contaban con 3.25 minutos de renta. 'Pantani vive' proclamaba una pancarta blanca.

Oliveira, Abrahamsen y Vauquelin abandonaron el grupo de aventureros a falta de 17 kilómetros, cuando el pelotón desistió de las labores de caza. En la última subida a San Luca se hizo la última selección, con el acelerón definitivo de Vauquelin, un chaval de 23 años que siempre apuntó buenas maneras, con triunfos en el Tour de los Alpes Marítimos y Tour de Jura en 2023. Este año ganó una etapa en la Estrella de Bessêges y fue subcampeón de contrarreloj de Francia. Pero lo mejor, una vez más, lo ofreció Pogacar, con una breve aceleración que sirvió para desprenderse de sus enemigos. A 10 kilómetros de meta, sólo Vingegaard, cómo no, fue el único que pudo responder al esloveno. En 200 metros atemorizó a todos y asaltó el liderato.

En el descenso llevó con el gancho a Vingegaard, que apenas pudo colaborar en los relevos. En la bajada apretaron Evenepoel y Carapaz, que enlazaron con los dos grandes referentes a un puñado de metros de meta. Llegaron juntos, cuádruple empate en la cabeza de la general (Pogacar, Evenepoel, Vingegaard y Carapaz), pero el maillot amarillo fue para Pogacar, por mejor posición en la jornada inaugural. Bardet, líder en Rimini, se queda ahora a seis segundos.

Así se prepara Vingegaard para el Tour: concentración en los Alpes, fortalecimiento de hombros y dieta estricta

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Sonriente, junto a la nieve, con guantes, chubasquero y perneras, dispuesto a lanzarse por las rampas de la estación alpina de Tignes. Una imagen que el equipo Visma publica para el deleite de los seguidores del renacido bicampeón del Tour. Jonas Vingegaard acelera en su preparación para la ronda francesa ante el asombro de técnicos, compañeros y adversarios.

«Nunca he visto nada igual. Tiene una genética privilegiada», ha recalcado Tim Heemskerk, entrenador de confianza del danés. La evolución del ciclista tras la tremenda caída del 4 de abril en la Vuelta al País Vasco ha roto todos los pronósticos. El escalador, que permaneció 12 días en el hospital de Txagorritxu de Vitoria por un neumotórax y las fracturas de clavícula derecha y de varias de costillas, ya ha comenzado su preparación en altitud para alcanzar el pico de forma adecuado para afrontar el Tour. La dirección del equipo Visma aún no se atreve a confirmar si el danés acudirá a la ronda francesa, pero vista su extraordinaria recuperación, todo apunta a que será seleccionado para la carrera que arranca el próximo día 29 en Florencia. Otra cosa es que llegue en plenitud de condiciones, una incertidumbre que también se adueñó el pasado año de Tadej Pogacar, tras fracturarse una mano izquierda por una caída en la Lieja-Bastoña-Lieja.

Vingegaard, tras abandonar el hospital de Vitoria se marchó a su domicilio en Dinamarca, donde retomó el contacto con la bicicleta. A mediados de mayo se trasladó la Mallorca y estuvo entrenándose, con buenas sensaciones, por la zona de Sóller. El 28 de mayo llegó a Tignes, un lugar que le encanta y conoce bien desde hace varios, donde permanece concentrado y espera la llegada de sus compañeros para preparar el Tour. El lunes se incorporaron Wout Van Aert, que venía de participar en la Vuelta a Noruega y que antes también estuvo convaleciente por una caída en Flandes, y Christophe Laporte, que se retiró del Giro de Italia por enfermedad. La próxima semana llegarán los que están participando en el Criterium Dauphiné, entre otros, Sepp Kuss, Mateo Jorgenson, Steven Kruijswijk y Dylan Van Baarle.

