La Liga española (LaLiga) ha denunciado al Paris Saint-Germain ante la Comisión Europea por recibir subvenciones extranjeras que distorsionarían el mercado interior de la Unión Europea (UE), informó este sábado el campeonato español.
LaLiga “ha presentado un escrito ante la Comisión Europea para denunciar que los mecanismos de financiación del PSG generan una grave distorsión en el mercado interior de la UE“, afirmó el organismo que preside Javier Tebas, en un comunicado. La iniciativa tiene como base un nuevo “Reglamento de Subvenciones Extranjeras”, que entró en vigor en julio pasado.
El campeonato español ha enviado el escrito a la Comisión al entender que “el PSG ha recibido subvenciones extranjeras por parte del Estado de Catar, lo que le han permitido mejorar su posición competitiva y generar importantes distorsiones en varios mercados nacionales y de la UE”.
Para la Liga, de esta manera el PSG logra unos recursos “en condiciones fuera de mercado que distorsionan distintos mercados íntimamente relacionados” que le permiten fichar jugadores y entrenadores “muy por encima de sus posiblidades en un escenario normal de mercado”.
Además, también tendría “ingresos por patrocinios deportivos por cifras que no se corresponden con valores a precio de mercado. Circunstancia que le permite mejorar, por otra parte, su rendimiento deportivo, aparte de afectar a la capacidad de contratación de los clubes rivales”, explica LaLiga.
Al mejorar su posición deportiva, el PSG también podría mejorar su situacón competitiva “en los mercados adyacentes a la competición deportiva (por ejemplo, los mercados de comercialización audiovisual de las competiciones o el mercado de patrocinios)”, añade LaLiga.
El campeonato español concluye mostrando su confianza en que la Comisión “tome las medidas necesarias para eliminar distorsiones de mercado como las descritas, que perjudican gravemente el ecosistema deportivo”.
La nueva iniciativa de LaLiga se suma a otras llevadas a cabo en el mismo sentido anteriormente como cuando el pasado año denunció ante la UEFA a PSG y Manchester City por “por infringir las normas de ‘fair play’ financiero”.
Una hora de entrevista sirve para entender que Fabrice Pastor (Montecarlo, 1971) tendrá que elegir: seguir siendo el dueño del circuito de pádel A1 Padel o entrar como máximo accionista del Sevilla FC. Así lo asume también el multimillonario empresario, parte de una de las familias más adineradas del Principado, que después de una carrera entre el fútbol (fue directivo en el Mónaco, con su padre de presidente, que llegó a la final de la Champions), el pádel y la construcción, dirime ahora su futuro, tentado por la posibilidad de hacerse con el club de Nervión mientras observa cómo A1 Padel mantiene la pelea con el Premier Padel de Nasser Al-Khelaifi por el control del pádel mundial. El deporte padelero es ahora mismo un campo de batalla entre circuitos, federaciones, marcas y jugadores.
«Teníamos un circuito, el World Padel Tour, con unas reglas venezolanas, y cuando se tiene el monopolio es todo muy fácil. De repente hubo una oportunidad en Oriente, ponen unos premios altísimos, prometen 25 cosas y no las cumplen... Esperaban que entraran cientos de millones. Y seguimos en esa guerra en la que participan jugadores y marcas», explica Pastor a EL MUNDO, poniendo el tiro en los protagonistas.
«Hay muchas marcas que pagan mucho dinero a un circuito y a unos jugadores, permitiéndoles estar en unos torneos y en otros no. Los premios son el 15% de lo que gana un jugador, volvemos a las marcas... Es una cuestión de dinero y de gente no preparada que ahora se encuentra con la explosión del deporte, con una gallina con huevos de oro, pero no hay una base porque las Federaciones... Las Federaciones no deben de estar para ganar dinero. ¿Cómo es posible que Luigi Carraro, presidente de la Federación Internacional de Pádel, maneje así un deporte? El seleccionador español le dijo a un jugador de A1 Padel que no iría convocado mientras siguiera en el circuito, es deleznable», reflexiona.
