Eran 16 ‘muertes’ para ‘El Matador’. 16 rosas que había dejado en el ring. Las dos últimas, de las más espectaculares en su carrera. La quince fue la que llegó con el título de peso pluma bajo el brazo ante Volkanovski. La decimosexta, el combate para noquear al hombre innoqueable.
Vencido Max Holloway, quedaba un púgil sin noquear en el ring para Ilia Topuria, y lo hizo este jueves. El campeón del peso pluma acabó con ‘El Matador’. Dice el luchador hispanogerogiano que “había sido su aliado en cada pelea” pero que la próxima vez entrará al octógono con una “nueva identidad”.
Lo hizo con un post en redes sociales en el que anuncia una “nueva era”. Es un rebranding personal para encarar el cambio de categoría que anunció hace unos meses. Se terminó pelear en las 145 libras (65,8 kilogramos) para afrontar otros retos en las 155 (70,3). Más fácil a nivel físico para alguien que suele pesar en torno a los 80 kilos y debía bajar casi 15 para poder dar la báscula.
Lo difícil está siendo encontrar rival. La UFC parece un episodio de Falcon Crest entre giros y plot twist acerca de quién va a subirse al octógono con Topuria en su asalto al peso ligero. El hispanogeorgiano quiere el segundo cinturón de la mayor liga mundial de artes marciales mixtas. Entraría en el club de los 20 que lo han logrado y el tercero que lo consigue en pluma y ligero tras B.J. Penn y Conor McGregor.
El problema es que la ambición y el nivel de Topuria, a día de hoy en el tercer puesto del ránking libra por libra, le enfocaban a una pelea con el líder de esa clasificación y actual campeón del peso ligero: Islam Makhachev.
El ruso ha rechazado pelear con Topuria por activa y por pasiva. Desde su equipo le han lanzado indirectas de que la opción se la tiene que ganar derrotando a algún nombre importante de la división. Y él, por lo pronto, pretende realizar una defensa de su cinturón ante otros grandes rivales de la categoría como Charles Oliveira o Justin Gaethe.
De hecho, dos de sus cuatro anteriores defensas del título fueron ante Aleksander Volkanovski, el rival al que Topuria arrebató el cinturón de peso pluma. Y el ruso no quiere que se le recuerde por “vencer a rivales pequeños”.
Próximo rival
No obstante, el púgil australiano, que optará de nuevo al campeonato de peso pluma ante Diego Lopes tras haberlo dejado vacante el hispanogeorgiano, dice que si hay alguien que puede vencer a Makhachev es Topuria. “Tiene manos peligrosas. Es lógico que la gente que lo descarte: saben que tiene poder en sus manos, saben que lo buscará. Saben que tiene serenidad e incluso, si las cosas no salen como él quiere, seguirá buscándolo, intentando encontrarlo hasta que lo consiga o hasta que pierda. Así que sabes que es peligroso”.
De momento, quien no vencerá ni tendrá la opción de vencer a Makhachev es El Matador. Ya no existe. Hay que esperar para saber cuál será la nueva piel de Topuria en el octógono. La que lleve la decimoséptima rosa al próximo rival. Aunque aún no se haya decidido. De momento, el hispanogeorgiano, con su premio de la Asociación Española de la Prensa Deportiva como uno de los mejores deportistas de 2024, se mantiene a la espera de la decisión de la UFC.
El verano de 2017, Ousmane Dembelé (Vernon, 1997) decidió no presentarse a los entrenamientos del Borussia Dortmund para forzar al club alemán a que le vendiese al FC Barcelona, que venía con los 222 millones de euros que el PSG había pagado por Neymar. El joven y brillante delantero francés, se había salido en la Bundesliga y llegaba como una gran promesa al conjunto culé. Promesa que ha tardado siete años en consolidarse y, encima, en el equipo que propició su llegada a la entidad blaugrana.
