¿Por qué es Diego Simeone el mejor entrenador de la historia del Atlético? 14 hitos en 14 años desde la llegada del argentino

¿Por qué es Diego Simeone el mejor entrenador de la historia del Atlético? 14 hitos en 14 años desde la llegada del argentino

"La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible". Con esta frase de la activista neerlandesa Corrie ten Boom, Diego Simeone felicitaba las fiestas en un año muy especial. El pasado 23 de diciembre, el Cholo hacía 14 años al frente del Atlético de Madrid, el entrenador más longevo de Primera División en un banquillo y el séptimo en la historia del fútbol. En ese periodo, el argentino ha hecho crecer al equipo y al club hasta niveles nunca vistos en la entidad rojiblanca. Estos han sido los 14 hitos que se han vivido desde que sustituyó a Gregorio Manzano en el banco colchonero. Hoy comienza la andadura hacia otro título que sumar a su palmarés.

1. Champions

La llegada del argentino sacó al Atlético de la clase media del fútbol español y le instaló en la élite desde la primera temporada que disputó completa con el argentino. Diego Simeone ha clasificado para Champions al Atlético de Madrid durante 14 cursos seguidos, sólo seis equipos en Europa mantienen ese récord (Real Madrid, Barcelona, Bayern de Múnich, Manchester City y PSG). No cabe duda del impacto europeo que ha generado el técnico convirtiéndose en un enemigo incómodo en la máxima competición continental con grandes victorias ante el Bayern, el Liverpool o el Inter de Milan.

2. Ocho títulos en 14 años

Simeone es el entrenador más laureado en la historia del Atlético de Madrid con ocho títulos (dos Ligas, una Copa del Rey, dos Europa Leagues, dos Supercopas de Europa y una de España). Dobla al tercero que es Ricardo Zamora con cuatro y le saca dos al mito rojiblanco como Luis Aragonés con seis. Lo ha logrado con una temporada menos en el banquillo que el Sabio de Hortaleza y con el doble que Ricardo Zamora.

3. Mejor porcentaje de victorias

Los 750 encuentros con el Cholo en el banquillo se cuantifican en 433 victorias, 166 empates y 141 derrotas. Es decir, un 59% de los partidos ha terminado en victoria, en 22 % en empate y tan solo un 19 % en derrota. Mientras que si se toman como referencia los 750 partidos anteriores. Se acumulaban 329 triunfos, 167 empates y 254 derrotas. Es decir, 43,9% de victorias, tablas en un 22,3% de los choques y 33,9 % de encuentros perdidos. El equipo es más ganador y menos perdedor que antes.

Los jugadores mantean a Simeone tras ganar la Europa League.

Los jugadores mantean a Simeone tras ganar la Europa League.Luis TejidoEFE

4. Oblak y sus seis Zamoras

El esloveno llegó al club en 2014 procedente del Benfica por 16 millones de euros lo que le convertían en el portero más caro de la competición. Nadie se acuerda ahora del precio de uno de los capitanes del Atlético, clave en todos los éxitos del club y que viene de conseguir el sexto Zamora la temporada pasada, el que más de toda la historia. El guardameta recibe una media de 47 goles por temporada. Son ya 511 partidos como rojiblanco, 401 en la Liga de los que 182 no ha recibido ni un tanto.

5. Fin a la racha ante el eterno rival

Simeone consiguió cerrar una de las mayores heridas que supuraban en el corazón rojiblanco. Fue el que consiguió romper la racha de 14 años sin ganar al Real Madrid. Lo logró, además, en una final de Copa del Rey en el feudo blanco. Diego Costa y Miranda se encargaron de hacer historia remontando el gol inicial de Cristiano Ronaldo. El argentino no sólo ganó el siguiente duelo de liga sino que ha conseguido que el balance con el vecino sea de 13 victorias, 15 empates y 20 derrotas en 48 encuentros.

6. Dos finales de Champions

Sin embargo, en el pecho del argentino quedarán para siempre, especialmente la de Milán, esas dos finales de Champions perdidas ante el eterno rival. La exigencia del Cholo hace que la derrota en Lisboa y en la ciudad italiana duelan por la oportunidad perdida, pero el Atlético sólo había disputado una final antes de la llegada del Cholo y con él ha logrado llegar a dos, aunque no se haya podido ganar ninguna de las tres.

7. Dos Europa Leagues

Simeone fichó por el Atlético un 23 de diciembre de 2011, el equipo estaba décimo en liga y disputaba la Europa League. El 9 de mayo de 2012 alzaba la Europa League tras vencer 3-0 al Athletic Club con dos golazos de Falcao. Con idéntico resultado repetiría entorchado el equipo rojiblanco en la 2017/18 frente al Olympique de Lyon. En esta final, la estrella y el encargado de firmar un doblete sería un tal Antoine Griezmann.

Simeone da indicaciones a Griezmann en un encuentro.

Simeone da indicaciones a Griezmann en un encuentro.Javier SorianoAFP

8. Griezmann, leyenda rojiblanca

Quién le iba a decir a un futbolista que le costó asentarse en la titularidad con el Cholo cuatro meses después de llegar al Atlético de Madrid, se terminara convirtiendo en la mayor leyenda de su historia. Antoine Griezmann consiguió la temporada pasada encaramarse al puesto de máximo goleador de la historia rojiblanca tras adelantar a Luis Aragonés. Son ya 207 tantos en su haber como colchonero y parece que aún le queda cuerda al 7 del Atlético. Y su entrenador ya le califica como leyenda del club.

