"Pocos aquí pensaban que yo podía estar en esta sala de prensa". En la segunda respuesta de la rueda de prensa, Carlo Ancelotti envió un mensaje a los que le escuchaban. El técnico italiano se reivindicó antes de disputar unas nuevas semifinales, las terceras consecutivas desde que volvió al Real Madrid. Así de contundente es el peso de la historia, como él mismo recordó al analizar al Bayern. "Tenemos mucho respeto, han hecho una eliminatoria contra el Arsenal espectacular y tenemos que mirar eso, la calidad y la historia de este club, que es más o menos la misma que la nuestra. Y la historia en la Champions League cuenta mucho", declaró.
Hay una duda por encima de cualquier otra en su alineación de este miércoles: el nombre del futbolista que acompañará a Antonio Rüdiger en el centro de la defensa. Y por su contestación a una pregunta sobre Tchouaméni, parece que puede ser el galo, que entraría en el lugar de Nacho y Militao. "Tchouaméni jugará. ¿Dónde? No lo sé", comentó. El italiano no va a sentar ni a Valverde ni a Kroos, y sería muy raro verle prescindir de Camavinga, así que el único puesto que queda libre es el de central. "¿Tchouaméni está invicto como titular? Bueno, ganamos en Manchester en penaltis sin él", bromeó. "Jugará", insistió.
El técnico anunció que no improvisará. "Hay dos tipos de entrenadores, los que no hacen nada y los que hacen daño a su equipo. Yo intento estar en los primeros", admitió entre risas. "Sé que he sido injusto en todos los partidos, ese es mi papel. No puedo pensar en eso".
Además, el transalpino explicó la situación de Jeremy de León, el futbolista puertorriqueño que ha viajado con el Madrid a Manchester y a Múnich a pesar de no estar convocado. Cuestionado sobre las teorías de algunos aficionados, que creen que lo hace por una especie de superstición, Ancelotti fue claro: "No es por una cábala. Son 19 jugadores disponibles y necesitamos 10 y 10 para entrenar. Llevamos a Jeremy porque hablando con Raúl nos dicen que entrena bien, es muy serio y tiene mucha calidad".
Antes, Fede Valverde había explicado las razones que le llevaron a decir "no" a lanzar un penalti durante la tanda contra el Manchester City. "Me acosté con remordimiento porque podía haber tenido la oportunidad de dejar esa huella en el Madrid, pero soy de los que les gusta clasificar como sea y hay veces que uno tiene que dejar de lado ese orgullo y decir 'no estoy tan preparado como creía'. El cansancio me jugó una mala pasada y lo mejor que se me vino a la cabeza fue decirle al cuerpo técnico que no estaba preparado para lanzar el penalti. Me encantaría en un futuro prepararme para que eso no vuelva a pasar y estar preparado mentalmente para disparar", reflexionó.
«Para la mitad del mundo, sólo soy un mercado. Les hago ganar o perder dinero, nada más. Los únicos comentarios que he recibido durante las últimas semanas son 'como no llegues a esta cifra, estarás en mi lista negra'». Hace unos días, Tyrese Haliburton, jugador de los Indiana Pacers y uno de los mejores bases de la NBA, avisaba sobre la ola que ha llenado de toxicidad el día a día de la liga. Algo que se extiende también al resto de deportes de América, Europa y todo el planeta. «Los aficionados gritan constantemente a los jugadores por sus apuestas. Es una locura y un problema que hay que atajar», ampliaba PJ Tucker, de Los Angeles Clippers.
Las apuestas se han adueñado del deporte. No sólo de su economía, patrocinando equipos y organizaciones, sino de todo su contexto: de los jugadores, que son protagonistas de las mismas; de las plataformas de retransmisión, que las incentivan en sus propias emisiones; y de los aficionados, tan pendientes, o más, del partido que de su apuesta. Nadie escapa. ¿Por qué? Porque ahora es mucho más fácil apostar y hay muchas más posibilidades dentro de un mismo encuentro. Olvídese de acertar quién gana. Vaya a lo concreto.
Así se han adueñado del deporte las apuestasEL MUNDO (Vídeo)
Piense en LeBron James. ¿Anotará hoy más de 22 puntos? ¿Capturará más de 7 rebotes? ¿Dará más de 8 asistencias? ¿Meterá más de 1 triple? ¿La suma de sus puntos, rebotes y asistencias será mayor o menor que 43? ¿Perderá más de 3 balones? ¿Conseguirá más de 2 robos? ¿Pondrá más de un tapón? ¿Anotará la primera canasta del partido o de su equipo?
Ahora piense en Rafa Nadal. ¿Ganará el siguiente punto? ¿Ganará el segundo punto del próximo juego? ¿Y el tercero? ¿Y el cuarto? ¿Si gana el juego, lo hará dejando a su rival a 0, a 15, a 30 o a 40? ¿Cuando el primet set llegue a seis juegos, cómo irá el marcador? ¿Cuál será el resultado correcto de este set? ¿Ganará Nadal al menos 4 juegos? ¿Habrá tiebreak? ¿Cuántos juegos se disputarán en el set y en el partido? ¿Cuántos ganará Nadal? ¿Será el número de juegos disputados par o impar? ¿Quién llegará primero a 3 juegos ganados? ¿Y a 4?
