Arbeloa, el error más grave de Florentino

Arbeloa, el error más grave de Florentino

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Se diga lo que se diga de este partido, verdad no hay más que una: un 15 de abril, el Madrid ha dado por concluida su temporada, sin ningún título y humillado hasta el final por un Bayern que no es ni siquiera el Bayern de Ribéry.

El Madrid de 2026, año infame, se ha tropezado con un auténtico hombre de récords. Arbeloa ha perdido tres títulos en poco más de dos meses. Así de estupendo. Arbeloa, por tanto, ha sido el mayor fracaso de Florentino Pérez como presidente del Real Madrid.

El presidente metió la pata con Xabi Alonso, que empezó a cabrearle cuando el vasco le dijo que no quería empezar su era en el Madrid con un Mundialito que no era el suyo ni mucho menos. A la sombra de Xabi, un traidor le clavó un puñal en la espalda y, con los peloteos al presidente, provocó el mayor error de Florentino en la historia del Madrid.

Ahora, un 15 de abril, se queda desnudo con dos temporadas en blanco, a pesar de tener al mejor jugador del mundo, Mbappé. El salvador de muchos partidos, junto a Courtois. Pero este no está ahora.

Con una prensa absurda picando al francés con el ganador del ‘balón de playa’. Un grisáceo jugador que anoche perdió un gol que le dio Mbappé. Y no hizo nada más que el ridículo, como casi siempre.

Así que empiezo a pensar que vender a Vinicius va a ser imposible. Pero, desgraciadamente, Mbappé se fugará a las islas británicas. No podrá soportar ni la enfermiza crítica ni quedarse con cara de imbécil. Han sido probablemente los dos últimos partidos de ambos con el Madrid en la Champions.

Un Madrid con miedo

Se dice que Florentino, encima, tiene en contra a la directiva por culpa de la elección de Arbeloa. Aliado con José Ángel Sánchez, castigado a las telarañas, y un panorama deportivo y económico bastante difícil.

Escribirán que el Madrid tuvo mala suerte, que si la estupidez de Camavinga y tal y cual. Lo cierto es que no se puede perder un partido con un gol regalo a los 43 segundos y, además, protestado. Güler salvando otra vez al equipo, cuando Lunin había cometido el error del siglo ante un Bayern absolutamente desconcertado.

En vez de ir a por el partido y rematar definitivamente a los reyes de Baviera, se metió en una caverna defensiva absurda, con Vinicius y Mbappé incluso defendiendo. Arbeloa, que era un mal defensa y peor entrenador, se metió en una tela de araña que, con el nefasto Lunin, podía romperse en cualquier momento.

Ni Valverde ni Bellingham atravesaron el centro del campo. Quizá solo en contadas ocasiones. En definitiva, fue un Madrid acongojado, miedoso defensivamente.

¿Cómo se pueden hacer contragolpes con los atacantes a sesenta metros de la portería? Solo Arbeloa lo sabía. Y a Camavinga le debería encerrar en una prisión futbolística. Pero Camavinga es solo un esperpento más dentro del gran disparate del Madrid actual. Al socio le da asco lo que ocurre. Es como una tragedia griega absolutamente podrida.

kpd