«Pensaban que les iban a cubrir de millones»
La entrada de Oriente Medio en el pádel, con Al-Khelaifi a la cabeza, ha sido «un falsete, un suflé», según Pastor. «Los jugadores pensaban que les iban a cubrir de millones, y no», añade. Y manda un mensaje a las estrellas: «Ahora que han ganado dinero, les pido que piensen en el futuro del deporte. Es absurdo tener 50 torneos y dos ránkings entre dos circuitos. Yo tiendo la mano porque quiero que el pádel crezca, quiero competir con el tenis, quiero ser el Bernie Ecclestone del pádel», dice.
La incógnita sobre el futuro del pádel mundial navega ahora sobre la cabeza de Pastor en la misma ola que el Sevilla FC. El monegasco es accionista del club y admite conversaciones para hacerse con un paquete mayoritario que le convierta en duelo del conjunto de Nervión.
«Hay una posibilidad real de entrar en el Sevilla, pero si me meto sería al 100%. Tengo un gran ejemplo con mi padre, que creó algo impensable con el Mónaco, así que les he pedido un año para ver dónde estoy, si seguimos con el pádel o... Yo amo al Sevilla y a la ciudad. Soy cofrade, taurino, feriante... Es una pequeña Roma, una joya. Pero en el fútbol hay que ser responsable y estoy viendo cómo van las cosas», explica.
«Están en guerra y eso no puede ser»
Pastor reconoce que «me lo han pedido mucho» y que «como el pádel, la dirección del Sevilla también está en guerra, y eso no puede ser». «El club necesita un empujón, una gestión más internacional. Y en ese sentido veo más fácil comprar un paquete mayor de acciones, que lo puedo comprar mañana por la mañana, y ayudar en la gestión».
Eso sí, mientras siga viviendo en Mónaco no puede ser presidente del Sevilla, así que «una opción real», admite, sería entrar como máximo accionista y elegir a una persona para llevar el club. En el banquillo, dos nombres que le gustan: «Didier Deschamps y Marcelo Gallardo». Pero siempre con calma: «No se puede decir a la ligera porque no me gustaría fallar. En el fútbol no todo se hace en dos minutos y yo insisto en el año. Hay que ser respetuoso y sensible con el aficionado», pide.
Lamine Yamal y Nico Williams tienen una conexión especial. Tanto sobre el césped, cuando defienden los colores de la Roja, tal y como quedó demostrado en la pasada Eurocopa, como fuera de él. Mientras duró una competición que culminó con el cuarto título de su historia para la selección española, el joven de los Williams casi siempre estaba cerca de los jugadores del Barça. Una actitud que llevó a propios y extraños a pensar que su fichaje por el club azulgrana no era para nada una quimera. Más aún, cuando tanto el ahora 10 del Athletic, como la última gran perla de La Masía, pasaron también juntos incluso parte de sus vacaciones. Su amistad, a pesar de todo, tendrá que quedar aparcada este mismo sábado, cuando el conjunto que dirige Hansi Flick se mida en Montjuïc a unos leones que han peleado con uñas y dientes para evitar que el jugador hiciera las maletas. Por lo menos, este mismo verano.
El propio presidente, Joan Laporta, en la presentación del técnico germano, dejó caer que el club estaba en disposición de contratar tanto a Dani Olmo, su único gran fichaje, al que se le sumaría también el del joven Pau Víctor, como a Nico Williams. El Athletic, no obstante, removió cielo y tierra para asegurarse la continuidad de un jugador al que le dieron nuevos galones otorgándole un dorsal con tanto peso como el número 10 y por quien estaban incluso más que dispuestos a denunciar al Barça ante la Liga si, finalmente, el club pagaba los 58 millones de euros que figuran ahora mismo en su cláusula de rescisión. Su argumento: que la entidad azulgrana incumpliría los controles económicos de la competición y que superaría el límite salarial que tiene establecido. Algo que se evidenciaría, en este caso, con los problemas que está teniendo el club barcelonista para inscribir a Olmo y que han acabado cristalizando en la salida relámpago deIlkay Gündogan, cuyo regreso al Manchester City traspasado a coste cero se oficializó este mismo viernes.