Ahora piense en Jude Bellingham. ¿Marcará ante el Bayern? ¿Cuándo lo hará, el primer gol o el último? ¿Disparará más de una vez? ¿Más de dos? ¿Uno será a puerta? ¿Dará más de 60 pases? ¿Más de 65? ¿Dará una asistencia? ¿Dos? ¿Hará más de una entrada? ¿De dos? ¿De tres? ¿Cometerá una falta? ¿Le sacarán amarilla? ¿Le expulsarán?
"Es consecuencia del Siglo XXI"
«Los mercados deportivos permiten apostar hasta el último detalle. El Madrid-Barça, por ejemplo, tenía más de 400 mercados», explica a este periódico David Pere Martínez Oro, director de Episteme Social, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor de Ludomorfina, el fenómeno de las apuestas en la juventud española. «Mientras tengamos esta oferta de mercados en las plataformas online, será condición inherente al deporte profesional. Es consecuencia del Siglo XXI, una industria que vela por ganar dinero y unas tecnologías que han evolucionado hasta el punto de monitorizar partidos de Tercera Regional», añade.
Las sanciones
Los mercados son los eventos dentro de un partido y son el principal foco de los problemas entre el mundo del deporte y de las apuestas. Presiones, sanciones... Les sonará el nombre de Sandro Tonali, centrocampista italiano del Newcastle suspendido diez meses por haber apostado en mercados de partidos que él mismo disputaba. De hecho, uno de los vídeos que más virales se han hecho sobre el tema es el de una amarilla que recibió por tardar, sospechosamente demasiado, en salir del campo.
No es el único. La NBA acaba de sancionar de por vida a Jontay Porter, jugador de los Raptors, que dio información a sus conocidos para que apostaran en sus propios mercados, apostó él mismo 54.000 dólares y limitó su participación en los encuentros para acertar. La MLB, la liga de béisbol, investiga a Shohei Ohtani, una de sus estrellas, por los gastos millonarios de su traductor en las casas de apuestas. Mientras que la NFL sancionó al receptor Calvin Ridley por apostar en partidos de la liga. Sin embargo, el deporte que más polémica tiene con este tema es el tenis.
"El tenis es el más fácil de adulterar"
En 2022, seis tenistas españoles fueron inhabilitados por amaños y cada mes hay noticias de nuevas sanciones. «El tenis es el deporte más fácil de adulterar, especialmente en el circuito ITF. Son chicos jóvenes que casi tienen que poner dinero de su bolsillo para viajar...», avisa Pere Martínez Oro. «Apuestas 10.000 euros, te dejas romper un servicio y te sacas el doble. Es facilísimo. Pero el problema es ético y del deportista, no sólo de los mercados. Puedes quitar partidos del circuito ITF de las casas de apuestas, pero a la industria no le interesa. Ellos quieren más mercados, más apuestas, más dinero», insiste.
La industria quiere más, y las organizaciones que gobiernan el deporte, también. «Nosotros no podemos llevar publicidad de las casas de apuestas, pero los torneos hacen acuerdos millonarios con ellas. Deberíamos quedarnos al menos el 50% de ese acuerdo, pero no recibimos nada. Miles de millones que circulan por el circuito y nosotros no vemos nada», se quejaba Novak Djokovic hace unas semanas.
Más apuestas, más audiencia
Una situación que también se vive en la NBA. La liga llegó a un acuerdo histórico con FanDuel y DraftKings, dos plataformas de apuestas, para permitir a los espectadores apostar durante los encuentros a través de la propia aplicación de la NBA. Más apuestas, más usuarios, más audiencia. Según un estudio de 'CRG Global', el 57% de los apostadores de la NBA ven mucho más la liga cuando apuestan, el 30% han escogido su equipo favorito según los aciertos en las apuestas y el 29% deja de ver el partido cuando su apuesta ya está resuelta. Mientras, las casas de apuestas han multiplicado sus ingresos hasta los 36.000 millones en 2023, según 'Statista'. En EE.UU, el valor de FanDuel ha superado los 31.000 millones.
"Cuando juegas bien y les haces acertar, está todo perfecto. Pero cuando fallas te tiran mierda, como que no he superado los 29,5 puntos y cosas así. Me siento mal porque no les quiero hacer perder dinero, pero sólo salgo e intento jugar", se quejaba Jason Tatum, de los Boston Celtics. "Estamos caminando por un hilo muy fino, es una situación muy complicada", advertía J. B. Bickerstaff, técnico de los Cavaliers, sobre la legalización de las apuestas deportivas en 38 estados de Estados Unidos desde 2018. Desde ese año, la NFL, la liga más seguida del país, ha incrementado sus audiencias un 8% y ha tenido 38,5 millones de espectadores por partido, cifra de récord.
La Liga, en alerta
LaLiga se salva de momento de polémicas, pero el debate existe. «El fútbol es más pausado que el tenis o el baloncesto. Hay menos mercados y no hay tanta presión en ese sentido por parte del aficionado, pero en los últimos años esos eventos se han multiplicado», explica a este periódico Iñaki Arbea, director de Integridad de LaLiga, que detalla que en cada campo hay un personal que se encarga de vigilar «actitudes raras» y advierte sobre las mafias que intentan controlar a los deportistas: «Son el principal problema, las mafias que usan las apuestas y amenazan a los jugadores para blanquear dinero».
