Después de ocho meses sin jugar, Sergio Ramos volverá a vestirse de corto en México. A punto de cumplir 39 años, el defensa español ha fichado por el Rayados de Monterrey, donde lucirá el número 93, en homenaje al gol que marcó en la final de Lisboa, donde el Real Madrid conquistó su Décima Champions.
“El Club de Fútbol Monterrey informa que ha llegado a un acuerdo con el astro español Sergio Ramos para que se convierta en nuevo jugador de los Rayados con un contrato por un año”, comunicó el equipo mexicano en su portal de internet. “Defensa histórico del fútbol mundial, multicampeón con el Real Madrid y el PSG y campeón del mundo y la Eurocopa con Selección Española. ¡BIENVENIDO, SergioRamos! ¡Tu liderazgo, calidad técnica y actitud ganadora llegarán a poner el Azul y Blanco muy en alto”, publicó el equipo mexicano en su cuenta en X.
En la misma red social, el Monterrey publicó un vídeo en el que Ramos es recibido personalmente por el presidente deportivo del club, José Antonio Noriega. El dirigente garantizó a Ramos que se incorporará a una de las nóminas más competitivas del balompié mexicano. “Con el plantel que te vas a encontrar y el cuerpo técnico, estoy seguro de que nos van a llevar a otros niveles”, apuntó el dirigente. En el Rayados Sergio Ramos, dirigido por Martín Demichelis, coincidirá con otros dos españoles, Sergio Canales y Oliver Torres.
Ramos agradeció a Noriega la cálida recepción y se mostró dispuesto a sumarse pronto al equipo. “Tengo muchas ganas de incorporarme. Gracias por apostar, creo que es una apuesta de la que no vais a arrepentiros. Seguro que va a ser un año de éxito para todos los Rayados”, aseguró el zaguero español.
En el vídeo, el defensa recibe la camiseta de rayas verticales azules y blancas con el dorsal 93, uno de los momentos de máxima gloria de su carrera. El Real Madrid reaccionó en X ante el detalle del número que Ramos usará en su nuevo equipo: “Un homenaje a todo el madridismo, el recuerdo de un momento que cambió nuestra historia”.
Ramos llega a México con 38 años y un impresionante palmarés. Con el Real Madrid ganó cinco Ligas, cuatro Champions League y tres veces la Supercopa de Europa, entre otros títulos, mientras que con el PSG conquistó dos ligas en Francia. Además, fue campeón con España en el Mundial de Sudáfrica- 010 y en las Eurocopas de 2008 y 2012.
Con su nuevo equipo, Ramos tendrá la oportunidad de disputar la novedosa edición del Mundial de Clubes-2025, que se disputará en Estados Unidos entre junio y julio con presencia de varias potencias de Europa, incluido el Real Madrid.
Fundado en 1945, el Monterrey ha sido campeón de la liga mexicana en cinco ocasiones y también ganó cinco veces la Liga de Campeones de la Concacaf.
El PSG se montó en una montaña rusa en Dortmund y pasó mucho miedo, porque pudo el Borussia meter hasta cuatro goles. El caduco toque- toque de Lucho es absolutamente ridículo. Y no lo tiene fácil para alcanzar la final. Perder por uno a cero siempre es puñetero.
Salvo el ataque de la caballería rusticana de los primeros quince minutos, el PSG estuvo en numerosas rápidas jugadas zarandeado por un Dortmund, muchísimo más intenso, más rápido y, sob
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El Madrid ya no es sólo vergonzoso. Es un equipo monstruosamente mediocre. Otra noche más del patetismo blanco, contra un Milan que parecía un candidato a la Champions cuando actualmente está en crisis en el Scudetto. Es una situación muy grave la del Real Madrid.
Llevo anunciando la muerte de un entrenador al que ya no le queda ni sentido futbolístico. Ancelotti es culpable de convertir a un montón de estrellas en un montón de estiércol. Conviert
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La sensación de no disputar nada en el tercer partido no la tenía España desde el Mundial de Brasil, 2014, cuando jugó, y ganó, a Australia en Curitiba sabiéndose eliminada desde cuatro días antes. En sentido positivo, desde 2008, cuando jugó, y ganó también, a Grecia sabiéndose ya en cuartos de final desde cuatro días antes. Dos veces en 16 años, y por medio, un montón de terceros partidos de la fase de grupos con algo en juego, algunos agónicos (Rusia'18, Euro'21) y una costumbre, la de guardar a los titulares para los cruces, en desuso. Quizá por eso el partido de ayer fue algo extraño, ayudada esa extrañeza también por el traje amarillo, por la debilidad del rival y hasta por el día de la semana. Ganó España, rellenó el formulario del tercer encuentro, no sin algún apuro en la segunda parte y se dispuso a descansar a la espera de rival el próximo domingo en Colonia. [Narración y estadísticas (0-1)]
Se hizo el interesante Luis de la Fuente en la rueda de prensa previa, hablando de jugarse muchas cosas, prestigio, puntos, orgullo y a saber cuántas cosas más, pero no logró engañar a nadie. Le dio la vuelta entera al once inicial y, como sigue siendo ley en el fútbol, los titulares descansaron porque no había nada que discutir. Los meritorios, término antiquísimo que se entiende a la primera, tienen como misión fundamental no dar que hablar. Cumplir, pasar desapercibidos como mínimo y, si se puede, apuntar maneras. Los meritorios de España salieron al césped de Düsseldorf con esas premisas, traducidas en la misión de proponerle al entrenador algún cambio en la noche de octavos. Sólo Laporte, que al no jugar el primer partido necesitaba algo de ritmo, parece que estará en ese primer cruce sin red. El resto serán suplentes, salvo lesión en estos días. Y eso que hubo un puñadito de ellos que levantaron la mano para el futuro.
