La complicada relación entre entrenador o tenista, o cuando pagas una millonada a tu jefe: “A veces es un trabajo ingrato”

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En los días previos al US Open de 2024, Elena Rybakina despidió a su entrenador, Stefano Vukov, y este se dedicó a perseguirla por los pasillos de su hotel en Manhattan, a escribirle decenas de mensajes y a intentar llamarla más de cien veces. Buscaba otra oportunidad, aseguraba. Pero su acoso obligó a Rybakina a presentar una denuncia y a desvelar que durante los entrenamientos la llamaba «estúpida» o «retrasada». «Me decía que sin él todavía estaría recogiendo patatas en Rusia», afirmó.

El circuito WTA intervino para inhabilitar a Vukov, pero el episodio extremo recordó una evidencia: las relaciones entre los tenistas y sus entrenadores son muy, muy, muy complicadas. La ruptura entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero antes del presente Open de Australia es solo una más dentro de una larga tradición de desacuerdos, separaciones amistosas y, en casos extremos, traumas. A lo largo de la historia ha habido muy pocos jugadores que hayan mantenido al mismo técnico durante toda su carrera, y así seguirá siendo. Es una unión que siempre tiende al divorcio.

Asanka Brendon RatnayakeAP

«Estas relaciones nunca son fáciles. Pagas a alguien para que te diga lo que debes hacer. Es una situación extraña. En el tenis lo vives desde niño, te acostumbras desde las clases particulares que contratan tus padres, pero aun así es raro. Genera rifirrafes y el equilibrio es muy delicado. Si pensamos en los grandes de la historia, incluso las relaciones de Rafa Nadal con su tío Toni o de Novak Djokovic con Marian Vajda tuvieron un final», escribe en este periódico Garbiñe Muguruza, quien a lo largo de su carrera mantuvo un esquema clásico de cambios de entrenadores: de quien le ayudó en la formación -Alejo Mancisidor- a quien la acompañó en sus Grand Slam -Sam Sumyk-, hasta llegar a quien la mantuvo en la élite -Conchita Martínez-. De uno necesitaba una cosa y de otro, otra. De ahí la dificultad para que las relaciones sean duraderas.

La imprescindible conexión

Cada tenista exige algo distinto y, además, sus requisitos evolucionan: los técnicos tienen la imposible tarea de adaptarse a toda velocidad. Contaba el reputado Patrick Mouratoglou que cuando dejó de entrenar a Serena Williams y empezó a dirigir los pasos de Simona Halep descubrió que no podía seguir la misma metodología. Williams quería mandar y Halep quería que alguien le mandara. Para que Mouratoglou lo entendiera, la rumana tuvo que sufrir un ataque de ansiedad en pleno partido durante el Roland Garros de 2022.

WILLIAM WESTAFP

Al final, es esencial establecer una conexión, y para ello hay dos caminos. Está el tenista que abraza a un técnico y lo mantiene durante muchos años para construir ese vínculo, como Aryna Sabalenka con Anton Dubrov. Y está el tenista que va saltando de preparador en preparador en busca de una magia que nunca acaba de llegar, como Emma Raducanu. La británica, ganadora del US Open de 2021, ha trabajado ya con una docena de coaches -el último, Francis Roig, ex de Rafa Nadal- y su carrera aún no despega.

Un 5% de 'prize money'

«Eso puede ocurrir y es muy ingrato para el entrenador. Durante tres o cuatro meses le ofreces todo tu conocimiento a un tenista y, de repente, decide cambiar. Pero no es lo habitual. Todo el mundo sabe que una relación entrenador-jugador requiere de un tiempo mínimo para dar resultados. Nuestro trabajo es muy bonito, pero muy difícil», define Marc López, también ex técnico de Nadal, que ayudó a Jasmine Paolini y ahora aconseja a Marie Bouzková.