Mano derecha al corazón y mano izquierda al cielo, con el dedo índice levantado. La celebración de Arda Güler lo tiene todo para hacerse conocida. También su fútbol, que a base de pequeñas gotas va rellenando el frasco de su primera temporada en el Real Madrid. Ante la Real Sociedad lideró a la segunda unidad del conjunto blanco, que dio un paso de gigante por la Liga gracias a su gol. Carrera de Carvajal, pase milimétrico de primeras y definición con la zurda del ex del Fenerbahce. 0-1 para que los de Ancelotti se pongan a 14 puntos del Barça a la espera del duelo de los azulgrana ante el Valencia. Después quedarán sólo 5 jornadas, 15 puntos.
"No hay duda de que se quedará aquí el próximo año", respondió Carlo Ancelotti. Claro y conciso. Ante los rumores de los últimos días, que deslizaban la posibilidad de que el joven de 19 años saliera cedido la próxima temporada, el técnico italiano no pudo ser más contundente. "Me ha gustado mucho su gran actitud, luchando y peleando cada balón. Va a ser muy importante en el futuro", añadió.
Güler se llevó el MVP de un duelo en el que el Madrid no mostró todo su potencial. El turco ha disputado el 1% de los minutos posibles este año, pero los va aprovechando. Ante la Real acumuló 67 sobre el césped, fue el que más lanzó a puerta en el conjunto blanco (3 tiros), el tercero con mejor acierto de pase (93,8%) y el que mejor nota media se llevó en la maleta: 7,55. Incluso recibió una amarilla por protestar. Sabía que se jugaba mucho y no bajó la tensión.
Suma 98 minutos el Liga (31 de ellos antes del encuentro de este viernes), 59 en Copa y 8 en Supercopa de España. Ninguno en Champions. En total, 165 minutos en los que ha marcado dos goles: ante la Real y ante el Celta, cuando anotó en apenas un minuto de juego.
"Tiene cosas diferentes", admitió Fran García. Y la realidad es que regateó dos veces, más que nadie en el Madrid, y fue el mejor de su equipo en ataque, aunque en defensa le costó algo más. "Posee una calidad extraordinaria, tiene mucho talento. Sin balón debe mejorar y lo está haciendo. Lleva mucho tiempo trabajando de manera espectacular y, sí, podría haber jugado antes, porque entrenar ha entrenado muy bien, pero es muy joven y llegará su protagonismo", explicó el transalpino. "Hablamos de un chico que lleva más goles que minutos jugados y eso sólo puede ser un don", bromeó.
Enfado en la Real
En cuanto al duelo, la Real Sociedad, en voz de Kubo, Zubimendi u Oyarzabal, reclamó que "merecimos ganar". "Una pena por la afición por el cambio de horario y toda esta mierda que ha habido", añadió el japonés, que recalcó que el Madrid había tenido "suerte". "En 90 minutos han llegado una o dos veces", dijo, molesto por el gol anulado a su equipo tras una falta de Barrenetxea a Tchouaméni: Gol anulado: "Barrene va a robar y yo lo único que puedo comentar es que el jugador (Tchouameni) que pierde el balón se duerme. Esto en Champions seguro que no se lo van a pitar".
En sala de prensa, Ancelotti sacó pecho de su 'unidad B'. "Entiendo que la gente se pensase que veníamos a pasearnos, pero los jugadores no lo han hecho ni por un momento. Estoy muy orgulloso de ellos, por su compromiso, actitud, ganas e ilusión por seguir ganado. Han querido mantener la buena dinámica y se lo quiero agradecer. En este sentido, han sido espectaculares", comentó, en referencia a la 20ª portería a cero en Liga esta temporada.
Brais Méndez (Mos, Pontevedra, 1997) es un experto en salud mental. No por estudios, sino por golpes. Canterano del Celta, al éxito en el primer equipo gallego, con una convocatoria de la selección incluida, le siguieron los abucheos de la grada cuando su nivel no fue de sobresaliente. Ahí empezó a ir al psicólogo. De forma natural, sin grandes esfuerzos. Ahora, cinco años después, ha sido el máximo goleador de la Real Sociedad en Champions League con tres tantos y hoy recibe al Real Madrid en el Reale Arena.
Han pasado cinco años desde que hablara de salud mental por primera vez, cuando fue pitado en Balaídos. ¿Cómo lo ve ahora?
Tengo mucho más conocimiento, en ese momento no tenía ni idea. Y ahora lo veo en perspectiva, por haberlo pasado y haberlo superado. Saber lo que has pasado y lo que no quieres volver a pasar.
¿Qué superó exactamente?