Pese a una primera batalla ganada por Xavi para retenerle un año más, el extremo francés terminó fichando por el PSG por 50 millones de euros en el verano de 2023. El Barça no recuperaba los 105 más 30 en variables que pagó por el galo, pero su presencia en el conjunto culé, tan intermitente como díscola, se daba como amortizada. Su no renovación y los continuos episodios de lesiones, se perdió más de 60 partidos en los primeros 30 meses con los azulgrana, no terminaron por enamorar a la parroquia barcelonista.
Así, El Mosquito, llegaba a París convencido de que, esta vez sí, éste era su momento. "Hablé con Luis Enrique y con el presidente Nasser Al Khelaïfi. Me hablaron de su proyecto. Estoy encantado de volver a Francia. Las cosas van muy bien en el Paris Saint-Germain", contó en una entrevista en la televisión francesa.
Y lo cierto es que el 10 del PSG parecía tener razón en sus palabras y arrancó con goles o asistencias en los primeros siete partidos de la Ligue 1 y reclamando el puesto de superestrella que había dejado vacante Kylian Mbappé. No obstante, el carácter le volvió a jugar una mala pasada. Como en aquel episodio de Dortmund y como el que protagonizó también en el Rennes cuando el Salzburgo preguntó por él cuando apenas era mayor de edad. Aquel verano se perdió la pretemporada del conjunto galo por una sospechosa gastroenteritis.
Así, con el francés a velocidad de crucero, Luis Enrique le deja en Francia en el partido de Champions ante el Arsenal en Londres en el que caen derrotados por dos goles a cero. Y, el entrenador "cuyo discurso" provocó su fichaje por el PSG, le lanzó a los leones en la explicación de su ausencia: "Soy muy sincero, pero no voy a hacer una telenovela de esto. No hubo ninguna discusión entre el técnico y el jugador, eso es completamente falso. Sólo hay un problema de compromiso del jugador con el equipo y no entre el jugador y el entrenador".
La calma tras la tempestad
Pero tras la tempestad y tras una disculpa, volvió la calma. Así, el delantero francés retornó a la dinámica de grupo y pareció que nunca se hubiera ido. Desde su episodio, el 10 lleva 1 gol y dos asistencias, con los que suma cinco tantos y seis pases de gol en 11 partidos. En el último, su gol sirvió para conseguir la victoria del equipo parisino ante el Lens, que les permitió afianzarse aún más en el liderato de la clasificación tras el tropiezo del Mónaco o el del Olympique de Marsella en la jornada anterior.
Lo cierto es que Dembélé es el líder indiscutible de este PSG en el que por primera vez desde 2017 no cuenta en sus filas con una superestrella mundial. Terminó la época de los galácticos franceses con la salida de Messi a Estados Unidos, Neymar a Arabia Saudí y Mbappé al Real Madrid. No obstante, el valor de la plantilla actual es el mismo que el de la última en la que coincidió la MMS. Según Transfermarkt, la temporada 2022/23 la plantilla del PSG elevaba su coste a 891,1 millones de euros por los 892 de la actual. La del 2023/24, en cambio, fue la del máximo valor en la historia del conjunto francés con 1.002 millones de euros.
"Yo el que quiero ser es Giuliano". Nunca tan pocas palabras dijeron tanto. Era la reivindicación de la salida del cascarón de un futbolista meteórico. No por su calidad actual, que también, sino por su ascenso ininterrumpido desde una rotura de peroné que pudo ser el fin de su carrera. Giuliano Simeone (Roma, 2002) ya no es un canterano cualquiera que juega en el primer equipo del Atlético de Madrid. Tampoco es el hijo del entrenador que comparte un espacio en una plantilla que dirige su padre. "Él solo quiere ser Giuliano", reafirmó Diego Simeone las palabras del pequeño de su prole, unos días después de que las lanzara él en la rueda de prensa posterior al encuentro ante el Sevilla.
"El Cholo es muy exigente con sus hijos", explica la periodista Vero Brunati, muy cercana a la familia Simeone. En el Atlético aseguran que nunca se ha dirigido a él en un entrenamiento de manera diferente a otro jugador y están seguros de que en el campo, por momentos, se les olvida que son padre e hijo. "Puede que sea más exigente con él", secundan fuentes de dentro del vestuario. Pero esa frialdad que tienen en el césped es muy diferente fuera de él.