«Es un trabajo que también exige muchos sacrificios, sobre todo a nivel de viajes», comenta López, hoy comentarista de HBO Max y Eurosport -la plataforma que emite el Open de Australia-, que por eso no ve a Nadal en el banquillo de algún jugador próximamente: «Me cuesta verlo, ahora quiere otra vida». Aunque algunos técnicos se pierden ciertos torneos, sí es una rareza que un entrenador principal solo acuda a los Grand Slam y a algún torneo más, como proponía Ferrero. El acompañamiento del jugador a lo largo de la temporada es un requisito básico, aunque por supuesto está recompensado.

WILLIAM WESTAFP

Al contrario que en el fútbol o el baloncesto, en el tenis el salario base no es lo más importante: lo fundamental es el porcentaje de los premios. Lo normal es que un entrenador de un tenista del Top 10 se lleve un 5% del prize money y que los jugadores más modestos cedan más, hasta un 10%. En la ecuación pueden entrar muchas variantes, pero es clave establecer en los contratos todos los condicionantes del empleo. Por ahí se rompió la relación entre Ferrero y Alcaraz, aunque antes ya se había tensado. Es una unión que siempre tiende al divorcio.

Kyrgios derrota con comodidad a Sabalenka en la Batalla de los Sexos

Kyrgios derrota con comodidad a Sabalenka en la Batalla de los Sexos

El australiano Nick Kyrgios ganó el partido de exhibición de tenis ante la número 1 mundial bielorrusa Aryna Sabalenka, en lo que se presentó como una nueva "Batalla de los Sexos", este domingo en Dubái.

Kyrgios, subcampeón de Wimbledon en 2022 pero caído actualmente a sus 30 años al 671º puesto del ranking ATP, derrotó 6-3 y 6-3 a Sabalenka (27 años).

El excéntrico jugador australiano se impuso además con la sensación de no estar golpeando la bola tan fuerte como de costumbre, en un partido que tenía más de show que de pulso deportivo real y que contaba con unas reglas modificadas para tratar de brindar un duelo más equilibrado.

La pista tenía dimensiones reducidas y el australiano jugaba en una parte un 9% más grande que el de la bielorrusa. Ambos tenían además una única bola con su servicio en vez de las dos habituales.

Este partido hacía pensar inevitablemente en otra mítica "Batalla de los Sexos" del tenis, la que en 1973 enfrentó al excampeón estadounidense Bobby Riggs, que tenía entonces 55 años, con las dos mejores tenistas femeninas de la época, Margaret Court y Billie Jean King.

Para ambas, aquellos partidos servían de reivindicación en un momento en el que se estaba organizando el circuito profesional de mujeres. Riggs ganó claramente a Court pero perdió ante Billie Jean King, lo que adquirió un enorme valor simbólico en aquel momento histórico.

La situación es ahora muy diferente, con un tenis femenino sólidamente asentado desde hace décadas y que ha logrado equiparar los premios económicos en los principales torneos.

Por ello el partido se leía más en clave de espectáculo y 17.000 espectadores acudieron a presenciarlo en Dubái. Entre los asistentes estaban los exfutbolistas brasileños Ronaldo o Kaká.

Deportivamente, el interés del partido fue limitado. El australiano dominó claramente e incluso se permitió algunos momentos de diversión como un saque de cuchara, un arma que él mismo ya utilizó en otros partidos más serios en el pasado.

Sabalenka y Kyrgios: la Batalla de los Sexos que amenaza con reabrir un debate ya cerrado sobre el tenis femenino

Sabalenka y Kyrgios: la Batalla de los Sexos que amenaza con reabrir un debate ya cerrado sobre el tenis femenino

Bobby Riggs era un bocachancla. Ganador de tres Grand Slam antes de la Segunda Guerra Mundial, varias décadas después, en los años 70, observó los avances del tenis femenino y se colocó enfrente. Literalmente enfrente.

"Las tenistas no tienen estabilidad emocional para ser deportistas y deberían restringir su actividad a la cama y a la cocina", soltó en uno de sus alegatos machistas. Después desafió a Billie Jean King, líder y fundadora de la WTA, a un partido. King, entonces dominadora del circuito, lo consideró una provocación y pasó de él, pero Riggs insistió. Y mucho. Incluso puso sobre la mesa unos 100.000 dólares, lo que King ganaba en toda una temporada.