No creo que haya sido una depresión, pero sí un muy mal momento. Lo que peor llevaba era el no disfrutar del fútbol. El no querer jugar el fin de semana... Pasé de amar una cosa a no querer tenerla delante. Fueron un cúmulo de cosas. Era un momento delicado en el Celta, hubo una etapa en la que faltó Iago Aspas, que era nuestro referente, y yo quise colgarme esa mochila de responsabilidad. Pero las cosas no salían, las críticas cayeron en mí, se juntó con silbidos en el estadio, que mi familia lo pasó mal por eso... Fueron un cúmulo de cosas que hicieron que mi cabeza hiciera 'clic' y que no fuera capaz de superar esa situación. La bola se hizo más grande e incontrolable.
¿Y qué hizo en ese momento?
Al principio no quería verlo, decía que ya vendrían tiempos mejores. Pero cuando el momento se hace largo, que durante la semana te encuentras bien pero llega el fin de semana y ves que no, que estás bloqueado y que no eres capaz de hacer nada. Cuando son meses así dices algo pasa, algo hay que hacer.
¿Recuerda la primera charla con el psicólogo?
Iba recomendado por alguien que pasó algo parecido y fue sencillo explicarle lo que yo estaba viviendo. Que no disfrutaba el fútbol. Que no quería nada más que salir y disfrutar como lo había soñado de pequeño. Desde el principio entendí lo que quería que hiciera e hicimos un buen tándem.
¿Qué le recomendaba?
Cosas básicas, centrar la mente en el juego, en mi mismo, en lo que podía controlar. En muchos momentos mi cabeza pensaba 'si fallo este control me van a pitar', y eso no te permite disfrutar ni jugar. Eran ejercicios como estar concentrado en el trayecto de casa al entrenamiento, que te conoces perfectamente, pues estar concentrado en eso al 100%. Y luego aplicarlo al campo. Me fue de maravilla.
¿Se notaba con peor actitud con su familia?
Estaba más cabizbajo, triste... Pero era sobre todo el fin de semana. Yo entrenando disfrutaba y me lo pasaba bien, era luego al verme en el foco con 20.000 personas viéndome y juzgándome. Eso era lo que me hacía pasarlo mal.
¿Cómo es esa relación con el psicólogo? ¿Va de forma constante o sólo cuando cree que tiene problemas?
Yo charlo con él cada dos semanas, más o menos. Él ve los entrenamientos, ve actitudes o cosas que me comenta y yo le comento mis sensaciones, o cosas que quiero mejorar mentalmente, porque la concentración te puede fallar en algunos momentos.
¿Y si le pitaran ahora?
Sería totalmente distinto. Obviamente no me gustaría porque soy de los que piensa que durante los 90 minutos del partido hay que animar y luego ya mostrarás el enfado. También en aquel momento tenía 21 años, era muy joven, acababa de llegar al fútbol profesional y no sabía cómo funcionaba. Ahora las cosas son distintas.
Hablemos de fútbol. Vaya temporada.
Para mí es una temporada histórica. Tengo la espina clavada de fallar el penalti de la semifinal de Copa contra el Mallorca porque había mucha ilusión en el vestuario y la grada. Es duro y lo pasé mal, pero es fútbol, y eso también se trabaja mentalmente. Pero haciendo un balance general, muy feliz. Perdimos en Champions con el PSG y seguimos peleando por estar en Europa un año más.
El calendario no para. ¿Exprimen demasiado a los futbolistas?
Creo que es una maldita locura. Jugar cada tres días durante tres o cuatro meses seguidos es una barbaridad y admiro a los que lo han hecho durante diez o quince años. Me parece que es una locura, creo que cada vez meten más partidos, la gente viaja más lejos, volver de madrugada, entrenar... Es una barbaridad. Nos estamos cargando a los jugadores, es normal que haya lesiones y que la gente no aguante el ritmo. Irá a más.
Los críticos dirán eso de "cobran mucho, lo llevan en el sueldo".
Estoy acostumbrado a escuchar eso. Me parece el comentario más básico que puede existir. Lo que cobres no tiene nada que ver con que estés bien o no mentalmente o que el cuerpo no aguante jugar cada tres días partidos que cada vez son más exigentes. Son comentarios que se escuchan siempre pero que creo que pueden ir yendo a menos porque la gente está más concienciada con la salud mental.
¿Los comentarios por la Fantasy qué tal los lleva?
Eso es más por la calle (risas). Te encuentras a algún chaval que te dice que te tiene en el Fantasy, que te tiene de capitán y que le has dado pocos puntos. "Te toca venderme", les digo de coña. Siempre que sea de buen rollo, guay. Me hacen gracia.
¿Los comentarios en las redes son peor que los pitos? Usted se borró Twitter.
Twitter es la mejor red social que existe pero la gente lo utiliza para otra cosa, es muy fácil esconderse detrás de un apodo, no hace falta DNI y se ponen auténticas barbaridades. Me encantaría tener Twitter para seguir la NBA y la NFL, pero no quiero.
El Cívitas Metropolitano se ha convertido esta semana en el núcleo central del fútbol europeo. En pleno desenlace de las máximas competiciones continentales, el estadio del Atlético de Madrid ha reunido en su sala de congresos a algunos de los directivos más poderosos del planeta. Todos forman parte de la ECA, la Asociación de Clubes Europeos, con Nasser Al-Khelaifi, presidente del PSG, como máximo responsable de la organización. A su lado, los 37 miembros del Comité Ejecutivo, entre los que están los españoles Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, y Jokin Aperribay, presidente de la Real Sociedad.