9. Koke, camino de récord

Decían que el eterno capitán debería acostumbrarse a otro rol dentro de la plantilla, incluso lo insinuó Simeone en rueda de prensa, y resulta que Koke es esencial esta temporada en los onces del argentino. Son 708 partidos en el club de su vida y este curso, además, está añadiendo goles al rol de máximo asistente de la liga con 116 pases de gol. Llegará un día en que se agoten sus piernas, pero nunca negociará con el esfuerzo. Partido a Partido.

10. Rotura hegemonía, Real Madrid- Barcelona en liga

En los últimos 21 años, sólo un equipo ha roto la hegemonía en la Liga de Real Madrid y Barcelona: ha sido el Atlético de Madrid del Cholo. Blancos y culés se han repartido 19 de las últimas 21 ligas: 12 para los barcelonistas y siete para los blancos. Pero Simeone ha conseguido arrebatar dos campeonatos nacionales, en 2013/14 y 2020/21, pese a tener presupuestos muy inferiores a ambos. Su primer trofeo, además, se ganó en el Camp Nou después de que Godín empatara el tanto con el que se adelantó el equipo de Messi.

Simeone, en un entrenamiento del Atlético.

Simeone, en un entrenamiento del Atlético.Fernando VillarEFE

11. Mudanza al Metropolitano

En 2017 se produjo un momento muy traumático para la hinchada rojiblanca como el traslado del Vicente Calderón al Metropolitano. Se cerraba un ciclo histórico pero Simeone se aseguró, mediante resultados, de que esa mudanza resultara menos dolorosa. Hoy el club ha batido récord de socios con más de 150.000 y su salud deportiva y económica se ha mantenido, en parte, gracias a un estadio que ha albergado una final de la Nations League, otra de Champions y repetirá en 2027 el último partido de la máxima competición continental de clubes.

12. 13 de 14 años top3 de LaLiga

Muchas voces critican al Cholo que su objetivo en la Liga es quedar tercero, siempre por detrás del Real Madrid y del Barcelona. Pero históricamente, el equipo rojiblanco ha mantenido un comportamiento irregular que el Cholo ha cambiado. Con el argentino, el Atlético sólo ha quedado una vez fuera del top3 y fue en la 2023/24 que quedó cuarto. Hubo otra temporada, la de su debut, que finalizó quinto, pero el técnico llegó en Navidad y cogió al equipo décimo.

Simeone con el escudo del Atlético de fondo.

Simeone con el escudo del Atlético de fondo.Javier LizónEFE

13. De club rico a club pobre

El crecimiento del Atlético de Madrid desde la llegada del Cholo ha sido exponencial también a nivel financiero. En 10 años, el presupuesto y las ganancias del Atlético se han multiplicado: de los 187 millones de ingresos por 195 de presupuesto en la 2014/15 a los 409,5 y 459, respectivamente de la 2023/24. Gracias a esa estabilidad ha llegado Apollo al club para dotarle de mayor músculo económico y proyección futura para proyectos deportivos y extradeportivos como la Ciudad del Deporte.

14. Muerte del pupas

Casi nadie se acuerda ya de aquel apodo sempiterno que sobrevolaba de manera despectiva a los seguidores del Atlético de Madrid. El club rojiblanco ha dejado hace tiempo de ser el pupas para codearse con la realeza europea y con los dos transatlánticos que comparten océano liguero. No son pocos los hitos que se han conseguido bajo la batuta del Cholo y la salud deportiva y económica prevén muchos más.

El Atlético dice adiós a la liga: nunca se han remontado 11 puntos en 19 jornadas

El Atlético dice adiós a la liga: nunca se han remontado 11 puntos en 19 jornadas

"No alcanza con esto". Así se expresaba Giuliano Simeone tras empatar su equipo, el Atlético de Madrid, ante la Real Sociedad en Anoeta. Ese punto les coloca a 11 del líder, el FC Barcelona, a siete del Real Madrid y empatado a puntos con el Villarreal, aunque los amarillos cuentan con dos partidos menos. No es la situación ideal para un club que el curso pasado fue campeón de invierno aunque tenía al vecino a un punto y a los culés, que finalmente terminarían llevándose el trofeo, a cuatro.

Es precisamente el Barça el club que ha salvado un mayor déficit para ganar la liga. Fue el equipo de Figo, Rivaldo y Guardiola el que remontó nueve puntos al Mallorca, pero en la jornada 14 de la temporada 1998/99. Ya en este siglo, los blancos, con Vicente del Bosque en el banquillo, recuperaron siete puntos a la Real Sociedad en la 2002/03 y el Valencia les devolvió la moneda al año siguiente con Rafa Benítez a los mandos remontando ocho puntos a falta de 12 fechas.

"Si queremos llegar a un lugar más importante tenemos que, partido a partido, sumar una cantidad de puntos mucho más importante", expresó Diego Simeone en la rueda de prensa post partido. "38 puntos posiblemente es poco para el objetivo que es llegar al final teniendo opciones", había comentado minutos antes en las televisiones. 44 tenían los rojiblancos el curso pasado a estas alturas, pero sus pinchazos en Leganés y Getafe, especialmente, arruinaron sus opciones.

El Atlético de Madrid ha mostrado una actitud irregular durante todo el campeonato comenzando de manera muy floja, con sólo una victoria en los primeros cinco duelos. Luego comenzó a engrasar la maquinaria, especialmente aprovechando los partidos en el Metropolitano, para engancharse en la cabeza de la liga de la que le descolgó el Barça y luego se le atragantaron ambos equipos vascos hasta los 11 puntos de déficit que suman ahora.