España, de hecho, ya puede decir que ha usado a todos los jugadores que ha traído a Alemania menos a Álex Remiro. Jugaron los disponibles, todos salvo Rodrigo, sancionado, y Ayoze y Nacho, lesionados. El central del Madrid pasó parte de la mañana, por cierto, en un hotel firmando su contrato con el Al Qadsiah, algo cuestionable siquiera sea en lo estético, pues parecen sobrar días que no sean de partido para echar un garabato, por mucho que no hubiera nada en juego y por mucho que él no pudiera participar. Al margen de ellos tres, pues, De la Fuente dejó que todos pisaran el césped menos el tercer portero.
Cinco minutos de ilusión
¿Y quiénes son los meritorios que alzaron la mano? Pues hubo varios. Jesús Navas, que tendrá 90 años y seguirá centrando mejor que cualquier lateral de la Eurocopa. Vivian, un albanés (por el entusiasmo) de Vitoria que se afeita sin espuma, y que es un central de los de antes, con pocas, muy pocas, florituras y mucha, mucha seguridad. Dani Olmo, pura calidad en la mediapunta por mucho que no ande fino. Y Ferran Torres, un chaval rapidísimo y que tendrá muchos defectos, pero tiene, sobre todo, una virtud con la selección: se le caen los goles de los bolsillos a nada que juega.
Albania, una selección limitadita, sí puso a todos sus titulares, pero le dio igual. A este tipo de grupos apenas les sostiene la ilusión durante un rato de los partidos, y a Albania la sostuvo durante los primeros cinco minutos y durante un rato del segundo tiempo. Un poquito de barullo al calor de las bengalas de sus aficionados, un par de presiones alocadas y hasta el último tramo, donde lo ajustado del marcador le permitió poner en apuros (algunos muy serios) a una España que, como era previsible, cogió la pelota y la tuvo casi todo el rato.
No tardó en ponerse por delante en el marcador, que suele ser lo más difícil en estos escenarios. Fue una jugada realmente bonita. Un pase interior de Laporte a Olmo que rompió dos líneas, un giro estupendo del futbolista del Leipzig y el balón a la carrera de Ferran, que la colocó en el palo contrario.
juego del limpiaparabrisas
Como era previsible, el gol dio paso a un monólogo patrio bastante aburrido, pues la Albania de Sylvinho devino en un muro en el balcón de su propia área. Así se llegó al descanso, con otro remate de Ferran que se fue alto, y así se inició la segunda parte, con un centro de Grimaldo, que tampoco anda cojo en esa faceta, y un remate inverosímil de Joselu que no fue gol de milagro. Lo necesitaba el delantero, todavía, del Real Madrid, pero tendrá que esperar.
Zubimendi y Merino felicitan a Raya tras una parada.AFP
Conforme fue avanzando el partido, fue más evidente que el verdadero cambio de este equipo son los extremos. Sin Yamal ni Williams, España pasó muchos minutos jugando a ese juego del limpiaparabrisas que tan aburrido resulta. Llegaron bastante los dos laterales, Navas y Grimaldo, y centraron mucho y bien, pero no es lo mismo. No es lo mismo tener la electricidad de los chavales que no tenerla, una obviedad hoy incuestionable para nadie.
Tanto fue decayendo la cosa que por poco no se lleva un susto la selección. Por poco y por David Raya, que no va a ser titular mientras esté Unai Simón, pero que ayer terminó siendo el mejor del equipo, parando tres o cuatro disparos albaneses que eran gol y evitando el sinsabor de un empate que probablemente mereció Albania, corajuda y entusiasta en un tramo final intrascendente, pero feo. De la Fuente, antes, había agitado al equipo a ver si encontraba algo. Salieron Fermín, Yamal y Morata, pero para ese momento, el último cuarto de hora, España ya había desconectado y Albania perseguía un segundo punto de dignidad.