«Espero estar en la salida del Tour de Francia y haré todo lo que pueda para llegar en la mejor forma posible», ha dicho el danés, cuya hoja de ruta hasta la salida de la ronda francesa incluye entrenamientos por las montañas cercanas a Tignes (estación que está a unos 2.00 metros de altitud), fortalecimiento de hombros con ejercicios de pesas y fisioterapia y alcanzar su peso ideal con una dieta controlada. Su intención es no disputar carreras antes del Tour de Francia. Idéntico plan tiene Tadej Pogacar, que tras arrasar en el Giro, se ha concentrado en Isola 2000, otra estación alpina, que se encuentra a unos 400 kilómetros de Tignes. Los dos portentos, tan iguales, tan distintos, siempre rentándose desde la distancia.

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Hay voces que son deportes y la de Javier Ares es el ciclismo. Ha hecho muchas más cosas, desde dirigir los Deportes de las dos Antena 3 (radio y tele) hasta conducir el Radioestadio de Onda Cero durante 15 años, de narrar Mundiales, Champions y Juegos a poner en marcha Real Madrid TV, de luchar para García a acompañar a De la Morena, pero si el vallisoletano nacido en Zamora (Villamayor de Campos, 1954) abre la boca, uno visualiza a Hinault, a

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Pogacar, el mejor del siglo, abrocha un Giro antológico con registros asombrosos de otros tiempos

Pogacar, el mejor del siglo, abrocha un Giro antológico con registros asombrosos de otros tiempos

Un Giro antológico, con registros de otros tiempos, que encumbra a un ciclista superlativo. Tadej Pogacar (25 años) arrasó en una ronda que terminó este domingo en Roma con la renta más amplia del presente siglo entre el primero y el segundo clasificado. El esloveno superó al colombiano Daniel Martínez en 9.56 minutos. La anterior plusmarca lo estableció Iban Basso, en 2006, con 9.18 respecto al español José Enrique Gutiérrez. La de Pogacar también es la mayor distancia en los últimos 59 años. En 1965, Vittorio Adorni aventajó a Italo Zilioli en 11.26. La mayor diferencia de toda la historia quedó registrada en 1914 (la sexta edición, la primera que se resolvió por tiempo empleado y no por puntos). Aquella fue una carrera durísima, hubo 81 participantes pero sólo terminaron ocho. En un recorrido de 3.162 kilómetros, el italiano Alonso Calzolari empleó 135 horas, 17 minutos y 56 segundos; una hora, 57 minutos y 26 segundos menos que su compatriota Pierino Albini.

No hubo rivales de entidad para Pogacar, que dominó, sin emplearse al fondo, en todas las etapa de montaña. El gran animador durante toda la ronda y en la clausura de Roma, donde fue aclamado por un público que no se cansa de disfrutar con las exhibiciones de un chaval que aglutina admiración y simpatía. Vence sin humillar. El otro protagonista de la jornada de este domingo fue el belga Tim Merlier, que impuso su velocidad en el sprint de la Ciudad Eterna y sumó su tercer triunfo parcial en una ronda en la que Pogacar rubricó unos registros impactantes.

Seis etapas

El dominio absoluto del esloveno quedó reflejado en la conquista de seis etapas, una cosecha que le sirvió para igualar las marcas de los sprinters Mario Cipollini, en 2002, y de Alessandro Petacchi, en 2003. Se quedó a una de las siete conseguidas por Freddy Maertens, en 1977, y de Giuseppe Saronni, en 1980. Igualó las seis de Eddy Merckx en 1973, cuando el belga sumó su cuarto triunfo en la general de la Corsa Rosa. Entonces, El Caníbal ganó cinco en la montaña y una al sprint. El esloveno las consiguió todas en escalada. En la edición que terminó en Roma sólo hubo una victoria española, firmada por el asturiano Pelayo Sánchez (Movistar) en la dura jornada del sterrato, con meta en Rapolano Terme. El discípulo de Samuel Sánchez sobresalió por su coraje e inconformismo.

20 días de rosa

El fenómeno del equipo UAE llegó a Roma vestido con la maglia rosa durante 20 días, la cifra más alta de los últimos 34 años. La sorpresa de Jhonatan Narváez en la etapa inaugural evitó el pleno de Pogacar, un reto que sólo han completado Constante Girardengo (1919), Alfredo Binda (1927), Eddy Merckx (1973) y Gianni Bugno (1990).