Con los tres directivos pudo charlar este periódico, en una mesa redonda exclusiva con seis medios durante 20 minutos. "Hemos discutido el nuevo acuerdo con UEFA y FIFA, tanto para el nuevo formato de competiciones europeas como para el nuevo Mundial de Clubes", admitió Al-Khelaifi. Según pudo confirmar EL MUNDO, el 'pastel' del fútbol europeo se repartirá ahora de la siguiente manera: la UEFA mantiene un poder del 51% y la ECA, los clubes, se queda con el 49%. "Gracias al presidente Ceferin, así ganamos todos. Y con la FIFA tuvimos una reunión el pasado viernes y nos dijeron que quieren cero euros de este primer Mundial de Clubes. Eso es importante", añadió.
Gil Marín, por su parte, valoró que es una decisión que "ayuda a los clubes pequeños". "Vamos a pasar de 3.500 millones de ingresos a 4.400. E incrementaremos la solidaridad con aquellos que no juegan las competiciones hasta el 74%". Algo que también apoya Charlie Marshall, CEO de la ECA: "Los mayores beneficiarios del cambio de formato de la próxima temporada será los clubes que no participan. Tendrá un impacto en toda la pirámide del fútbol europeo".
Pregunta. ¿Cómo de importante es para ustedes acercarse a los clubes españoles en un momento en el que el Real Madrid y el Barcelona apoyan el proyecto de la Superliga?
Respuesta. Al-Khelaifi: Estamos orgullosos de tener a Miguel Ángel y Jokin. Dos caballeros, no sólo grandes profesionales. El respeto de todos es la mejor imagen del fútbol español. Los clubes españoles son importantes para nosotros históricamente, ¿cuántos títulos tenéis? Muchísimos. Ahora han venido ocho equipos españoles a escucharnos y espero que se unan. Veo desde fuera el conflicto que hay en el fútbol español entre las diferentes organizaciones y no beneficia a nadie, hace daño a todos. Así que espero que haya unidad porque todo el mundo se podrá beneficiar.
Gil Marín: Hay que entender lo global que es el fútbol. Que en Europa tenemos 55 asociaciones diferentes, y que se ve diferente en Rumania o Polonia que en las cinco grandes ligas. Tenemos que encontrar un equilibrio entre lo que piden los grandes clubes y los pequeños. Hay que proteger la pirámide, que es lo más importante. Los niños sueñan con ser jugadores, pero si cierras esa competición a 15 o 20 clubes, matas esos sueños. Estamos protegiendo esa estructura. Hablamos de la Superliga por la fuerza que tiene el Real Madrid en los medios, pero fuera de España nadie habla de la Superliga. Está muerta.
Aperribay: Creo que en España tenemos una manera particular de ver todo esto, pero es diferente a la que se tiene en Turquía o Austria. Hay que ver el plano global, no sólo el local, que es el error que se está cometiendo en España. Tenemos que entenderlo. Los clubes de Europa no quieren grandes cambios, quieren hacer el fútbol fuerte, pero no diferente.
Tebas, Al-Khelaifi y Gil Marín, hoy en el Metropolitano.ECA
Pregunta. ¿Espera que llegue el momento en el que los dos grandes clubes de España y la ECA estén de nuevo unidos?
R. Al-Khelaifi: Siempre hemos dicho que nosotros dejamos la puerta abierta. Y siempre he dicho que la Superliga no va a existir. Cuando se den cuenta, son más que bienvenidos. Están jugando la Champions ahora... Y han sido unos cuartos de final increíbles. La mejor competición de clubes del mundo. Ha sido bueno para los fans, para los medios... Aunque no mucho para mi corazón (risas). Esos clubes, los de la Superliga, están jugando la Champions porque saben lo importante que es. Y nosotros seguimos creciendo sin que ellos estén presentes. Tenemos el Joint Venture con UEFA y FIFA... No vamos a parar ni a esperar a nadie. Cuando vi a Laporta en Barcelona se le pregunté: '¿Cuándo vas a dejar la estúpida idea de la Superliga?'. Estoy seguro que lo hará. No tiene sentido.
El consejo de la ECA ha celebrado diversas reuniones a lo largo de la semana pero este miércoles era el día más importante por varias razones. La primera, la presencia de Javier Tebas, presidente de LaLiga, en el Metropolitano. El directivo español y la ECA, en concreto Al-Khelaifi, se habían distanciado por momentos en mitad de la eterna guerra existente en el fútbol europeo, pero la situación de Gil Marín como vicepresidente de LaLiga y miembro de la ECA ha reconducido la situación.
En las oficinas del estadio rojiblanco, el congreso de la ECA ha aplaudido el incremento en el número de clubes que forman parte de la asociación, que ahora es de 620, 266 más que al inicio de la temporada, y ha confirmado la nueva estrategia de la organización, que no es otra que ganar peso en las decisiones del fútbol europeo y aprovecharse de ese acuerdo con UEFA. Además, en el congreso ha planeado la idea de que UEFA y FIFA permitan la celebración de encuentros oficiales de las ligas domésticas en otros países, algo que se discutió en el pasado en el fútbol español.
