Exhibiciones de Juan Ayuso y Carlos Rodríguez en la clausura de la Itzulia maldita

Exhibiciones de Juan Ayuso y Carlos Rodríguez en la clausura de la Itzulia maldita

Juan Ayuso, en otro ejercicio pletórico, se anotó la Itzulia maldita, la marcada por la colección de huesos fracturados, la saturación de visitas hospitalarias y la del estrés del servicio de ambulancias. El chaval del UAE rubricó una jornada espléndida para la nueva generación del ciclismo español. Carlos Rodríguez, su gran rival en categorías inferiores, se fugó con el corredor criado en Jávea y, con permiso de su compañero de escapada, ganó la última etapa y terminó segundo en la general.

Ayuso y Rodríguez inscribieron sus nombres en el libro de oro de la ronda vasca y, al menos provocaron, un momento de alegría para un ciclismo muy castigado en las últimas citas. Y es que esta edición de la Vuelta al País Vasco siempre será recordada por la acumulación de trampas que segaron las trayectorias de los representantes más granados del pelotón. El jueves, una curva maldita en el descenso del puerto de Olaeta provocó una espeluznante caída en la que Vingegaard se destrozó una clavícula, varias costillas y sufrió un neumotórax que pone en peligro su participación en el Tour de Francia. Remco Evenepoel se retiró por una lesión de clavícula; Primoz Roglic, por erosiones en una pierna; Jay Vine, por fractura de vértebras cervicales. El viernes se cayó Mikel Landa por rotura de clavícula derecha y de dos costillas, y en los prolegómenos de la carrera abandonó Tom Pidcock.(este domingo participará en la París-Roubaix). Un doloroso parte médico que hace reflexionar sobre las medidas de seguridad y los excesos de unos corredores presionados por directores y patrocinadores.
No todo vale para la captación de audiencias y premios. La prudencia y el sentido común son un grado. Eso lo sabe bien Juan Ayuso, que en las últimas dos jornadas arriesgó lo mínimo para apostarlo todo en la última jornada de una Vuelta al País Vasco, con salida y llegada a Eibar. Una clausura salpicada con seis cotas que hacían complicadísimo el control de la carrera por parte del Lidl, el equipo del líder, el danés Mattias Skjelmose, que tomó la etapa con sólo dos segundos de ventaja sobre el germano Maximilian Schachmann y cuatro sobre Ayuso. Todos en un puño.

El UAE movió la carrera con inteligencia, lanzando por delante a Marc Soler y a Igor Arrieta, que se colaron entre varios grupos que precedieron al pelotón principal. La etapa llegó a su punto culminante a falta de 29 kilómetros para la meta, cuando Carlos Rodríguez aceleró y tras él saltó Ayuso para descolgar a Skjelmose. El joven español (21 años) era líder virtual en el último tramo, en el que contó con la excelente ayuda de Soler. A falta de 16 kilómetros, el chaval del UAE volvió a dar un impulso extra y sólo Carlos Rodríguez pudo aguantar su ofensiva. Festival de la nueva savia del ciclismo español.

Ayuso y Rodríguez colaboraron en el último ascenso, Urkaregi, para abrir hueco. Una sincronía de esfuerzos que proporcionó los frutos deseados. Ambos, que se presentaron solos en la meta, pactaron el reparto del botín: Etapa para el del Ineos y general para el del UAE. Rodríguez, que agradeció a Ayuso que no peleara por el triunfo parcial, tuvo el premio extra del segundo puesto en la general, por sólo un segundo aventajó a Skjelmose.

Esta victoria es el mejor resultado de la temporada de Carlos Rodríguez. Para Ayuso es la continuación de una campaña espléndida, con triunfos en Faun-Ardeche Classic y en la Tirreno-Adriático (una etapa y segundo clasificado) y podios en Trofeo Laigueglia y Faun Drome Classic.

Mikel Landa se rompe la clavícula en otra caída colectiva en la Vuelta al País Vasco

Mikel Landa se rompe la clavícula en otra caída colectiva en la Vuelta al País Vasco

Actualizado Viernes, 5 abril 2024 - 17:34

El ciclista español Mikel Landa sufre una fractura de clavícula, según ha informado su equipo, Soudal Quick-Step, en un mensaje en la red social X. Landa fue evacuado de la Vuelta al País Vasco a mediodía de este viernes tras una caída colectiva en la quinta etapa, sólo un día después del grave accidente por el que Jonas Vingegaard y Remco Evenepoel, entre otros, acabaron en el hospital.