Está claro que este año el problema no es defensivo. Los rojiblancos son, con 17 goles, el segundo equipo menos goleado del campeonato junto al Real Madrid y a sólo un tanto del Villarreal. Sin embargo, a nivel ofensivo, las cosas no terminan de funcionar ya que al equipo le falta contundencia en el área contraria. Y, lo que es peor, su gran estrella, Julián Álvarez no termina de encontrar portería.

"Nos dio mucho desde que llegó y ahora que no nos puede dar lo que quiere se busca el motivo. Mientras vea que corre, que tiene intensidad y se comporte como hace...", expresó el Cholo del argentino. Pero lo cierto es que el delantero sólo ha marcado en cuatro duelos de la primera vuelta. Han sido siete tantos, en total, dos de ellos a balón parado. Ahora que ha sido padre, el niño le traiga goles bajo el brazo.

El Atlético tiene aún la segunda vuelta para intentar revertir la línea de la temporada. Tras un gasto en la plantilla de casi 400 millones en dos cursos, las exigencias para el cuerpo técnico exceden el tercer puesto que muchas veces se ha mencionado en rueda de prensa. El jueves tienen un derbi para recuperar sensaciones y acercarse al primer título del curso. Quizás la Supercopa sea el impulsor que necesita el partido a partido.

1.173 partidos, una charla con Simeone y la continuidad de Koke y Griezmann, dos 'viejas' leyendas: "Los cracks nunca traen problemas"

1.173 partidos, una charla con Simeone y la continuidad de Koke y Griezmann, dos ‘viejas’ leyendas: “Los cracks nunca traen problemas”

Fue una charla distendida entre los tres, que Diego Simeone quiso revelar en la sala de prensa posterior a la victoria frente al Valencia. "Ganamos con dos goles de los dos", ha resaltado el técnico antes de explicar cómo en esa conversación entre el técnico y Griezmann y Koke se transmitieron las necesidades de todos. De jugar para los futbolistas, aunque "Koke ha jugado mucho", y de la necesidad que den todo lo que les toque jugar, el técnico. "Antoine viene jugando menos y no es fácil no darle esa titularidad que uno cree merecer y le quería transmitir lo importante que es siempre, no sólo cuando es titular. Tiene cosas diferenciales. No hay muchos en la plantilla que lo tengan", ha alabado el técnico a su pupilo.

Esas cosas diferenciales son un control estratosférico a un pase de 40 metros de Pubill, en el que durmió el balón con la punterita y la puso luego a guardar. "Pongo el pie, me la encuentro con un poco de suerte, pero el control me permitió ponerme en el mejor momento para golpear", ha explicado la acción el propio protagonista. Una acción que valió tres puntos en un duelo muy espeso para el Atlético y que, con apenas media hora en el césped, Griezmann pudo cambiar.

Simeone, que ha explicado la acción en rueda de prensa juntando las manos como si rezara a Dios, ha contado que "el control es de un jugador eterno", el de alguien "legendario" y a la que el técnico se muestra agradecido por la actitud que está mostrando pese a que el francés es el jugador número 12 en minutos esta temporada con 885, y en la anterior llegó un momento en el que sólo Oblak jugaba más que él. "Los cracks nunca traen problemas porque entienden su lugar. Saben que han pasado los años, aceptan el por qué están en otro lugar en la plantilla y dan el máximo", ha concedido el argentino.

El galo lleva cinco goles y una asistencia esta temporada. El curso pasado llevaba 11 y seis pases de gol a estas alturas de un curso en el que fue insustituible. "Sé que los minutos que me dé intentaré hacer lo mejor posible y a veces como hoy, marcando, o como en Bilbao no tocar un balón, es lo que hay", ha asumido el máximo goleador de la historia del Atlético de Madrid con 204 tantos.

Entre el francés y el capitán del Atlético suman 1.173 partidos como rojiblancos: 705, Koke y 468, Griezmann. El siete, además, llega hasta los 546 duelos en liga, el quinto con más partidos y a tan sólo cuatro de Raúl González Blanco, cuarto, al que debería superar esta temporada. Además, cuando le preguntan sobre su futuro, lo tiene claro: "Ganar un título con el Atlético. Quedan meses así que estar bien física y mentalmente para ayudar al equipo", ha explicado el francés.

El secreto de Griezmann

Su secreto es un "amor por el fútbol" que lo vive cada vez que entra al campo tanto a entrenar como para jugar. "Ponerme las botas me hace feliz", ha revelado Griezmann. Y también debe de ocurrirle al capitán que hoy volvía a marcar tras más de un año sin ver portería. Fue en la victoria por 3-0 ante el Girona, en agosto del curso pasado. "Para mí es un honor compartir el vestuario con una leyenda como él", ha agradecido Griezmann a Koke y este le ha devuelto el halago y ha pedido "ganar títulos" al 2026 "por el trabajo que llevan haciendo".

El encuentro ante el Valencia ha sido el último del año en el Metropolitano ya que el Atlético cerrará 2025 en Girona. Los rojiblancos han ganado 21 de 26 duelos en su feudo y Simeone espera mejorar esa asignatura pendiente que tiene estos últimos años como son las victorias fuera de casa.

Los 100 días de 'mili' de Pubill, una costumbre del Cholo por la que también pasaron Griezmann o Llorente

Los 100 días de ‘mili’ de Pubill, una costumbre del Cholo por la que también pasaron Griezmann o Llorente

"Me encanta su determinación. Ya les comenté que podía ayudarnos. Va creciendo. Tiene velocidad enorme, buen pie, pero tiene hambre y los que tienen hambre me gustan". Son las palabras de Diego Simeone sobre Marc Pubill al término del encuentro en Eindhoven, donde el defensa volvió a sobresalir en la zaga. Un Pubill que, hasta el 26 de noviembre, sólo había jugado 37 minutos de 1.530 posibles y que su entrenador le llamó Pulic en una entrevista sea por un descuido, un lapsus o, como luego se explicó, porque en los entrenos siempre le llama Marc.