A Teresa le cuesta reconocerse en las fotos y suelta una pequeña lágrima cuando por fin se da cuenta de que la niña pequeña que sonríe a la cámara es ella. En blanco y negro, con el tono sepia de un papel ya gastado, pero ella. «¿De cuándo será esto?», reflexiona ahora, 80 años después de la imagen. No es capaz de ponerle una fecha porque para ella y para muchos el tiempo ya se ha convertido en ciencia ficción. Algo que pueden ver y disfrutar, pe
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Mientras la grada rugía con fuerza ese «¡Jude! ¡Jude! ¡Jude! ¡Jude! ¡Jude! ¡Jude!» que ya es tradición en el Santiago Bernabéu, Bellingham levantaba sus brazos en cruz y mantenía la mirada con la afición. Nada desafiante. Sí icónico. Hacía 71 días que Chamartín no veía la celebración más famosa del fútbol español. Llegó a tiempo, justo para sentenciar al Barça, decidir la Liga y completar el histórico 'barrido', como se dice en el deporte americano, a los azulgrana.
El Madrid ha ganado los tres clásicos del curso por primera vez desde 1936 y el británico ha marcado en la ida y en la vuelta ligueras. En Montjuic anotó dos goles, uno en el minuto 68, el empate a uno, y otro en el 92, un disparo desde Birmingham para darle el triunfo a los blancos. En el Bernabéu también aguantó hasta el descuento, definiendo a la red un pase de Lucas Vázquez en el minuto 91.
Dos tantos que han dado seis puntos a su equipo y han quitado otros seis a su máximo rival. «Es así de simple. Merecimos ganar. Quítale seis puntos al Madrid y pónselos al Barça...», se resignaba Xavi en la sala de prensa de la Castellana.
Dos meses de sequía
Bellingham rompió ante el conjunto culé una sequía de más de dos meses con el Madrid. Vio puerta en un Inglaterra-Bélgica de marzo, pero con el cuadro madridista no anotaba desde el 10 de febrero, cuando consiguió un doblete en otro de los partidos que han sido claves en el liderato de los de Ancelotti.
Sus cuatro goles en 2024 (uno al Barça, dos al Girona y otro al Almería en enero) distan mucho de los 17 que anotó en el primer tramo de la temporada, 13 en Liga y 4 en Champions, pero tienen su explicación en las lesiones que ha sufrido durante los últimos meses.
Con dolor en el hombro y el tobillo
Bellingham juega con molestias en el hombro izquierdo desde el 5 de noviembre, cuando sufrió una luxación en el partido ante el Rayo Vallecano. Pudo terminar ese duelo, pero se perdió los siguientes dos encuentros ante Braga y Valencia. Junto a los servicios médicos del Madrid, decidió realizar un tratamiento conservador y no pasar por el quirófano para no perderse más tiempo. Aprovechó el parón de selecciones de noviembre para quedarse en Valdebebas con los fisioterapeutas y volvió al césped para marcar 4 goles en el final del año.
La solución ha sido doble: largas horas en el gimnasio fortaleciendo la zona y un vendaje extremo para proteger el hombro. Le quita algo de movilidad, pero le evita más molestias de las que puede soportar. La protección se observa a simple vista por la tela negra y porque le llega hasta el cuello, casi como una armadura.
Pero a pesar de jugar con el vendaje durante seis meses, ni Bellingham ni los médicos planean una intervención quirúrgica a final de curso. El británico se irá con la selección inglesa a la Eurocopa y volverá a finales de julio a Valdebebas para empezar la pretemporada. Mientras, el Madrid, que no puede pedirle que renuncie a su país, sólo le pide una cosa: trabajar el hombro en el gimnasio para evitar que los dolores sigan en agosto.
Además del hombro, la otra articulación que ha preocupado a Bellingham ha sido el tobillo. El inglés es el futbolista de la Liga que más faltas sufre y el cuarto de toda Europa. 2,8 por encuentro. Una constante que en febrero, precisamente ante el Girona, el último equipo ante el que había anotado, le dejó K.O: esguince de tobillo y tres semanas de baja. Volvió en Valencia, donde Gil Manzano le expulsó. Otros dos partidos fuera.
«Empecé la primera mitad de la temporada muy bien, hasta enero, ganando la Supercopa. Lo que me mató un poco en cuanto al ritmo fue la lesión de tobillo. Y que luego supero esa lesión, supero también el dolor en el tobillo, juego contra el Valencia y me sancionan. Me afectó al ritmo que tenía», admitió en Manchester. Una reflexión que también comparten en Valdebebas, donde poco a poco vuelven a ver su mejor versión. Mantener la constancia anotadora del inicio de la temporada era imposible, pero Bellingham vuelve a ser decisivo y a estar en la pelea por el Pichichi.
En el asedio del Etihad, el Madrid y Lunin soportaron el lanzamiento de 18 córners por parte del Manchester City. Uno tras otro, el conjunto blanco consigió evitar que alguno de ellos terminara en gol y complicara una eliminatoria de absoluto sufrimiento. Pero ayer, en el minuto 6 del Clásico que podía decidir la Liga, en el primer córner del duelo, Raphinha puso un centro al segundo palo, Lunin intentó alcanzar el balón pero falló al calcular sus tiempos y Christensen cabeceó a la red el 0-1 de los de Xavi Hernández. Podría haber sido el comienzo de la remontada azulgrana en Liga, pero no, fue una remontada, otra más, de un Madrid que se niega a ser vencido.
