El futbolista, que había sido hospitalizado el pasado día 3, falleció este viernes tras haber sido diagnosticado con esta afección, una acumulación de líquido en los ventrículos del cerebro.
Masato Kudo.@J_League_En
El ex internacional japonés Masato Kudo, que también jugó en el Vancouver Whitecaps canadiense y el Brisbane Roar australiano, ha muerto a los 32 años debido a una hidrocefalia, anunció este sábado el club japonés en el que jugaba actualmente.
Kudo, que había sido hospitalizado el pasado día 3, falleció este viernes 21 de octubre, tras haber sido diagnosticado con esta afección, una acumulación de líquido en los ventrículos del cerebro, detalló el club Tegevajaro Miyazaki de la tercera división de la liga japonesa, la J-League.
El delantero “tuvo un impacto significativo en la primera división” y “jugó por Japón y tenía un gran historial, pero se mantuvo humilde”, destacó el que era su actual equipo. Kudo “tenía una gran actitud, preocupándose por sus compañeros, el club y los aficionados. Estamos devastados por la muerte tan temprana de un gran jugador”, añadió el conjunto futbolístico.
Originario de Tokio, Kudo hizo su debut en la liga japonesa en 2009 con el Kashiwa Reysol y también jugó en el Sanfrecce Hiroshima. Marcó 60 goles en la primera división durante su carrera. Con los Samuráis Azules anotó dos tantos en cuatro partidos, todos en 2013.
Kudo, que fue cuatro veces internacional japonés (2 goles), ganó la liga japonesa en 2011 con Kashiwa Reysol y tuvo cortas experiencias en la MLS norteamericana y en Australia. Kudo se unió al Tegevajaro Miyazaki procedente del Brisbane Roar y marcó tres goles en 21 partidos de liga.
“Tenía una personalidad maravillosa y llegaba todas las mañanas al entrenamiento con una sonrisa radiosa en la cara”, declaró Warren Moon, el entrenador de Brisbane. “Lo vamos a extrañar y estamos de todo corazón con su mujer y su pequeña hija en este triste momento”, añadió.
Antes de que se apagase el semáforo, Silverstone estaba preparado para vibrar con el Gran Premio más británico de la historia. El escenario, la meteorología, el olor a bacon y beans en la grada, una afición entregada y los tres pilotos británicos colocados en las tres primeras posiciones de la parrilla. Algo que no ocurría desde el GP de Sudáfrica de 1968 cuando Jim Clark, Graham Hill y Jackie Stewart coparon también las primeras posiciones de aq
Hazte Premium desde 1€ el primer mes
Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web
"¿Te digo la verdad? Nosotros no queríamos que hiciera skate. En la familia nadie había patinado, yo no sé ni cómo se hace. En su colegio había una extraescolar de skate y quiso apuntarse. Durante un par de años hizo natación y skate y nosotros intentamos convencerle para que se dedicara a la natación. Pero no hubo manera", relata Ibon Bijueska, padre de Egoitz Bijueska, el adolescente que está revolucionando el skate.
Con tan sólo 14 años hace unos días ganó en la prueba de la Copa del Mundo de Roma con una puntuación, 94.50 puntos, que le habría valido el oro en los Juegos Olímpicos de París 2024. Su receta: trucos complicadísimos y una soltura que no habría tenido en la piscina. "En natación me aburría un poco. Estaba bien, pero no era lo mismo. En el skate es imposible aburrirte. Aprendes un truco y ya quieres probar el siguiente. Siempre hay algo más difícil que hacer, algo diferente", comenta el joven después de un recibimiento con honores en la sede de Bilbao del Basque Team, que le patrocina.
¿Qué dicen los amigos de la escuela?
No mucho. No saben muy bien qué hago, creo que no son conscientes. Quedamos siempre los viernes y los sábados para no perder el contacto y les explico que he ido al Mundial o a la Copa del Mundo, pero piensan que compito en infantiles. Para mí ya está bien, si no estaría todos los días hablando del skate.
La ESO, a distancia
Bijueska queda con sus amigos un par de días porque desde hace meses estudia la ESO online. En el anterior ciclo olímpico todavía era un niño, no se podía plantear la profesionalización, pero en el Mundial del año pasado, cuando sólo tenía 13, acabó quinto y su familia tenía que tomar una decisión. Los viajes se multiplican, también los patrocinadores y las posibilidades de futuro.
"Era muy difícil salir del colegio, hacer los deberes, entrenar, cenar... El 99% de sus rivales son profesionales, pero Egoitz es un niño que tiene que seguir estudiando. En su colegio nos dieron la opción de hacerlo online y es maravilloso. En los exámenes presenciales de diciembre y mayo ha sacado muy buenas notas", celebra su padre, Ibon, que también explica que su madre, Ana, se ha pedido una excedencia para acompañar al portento por el mundo. A su corta edad, ya ha competido en Dubai, Shanghai o Budapest. Sexto en el ranking mundial, es el único menor de edad en el Top 20, aunque más abajo se encuentran otros competidores con 15, 16 o 17 años. "Eso ayuda mucho, ver que no hay niños como tú", admite Egoitz.
¿Por qué empiezan a competir tan pronto con los mayores?
Porque en el skate no hay categorías. No puedes ir al Mundial sub-algo, siempre vas a la categoría absoluta. Al principio cuesta un poco, pero así te acostumbras rápido. Fui a mi primer Mundial con 12 años y quedé el 23 porque pasé muchos nervios. Me acuerdo que mientras desayunaba estaba temblando. Ahora ya voy más tranquilo.
Tan tranquilo que asombra con sus saltos. En la Copa del Mundo de Roma, Bijueska completó un 900, un giro de dos vueltas y media en el aire mientras se patina una rampa, el truco que Tony Hawk inventó en 1999 para cambiar la historia de su deporte. Desde entonces sólo 11 patinadores lo han repetido, entre ellos el español. "Es muy complicado, sobre todo por la parte psicológica. Si te caes te puedes hacer mucho daño así que sólo intentarlo ya da mucho miedo", reconoce el talento que, pese a ello, quiere probar un 1080, el más difícil todavía. El único que lo ha conseguido en una rampa normal ha sido el brasileño Gui Khury, otro adolescente precoz, de 16 años, pero Bijueska ya sabe lo que es superarle. En la Copa del Mundo de Roma, Khury acabó tercero por detrás del español y del japonés Yuro Nagahara.
"A partir de ahora todas las competiciones serán importantes porque serán clasificatorias para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, que son mi objetivo. Quiero ganar el oro allí. Y luego me imagino yendo a la universidad, estudiar algo relacionado con el deporte, no creo que viva del skate toda la vida", apunta Bijueska en el orden contrario a lo normal, algo a lo que está acostumbrado, siempre del revés haciendo piruetas.