Esa anécdota le sirvió a los compañeros del catalán para felicitar entre risas al 18 rojiblanco por su buen partido en Eindhoven. "Enorme Pulic", escribió David Hancko, "Pulich" y unos emojis de un fuego y un corazón, alabó Koke también en las redes sociales del defensa. El resumen en cifras de su partido europeo es de cuatro recuperaciones de balón, dos disparos interceptados, 10 despejes y cinco duelos ganados. El MVP del partido fue para Sorloth, pero seguro que Pubill no estuvo lejos del noruego en la victoria por 2-3 en Eindhoven.

Pero los 90 minutos del defensa ante el PSV o el partido completo ante el Oviedo y el Athletic no fueron los que cambiaron el status de Pubill respecto a Simeone, fue su energía y aportación aquella media hora ante el Inter de Milán, que terminó con victoria rojiblanca con el vuelo de Giménez lo que hizo clic en el técnico argentino. La mili del Cholo había terminado tres meses después.

No son pocos los jugadores que han pasado por ese tiempo de adaptación que impone con asiduidad el cuerpo técnico del argentino. La de Javi Galán, el último en vivir este periodo de ostracismo, también se terminó con otra media hora maravillosa en el derbi ante el Real Madrid que culminó con la asistencia del empate a Correa en el descuento del encuentro. Pero el extremeño, de nuevo en el fondo del armario, había tenido que salir un año antes a demostrar su valía en la Real Sociedad, donde fue un fijo en los planes de Imanol Alguacil.

Otro que sufrió una de las milis más largas de Simeone fue Marcos Llorente. El mediocentro llegó al Atlético en la 19/20 con vitola de titular, pero nada más lejos de la realidad. Tardó casi seis meses en aparecer de manera regular en el once del Cholo y sería su hazaña en Anfield, un doblete que valió al Atlético pasar a cuartos de Champions, la que le elevaría la estima del entrenador argentino.

Esta técnica del Cholo es algo normalmente democrático y por la que suelen pasar todos los futbolistas, incluso los más renombrados. Antoine Griezmann tardó más de cuatro meses en jugar un partido completo en el Atlético de Madrid. Para hacerlo tuvo que anotar un hat-trick ante el que era su gran rival cuando era jugador txuri-urdin, el Athletic Club. Hoy el francés es el máximo anotador de la historia del club rojiblanco con 203 tantos y uno de los futbolistas con más partidos de LaLiga, concretamente el quinto, con 546 duelos.

Debutantes sin mili

Lo sorprendente de estos periodos de adaptación es que, en la hornada de esta temporada, sólo Pubill ha sufrido esta mili, toda vez que en el primer duelo del curso prácticamente todos los nuevos fichajes debutaron ante el Espanyol en Cornellá. Aunque lo cierto es que luego la situación de muchos ha sido irregular o por las lesiones o por el 'olvido' del entrenador como ha tenido con Almada, con menos minutos que los otros recién llegados después de su dolencia en el sóleo que le tuvo casi un mes apartado de la competición.

Volviendo a Pubill, falta determinar qué pasará con él cuando Le Normand, que ya dispuso de unos minutos ante el PSV, Llorente y Giménez, estén disponibles para el Cholo. Es el argentino un técnico que suele respetar los galones pese a que su autoridad está fuera de toda duda en el club rojiblanco. De momento, ante el Valencia, contra el que el Atlético no pierde en su casa desde 2011, parte como favorito para el once el defensa catalán, una vez asimilados al completo los requerimientos del cuerpo técnico de adaptar su posición a la de central derecho, espacio que ha ocupado en todos los duelos en los que ha partido como titular.

El Barça, la pesadilla de Simeone: seis victorias en 41 partidos y ninguna en el Camp Nou

El Barça, la pesadilla de Simeone: seis victorias en 41 partidos y ninguna en el Camp Nou

"Hay maneras de irse cuando pierdes, puedes irte sabiendo que podías haber hecho más. Pero no es el caso. Para ganar una competición te vas a encontrar con un equipo así que es muy bueno". Este es el mensaje con el que Diego Simeone se despidió de su decimoctava visita al Camp Nou. Nunca ha ganado en el coliseo blaugrana el técnico argentino en los 14 años que lleva al frente del Atlético y sólo ha conseguido vencer al equipo culé en seis de los 41 duelos que se han enfrentado.

Si el Cholo se ha convertido en la kryptonita del Real Madrid, fue el que le derrotó tras estar el Atlético 14 años perdiendo ininterrumpidamente, el Barcelona sigue siendo una pesadilla para el entrenador rojiblanco. Aunque ambos gigantes de la Liga son los únicos que mantienen un balance positivo respecto al argentino, el de los blaugrana es netamente superior.

Ante el FC Barcelona ha conseguido sólo seis victorias, 12 empates y 23 derrotas. De esas seis, sólo una fue a domicilio y se produjo en el invierno pasado. Fue un milagro de esos que se producen en el fútbol en el que el Barcelona remató 19 veces y sólo consiguió un gol, mientras que los rojiblancos hicieron dos tantos en cinco remates. Alexander Sorloth se convirtió en el héroe de un encuentro que no rompe la estadística de Simeone en el Camp Nou ya que se produjo en Montjuic por las obras del estadio blaugrana. La derrota del pasado martes eleva a 18, las visitas sin conocer la victoria: 11 derrotas y seis empates.