Al final logró enfrentarse a ella el 20 de septiembre de 1973 en Houston en la llamada Batalla de los Sexos y su rotunda derrota por 6-4, 6-3 y 6-3 ante una audiencia millonaria —se emitió en prime time en la ABC— fue un espaldarazo para el tenis femenino. Años más tarde, la ESPN desveló que pudo ser un amaño, que el tenista debía dinero a la mafia y que perder significaba limpiar sus deudas, pero la historia ya estaba escrita. Riggs era un bocachancla, pero a su manera cambió el tenis.

Ahora todo es distinto.

Este domingo, un hombre, Nick Kyrgios, se volverá a enfrentar a una mujer, Aryna Sabalenka, y hay alguna que otra similitud con el partido entre Riggs y King, pero sobre todo hay mil diferencias. Kyrgios también es un charlatán cuyo esplendor tenístico quedó atrás —está medio retirado desde 2023 por lesiones recurrentes—, Sabalenka también es la mejor jugadora del momento y el duelo también ha recibido el apodo mediático de Batalla de los Sexos, pero deja de contar. Todo lo demás es distinto.

Un producto de marketing

El encuentro se disputará en Dubái (17.00 horas) y en la mayoría de países se emitirá en plataformas de pago, como Movistar+ en España. No nace de una dialéctica previa, sino de una promotora o de algún brainstorming en Evolve, la agencia de representación que dirige la carrera de los dos contendientes. Y, lo que es más importante, no servirá para impulsar ningún debate alrededor del tenis femenino, más bien para regresar a uno que ya parecía cerrado.

Los Grand Slam ya han igualado sus premios a hombres y mujeres, las tenistas son las deportistas mejor pagadas con diferencia y la lucha por la paridad en el tenis ya solo trata detalles. Importantes, pero detalles. Desde hace años, las jugadoras reclaman que en los torneos grandes las programen en mejores horarios, por ejemplo. Pero pocos en las pistas dudan de que lo que cobran ellas tenga que ser lo que es. De momento.

Aunque se trate de un encuentro de exhibición, una victoria de un Kyrgios jubilado ante la todopoderosa Sabalenka daría argumentos a quienes quieren reabrir ese melón y organizar un reparto monetario desigual.

La previsión de Muguruza

La propia Billie Jean King y otras exjugadoras, como Garbiñe Muguruza, no lo ven con buenos ojos. "Mi partido se centraba en el cambio social que se estaba produciendo, en la situación que vivíamos en 1973, este no tiene nada que ver. Quiero que Sabalenka gane, pero el contexto no es el mismo", comentó King a BBC Sport. Muguruza señaló en Cope: "Es un show, no tiene nada que ver con lo que fue la Batalla de los Sexos. Esto es por diversión, para que los fans se lo pasen bien".

El argumento de Muguruza estuvo acompañado de un pronóstico que ya trajo polémica: si Kyrgios juega en serio ganará sí o sí. "Yo creo que incluso un júnior me ganaba estando yo en el número uno", anotó la ganadora de dos Grand Slam sobre la superioridad física masculina. Pero el australiano, en realidad, lo tiene en contra. De hecho lo más probable es que pierda.

Más allá de su estado de forma y del momento de Sabalenka, el partido de exhibición probablemente ya nace con un marcador pactado y si no, como mínimo, con ciertas condiciones.La pista será un 9% más pequeña por un estudio que considera que las mujeres son un 9% más lentas que los hombres y los dos contendientes sólo dispondrán de un saque para entorpecer la potencia del australiano.

"Le voy a ganar de paliza", aseguró Sabalenka y quizá tenga razón. Si lo hace las partes se dividirán el botín -por ahora desconocido- y promotores y responsables de marketing considerarán los beneficios del partidillo. Si no lo hace, en cambio, el tenis se puede sumergir en una discusión que creía enterrada desde los tiempos de Billie Jean King y el bocachancla de Bobby Rings.

