El LIV Golf se tambalea: podría perder su inversión y peligra su continuidad

El LIV Golf se tambalea: podría perder su inversión y peligra su continuidad

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Cuatro años después de su creación por parte del Fondo Soberano de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF), el LIV Golf podría desaparecer. La casa real saudí, que gestiona los multimillonarios fondos que hasta ahora han invertido cerca de 5 billones de dólares en estos cuatro años de competición, podría haber decidido cerrar el grifo.

El miércoles, el PIF anunció su estrategia para los próximos cinco años, en la que no aparece ninguna partida específica destinada al LIV Golf, en lo que parece un cambio de prioridades. Mohammed bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudí y presidente del PIF, aprobó un plan que “se centrará en ofrecer ecosistemas nacionales competitivos para conectar sectores, desbloquear todo el potencial de los activos estratégicos, maximizar los rendimientos a largo plazo y continuar impulsando la transformación económica de Arabia Saudí y mejorar aún más la calidad de vida de sus ciudadanos”.

El domingo, tras la finalización del Masters de Augusta, comenzaron a sonar rumores: algunos jugadores y personal de la liga saudí no habían recibido sus pagos pendientes. Medios estadounidenses comenzaron a especular con un posible anuncio, una bomba que cambiaría de nuevo el panorama del golf como ya sucediera hace cuatro años. Algunas publicaciones hablaban de la posibilidad de un cierre inminente, poniendo en cuestión incluso el torneo que debía comenzar hoy.

Esta semana se disputa el LIV Golf México con toda la imponente estructura desplazada al Club de Golf Chapultepec. En el día de ayer saltaron las alarmas cuando se suspendieron algunas de las ruedas de prensa previstas, pero según ha podido confirmar EL MUNDO, la cancelación se debió a un corte de luz en el campo mexicano que, una vez subsanado, permitió retomar la actividad con normalidad.

El miércoles por la tarde, el CEO del LIV Golf, Scott O’Neil, envió un correo electrónico a todos los jugadores y a la estructura de la gira saudí en el que intentaba clarificar la situación y templar los ánimos: “Quiero ser absolutamente claro: nuestra temporada continúa exactamente según lo previsto, sin interrupciones y a pleno rendimiento. Aunque el panorama mediático suele estar lleno de especulaciones, nuestra realidad la define el trabajo que hacemos en el campo”, comenzaba en el primer párrafo de la misiva. Y añadía: “La vida de un proyecto emergente suele definirse por estos momentos de presión. Nos apuntamos a esto porque creemos en romper el statu quo”.

A última hora del día de ayer, el departamento de prensa del LIV remitió a las palabras del comisionado, sin querer hacer ninguna aclaración adicional al respecto. Sergio García ha sido uno de los pocos que ha respondido a alguna cuestión, afirmando que “no había escuchado nada” y que a los jugadores se les comunicó a principios de año que el LIV es “un proyecto de muchos años”.

Después de varias reuniones de crisis entre los principales ejecutivos, patrocinadores e inversores con el PIF, Scott O’Neil estaría tratando de asegurar la inversión que garantice la temporada 2026 al completo, buscando así ganar tiempo para explorar posibles alternativas que aseguren la continuidad del LIV.

Sin el dinero del fondo soberano, que en estos cuatro años se ha enfrentado a pérdidas multimillonarias, parece que el castillo de naipes construido en 2022 a golpe de talonario terminaría desmoronándose, y la continuidad del circuito tal y como lo conocemos, con sus principales estrellas como Jon Rahm o Bryson DeChambeau, sería imposible de mantener.

kpd