"Después de sólo un año, ya es hora de decir adiós. Vine aquí para afrontar un reto nuevo y emocionante, y estaba preparado para hacerlo. Lo di todo para luchar por el equipo y el club de la mejor manera posible en una temporada difícil y quería ayudar a mis compañeros en una nueva campaña. Ahora me voy en una situación difícil, pero si mi marcha puede ayudar financieramente al club, eso hace que me sienta un poco menos triste", señaló el alemán en un mensaje escrito en inglés y compartido a través de sus redes sociales. "Después del partido contra el Valencia, tuvimos una conversación honesta y pensé que quería ayudarnos, pero ha cambiado de idea, son cosas que pasan. Le conozco personalmente, ha sido un jugador fantástico para el Barça y sólo puedo decir cosas buenas de él", señaló al respecto Hansi Flick.
Con esta salida, eso sí, espera que Olmo pueda ser al fin inscrito en la Liga. "Dani, está listo para jugar, esperamos que pueda hacerlo, que pueda entrar en el equipo y que pueda ayudarnos. Confío en poder disponer de él lo antes posible", aseguró el técnico alemán, quien tuvo también palabras de elogio para un Lamine Yamal a quien tiene en muy alta consideración. "Jugó la Eurocopa, lleva dos semanas y media entrenando con nosotros y lo que he visto hasta ahora es increíble. Tiene posesión, control... Jugadores como él ayudan enormemente a cualquier equipo. Espero que no repitamos los errores que cometimos en la primera mitad en Valencia y hay que ubicarlo en la posición adecuada», apuntó acerca del joven crack barcelonista. Muchísimo más parco en palabras, eso sí, se mostró a la hora de valorar el juego de un Nico Williams por quien tanto han suspirado los azulgrana.
"No es mi trabajo hablar de él, yo me centro únicamente en mis jugadores. Jules Koundé le frenará bien", se limitó a apuntar Flick acerca del delantero del Athletic. El tira y afloja que han protagonizado tanto la entidad bilbaína como el Barça por el jugador, con el club azulgrana resistiéndose a renunciar a su contratación hasta prácticamente el último momento y los leones jugando todas las cartas posibles para retenerlo, mientras el propio futbolista hacía gestos más dirigidos hacia su continuidad, podría provocar que la grada de Montjuïc le brinde un recibimiento poco amistoso. Ernesto Valverde cree que todo discurrirá con normalidad. "Yo he jugado muchos partidos en Montjuic. Y te garantizo queno es el campo más caliente del mundo, más que nada por la distancia que hay con la gente. Además, es verano. El público animará a su equipo, habrá muchos turistas y la gente estará con ganas de ver al Barça, igual que cuando nosotros jugamos aquí. No espero nada especial", dijo ayer el técnico del Athletic.
Nadie baila en el Madrid. Ni Vinicius ni Álvaro Arbeloa, cuya era empieza con una hecatombe, resuelta incluso con tintes ridículos en una última jugada de despropósitos en su área, pese a la calidad en el golpeo de Jeftét. Las caídas en la Copa frente a modestos como el Albacete habían llegado a ser arrastradas hasta el cadalso por entrenadores como Manuel Pellegrini. Para Arbeloa es un lastre que no estaba en el guion. Parecía escrito para Xabi Alonso, su antecesor, pero lo sufre quien llega a ese banquillo con el mandato de divertirse. En el calvario, que es donde se encuentra este Madrid, no hay diversión posible, sólo vergüenza. Mejor una oración.[Narración y estadísticas, 3-2]
El orden y la cantera no dieron a Arbeloa, como una estatua de cera todo el partido, impertérrito, la primera victoria, lo único que garantizaba seguir adelante en la Copa. Buscaba un estímulo y se encuentra en un solo partido en una crisis mayor a la heredada, porque perder con el Barça en la final de la Supercopa es incomparable a ser eliminado de la Copa por el Albacete, que lucha en la zona cercana al descenso de Segunda.