Según las imágenes, Landa había abandonado la prueba en una ambulancia, en camilla y con collarín. El comunicado de su equipo detalla que, ya en el hospital, las radiografías han confirmado la fractura de clavícula. Su compañero de equipo Gil Gelders, que también se ha retirado, ha sido atendido de las abrasiones sufridas en su contacto con la calzada. Otros afectados han sido Gonzalo Serrano y Pelayo Sanchez (Movistar).

Landa fue segundo en la Vuelta al País Vasco el año pasado y en 2018, posición que repitió tras Tadej Pogacar en la Vuelta a Cataluña, en marzo.

El jueves el vigente doble ganador del Tour de Francia, Vingegaard, se vio involucrado en una violenta caída, junto con otros dos nombres destacados del pelotón como Evenepoel y Primoz Roglic, entre los ocho ciclistas afectados.

Vingegaard sufre un neumotórax, una contusión pulmonar y fracturas en una clavícula y en varias costillas. Evenepoel, cuyo objetivo es debutar en el Tour dentro de tres meses y pelear por la victoria, sufrió fracturas en un omóplato y en una clavícula. Roglic fue el mejor parado, con heridas y contusiones, pero tampoco continuó en la carrera.

Las caídas de gravedad están marcando la primavera ciclista europea. El belga Wout Van Aert se fue al suelo la semana pasada en la prueba A Través de Flandes, sufriendo fracturas que le impidieron estar en el Tour de Flandes y en la París-Roubaix este domingo.

Vingegaard, gravemente herido tras una caída en la Vuelta al País Vasco en la que también se vieron afectados Evenepoel y Roglic

Vingegaard, gravemente herido tras una caída en la Vuelta al País Vasco en la que también se vieron afectados Evenepoel y Roglic

Descendía el pelotón Olaeta, en persecución de los seis escapados del día, en el nerviosismo previo a la resolución de la etapa, la cuarta de la Itzulia entre Etxarri Aranatz y Legutio, a la que restaban 36 kilómetros y un par de puertos. Una curva mortal, una trampa en la que fueron cayendo, de uno en uno, todos los que encabezaban el grupo a gran velocidad. De repente, el drama. Una caída que, a falta de conocer las consecuencias, cambia radicalmente el panorama del año ciclista.

En la acequia se amontonaban los heridos, imagen dantesca. Entre ellos, los favoritos. El más preocupante, Jonas Vingegaard, inmóvil durante minutos, en posición fetal, quien abandonó en camilla, con collarín, entubado, camino del hospital. También Remco Evenepoel, que lo hizo por su propio pie, con la clavícula afectada. Y Primoz Roglic, con magulladuras, aunque afortunadamente sin nada grave a priori (ya sufrió una caída el miércoles).

Entonces, las alarmas y el caos en la prueba vasca. Los jueces decidieron neutralizar la etapa, a la espera de ambulancias que atendieran a los afectados, entre los que también estaban, entre otros (al menos 12), Jay Vine, Cepeda, Sean Quinn, Natnael Tetfatsion... Después tomaron la decisión de que los escapados disputaran hasta el final, aunque los tiempos no se contarán para la general. Y el pelotón avanzara neutralizado.

El ciclista Kämna, "estable y despierto" tras ser golpeado por un coche cuando entrenaba en Tenerife

El ciclista Kämna, “estable y despierto” tras ser golpeado por un coche cuando entrenaba en Tenerife

Actualizado Jueves, 4 abril 2024 - 14:59

El ciclista alemán Lennard Kämna, que sufrió un accidente con un coche el miércoles durante un entrenamiento en Tenerife, sufre múltiples lesiones pero se halla en un estado estable y puede comunicarse, ha anunciado este jueves su equipo, Bora-Hansgrohe.

"Lennard Kämna sufre múltiples lesiones después de un accidente producido ayer en Tenerife durante el entrenamiento", pero "está en un estado estable, despierto y capaz de comunicarse", indicó la formación alemana en un comunicado.