El Barça se presentaba en el Bernabéu a ocho puntos y después del fracaso contra el PSG no quería escaparse de la lucha por el campeonato. Ancelotti, mientras, deslizó las obligadas rotaciones de Carvajal y Mendy pero apostó por su once de gala, aunque con Tchouaméni y Camavinga fuera de posición y Modric y Kroos compartiendo centro del campo. «Tienes que tener una fe y un carácter increíble, porque esto no es casualidad. Este equipo tiene algo que no empuja adelante», admitió Modric tras el duelo.
El escenario, además, estrenó virtudes. Chamartín presentó su nuevo videomarcador de 360 grados, una serie de pantallas led unidas por todo el anillo superior, de once metros de alto en los fondos y seis en los laterales. Bellingham, en su paseo previo a cada encuentro, alucinaba con la nueva tecnología.
Volviendo al césped, Vinicius empató desde el punto de penalti tras una falta de Cubarsí sobre Lucas. «¡Pero si se tira! ¡Se tira!», repetía Xavi al cuarto árbitro. No hubo dudas y el brasileño puso las tablas antes de que la otra polémica del duelo. En el 28, Lunin sacó sobre la línea un remate de Yamal y Soto Grado estuvo unos minutos esperando a que el VAR decidiera si era gol o no. La Liga no posee la tecnología que sí hay en otros campeonatos para avisar al colegiado cuando el balón supera la red, así que el VAR tuvo que decidir con las repeticiones de televisión.
Gündogan, incrédulo, le insistía al árbitro que viera su reloj. No sabía el alemán que la herramienta no funciona en el fútbol español. Al rato, Tebas salía al paso de las críticas y compartía en Twitter varios errores de la tecnología de gol en otras ligas europeas que sí disponen de ella. «No hay que callarse, es una vergüenza», criticó Xavi tras el duelo. «Dije que ojalá el árbitro pasara desapercibido y acertara. Y no ha pasado ninguna de las dos cosas. Es una lástima. Con el partido que hemos hecho, lo normal es ganar», añadió.
Ancelotti, por su parte, prefirió centrarse en el partido: «No quiero opinar de lo que ha dicho Xavi. Hemos sido capaz de dar hasta la última gota de energía. Eso de que el Barcelona merecía ganar... Hay que verlo».
El clásico dejó a Bellingham como protagonista, pero también a Lucas Vázquez. El inglés rompió sus más de dos meses de sequía en Liga y catapultó al Madrid al título con su 17º gol, a uno del Pichichi Dovbyk. El gallego, mientras, culminó una semana de ensueño. En el Etihad se puso a dar toques al balón antes de su penalti en la tanda y ante el Barça fue titular y participó en los tres goles. Provocó el penalti, marcó el 2-2 a pase del brasileño y asistió en el 3-2. «Faltando cinco minutos estábamos en una falta en contra y diciéndonos: 'Vamos a por el gol, a ganar'. Es eso lo que representa este club y este escudo», admitió Lucas tras el duelo.
En Twitter, Bellingham, que bailó con el gallego tras el tercero, ponía palabras al partido de Lucas: "Lucas Vázquez, p... leyenda".
Un histórico triunfo que completa el 3-0 madridista en los clásicos de este año: los dos de Liga y el de la Supercopa, algo que no pasaba desde la temporada 1935-1936. «Súmale seis al Barça y réstale seis al Madrid. Es lo que ha decidido la Liga», admitió Xavi.
El Madrid deja la Liga vista para sentencia, escapándose a once puntos a falta de 18. Los blancos deben enfrentarse a Real Sociedad, Cádiz, Granada, Alavés, Villarreal y Betis.
El 23 de julio de 2015, Fede Valverde (Montevideo, 1998) debutó en el fútbol profesional uruguayo. Fue en un amistoso de pretemporada entre el Peñarol, el equipo de su adolescencia, y el Cruzeiro brasileño, celebrado en el estadio Atilio Paiva Olivera, un campo situado en la ciudad de Rivera, al norte de Uruguay, a unos metros de la frontera con Brasil.
Peñarol levanta pasiones en la mitad del país, repartiéndose el apoyo de la hinchada con Nacional, y el encuentro llamó la atención del público local, especialmente de los jóvenes futbolistas de la zona, que querían ver de cerca a algunas de las futuras estrellas de la selección. Sobre todos los demás, el centrocampista Fede Valverde, que unos meses antes, en mayo, había firmado un contrato con el Real Madrid. Tenía 17 años recién cumplidos y seguiría en Peñarol hasta alcanzar los 18.
Desde uno de los asientos de la grada, Ronald Araújo (Rivera, 1999), que vivía a unos metros del estadio y acababa de cumplir 16 años, observó el debut profesional de Valverde en el minuto 60 del encuentro. «Siempre que venía un equipo grande a jugar a nuestro departamento, nosotros íbamos a mirar, teníamos la oportunidad de ver jugadores. Y yo estaba en el estadio cuando entró y debutó Fede», recordó el defensa. Hoy se vuelven a medir en un clásico clave por la Liga. El Madrid, eufórico tras ganar en Manchester. El Barça, decaído después de caer ante el PSG.