Amanda Anisimova, la finalista en Wimbledon que se retiró por los comentarios sobre su físico

Amanda Anisimova, la finalista en Wimbledon que se retiró por los comentarios sobre su físico

Actualizado Jueves, 10 julio 2025 - 19:33

"La salud mental es tan importante como la física", repite Amanda Anisimova una y otra vez, en sus ruedas de prensa en Wimbledon, cerca de completar su recuperación. Hace no tanto, Anisimova, nacida en Estados Unidos de padres rusos, estaba retirada. O casi retirada. A mediados de 2023, con sólo 22 años, decidió apartarse de las pistas porque no podía más. Ya había jugado unas semifinales de Roland Garros, adolescente prodigio, pero no podía más con la presión del tenis, con la ausencia de su padre -que falleció de un paro cardiaco en 2019- o con los comentarios en redes sociales por su aspecto físico.

"Estar en un torneo de tenis se ha convertido en algo insoportable", admitió entonces. Durante meses ni tocó la raqueta y cayó a los sótanos del ranking WTA, hasta el puesto 234. Pero gracias a la terapia, a un voluntariado o a la pintura, su nuevo hobbie, fue volviendo al tenis hasta alcanzar su mayor éxito este viernes. En su semifinal de Wimbledon derrotó a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, por 6-4, 4-6 y 6-4 y el sábado se enfrentará en la final a Iga Swiatek, que venció en la otra semifinal a Belinda Bencic por un fugaz 6-2 y 6-0.

Antes ya había avisado de su evolución con éxitos este año como el título en el WTA 1000 de Doha o la final en el reciente WTA 500 de Queen’s, pero no por ello su éxito deja de ser una sorpresa. Sabalenka era nuevamente la favorita y nuevamente decepcionó. Como ya pasó esta temporada en el Open de Australia o Roland Garros, la dominadora del ranking volvió a perderse en errores y cabreos al llegar a los partidos decisivos. La potencia de Anisimova, tan fuerte como ella, tan agresiva, le sorprendió y no supo gestionarlo. Sólo en el segundo set, con un enfado de mil demonios por las celebraciones de su rival, Sabalenka dominó como gusta, pero en el desenlace volvió a errar.

HENRY NICHOLLSAFP

Al contrario de lo que ocurrió en París, eso sí, la bielorrusa apareció en la rueda de prensa posterior con ánimo para advertir que esta vez no se lamentaría tanto. "Perder es horrible. Siempre sientes que quieres morir, que ya no quieres existir, y que este es el final de tu vida. Pero luego te sientas un rato y piensas en lo que podrías haber hecho diferente en el partido. El primer momento siempre es el peor porque se te escapa un sueño, pero al final llegar a la conclusión que has perdido un partido y ya está", aseguró.

Gauff resiste ante la fuerza bruta de Sabalenka y es campeona de Roland Garros a los 21 años

Actualizado Sábado, 7 junio 2025 - 18:27

Aryna Sabalenka tiene un problema. Es la mejor tenista del mundo, una fuerza desmedida golpeando la bola, quien más se ha acercado al juego de Serena Williams. Pero no soporta que le respondan. Pese a su progresión en los últimos años, desde que llegó al circuito WTA necesita vencer por KO en todos sus partidos. Ganadora de dos Open de Australia y un US Open, lo habitual es que sus rivales se marchen de la pista mareadas, con algún 6-0 en contra y sin saber muy bien qué ha pasado. Pero cuando eso no ocurre, Sabalenka se desespera rápido. Por eso todavía no ha vencido en Roland Garros ni en Wimbledon.

Este sábado Coco Gauff le arrebató el título en París con un ejercicio de defensa, madurez y tenis que acabó con un 6-7(5), 6-2 y 6-4. La estadounidense, mucho más joven, 21 años por los 27 años de Sabalenka, demostró que está más preparada para brillar en un gran escenario. Mientras la bielorrusa fallaba golpes y más golpes -acabó con 68 errores no forzados, una cifra histórica-, Gauff resistía una y otra vez.

Muchas veces pudo rendirse la estadounidense y muchas veces ese levantó para seguir en la pelea. En el partido no hubo control ninguno, se acumularon hasta 15 'breaks' entre ambos lados, pero ella siempre mantuvo la serenidad que le faltaba a su rival. Bajo las bombas de Sabalenka aguantó muchos intercambios para acabar con un pasante, o una dejada, o lo que hiciera falta. Después de aquel US Open de 2023 que le descubrió cuando sólo era una niña, Gauff ha demostrado que su lugar está entre las mejores del planeta.