"Seguirá en vigilancia en la Unidad de Cuidados Intensivos durante los próximos días" en un hospital de la isla canaria, añadió el equipo, precisando que el corredor se encuentra acompañado por sus familiares.

Según los primeros elementos de la investigación comunicados por el equipo, Kämna, de 27 años, ganador de etapa en el Tour de Francia, en la Vuelta a España y en el Giro de Italia, fue golpeado por un vehículo que invadió el carril contrario mientras rodaba junto a varios compañeros.

Jorgenson se lleva la Clásica de Flandes tras la caída de Van Aert

Actualizado Miércoles, 27 marzo 2024 - 18:33

El triunfo fue para Matteo Jorgenson. Pero el equipo Visma-Lease a Bike no pudo exhibir una sonrisa completa. Una caída de Wout van Aert, que él mismo provocó y de la que salió como el más damnificado, cambió el rostro de la clásica A Través de Flandes. La carrera, fraccionada en abanicos, ya venía cortada a causa del viento. El fenómeno belga arrastró en su desplome a gente como Mads Pedersen, Jasper Stuyven y Biniam Girmay. En cierto modo, con el abandono del máximo favorito, gimiente, deshecho el "maillot" y la espalda enrojecida y tumefacta, la prueba empezó de nuevo a unos 70 kms. de la meta.

Y lo hizo manga por hombro. De una escapada inicial de 14 hombres, fueron sobreviviendo algunos y descolgándose otros. Fuera como fuese, entre avances y retrocesos individuales o por pequeñas unidades, se configuraron dos grupos. En cabeza, seis "riders". En su estela, ocho.

Se fusionaron. No todos. Jorgensen (no confundir con Jorgenson, vencedor a la postre) y Mathias Norsgaard, el danés de Movistar, habían cedido y fueron tragados por un tercer escuadrón ya sin posibilidades. La suerte estaba dibujada, pero no decidida. Volaban Alberto Bettiol, Casper Pedersen, Stefan Küng, Jonas Abrahamsen, Matteo Jorgenson, Dries de Bondt, Joshua Tarling (que sufría en los repechos y enlazaba en el llano y los descensos), Michael Valgren, Pascal Eenkhoorn, Dries de Pooter, Tiesj Benoot...

A falta de 21 kms. atacó Bettiol, en gran forma, flamante vencedor de la Milán-Turín. Se marchó... hasta que unos calambres lo frenaron de golpe. Las escaramuzas posteriores dejaron a media docena de hombres en cabeza: Künh, Jorgenson, De Bondt, Tarling (que seguía deshaciéndose y recomponiéndose), Abrahamsen y Benoot.

Pequeños intentos, muchas miradas, muchos amagos... Cuando, a falta de siete kms. para la meta, demarró, seco, duro, Jorgenson, se vio en el acto que nadie podía responder. Mientras el estadounidense se alejaba indefectiblemente, los demás, menos el heroico Tarling, 20 años recién cumplidos, que suplía con voluntad la falta de fuerzas, ya sólo luchaban por los lugares secundarios del podio. En estado de gracia, el estadounidense, que viene de imponerse a Remco Evenepoel en la París-Niza, levantó los brazos al cielo. El sprint por la segunda plaza se lo ganó Abrahamsen a Küng.

A Través de Flandes, entre las localidades de Roeselare y Waregem, es el dulce-áspero aperitivo del Tour de Flandes, que se disputa el domingo. Wout van Aert, evacuado en camilla, no estará con toda probabilidad en la salida. Perdemos todos.

Pogacar avasalla a unos enemigos que ya sólo pelean por las migajas. ''Está en otro nivel, es absurdo seguirle''

Pogacar avasalla a unos enemigos que ya sólo pelean por las migajas. ”Está en otro nivel, es absurdo seguirle”

Cruza la meta mostrando cuatro dedos de la mano derecha tras imponerse en el sprint de clausura de la Volta a Catalunya. Un póquer de victorias para un devorador insaciable. Tadej Pogacar, el escalador soberbio y autor de escapadas épicas, también avasalla a velocistas. En la ronda catalana ha vuelto a humillar a sus enemigos, con cuatro triunfos de etapa, la clasificación general y los premios de la Montaña y Puntos. Una bestia con cara de ángel que sólo deja las migajas.