17 de mayo de 2014

Sin embargo, no todas las derrotas o empates en campo rival fueron dolorosos. El que le viene a la mente a todos los atléticos fue aquel del gol de Diego Godín el 17 de mayo de 2014 que empataba el tanto inicial de Leo Messi y con el que el Cholo conseguiría la primera de las dos ligas que ha brindado al palmarés del Atlético. Posteriormente, tanto en 2014 como en 2016, los rojiblancos remontaron un empate y una derrota en el Calderón para colarse en las semifinales de la Champions League.

Lo dos tantos de la remontada de 2016 son de Antoine Griezmann, otro jugador que comparte la suerte del Cholo ante el conjunto culé. El francés acumula 36 partidos ante los blaugrana y sólo ha conseguido seis victorias (tres con la Real Sociedad), siete empates (uno con la Real) y 23 derrotas (cuatro con la Real). No obstante, son los números de su entrenador los que llaman la atención a nivel europeo.

El Barça celebra la victoria ante el Atlético.

El Barça celebra la victoria ante el Atlético.JOSEP LAGOAFP

La racha de Simeone ante el Barcelona ocupa el quinto lugar de técnicos con menos victorias ante un mismo equipo. Le superan David Moyes (Everton y West Ham, principalmente) por dos veces ante Arsenal y Tottenham. También son seis pero con 43 y 45 partidos respectivamente. Harry Redknapp (West Ham o el propio Tottenham, entre otros), que sólo pudo ganar al Manchester United cinco veces en 43 partidos, y Carlo Mazzone (Roma o Fiorentina, entre otros), que ganó cuatro veces al Milán en 49 encuentros.

Frente al Madrid, en cambio, ha conseguido ir enjugando la distancia con el tiempo. El técnico rojiblanco ha jugado en 48 ocasiones de las que ha conseguido vencer en 13, empatar en 15 y perder en 20 ocasiones. En el Bernabéu, su balance no es tan funesto y de las 23 veces que lo ha visitado, el Cholo ha conseguido ganar en cuatro ocasiones. Una de ellas fue la famosa Copa del Rey, el partido que puso final a la racha de 14 años de derrotas ante los blancos.

La preocupación de Flick por los lesionados y los halagos de Simeone a Raphinha: "No sé cómo no ganó el Balón de Oro"

La preocupación de Flick por los lesionados y los halagos de Simeone a Raphinha: “No sé cómo no ganó el Balón de Oro”

Actualizado Martes, 2 diciembre 2025 - 23:56

El gesto de Hansi Flick al término del triunfo frente al Altético no tuvo nada que ver con el que mostró tras la victoria ante el Alavés del sábado pasado. El técnico alemán se mostró más que satisfecho con el rendimiento de los suyos, pese a que, en esta ocasión, se vieran obligados a hacer un ejercicio de supervivencia por las bajas y por el hecho de que, por ahora, aún debe ser prudente con dos jugadores clave en sus esquemas: Pedri y Raphinha.

"Creo que nuestra actuación ha estado hoy en otro nivel. Hemos jugado contra un gran equipo. Hemos luchado, juntos, eso es lo que he visto, y ha sido genial, fantástico", aseguró el entrenador azulgrana en declaraciones a Movistar al término del duelo.

"Estoy muy satisfecho y se ha demostrado la importancia de que vayan llegando nuevos jugadores. Algunos no están al 100% y por eso hemos tenido que hacer cambios, pero hemos controlado más y hemos creado más espacios", sentenció el alemán, quien señaló que el cambio de Pedri se debió solo al cansancio y que Olmo deberá someterse a pruebas por la lesión que sufrió en el hombro tras marcar.

Eso sí, sin olvidarse de destacar el papel de Raphinha. "Es un jugador muy importante para nosotros, tenerlo de vuelta es genial para el equipo. Lo hemos podido ver en este partido, pero también frente al Alavés. Estoy muy contento", aseveró.

El brasileño volvió a vaciarse en el terreno de juego y, además, marcó el gol que le permitió al Barça igualar el 0-1 inicial marcado por Baena para los rojiblancos. "Lo más importante es creer en el trabajo. Hay muchos partidos que podemos empezar perdiendo y hay que estar preparados para eso. Lo estamos trabajando muy bien y pienso que este es el espíritu que hay que tener para sacar partidos así", señaló también en Movistar un Raphinha que confesó que llegó a estar fundido físicamente. "Aún estoy buscando mi mejor versión física. Lo he notado, he sentido un poco de cansancio y he pedido el cambio porque no podía más. Lo pedimos tanto yo como Pedri, pero tenemos jugadores de mucha calidad que pueden estar en el campo", recalcó.

En su manual, como en el de Flick, la presión es clave. "Pienso que cuanto más presionemos arriba, más cerca de la portería rival estaremos y tendremos más opciones para marcar", insistió un jugador que se llevó encendidos elogios incluso por parte de Simeone.

"Raphinha juega de todo. Marca goles, presiona... No sé cómo no ganó el Balón de Oro", explicó el técnico rojiblanco, quien quiso sacar conclusiones positivas pese a la derrota. "Me voy muy contento con el trabajo del equipo. Empezamos muy bien, luego ellos lograron hacernos daño por dentro. En el segundo, ellos empezaron algo mejor y a partir de los 20 minutos buscamos el partido y tuvimos tres situaciones de gol importantes que no pudimos concretar, pero estoy contento", explicó el argentino.