Hubo un momento clave en el que Sabalenka empezó su descenso a los infiernos. En el primer set dominaba el marcador por 4-1 y 40-0, es decir, contaba con dos roturas a su favor, pero Gauff le remontó ese juego y ahí cambió todo. Otro paseo de la bielorrusa iba a ser. Pero se convirtió en un sufrimiento. Durante algunos minutos pareció recuperada, más con su actuación en el tie-break de ese periodo inicial, pero su mente ya jugaba en su contra. En el segundo y tercer set falló cada punto decisivo, siempre que no tocaba, hasta caer derrotada.

Las tenistas se rebelan contra los horarios de Roland Garros: “Esconden el tenis femenino y luego dicen que se ve más a los hombres”

Actualizado Martes, 3 junio 2025 - 23:29

"Todo ha cambiado y todo sigue igual. Es lamentable para el deporte femenino. Espero que quien tome la decisión no tenga hijas porque no creo que quieran que sean tratadas así. Esconden el tenis femenino y luego dicen: ‘Lo que más se ve son los hombres’. Claro que se ve más a los hombres, si juegan a mejores horas. Ni tan siquiera Iga [Swiatek] juega de noche, hay muchos partidos geniales que deberían haberse jugado de noche. El público iría a verlos". La reclamación de la tunecina Ons Jabeur a principios de semana prendió la mecha en Roland Garros: ¿Por qué las mujeres nunca juegan de noche?

El horario nocturno es el horario de máxima audiencia, el que Amazon Prime paga en Francia a precio de oro, el único que tiene espectadores en Estados Unidos, y sólo juegan hombres. En las 10 jornadas disputadas, Jannik Sinner, Novak Djokovic, Holger Rune, Jack Draper, Ben Shelton, Lorenzo Musetti y Carlos Alcaraz hasta en dos ocasiones, la última este martes. Pero ninguna mujer. Los mejores partidos del cuadro femenino se disputan por la mañana o al mediodía con las gradas de la Philippe Chatrier siempre a medio llenar.

De ahí la polémica. La demanda de Jabeur encendió los ánimos y le siguieron muchas compañeras, como la mismísima Aryna Sabalenka, la número uno del mundo, que este martes dijo la suya.

"Hoy hemos jugado un gran partido y probablemente deberíamos haberlo hecho más tarde para que nos viera más gente. Por una parte estoy feliz porque tengo todo el día por delante y puedo disfrutar de París. Pero definitivamente tendría sentido jugar más tarde", comentó después de vencer a Zheng Qinwen y de clasificarse para semifinales, donde se medirá el jueves con Swiatek, la cuatro veces campeona.

La solución del torneo

A partir de entonces ya no habrá diferencias: las semifinales y la final del cuadro femenino se disputan el jueves y el sábado y las semifinales y la final del cuadro masculino, el viernes y el domingo. Pero el año que viene volverá la crítica y por eso la organización ya busca una solución. "No es que las mujeres no merezcan jugar en las sesiones nocturnas, no acepto que nadie diga eso, no es cuestión de nivel de juego. Pero vienen 15.000 espectadores sólo para ver un partido y el tenis masculino se juega a cinco sets, por lo que les podemos asegurar más tiempo de acción", defendió la directora del torneo, Amelie Mauresmo, que igualmente insinuó el remedio.

A partir del año próximo Roland Garros renegociará sus contratos, especialmente el que le une a Amazon Prime, para que las mujeres puedan jugar de noche y se ofrecerá a cambio que haya dos encuentros en ese horario. En lugar de empezar a las 20.15 horas, como ocurre en la actual edición, se empezaría a las 19.15 horas y habría tiempo suficiente antes de la medianoche para que dos partidos tuvieran lugar. Así se acabaría la polémica o, como mínimo, cambiaría de bando.