El esloveno ya abruma con un inicio de temporada espléndido y un palmarés envidiable. Ha ganado la Volta y la Strade Bianche. En la Milán-San Remo fue tercero. A su 25 años ya acumula 69 victorias. Con sus exhibiciones encandila al público y frustra a sus adversarios, que ya han aprendido a pelear por botines secundarios. «Pogacar está a otro nivel, cuando salta es absurdo intentar irse con él», decía el colombiano Egan Bernal el pasado sábado, cuando el esloveno se fugó a falta de 30 kilómetros para imponerse en el cima del puerto de Queralt.

El escalador del Ineos, que esta semana ha exhibido la mejor versión de los últimos años, se tuvo que conformar por pugnar con Mikel Landa por acceder al podio. Ser el escolta de Pogacar ya es un privilegio. Sólo Jonas Vingegaard es capaz de retarle en las cumbres del Tour de Francia. Van der Poel y Wout Van Aert también osan desafiarle en los Monumentos.

Landa, que ahora ejerce como lugarteniente de Remco Evenepoel y que en la Volta ha estado espléndido, se rinde ante la superioridad de Pogacar. «Está muy fuerte y es muy difícil plantarle cara. Todos esperamos a que en algún momento muestre debilidad», explicaba el alavés.

Los rivales de Pogacar aprenden a competir en un plano inferior. «Es una pena que esté Pogacar, porque entonces la victoria es más difícil», confesó Landa tras terminar segundo en la etapa de la Volta con meta en Port Ainé, en la que puso a prueba al esloveno con un ataque a falta de 7,4 kilómetros para el final. «Sabía que Pogacar, con mi ataque se iba a calentar. Tenía la esperanza de irme con él y aguantar hasta el final, pero desde un principio he visto que no podía. Estoy contento con la segunda plaza. Mi objetivo era sacar un poco más de ventaja al tercero», dijo tras llegar a la meta 48 segundos después que el doble vencedor del Tour de Francia.

«La baza de Pogacar nunca falla», recalcaba Marc Soler, gregario del esloveno y que este domingo buscó sin éxito el triunfo de etapa.

Joxean Fernández Matxin, mánager del UAE, se mostraba orgulloso de su pupilo: «Siento que estamos viviendo una época especial para el ciclismo y queremos formar parte de ella. Somos personas normales disfrutando como niños mientras trabajamos duro».

Geraint Thomas, ganador del Tour de 2018, tampoco esconde su admiración por Pogi :«En los años venideros dejará un legado enorme, como uno de los mejores ciclistas de la historia».

«No sólo es el más fuerte, también es el más inteligente», comenta el danés Mattias Skjelmose.

Pogacar recoge los elogios con agrado y afirma que está atravesando por un ciclo espléndido. «Nunca he estado más en forma ni me he sentido tan cómodo en la bicicleta. He dado un paso más para disfrutar e ir cada día con una sonrisa. Me siento bien en los entrenamientos. Estoy muy contento y esto, a veces, es más importante que los números», aseguró al termino de la etapa de este domingo en Barcelona, en la que superó con holgura a los franceses Dorian Godon y Guillaume Martin.

«Esta semana ha significado mucho para mí. En la temporada pasada tuve un medio año duro y empezar este curso con estos triunfos es fantástico. Esta victoria me da mucha confianza. Estoy en muy buena forma y en buen camino para afrontar el Giro y el Tour», añadió.

El insaciable Pogacar se anota la tercera victoria en la Volta con otra sensacional escapada y sentencia la carrera

El insaciable Pogacar se anota la tercera victoria en la Volta con otra sensacional escapada y sentencia la carrera

Etapa reina para el monarca intocable. Tadej Pogacar se adjudicó este sábado la jornada más exigente de la Volta a Catalunya, con final en el alto de Queralt. Nueva exhibición del esloveno, que atacó a falta de 40 kilómetros para la meta y con dos puertos por delante. Tercera victoria en esta edición de la ronda catalana (las anteriores fueron en las cimas de Valter 2000 y Port Ainé), que concluye hoy en Barcelona, con seis ascensos a Montjuïc

Pogacar rubricó otra entrega antológica de ciclismo puro, del que huye de la cicatería y de la administración milimétrica de esfuerzos. El doble campeón del Tour de Francia tenía asegurado el liderato de la prueba, con 2.27 minutos de ventaja sobre Mikel Landa, pero a pesar de ello aceleró en las rampas más empinadas del penúltimo puerto (Sant Isidre) y descolgó a sus impotentes enemigos.