Giuliano nació en Roma el 18 de diciembre poco antes de que Roberto Settembrini, agente de Diego Simeone, retomara los contactos con el Atlético de Madrid para que su padre volviera al club de sus amores. Fueron apenas dos años, luego la familia se desplazó a Argentina para que el Cholo colgara las botas en Racing, equipo en el que también comenzaría su carrera de entrenador. Mientras, sus hijos ingresaban en la Escuela de fútbol Ángel Labruna, cantera de River Plate.
"Si te va bien no te veo más"
Giovani, Gianluca y Giuliano fueron quemando etapas en el fútbol base del club millonario. No obstante, aunque el amor por ellos era similar, el abuelo Carlos, padre del Cholo, "siempre pensó que Giuliano era el que llegaría más lejos en el fútbol", revela Brunati. Sin embargo, y la edad fue un factor importante, Giuliano nunca consiguió debutar en el primer equipo de River Plate como tampoco lo conseguiría Gianluca y sí Giovanni.
"Giuliano comenzó jugando como 5 y su familia creía mucho en él por su capacidad de aprendizaje y ambición", cuenta la periodista argentina. El Cholito menor lo máximo que llegó fue a Octava División, categoría que ganó junto a su Banda (futbolistas como Santiago Simón, Francisco Petrasso, Manuel Cocca, Franco Alfonso y Sebastián Sánchez) tras marcar un gol en el último minuto.
De esa progresión no pudo ser testigo el Cholo, que en 2011 tuvo que dejar Argentina para tomar las riendas del Atlético. "Uy, pa, vas a jugar contra Messi... Vas a jugar contra Cristiano Ronaldo... Es espectacular", le dijo Giuliano a su padre según reveló el técnico en su documental. "Después se hizo un silencio y me dice: 'Pero, pa, si te va bien no te veo más'. Cuando te lo dice un pibe de ocho años, que tenía él en ese momento, es muy duro", añade Simeone senior.
Giuliano, en un partido con el Atlético.Denis DoyleMUNDO
Quizás esas palabras calaron en la cabeza del Cholo que, cuando el joven Giuliano cumplió 16, decidió traerlo de River al Atlético de Madrid antes de que firmara su primer contrato profesional aprovechando una figura legal que se denominaba "patria potestad", hoy "responsabilidad parental". "Aquello no sentó nada bien en River", explica Maxi Grillo, periodista que sigue al club millonario. De hecho, cuando firmó Giuliano su primer contrato con el Atlético, el club apenas percibió 185.000 euros por derechos de formación de un futbolista al que veían "gran futuro".
Era la reunificación de dos "locos" por el fútbol. Giuliano tiene la misma pasión de su padre por el deporte que ambos practican y es habitual que vea muchos partidos de fútbol incluyendo los de sus hermanos cuando tiene ocasión. A medida que iba destacando en las categorías inferiores del Atlético (marcó 24 tantos en su última temporada en el filial) surgió la oportunidad de fichar por primera vez por un club profesional. "Es muy profesional, muy disciplinado y siempre con muchas ganas de aprender", apunta Brunati. Su salida la decidieron entre el hijo y el padre en la piscina de la casa familiar. Abrieron Wyscout (una plataforma de scouting) y analizaron el estilo de juego de los equipos que le querían, que eran muchos, hasta que decidieron que fuera el Zaragoza, de Segunda División.
Fueron nueve goles y tres asistencias que le valieron su primera experiencia en Primera, en el Alavés. La llamada de Luis García Plaza terminó por convencer a Giuliano que, antes casi de enfundarse su camiseta blanquiazul, ya le habían partido el peroné en un amistoso ante el Burgos. Su padre, que acababa de volver de la gira norteamericana de pretemporada, cogió su coche en el Cerro del Espino y se marchó a acompañar al Cholito en su operación.