Preguntado sobre el tema, el número uno del circuito ATP, Jannik Sinner, asumía que el actual horario ya es igualitario: "Tenemos la misma cantidad de partidos masculinos y femeninos en las pistas grandes. Tenemos la misma cantidad de dinero en premios para hombres y mujeres. Hemos igualado muchas cosas aquí y es agradable de ver".

Sabalenka impone su pegada y vence a Gauff para conquistar el tercer título en Madrid

Sabalenka impone su pegada y vence a Gauff para conquistar el tercer título en Madrid

El músculo superó a la inteligencia táctica y Aryna Sabalenka se llevó su tercer título en Madrid, algo que sólo había logrado Petra Kvitova. La número 1 del mundo exhibió su fortaleza en la Caja Mágica y derrotó en la final a Coco Gauff por 6-3 y 7-6 (3), para lograr el vigésimo torneo de su carrera, noveno WTA 1000 y tercero en el global de 2025. Tras dejar escapar la victoria en la final del pasado año ante Iga Swiatek después de contar con tres match points, hizo buena su descomunal pegada y vio cómo Gauff no sabía culminar la ventaja adquirida en el segundo parcial. El partido terminó con una doble falta de la estadounidense, la octava, desenlace elocuente: uno de sus déficits durante toda la tarde fue la debilidad con el segundo servicio.

A tenor del rendimiento de Gauff en semifinales, del modo en el que despachó a Swiatek, incluso de los antecedentes frente a Sabalenka, a quien había superado en cinco de sus nueve partidos, la confrontación se presentaba como un duelo muy atractivo. La puesta en escena de la bielorrusa intimidó a Gauff en su tercera final sobre arcilla. Necesitó una dejada mimosa para detener la sangría de 17 puntos consecutivos de su oponente, que se escapó con un doble break gracias a su potencia de fuego. La tenista de Florida, que hasta su llegada a la capital de España no había pasado de cuartos en torneo alguno, no se desesperó. Conoce bien las características de Sabalenka, incontenible cuando entra en trance pero también dada a echarse precipitadamente al monte en más de una ocasión.

Reacción inconclusa

Sabalenka pegaba. Gauff pensaba. Ya con tres títulos del Grand Slam y ahora mismo jerarca indiscutible del circuito, la también campeona este año en Miami y Brisbane aún soporta algunos problemas en la gestión emocional de los partidos. Superados los excesos que permitieron revivir a su adversaria mediado el primer parcial, la favorita recobró precisión y volvió a desatar un vendaval para llevarse el set.

Gauff no se amedrantó, mostró su buena lectura del juego, rompió en el tercero del segundo set y contó con una pelota para igualar el partido tras levantar un 0-40 cuando dominaba 5-4. Templada, inteligente, había sofocado el empuje de la bielorrusa, pero acabó por ceder su saque, incapaz de hacer valer su reacción. Volvió incluso de un 3-0 para igualar a 3 en el desempate, pero esta vez a Sabalenka no le perdería su indulgencia. Nadie juega ni domina como ella. Menos aún en la altura de Madrid.

Draper refrenda su gran momento y se medirá con Ruud por el título en Madrid

Draper refrenda su gran momento y se medirá con Ruud por el título en Madrid

Jack Draper, acaso el tenista más en forma del momento, buscará este domingo en Madrid (18.30 h., Teledeporte) frente a Casper Ruud su segundo Masters 1000, tras vencer hace pocas semanas en Indian Wells. El gigante británico, que ya tenía asegurado su ingreso en el top 5, derrotó a Lorenzo Musetti, quien pese a la derrota se estrenará este lunes entre los diez mejores del ránking, por 6-3 y 7-6 (4), en una hora y 57 minutos. Se trata de un enfrentamiento inédito, entre un jugador de 23 años que asoma con una pegada descomunal y unas condiciones idílicas para hacerse fuerte en el tenis que se impone en el circuito, y un hombre de 26, ya con una historia detrás.