Atacar por placer siendo primero en la general, arriesgando en los descensos, es un gusto impagable para esos aficionados que disfrutan con las hazañas individuales. Lecciones magistrales de superdotados, de gente que huye de la vulgaridad, que disfruta con retos mayúsculos, como hizo Van der Poel el pasado viernes en la clásica de Harelbeke, culminando una escapada de más 40 kilómetros por zonas de adoquines. La nueva generación de chavales inconformistas se desafía desde larga distancia para el deleite de los fans.

Pogacar, tras comandar el pelotón en el puerto de Pradell, un especial con tramos de cemento del 20% de desnivel, se cansó de pedalear en compañía y con esa facilidad tremenda que nos tiene acostumbrado se marchó en solitario. Se fue sin apenas oposición de Landa. El vasco, junto al resto de perseguidores, comenzó a disputar su propia carrera y a pelear por las migajas que dejaba el jefe del UAE. Fue alcanzado por Egan Bernal y ambos colaboraron para distanciar a un grupo en el que viajaban Enric Mas, Vlasov y Kuss y para asegurarse en el podio. En último puerto, Queralt, cada uno escalaba a su propio ritmo, sin la cadencia alegre de Pogacar, que ascendía aclamado por el público.

Bernal ofreció una buena versión, se pegó a Landa y terminó segundo, a 57 segundos de Pogacar. El vasco cedió la segunda plaza al colombiano. Enric Mas fue cuarto, a 214. El escalador de Ineos es tercero en la general, una plaza de podio que espera mantener en la clausura de este domingo en Barcelona.

Pogacar, que salvo desgracia se anotará este domingo la Volta a Catalunya, ya suma 67 victorias. Esta temporada ya venció en la Strade Bianche y fue tercero en la Milán-San Remo. Un fenómeno.

Van der Poel desencadena su furia en Harelbeke con otra escapada formidable

Van der Poel desencadena su furia en Harelbeke con otra escapada formidable

La Bestia desató su furia tras un ataque de Oier Lazkano y una caída de Wout van Aert. Mathieu van der Poel, en estado puro, fulminó a todos sus enemigos con una de esas cabalgadas formidables que sólo los privilegiados pueden culminar. El neerlandés se adjudicó este jueves la E3 Saxo Classic, la cita tradicionalmente conocida como Harelbeke, en la zona de Flandes, y que supone el gran aperitivo de las clásicas de los adoquines de primavera, con sus 207 kilómetros de recorrido y sus 17 cotas de pavés.

El campeón del mundo de fondo en carretera volvió a encandilar al público con una ofensiva de larga distancia. Al falta de 43 kilómetros para meta, en la entrada del emblemático tramo adoquinado de Paterberg, soltó a sus compañeros del grupo cabecero y se marchó ante la mirada impotente de sus adversarios.

Un ataque que se generó tras una maniobra valiente de Lazkano. El chaval del Movistar estuvo otra vez entre los mejores y a falta de 47 kilómetros intentó fugarse. Un desafío frustrado por la ambición del líder del Alpecin. La respuesta de MVDP coincidió con una acción desgraciada de Van Aert, que se cayó en el inicio de la rampa del Paterberg. El belga, con un leve raspón en el codo derecho, se levantó y, tras quedar descolgado, se lanzó a la caza.

Van Aert, enrabietado, aceleró en una persecución formidable, que le permitió acercase a 400 metros del maillot arcoíris. Pero su ejercicio se desinfló a falta de 10 kilómetros, cuando Van der Poel volvió a volar en los adoquines para imponerse en el primer duelo del año a Van Aert, su eterno rival desde la niñez en la carretera y en el barro del cliclocross. Desfondado, el belga terminó tercero, por detrás de su compatriota Jasper Stuyven.

VdP, que entró en la meta haciendo un saludo militar, se anotó el primer gran examen antes de afrontar el Tour de Flandes (31 de maro) y la París-Roubaix (7 de abril).