También admitió que Julián no tuvo el día en el Spotify Camp Nou. "Siempre esperamos más de él, es un jugador diferencial y el más importante del equipo. Seguramente, aparecerá en el siguiente partido o en el próximo", apuntó el entrenador del Atlético. "El partido, en general fue colectivamente bueno. Me siento muy tranquilo y contento con el equipo, porque perdimos contra un gran rival. Creo que esto nos ayuda a mejorar y toca afrontar el partido de Bilbao, que será muy duró", zanjó.

Barcelona-Atlético: si esto es lo mejor que puede ofrecer la Liga, tenemos un problema

Barcelona-Atlético: si esto es lo mejor que puede ofrecer la Liga, tenemos un problema

Hace años ya que el Atleti dejó de ser lo que el cliché dicta que es un "Atleti de Simeone", pero no por ello deja de repetirse el tópico en análisis y tertulias. No es que ya no sea un equipo conservador, es que hace tiempo que, directamente, no sabe defender. Lo sostienen a duras penas Oblak y Giménez, cuando está sano, pero el Cholo lleva tiempo acumulando planteamientos valientes, incluso en el Camp Nou. Queda la duda de si lo hace más por necesidad que por convencimiento porque, a veces, cuando se ve en ventaja, se le olvida que la actual plantilla, plagada de recursos ofensivos, no ganaría un sólo pulso a la de hace 10 años y recula directo al harakiri.

Le pasó con el Inter hasta regalar el momentáneo empate, pero no tanto ante el Barça. Tras el 0-1, fueron Pedri, Lamine y Raphinha los que le empujaron a donde no quería estar. No hay pecado en que tres de los diez mejores del mundo te encierren un rato, pero lo pagó, claro. Atrás es transparente, casi tanto como los de Flick, que sobrevivieron porque Baena, Giuliano, Almada y Griezmann no aprovecharon los regalos en el duelo de despropósitos defensivos y Olmo y Ferrán, sí. Ahí se decidió un partido que era de empate.

El encuentro, más divertido que bueno, mostró el actual nivel de la Liga española. Es bajo. El Atleti, que llegaba como equipo más en forma, está en proceso de transformación y tiene aún más talento que identidad. Ante rivales grandes le cuesta sentirse un igual cuando, a menudo, es superior. Le falta una hora de horno y un socio para Barrios.

Y el Barça, más líder hoy, vive de tres futbolistas mayúsculos. Lo que les rodea, excepto Joan García, está lejos de lo que debe ser un candidato a todo. Especialmente preocupante es su mediocampo, tantos años la joya de la corona. Si van a decirme que faltaba De Jong, dejémoslo en que su opinión sobre el neerlandés y la mía son muy distintas.

No es casual lo que estamos viviendo en la Champions. Excepto la milagrosa victoria culé en Newcastle, los equipos de la Liga han jugado ocho partidos contra la Premier y los han perdido todos con un marcador global de 18-2. Son dos universos distintos y, mientras el británico se expande, el nuestro amenaza con encaminarse hacia la destrucción. Ninguno de los tres grandes españoles parece en condiciones de competir pronto contra los gigantes ingleses y este Barça-Atleti fue buena prueba. Los dos están lejos de ser quien fueron.

MVP Giménez, el minuto 93 y la rebelión de los suplentes: "¡Qué golazo!"

MVP Giménez, el minuto 93 y la rebelión de los suplentes: “¡Qué golazo!”

En el minuto menos atlético de todos, el 93 de infausto recuerdo, Giménez decidió volar por encima de toda la defensa del Inter y de su compañero Nico para clavar un cabezazo a la izquierda de Sommer. "¡Qué golazo!", exclamó el Cholo a su central cuando Letexier pitó el final del encuentro. "Alegría, emoción, felicidad, muchas cosas y todas positivas", ha dicho el uruguayo que sintió cuando vio entrar el balón en la red.

Es en estos momentos de euforia, cuando el Atlético, con un gol suyo, tumbó a uno de los equipos invictos de la Champions, Giménez, MVP del partido, se acordó de los malos momentos que pasó hasta que pudo debutar este curso. "Tuve una situación familiar que me obligó a viajar de urgencia a Uruguay y cuando volví quise meterme rápido porque la ansiedad me ganó y eso me hizo daño", ha desgranado el defensa su ausencia durante casi dos meses de competición por dos lesiones musculares.

"Es un luchador, un trabajador, un chico con humildad y conciencia de su vida personal", ha alabado su técnico al goleador de la noche y le ha calificado como un futbolista "importantísimo" al que tienen que mantener a "ese nivel". Y es que desde su vuelta, el Atlético lleva cuatro porterías a cero en ocho partidos y seis victorias consecutivas.

Tuvo que llegar, además, de córner. En liga son casi un centenar sin sacar algo positivo y en este partido fue al séptimo. El siete del siete, Griezmann, como lanzador del vuelo de Josema Giménez. "Lo estamos trabajando. Tenemos buenos golpeadores y cabeceadores, la pelota parada es importante para un equipo que tenga ilusión por ganar el torneo", ha explicado el Cholo.

La pelota parada y el fondo de armario. El Atlético lo está aprovechando bien. Hasta hoy, Cardoso había jugado 185 minutos en 18 partidos; Musso, 90 y Pubill, 37. "Me quiero detener en Johnny que hace mucho que no juega. Koke está haciendo un muy buen trabajo. (Cardoso) Está entrenando mejor, lo veo mejor y jugó. Está mas cerca de lo que el equipo que necesita. Musso ha ocupado un espacio importante y lo ha hecho increíblemente bien", ha piropeado el argentino a dos de sus recambios.