General y Montaña

El nombre de Pogacar siempre figuró en los primeros lugares de todas las clasificaciones: General (maglia rosa), Montaña (azzurra) y Regularidad (ciclamino). El mejor debutante del ciclismo moderno se quedó a un paso del triplete, lo que sí consiguió Eddy Merckx en 1968. Pogacar se llevó las maglias rosa y azzurra. En la Montaña sumó 270 puntos, el segundo fue Giulio Pelllizari, con 206. El italiano, con sólo 20 años, fue uno de las grandes revelaciones, finalizó segundo en la etapa de Monte Pana y sexto en la jornada de la doble subida al Monte Grappa. Este domingo fue elegido el corredor mas combativo. La Regularidad fue ganada por Jonathan Milan, Pogacar terminó quinto.

20 triunfos

El bicampeón del Tour ya cuenta con 20 victorias en las grandes vueltas, superando a su compatriota Primoz Roglic, al que este domingo sucedió en el ránking del Giro de Italia. Pogacar es el segundo corredor en activo con más triunfos en las grandes rondas, sólo superado por Mark Cavendish, con 54.

Podio en todos los estrenos

El emblema del equipo UAE ha ingresado en los anales de la historia como el tercer ciclista en subir al podio de la clasificación general en los años de su debut en las tres grandes: En 2019 fue tercero en la Vuelta y en 2020, primero en el Tour. Los anteriores en esta selecta nómina fueron el francés Bernard Hinault y el italiano Felice Gimondi. En los últimos 30 años, sólo Alberto Contador (2008), Nairo Quintana (2014) y Egan Bernal (2021) ganaron el Giro de Italia como debutantes.

En la senda de Pantani

Con su triunfo, Tadej Pogacar ha cerrado el primer asalto de un desafío de oro. Ha vencido sin exprimirse al máximo, guardando energías para el Tour de Francia que arrancará el 29 de junio. El reto del esloveno es imponerse en la Grande Boucle y sumar un doblete en un mismo año. El último que lo consiguió fue Marco Pantani, en 1998, precisamente el año de nacimiento del fenómeno esloveno.

Pogacar, el demonio esloveno, muestra su grandeza en el Monte Grappa

Pogacar, el demonio esloveno, muestra su grandeza en el Monte Grappa

"La commedia è finita". El Giro dictó su sentencia definitiva, resumen de las parciales. A falta de la última etapa, un paseo, un desfile de honor, de Roma a Roma, la carrera coronó a Tadej Pogacar. Un jalón más en su camino tras la estela de Hinault y Merckx, sus modelos a imitar, sus referentes a perseguir.

Pogacar ganó su sexta etapa tras un trabajo de progresiva demolición de su equipo, el UAE, en una de las mayores demostraciones de potencia colectiva que cabe contemplar. Toda la etapa fue una intensa espera hasta el momento de afrontar la segunda ascensión al Monte Grappa, 18 kilómetros al 8% de media y picos del 15% y el 17%. Una subida tendida, que iba matando despacio, como un veneno paciente, ingerido a pequeñas dosis.

La escapada precoz del día corrió a cargo, bajo la lluvia, de Davide Ballerini y Lorenzo Germani. Se les unieron poco después nueve hombres, entre ellos Andrea Vendrame (el vencedor del viernes) Rubén Fernández y, en su enésima demostración de fuerza y ganas, Pelayo Sánchez. Hicieron camino hasta que, de pronto, abruptamente, se irguió ante ellos el Grappa. Para entonces ya lucía el sol.

En el grupo de delante y en el pelotón trasero, el coloso fue depurando la carrera, preparándola para el segundo y crucial asalto. Lo afrontaron en cabeza Pelayo, Jimmy Janssens y Giulio Pellizzari, que habían dejado a sus exhaustos compañeros de fatigas. La carrera empezó de nuevo cuando Janssens se rindió y Pelayo, que no se rinde nunca, no dio, sin embargo, más de sí. Pellizzari echó a volar, estableciendo una pugna entre él y el resto del mundo, representado por el UAE, que mantenía con la lengua fuera a los restos del pelotón.