Van der Poel le brinda un 'Monumento' a Philipsen, que devuelve la Milán-San Remo a los velocistas

Van der Poel le brinda un ‘Monumento’ a Philipsen, que devuelve la Milán-San Remo a los velocistas

Jasper 'Desastre' le llamaban al que hora todos se rinden, el tipo más rápido del mundo. Al velocista que domina, ganador de cuatro etapas y el maillot verde del último Tour, un belga asombroso. El mismo que siempre daba al palo, que en un Tour anterior se había quedado seis veces entre los tres primeros y también en una etapa con final en Dunkerke alzó los brazos al frente del pelotón sin darse cuenta de que Van Aert había ganado un rato antes. Todo eso tan atrás ya. Porque Philipsen cabalga tan seguro de sí mismo que hasta se apunta Monumentos. Se impuso en la San Remo en un sprint ante 12 fuoriclasse para colar su nombre en la batalla entre Van der Poel y Pogacar y para devolver a los velocistas al trono de la Classicissima.

Desde 2016 (Arnaud Démare), ningún sprinter puro se imponía en la meta de la Vía Roma de San Remo. Siempre el Poggio, para arriba o para abajo, como juez. Pero el del Alpecin se aprovechó de las circunstancias. De la nula selección en la Cipressa y del trabajo impagable de su compañero Van der Poel, quien incluso sacrificó sus propias opciones de hacer historia -repetir victoria en el primer Monumento por segundo año consecutivo (algo que no se logra desde Erik Zabel en 2001)-, para atajar los zarpazos de Pogacar (incluso el de Mohoric en los últimos kilómetros) para poner en bandeja la victoria a Philipsen.

Y aún así, apenas un tubular le separó de Michael Matthews, con Pogacar tercero. Toda la electricidad para los últimos 20 minutos, seis horas donde aparentemente nada sucede, así es la magia de la Classicissima, donde siete veces reinó Eddy Merckx, donde Óscar Freire lo hizo tres (y nueve veces estuvo en el Top 10).

La clave fue que no hubo tiroteo en la Cipressa, donde apuntaba la estrategia del UAE, la esperanza de Pogacar de otro 'solo' (como en la Strade Bianche hace unas semanas), tan utópicos en la Milán-San Remo. Puso ritmo mortal el debutante Isaac del Toro, pero no hubo continuidad por ninguno de sus compañeros, un grupo demasiado compacto que ni agarrar a los valientes del día -entre ellos Sergio Samitier, que se cayó poco después en una curva- pudieron antes de coronar. Acercarse a los nueve minutos y dejar el pelotón tiritando era el objetivo sobre el papel (el récord seguirá siendo de Colombo y Gontchenkov, desde 1996, 9:19). Pero no hubo forma, para desesperación de Tadej, tan ansioso y tan contenido a la vez.

El podio final de la Milán-San Remo, con Philipsen en el centro.

El podio final de la Milán-San Remo, con Philipsen en el centro.MARCO BERTORELLOAFP

Así que a falta de 15 kilómetros y más de seis horas de esfuerzo, vuelta a empezar, con el grupo enorme entrando por detrás, entre ellos los velocistas, con tan solo ya el Poggio como obstáculo. Y ahí la timidez, el acelerón inútil de Wellens (la impresión es que a Pogacar le faltó equipo), el alarde de Gonzalo Serrano (26º en meta a 35 segundos, el mejor español) y los dos ataques sin premio para Pogacar. El primero, contrarrestado por Van der Poel, Bettiol y Ganna. El segundo, en el que sorprendió justo antes de coronar, no lo pudo rematar en el descenso, donde el propio Van der Poel, Pidcock y el resto pronto le dieron caza. "Estuvo cerca, tenía unas piernas increíbles", confesó después el esloveno.

Así que los 12 elegidos se plantaron en Vía Roma, donde Philipsen escribió su nombre para la eternidad, con un gracias enorme a un compañero de los que no tienen precio. La grandeza del nieto de Poulidor.