Esa conexión entre Valverde y Araújo refleja dos realidades muy diferentes en su evolución futbolística. El del Madrid tuvo los focos sobre él desde sus inicios, formando parte de las categorías inferiores de Uruguay desde los 14 años, fichando por el Madrid a los 16, debutando con Peñarol a los 17, volando a España a los 18, cedido al Deportivo y debutando con la absoluta de Uruguay a los 19, afianzándose en el primer equipo del Madrid con 20...
Araújo, por su parte, creció en el equipo de su ciudad natal. Con 9 años llamó la atención de varios ojeadores e incluso llegó a tener una propuesta de Danubio, club de Montevideo, y de Boca Juniors, pero su familia no estaba dispuesta a separarse de él siendo tan pequeño. Así que siguió en casa, desde donde vio debutar a Fede Valverde. Quizás impulsado por la suerte de ese otro adolescente, Araújo dejó ese mismo verano el Huracán de Rivera y se mudó a la gran ciudad, a Montevideo, para fichar por el Rentistas, un equipo 'ascensor' del fútbol uruguayo. Dos años allí le sirvieron para que Boston River, también de la capital, se fijara en él. Doce meses en el club y sueño cumplido: Araújo fichó por el Barcelona 2019, con 20 años, y desde entonces nada volvería a ser igual.
El clásico de hoy es también el clásico charrúa porque mide a los dos grandes baluartes del fútbol uruguayo. El muro defensivo y el todoterreno del centro del campo, convertidos, 9 años después de aquella tarde de julio en Rivera, en futbolistas capitales de Real Madrid y Barcelona. Valverde será la temporada que viene uno de los cinco capitanes del conjunto blanco y ya es el capitán de Uruguay, y Araújo ya lleva el brazalete azulgrana, símbolo perfecto de su importancia dentro y fuera del terreno del juego para sus equipos.
Pero la rivalidad doméstica no impide que sean «muy amigos», como explican fuentes cercanas a ambos jugadores. Los orígenes de Valverde, a pesar del éxito deportivo, son también humildes, y dentro de la selección sus compañeros más cercanos son Araújo y Darwin Núñez.
La admiración es mutua. «Me fascina Araújo. Lo amo. Además es uruguayo y buen amigo mío», aseguró Valverde recientemente. «Enfrentarse con Fede en la Liga es duro, todos sabemos la calidad que tiene. Y después tenerlo en la selección es tremendo porque es un jugador excepcional. Nos da un salto de calidad», admitió Araújo el curso pasado. De Rivera al Bernabéu.
Superada la euforia por la victoria en los penaltis contra el Manchester City, Carlo Ancelotti apareció en la sala de prensa de la ciudad deportiva de Valdebebas un día antes de enfrentarse al Barcelona en un duelo vital por la Liga. Así, sin tiempo para mayores preocupaciones. "Estamos muy cerca... Será el clásico de siempre", admitió, sobre un rival al que ahora tiene a 8 puntos y podría enviar a 11 si consigue ganar.
"El pastel está preparado, falta poner la guinda este mes", reflexionó. Sobre el conjunto azulgrana, elogió la mezcla de juventud y experiencia tras la explosión de Yamal y Cubarsí. "Es importante, como hemos hecho nosotros, mezclar bien juventud y veteranía".
Recordando los penaltis y las sensaciones vividas en el Etihad Stadium, Ancelotti quiso salir al paso de las críticas por ser demasiado defensivo ante el City: "No me sorprende. Cada uno es libre de opinar. Hay que manejar bien tener la pelota y no tenerla y lo hicimos muy bien. No he encontrado ningún madridista triste todavía. Hay un dicho en España que me gusta mucho y voy a decir: 'háblame del mar, marinero...'", bromeó, y más tarde añadió sobre el sistema defensivo: "¿Cinco defensas? Lo descartamos de inicio, pero no durante el partido. Si hacen falta seis, siete, o jugar con dos porteros pues se hace. No descartamos nada".
Sobre la tanda, destacó a su cuerpo técnico, que siempre le hace "dudar" en su toma de decisiones, algo que es "positivo" y fruto de la "juventud". "Aportan mucho todos en el cuerpo técnico. Mucho entusiasmo, lo que es importante para mi edad".
De cara al clásico, Ancelotti confirmó que Militao "puede ser titular" y está pendiente de la situación de Ferland Mendy, que no se entrenó con el resto de sus compañeros por una sobrecarga. Viendo la cercanía del duelo ante el Bayern, en apenas 10 días, el italiano podría no forzar al francés. "Le falta algún día más", explicó.
Otro de los protagonistas del día fue Nacho, foco de varias noticias en las últimas horas por su futuro. Cuenta Marca que el defensa habría decidido dejar el conjunto blanco a final de esta temporada. "Su futuro lo decide él. Hizo un partido espectacular, del defensa de primer nivel que es. Hay que respetar sus decisiones, ya sabe lo que pensamos", respondió Ancelotti.