Será la tercera final de un torneo de este rango para Ruud, que perdió en 2024 en Montecarlo (Tsitsipas) y en 2022 en Miami (Alcaraz), y también se inclinó en las ATP Finals 2022 (Djokovic). Fue subcampeón en Roland Garros 2022 (Nadal) y 2023 (Djokovic), al igual que en el US Open de 2022 (Alcaraz). El noruego, que ganó al argentino Franciso Cerúndolo por 6-3 y 7-5, está ante la posibilidad de lograr su título más importante, el decimotercero en su global.

Musetti, fino estilista de revés a una mano, lo intentó frente a un rival que le había derrotado en sus tres disputas anteriores, pero se encontró con una tarea complicada. El zurdo londinense, que buscará su primer título en arcilla, salvó una pelota de rotura con 3-4 en el segundo set y neutralizó la crecida del finalista en Montecarlo, quien, no obstante, defendió su suerte hasta el desempate.

Aryna Sabalenka, número 1 del mundo y doble campeona del torneo, se mide hoy (18.30 h.) con Coco Gauff, que viene de arrollar a Iga Swiatek, defensora del título. La estadounidense manda en el cara a cara por 5-4 y ganó el último partido entre ambas, en las WTA Finals.

La sombra profunda de Swiatek, sometida en semifinales por Gauff: 6-1 y 6-1

La sombra profunda de Swiatek, sometida en semifinales por Gauff: 6-1 y 6-1

No hay consuelo para Iga Swiatek, destruida por Coco Gauff en las semifinales del Masters de Madrid, donde defendía el título. La número dos del mundo, tetracampeona de Roland Garros y ganadora de un Abierto de Estados Unidos, la otrora indiscutible dueña de la tierra, plasmó en una hora y cuatro minutos la profunda crisis que atraviesa desde hace casi un año, desde que conquistó precisamente en París el último de sus 22 títulos.

Hacía seis años que Swiatek no ganaba tan pocos juegos en un partido. Fueron sólo dos, 1-6, 1-6, frente a la estadounidense, ante quien nunca había perdido un parcial en arcilla, donde presentaba un cara a cara favorable de cinco victorias a cero, para un global hasta el partido disputado en la Caja Mágica de 11-4.

A duras penas pudo librarse de un rosco en el segundo set, tirando de su maltrecho orgullo. Cerca de los 24 años, golpeada anímicamente por la mancha del dopaje, Swiatek ha entrado en un territorio desconocido. Ni siquiera el polvo de ladrillo le facilita la redención. Derrotada en cuartos de final de Stuttgart por Jelena Ostapenko, sale de Madrid aún con menos certezas de las que llegó. El camino hacia semifinales ya denunciaba su precario estado de forma. Madison Keys sí fue capaz de asestarla un 0-6 en el encuentro de cuartos, antes de ceder en tres parciales. Únicamente sacó un partido diáfano, ante Linda Noskova, en segunda ronda. Le tocó sufrir de nuevo frente a Alexandra Eala, en el debut, tras la derrota padecida frente a ella en cuartos de Miami.

Una rivalidad detenida

Número 1 del mundo durante 125 semanas, llamada a proseguir su rivalidad con Aryna Sabalenka, un contraste de personalidades y estilos muy nutritivo para el circuito, que ya alcanza los 12 partidos (el último de ellos el pasado año en la final de la Caja Mágica), la tenista de Varsovia, que ayer ni siquiera se dignó a pasar por la sala de prensa, como es preceptivo tras una semifinal, sino que resolvió el para ella cada vez más incómodo trance de atender a los medios con una fugaz presencia en la zona mixta («No voy a sonreír si recibo un resultado así. Todo colapsó», dijo), siente el persuasivo aliento de la nueva generación.

«Las jóvenes no tienen nada que perder», comentaba el pasado martes en un encuentro con este periódico y otros dos medios españoles. Mirra Andreeva, que acaba de ingresar en la mayoría de edad, le ha superado en dos ocasiones consecutivas este año, en cuartos de final Dubai y de Indian Wells. Eala, como quedó escrito, también lo hizo.

En noviembre del pasado año se supo que había dado positivo por trimetazidina, un medicamente prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje, en agosto, durante el torneo de Cincinnati. Acreditó que lo tomó de manera accidental y su castigo fue de tan sólo un mes. El perjuicio deportivo y económico fue escaso, pero el asunto aún parece pesar sobre una tenista irreconocible, que este jueves cometió 28 errores no forzados, 21 de ellos con la derecha, su mejor golpe.