Lesión y recuperación
Otro de sus grandes apoyos fue Carlos Martín, su 'hermano' futbolístico. Su amistad con él, con quien comparte un tatuaje de una celebración que ambos hacen habitualmente juntando los dedos, viene del filial donde también coincidieron con Pablo Barrios. "Se llevaba muy bien con los argentinos, pero a Barrios lo ve muy parecido a él", revelan desde el vestuario. Menos de un año después de ese palo, Giuliano entraba por la puerta de la titularidad del Atlético de Madrid para ya no salir nunca. "El Cholo siempre vio ese potencial, pero no quiere decir que no le haya sorprendido como ha pasado en el club", cuentan fuentes rojiblancas.
Tampoco ha pasado desapercibido su crecimiento para la selección Argentina, donde también es un fijo, y en la que coincide con Leo Messi, uno de sus ídolos. "Cuando Messi habla hay que escucharlo porque es el mejor. Me dijo que estuviera tranquilo, que me tomara un tiempo más en el área porque siempre iba a encontrar a alguien libre para asistir", expresó Giuliano sobre otra de las cosas que le ha permitido encadenar tres MVPs seguidos de los cuatro últimos encuentros del Atlético: la pausa.
Con uno de los sueldos más bajos de la plantilla, apenas tres millones brutos (parecido al de Javi Galán). La llegada de Mateu Alemany ha retrasado una de las renovaciones más esperadas para los rojiblancos, aunque parece que empieza a acelerarse. La del niño que superó la exigencia de su padre-maestro. El joven "maravilloso, muy humano, cariñoso, divertido y muy alegre", como le describen los que le conocen. El que sólo quiere ser Giuliano.
El Atlético de Madrid ha decidido procedente recurrir la sanción del cierre parcial del Metropolitano por tres partidos y la multa de 45.000 euros que le impuso el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol por considerarla "desproporcionada".
El club rojiblanco cree que "el comportamiento inaceptable de unos pocos no puede suponer un castigo tan desmedido hacia una gran mayoría que no cometió ninguna falta", según ha explicado en un comunicado que ha publicado a tal efecto.
La entidad y sus aficionados se consideran los "grandes perjudicados" del lanzamiento de objetos que obligó a suspender provisionalemente el derbi del Metropolitano. Y consideran como únicos responsables a los "implicados" en el citado lanzamiento. A su juicio, son ellos los que tienen que ser castigados y no el resto.
En la nota, el Atlético de Madrid ha querido también reiterar su condena de los incidentes y recuerda su política de tolerancia cero contra la violencia. Aseguran que seguirán persiguiendo "cualquier manifestación de esta índole" como demuestran tras la identificación y expulsión de tres socios rojiblancos implicados en el lanzamiento de hasta cinco mecheros al portero del Real Madrid, Thibaut Courtois.
Aseguran que su departamento de seguridad continúa colaborando con la Policía en la búsqueda del resto de implicados y que procederán de la misma manera que a los tres que ya han conseguido localizar.
La sanción de cierre parcial de los sectores 127 al 133 del fondo sur supone la afectación de en torno a 3.500 socios, que son los que se sientan en medio de las escaleras de bajada a los córners y entre la portería y el primer descansillo del estadio.
Confianza
El Atlético confía en que, como ya ocurriera con los cánticos racistas a Nico Williams en el que se le impuso una sanción del mismo sector durante dos partidos y 60.000 euros de multa, el Comité estime que procedieron con la "máxima diligencia".
No obstante, en su decisión sobre los incidentes en el derbi, el Comité ya escribía en su dictamen que el club no había dispuesto las medidas preventivas adecuadas aunque sí las reactivas. "No se adoptaron las medidas suficientes para prevenir unos incidentes tan graves en la propia acción multitudinaria y en su resultado o, cuando menos, las medidas que se adoptaron no fueron las idóneas para un partido de especial rivalidad", escribió en su dictamen.
El organismo estimó que los hechos ocurridos constituyen una falta muy grave recogida en el artículo 76.2 en consonancia con el artículo 15 del Código Disciplinario ya que se tuvo que suspender provisionalmente el encuentro durante 14 minutos. "Nos encontramos ante unos incidentes de especial gravedad y repercusión en el desarrollo del encuentro", mantuvo el Comité.