El portero, suplente de Oblak, realizó numerosas paradas de mérito. Hasta seis consiguió, varias de ellas manos a mano que pudieron ser goles. "Se los debo a mis compañeros por la confianza que me dan", ha declarado el arquero. De todas las que realizó eligió la primera: una falta lejana pero bien colocada lanzada por Di Marco. "Me quedo con la de la falta, era la primera y sirve para empezar bien, con el pie derecho", ha comentado.

Top-8

Gracias a sus paradas y al cabezazo de Giménez, el Atlético consiguió los tres puntos para acercarse al objetivo de entrar al top-8 que ni el central uruguayo ni el técnico argentino han querido valorar y ambos han capeado con el clásico rojiblanco del "partido a partido".

El Atlético cuenta con nueve puntos que le han aupado casi seis posiciones hasta situarle en el puesto dudécimo de la clasificación. El Inter era el último gran rival de esta fase de grupos en la que le quedan PSV, Galatasarai y Bodo Glimt. Los rojiblancos tienen en la mano seguir escalando posiciones para intentar alcanzar su gran sueño. Ese que le arrebataron en Lisboa en el minuto 93.

Simeone, ante un hipotético (y futuro) adiós al Atlético: "Me imagino alguna época en el banquillo del Inter"

Simeone, ante un hipotético (y futuro) adiós al Atlético: “Me imagino alguna época en el banquillo del Inter”

Vuelve un clásico europeo de los últimos años y un clásico en el corazón de Diego Simeone, ex jugador de los equipos que el miércoles se enfrentan en Champions en esta quinta jornada de la máxima competición continental. "El Inter es un equipo que juega muy bien, con personalidad, que tiene claro el patrón de ataque", ha alabado el Cholo y calificado de "increíble" su plantilla.

Hace un par de años, los rojiblancos consiguieron, en esta competición, llevarse los octavos de final contra pronóstico ante el entonces líder de la liga italiana. Hoy el Inter llega tras perder el derbi de Milan, pero aún no ha perdido en Champions en las primeras cuatro jornadas. "Sus números hablan por sí solos".

El técnico argentino, no obstante, no ha querido colocar este partido como crucial en la temporada por lo que queda de curso, que es mucho. "Todos los partidos son importantes, da igual el rival que sea. Lo fundamental es seguir una línea continua para seguir demostrando valor y crecimiento, partido a partido", ha declarado el entrenador.

"mejoría del juego colectivo"

Desde el Atlético no quieren valorar lo que ha cambiado Christian Chivu de un Inter que ha llegado a dos finales europeas en los últimos años, pero sí que apunta su entrenador a la "mejoría del juego colectivo" y a la importancia de la profundidad de plantilla: lo que le aportan los cambios.

Precisamente, tampoco anda corto de jugadores importantes el Atlético. En el último partido contra el Getafe salía Nahuel Molina para sustituir al lesionado Llorente y el argentino cumplió con creces, pese a las críticas que había recibido en otras actuaciones. "Es un partido importante para el equipo, lo que pase conmigo es secundario", ha expresado el defensor.

La clave para Molina sobre la competitividad de una plantilla está en su técnico, que le observaba con un gesto amable. "Siempre me estuvo insistiendo, me impulsó a que siga entrenando fuerte y siempre creyó en mí", ha revelado el argentino que, probablemente volverá a ocupar el perfil derecho.

Pendientes de Giuliano

Un carril que aún no se sabe si contará con Giuliano Simeone, ausente en Getafe por precaución, pero que seguramente estará disponible para el importante duelo ante el Inter. "Un plantilla como el Inter, tras perder el derbi, cierra y se pone a pensar en Champions. Ha llegado a dos finales, es un equipo fuertísimo. Candidato a vencer en italia y en la máxima competición continental", ha concedido Simeone.

Un equipo, por cierto, al que el técnico le ha vuelto a lanzar un guiño diciendo que, si alguna vez abandonara el Atlético, le gustaría entrenarlo. Milan sigue siendo una ciudad muy importante en el pasado del Cholo y el Inter sigue ocupando un espacio en su corazón. "No depende de mí, pero me imagino alguna época en el banquillo del Inter", ha concluido.

Giuliano sale del cascarón Simeone: "Su abuelo siempre creyó que era el que más futuro tenía de sus nietos"

Giuliano sale del cascarón Simeone: “Su abuelo siempre creyó que era el que más futuro tenía de sus nietos”

"Yo el que quiero ser es Giuliano". Nunca tan pocas palabras dijeron tanto. Era la reivindicación de la salida del cascarón de un futbolista meteórico. No por su calidad actual, que también, sino por su ascenso ininterrumpido desde una rotura de peroné que pudo ser el fin de su carrera. Giuliano Simeone (Roma, 2002) ya no es un canterano cualquiera que juega en el primer equipo del Atlético de Madrid. Tampoco es el hijo del entrenador que comparte un espacio en una plantilla que dirige su padre. "Él solo quiere ser Giuliano", reafirmó Diego Simeone las palabras del pequeño de su prole, unos días después de que las lanzara él en la rueda de prensa posterior al encuentro ante el Sevilla.

"El Cholo es muy exigente con sus hijos", explica la periodista Vero Brunati, muy cercana a la familia Simeone. En el Atlético aseguran que nunca se ha dirigido a él en un entrenamiento de manera diferente a otro jugador y están seguros de que en el campo, por momentos, se les olvida que son padre e hijo. "Puede que sea más exigente con él", secundan fuentes de dentro del vestuario. Pero esa frialdad que tienen en el césped es muy diferente fuera de él.