El Bernabéu espera
Esta eliminación pone en cuarentena incluso las conclusiones que pudieran sacarse de la primera alineación de Arbeloa, pero dos hechos resultaban relevantes: un mediocentro de la cantera, Jorge Cestero, y cada futbolista en su sitio natural, con Valverde de regreso al centro del campo. La única excepción fueron los minutos de Camavinga, en la banda izquierda, donde ya jugó con Ancelotti.
La Liga dirá más cosas, el sábado frente al Levante en el Bernabéu, donde está inesperada caída puede provocar una bronca de la grada, que ya señaló a los futbolistas por encima de Xabi Alonso como culpables de la crisis. El grito del socio escapa al control del propio Florentino Pérez. A nada temen tanto los presidentes como a los plebiscitos de los estadios, y más cuando saben que la responsabilidad mira hacia arriba.
Arbeloa, en la banda del carlos Belmonte.Jose BretonAP
Cestero por Tchouaméni
De Cestero había llegado a decir Arbeloa que era uno de los mejores de España en su puesto. Tanto que lo escogió en lugar de Tchouaméni. Arriesgado. Para los chicos de la cantera este trago también pesa. El propio Cestero, David Jiménez, Palacios o Manuel Ángel, que salieron en los últimos minutos en busca de un gol desesperado. El de Gonzalo, de la misma estirpe, no fue suficiente para sobrevivir.
El balón parado iguala en la misma medida que el movimiento distancia, porque la calidad en el fútbol es la capacidad de desarrollar la técnica a la máxima velocidad posible. Pero el balón parado también es la forma más rápida de acercarse al gol cuando otros caminos, los caminos de la calidad, no lo consiguen. Eso le ocurre al Madrid. Ambas cosas explican lo que ocurrió en el primer tiempo, con un equipo blanco dominante y ortodoxo, pero sin profundidad y ocasiones, y un Albacete acuartelado a la espera de su oportunidad.
La encontraron los locales en su primer saque de esquina, rematado con autoridad por Javi Villar, toda la que no tuvo la defensa madridista. La acción retrató a Mastantuono, pero no debe ser el argentino a quien pedir cuentas en esas situaciones. Tampoco a Arbeloa, por ahora. La defensa del balón parado necesita trabajo y tiempo, algo que todavía no ha tenido el entrenador, pero tras lo sucedido en el Carlos Belmonte es difícil que se le conceda. Arbeloa empieza en un lugar peor al que dejó su antecesor y amigo Xabi. Mal asunto.
Los madridistas se lamnentan ante la alegría de los manchegos.Jose BretonAP
Vinicius, voluntad sin acierto
La réplica del Madrid, en un momento psicológico de un partido más psicológico que futbolístico, dadas las circunstancias, se produjo gracias al remate de Huijsen, repelido de forma acrobática por Lizoain, y el oportunismo de Mastantuono. Fue como un desagravio al defecto de su acción defensiva unos minutos antes. Al descanso, pues, se retiraba el Madrid sin daños, pero sin nada más relevante más allá del orden, con un Vinicius voluntarioso pero ofuscado.
Por el orden empezó Xabi y de orden entiende Arbeloa, cuyas cualidades tácticas le permitieron como jugador cohabitar con los mejores, en el Madrid o en la selección. También entiende Alberto González, que reaccionó con tres cambios rápidos a la salida más alta y con ritmo del Madrid en la segunda mitad.
Ya con Agus Medina sobre el césped, el Albacete fue más ambicioso. Otro de los cambios, Jeftét, encontró el gol tras los malos despejes de Carvajal y Gonzalo, más un Lunin sorprendido. Gonzalo puso el ADN de Sergio Ramos en esta pequeña Lisboa de la Mancha con el empate, pero el Madrid de hoy está muy lejos de la metáfora de Sergio Ramos. [Narración y estadísticas, 3-2]