Uno tras otro, los hombres de blanco se fueron inmolando al servicio del de rosa. Cuando Majka, el último escudero del rey, expiró, el ángel, el demonio esloveno desplegó, a 5,4 km. de la cumbre, sus alas, a la vez que las de Pellizzari, héroe de 20 años, empezaban a encoger.

Pogacar se lo tragó en cuatro pedaladas y lo abandonó a su suerte en tierra de nadie. Pero el chaval se agarró como una lapa al grupo de quienes peleaban por el podio, disputándose entre ellos los restos del manjar, mientras Pogacar cubría en imperial soledad los 30 km. que quedaban para la meta.

Este Giro ha sido el de un hombre aislado, acompañado solamente por su propia grandeza. Tras él, a un mundo de gestas y minutos, un bloque numeroso de corredores indefinidos. En cierto modo, calcinados por la luz del vencedor, no han existido.

La quinta del 'Baby Giro' dispara su cotización en el reinado absolutista de Pogacar

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Tadej Pogacar regala el maillot y las gafas rosa al niño del Giro y la imagen se hace viral. Giulio Pellizzari (20 años), el más joven de la Corsa Rosa, se emociona tras recibir las prendas de su ídolo en la lluviosa meta de Santa Cristina val Gardena. Cinco años atrás, el chaval del equipo Bardiani se había hecho una foto con el esloveno, su referente. Ambos acapararon protagonismo en el desenlace de la etapa del pasado martes, con nuevo festival de Pogy. El líder superó al italiano en el último tramo y frustró una victoria que el chaval había buscado tras meterse en una escapada y escalar rampas entre la niebla y el frío. La imagen de ambos abrazados es una de las estampas de este Giro que enfila su recta final.

En esa jornada, todos se enteraron de que Pellizzari era el corredor más joven del Giro y que el pasado año destacó en el Tour del Porvenir. A partir de ese día, nada será lo mismo para el prometedor ciclista nacido en San Severino Marche. «Estoy contento, voy progresando bien y me preparo para tomar el relevo de esa gran generación que encabeza Pogacar», ha dicho un joven que jamás olvidará su estreno en el Giro de Italia.

Y es que esta edición de la ronda italiana está siendo una eficaz plataforma de lanzamiento para los debutantes. Los nuevo chicos de oro. El asturiano Pelayo Sánchez se consagró con su victoria en la sexta jornada, la del sterrato. También se ha dejado ver en varias etapas de montaña, como la del Monte Pana. El ciclista de 24 años y formado en la Academia de Samuel Sánchez ya es pretendido por varias formaciones.

El germano Georg Steinhasuer (22 años) saltó a los titulares tras vencer el miércoles en Passo Bronco. El sobrino del controvertido Jan Ullrich es una de las piezas más revalorizadas del EF Education. Otros dos debutantes y pertenecientes a la misma quinta del Baby Giro son el velocista neerlandés Olav Kooij, ganador en el sprint de Nápoles y que se vio obligado a retirarse por un proceso febril, y el cazaetapas francés Valentin Paret-Peinte, triunfador en Cusano Mutri.

El italiano Antonio Tiberi también tiene 22 años y es el portador de la Maglia Bianca, que distingue al mejor joven. Es el adalid de los nuevos escaladores azurros, es quinto en la general y aspira a un puesto en el podio de Roma. Por detrás de él en la nómina de los jóvenes está el neerlandés Thymen Arensman (24 años), sexto en la general y lugarteniente de Geraint Thomas en el Ineos. Filippo Zana (25 años) es tercero y ha entrado en el top ten de la general.

Estos debutantes intentarán sobresalir otra vez en la jornadas de montaña de hoy y de mañana. Ayer prefirieron reservar energías en una etapa llana resuelta al sprint por el belga Tim Merlier (Soudal Quick-Step), que aprovechó el descontrol de los lanzadores del equipo Trek del Jonathan Milan para anotarse su segunda victoria.