Juan Ayuso, acaparador de podios y el mejor de los mortales en el reino de Pogacar, Vingegaard y Evenepoel

Juan Ayuso, acaparador de podios y el mejor de los mortales en el reino de Pogacar, Vingegaard y Evenepoel

«JuanAyuso tiene los huevos bien colocados. Es ambicioso, ganador, muy completo y tiene carácter». A un veterano técnico de UAE no le sorprende el estupendo arranque de curso del español. El discípulo de Joxean Fernández Matxin ha subido al estrado de los sobresalientes y de ahí nadie le desplaza. En el último mes ha sumado ocho podios en cinco carreras. A sus 21 años es el mejor mortal en esta nueva temporada dominada por Vingegaard, Pogacar y Evenepoel.

«Ayuso está muy centrado, siempre está atento a las mejoras técnicas y a la nutrición. En muchos aspectos me recuerda a Alberto Contador», señalan desde el UAE. «Es un killer», insiste Matxin.

Para saber más

«Que me comparen con Contador es muy gratificante, él es uno mis ídolos. Pero todavía tengo mucho por hacer y aprender», ha dicho Ayuso, que acaba de comprobar en posición de privilegio el poderío de Vingegaard en la Tirreno-Adriático. El español finalizó segundo, venció en la contrarreloj inaugural (derrotó a Filippo Ganna, el mejor especialista del mundo) y sumó dos segundos puestos en sendas etapas ganadas por el Jinete pálido danés. «Todo el equipo me ha ayudado mucho. Ha sido agradable compararme con algunos de los mejores escaladores del mundo. Soy realista y sé que ahora mismo no puedo desbancar a Vingegaard con un ataque, pero estoy satisfecho con lo conseguido. Sé que voy en la dirección correcta», advertía el pasado sábado, en la víspera de la conclusión de la ronda italiana.

Antes de acudir a la cita de los dos mares sumó una victoria en la clásica Faun-Ardèche, un segundo puesto en la Faun Drôme (no peleó la victoria a su compañero Marc Hirschi), un tercero en el trofeo Laigueglia y un segundo en la contrarreloj mutilada de la Vuelta a Andalucía. En el estreno de la temporada, en el sterrato de la Clásica de Jaén, fue vigésimo. Su formidable rendimiento ha generado una gran ascenso en el escalafón del UAE y ahora pugna con Almeida, Adam Yates, McNulty y Hirschi por ser el lugarteniente más cualificado de Pogacar.

País-Vasco, Amstel...

Ayuso atesora carisma y nunca pasa desapercibido. En su primera participación en la Vuelta, en 2022, terminó tercero. El pasado año, tras cinco meses en blanco por una lesión en el tendón de Aquiles, conquistó dos etapas en la Vuelta a Suiza (acabó segundo) y una en el Tour de Romandía. Logró la medalla de plata en el campeonato de España de ruta. «Ese tiempo que estuve parado fue muy duro, pero aprendí mucho en el aspecto mental. La ayuda del rehabilitador Víctor Moreno y de toda mi familia fueron fundamentales», confesó tras superar su experiencia más ingrata.

Ayuso ha convertido el podio en su estancia habitual y ahora pretende prolongar sus exhibiciones en un mes de abril muy intenso, con exigentes visitas a las clásicas de las Ardenas. Y es que el chico de Jávea también es candidato a las pruebas de una día debido a su notable punta de velocidad en subida. Alumno aplicado de Alejandro Valverde. Desde el 1 al 6 competirá en la Vuelta al País Vasco, donde volverá a enfrentarse a Vingegaard. El 14 acudirá a la Amstel Gold Race, el 17 irá a la Flecha Valona y el 21, a la Lieja-Bastoña-Lieja. En La Decana, su clásica favorita junto al Giro de Lombardía, será la única ocasión en la que coincidirá con Pogacar. En el Monumento belga tendrá que colaborar con el esloveno en su objetivo de resarcirse de aquella maldita caída del pasado año que lastró su rendimiento en el Tour.

Ayuso cerrará su temporada de primavera en el Tour de Romandía: 23-28 de abril. Luego descansará y se concentrará en altura para preparar su debut en el Tour de Francia, la carrera por la que se hizo ciclista. «Participar en el Tour es cumplir mi sueño. En el equipo todos trabajaremos para Tadej, si me dan un poco de rienda suelta lo aprovecharé», señala. Sus objetivos después del Tour serán los Juegos Olímpicos, el Mundial, Quebec, Montreal y el Giro de Lombardía. La Vuelta a España queda excluida en la planificación del mejor de los mortales.