Giuliano nació en Roma el 18 de diciembre poco antes de que Roberto Settembrini, agente de Diego Simeone, retomara los contactos con el Atlético de Madrid para que su padre volviera al club de sus amores. Fueron apenas dos años, luego la familia se desplazó a Argentina para que el Cholo colgara las botas en Racing, equipo en el que también comenzaría su carrera de entrenador. Mientras, sus hijos ingresaban en la Escuela de fútbol Ángel Labruna, cantera de River Plate.

"Si te va bien no te veo más"

Giovani, Gianluca y Giuliano fueron quemando etapas en el fútbol base del club millonario. No obstante, aunque el amor por ellos era similar, el abuelo Carlos, padre del Cholo, "siempre pensó que Giuliano era el que llegaría más lejos en el fútbol", revela Brunati. Sin embargo, y la edad fue un factor importante, Giuliano nunca consiguió debutar en el primer equipo de River Plate como tampoco lo conseguiría Gianluca y sí Giovanni.

"Giuliano comenzó jugando como 5 y su familia creía mucho en él por su capacidad de aprendizaje y ambición", cuenta la periodista argentina. El Cholito menor lo máximo que llegó fue a Octava División, categoría que ganó junto a su Banda (futbolistas como Santiago Simón, Francisco Petrasso, Manuel Cocca, Franco Alfonso y Sebastián Sánchez) tras marcar un gol en el último minuto.

De esa progresión no pudo ser testigo el Cholo, que en 2011 tuvo que dejar Argentina para tomar las riendas del Atlético. "Uy, pa, vas a jugar contra Messi... Vas a jugar contra Cristiano Ronaldo... Es espectacular", le dijo Giuliano a su padre según reveló el técnico en su documental. "Después se hizo un silencio y me dice: 'Pero, pa, si te va bien no te veo más'. Cuando te lo dice un pibe de ocho años, que tenía él en ese momento, es muy duro", añade Simeone senior.

Giuliano, en un partido con el Atlético.

Giuliano, en un partido con el Atlético.Denis DoyleMUNDO

Quizás esas palabras calaron en la cabeza del Cholo que, cuando el joven Giuliano cumplió 16, decidió traerlo de River al Atlético de Madrid antes de que firmara su primer contrato profesional aprovechando una figura legal que se denominaba "patria potestad", hoy "responsabilidad parental". "Aquello no sentó nada bien en River", explica Maxi Grillo, periodista que sigue al club millonario. De hecho, cuando firmó Giuliano su primer contrato con el Atlético, el club apenas percibió 185.000 euros por derechos de formación de un futbolista al que veían "gran futuro".

Era la reunificación de dos "locos" por el fútbol. Giuliano tiene la misma pasión de su padre por el deporte que ambos practican y es habitual que vea muchos partidos de fútbol incluyendo los de sus hermanos cuando tiene ocasión. A medida que iba destacando en las categorías inferiores del Atlético (marcó 24 tantos en su última temporada en el filial) surgió la oportunidad de fichar por primera vez por un club profesional. "Es muy profesional, muy disciplinado y siempre con muchas ganas de aprender", apunta Brunati. Su salida la decidieron entre el hijo y el padre en la piscina de la casa familiar. Abrieron Wyscout (una plataforma de scouting) y analizaron el estilo de juego de los equipos que le querían, que eran muchos, hasta que decidieron que fuera el Zaragoza, de Segunda División.

Fueron nueve goles y tres asistencias que le valieron su primera experiencia en Primera, en el Alavés. La llamada de Luis García Plaza terminó por convencer a Giuliano que, antes casi de enfundarse su camiseta blanquiazul, ya le habían partido el peroné en un amistoso ante el Burgos. Su padre, que acababa de volver de la gira norteamericana de pretemporada, cogió su coche en el Cerro del Espino y se marchó a acompañar al Cholito en su operación.

Lesión y recuperación

Otro de sus grandes apoyos fue Carlos Martín, su 'hermano' futbolístico. Su amistad con él, con quien comparte un tatuaje de una celebración que ambos hacen habitualmente juntando los dedos, viene del filial donde también coincidieron con Pablo Barrios. "Se llevaba muy bien con los argentinos, pero a Barrios lo ve muy parecido a él", revelan desde el vestuario. Menos de un año después de ese palo, Giuliano entraba por la puerta de la titularidad del Atlético de Madrid para ya no salir nunca. "El Cholo siempre vio ese potencial, pero no quiere decir que no le haya sorprendido como ha pasado en el club", cuentan fuentes rojiblancas.

Tampoco ha pasado desapercibido su crecimiento para la selección Argentina, donde también es un fijo, y en la que coincide con Leo Messi, uno de sus ídolos. "Cuando Messi habla hay que escucharlo porque es el mejor. Me dijo que estuviera tranquilo, que me tomara un tiempo más en el área porque siempre iba a encontrar a alguien libre para asistir", expresó Giuliano sobre otra de las cosas que le ha permitido encadenar tres MVPs seguidos de los cuatro últimos encuentros del Atlético: la pausa.

Con uno de los sueldos más bajos de la plantilla, apenas tres millones brutos (parecido al de Javi Galán). La llegada de Mateu Alemany ha retrasado una de las renovaciones más esperadas para los rojiblancos, aunque parece que empieza a acelerarse. La del niño que superó la exigencia de su padre-maestro. El joven "maravilloso, muy humano, cariñoso, divertido y muy alegre", como le describen los que le conocen. El que sólo quiere ser Giuliano.