Crédito para Gauff, impecable. «Siento que ha sido uno de esos días en los que saltas a la pista y todo sale bien», dijo la tenista de Florida, de 21 años, que nunca había pasado de octavos de final en el Masters de Madrid y sumó su tercera victoria consecutiva ante Swiatek, tras vencerla previamente a principios de temporada en la United Cup y en el cierre de 2024 en la fase de grupos de las WTA Finals.

Iga Swiatek: "Las jóvenes sienten que no tienen nada que perder"

Iga Swiatek: “Las jóvenes sienten que no tienen nada que perder”

Otrora inabordable, Iga Swiatek (Varsovia, 2001) llega a Madrid sin un título desde que ganara el pasado año su cuarto Roland Garros y aún en el proceso de metabolizar distintas contrariedades, entre ellas la sanción de un mes por consumo de trimetazidine que, sin afectar a penas a su presencia en las canchas, sí ha devaluado su rendimiento. Este miércoles, la defensora del título atendió a tres medios españoles en la víspera de su debut en el Masters de Madrid, en el que tendrá como oponente este jueves a la joven Alexandra Eala, quien la derrotó recientemente en cuartos de final del WTA 1000 de Miami en su único enfrentamiento previo.

¿Qué ha cambiado de la jugadora que ganó en 2020 su primer Roland Garros?
Entonces nadie esperaba mucho de mí. Ahora es completamente distinto: tengo mis propias expectativas, que también son muy altas desde fuera. Poco a poco, el tenis resulta más complicado, pero el objetivo para mí sigue siendo el mismo, ser una mejor jugadora. Creo que he ganado en confianza, poseo más armas y sé cómo hacer uso de ellas.

El circuito viaja a gran velocidad, con la irrupción de tenistas muy jóvenes que ya han sido capaces de vencerla. Además de su primera oponente en la capital, hay una muchacha de 17 años, Mirra Andreeva, ya séptima del mundo, con quien ha caído en dos de sus tres disputas, la más reciente en semifinales de Indian Wells.

¿Qué han traído a la competición estas jóvenes jugadoras?
Son muy diferentes, pero está claro que viene una nueva generación. Me siento un poco vieja, porque yo solía ser la más joven. [Risas]. El juego está cambiando. Son chicas muy seguras de sí mismas, con mucha motivación. Pero esto siempre ha sucedido. Y vendrán más, algo que es bueno para el juego
¿Reconoce en ellas algo de usted a su edad?
Cada historia es distinta. Es difícil de decir porque no las conozco. Seguramente ellas sienten que no tienen nada que perder. Es algo lógico en determinadas etapas de la vida. No creo que haya motivo para comparar.

Andreeva, semifinalista de Roland Garros el pasado año, se vislumbra como una seria candidata a hacerle frente por el título en la próxima edición. "El torneo se disputa dentro de un mes», salda con cierta incomodidad. "Veamos lo que pasa ahora. Está jugando muy bien y progresa con rapidez. Se encuentra en una edad en la que todo sucede muy deprisa".

"He aprendido mucho de mí"

No son tiempos sencillos para Swiatek tras la mancha del dopaje y después de quedar relegada al bronce en los Juegos de París, en su territorio de Roland Garros. "En este último año he aprendido mucho de mí. Creo que soy capaz de volver de cualquier clase de crisis y estar preparada para el futuro".

Acepta el elevado grado de autoexigencia como uno de los fundamentos que le han llevado a alzar cinco títulos del Grand Slam y a estar 125 semanas como número 1 del mundo, lugar que ahora ocupa Aryna Sabalenka, con quien vive la rivalidad más estimulante de esta época. "Soy ambiciosa. Siempre trato de pedirme lo máximo y me meto mucha presión. Me cuesta asumir cuando no estoy al cien por cien o cometo errores". Respecto a la vuelta al techo del circuito, dice: "Estará más al alcance en la segunda parte del curso".