En la merecida cumbre de su poder omnímodo, Florentino dominó bajo palio una Asamblea orbitante alrededor de su figura. Absolutista coronado a fuer de demócrata electo, revolucionario para continuar siendo conservador, es el presidente histórico de un club eterno.
Carismático a su manera, nimbado por su talla empresarial, es un autócrata convencido, legitimado por su eficacia como gestor convincente. Un “conducator” de ramalazos populistas y aura
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"Comunicado oficial: Kylian Mbappé". Las cuatro palabras más deseadas por el madridismo en los últimos siete años se han hecho realidad. El Real Madrid ha anunciado hoy el fichaje de Kylian Mbappé para las próximas cinco temporadas. A sus 25 años, que serán 26 en diciembre, llega libre después de no renovar su contrato con el PSG y tras varios intentos fallidos del conjunto blanco por lograr su firma en los últimos veranos.
El francés se une a una plantilla extraordinaria, que acaba de perder a Toni Kroos pero que ha visto evolucionar estos años a Vinicius, Bellingham, Rodrygo, Valverde, Camavinga o Tchouaméni y que mantiene a veteranos como Courtois, Carvajal, Rüdiger y Modric para liderar el vestuario. La guinda para el equipo de ensueño diseñado por Florentino Pérez.
Su esperado fichaje por el Real Madrid constituye, para Mbappé, "un sueño hecho realídad". Así lo ha descrito en un mensaje emitido desde sus perfiles en redes sociales minutos después del anuncio difundido por el club. El delantero orgulloso asegura que está "feliz y orgulloso".
"Emocionado" e "impaciente por veros" son otros de los sentimientos que expresa Kylian Mbappé en ese mensaje, compartido en inglés, francés y castellano, y que concluye con un simbólico "¡Hala Madrid!".
La bienvenida del Real Madrid a su fichaje estelar más reciente se completa con un vídeo de casi cuatro minutos. Comienza con una frase -"¿Estás mirando atentamente?" y encadena a continuación los goles más destacados de las estrella francesa.
Mbappé ha anotado 166 tantos en las últimas cuatro temporadas, a más de 40 por año. 256 en 308 partidos desde que es jugador del PSG. Es un anotador insaciable, un regateador eléctrico y huracán al espacio. Puro Real Madrid. Por virtudes, se trata del mejor jugador del mundo, aunque lo tiene que demostrar a nivel de clubes una vez ha decidido abandonar París. Aterriza en el terreno de Vinicius, elevado a la pelea del Balón de Oro.
De Mbappé es el Mundial de 2018, donde se destapó, y el subcampeonato de la Copa del Mundo de Qatar, perdida ante Argentina en los penaltis dejando un hat-trick para la historia. Tercero en el último Balón de Oro por detrás de Messi y Haaland, aspira a ganar varios en Chamartín.
El silencio del vestuario
El fichaje de Mbappé ha sido un tema tabú para el vestuario del Madrid durante el último mes. Nadie podía decir una palabra más alta que la otra sobre el galo porque estaba prohibido distraer la atención de la final de la Champions contra el Dortmund. Por eso desde el club la respuesta siempre era la misma: todo se sabrá a partir del 1 de junio. El protagonismo era para los futbolistas que iban a jugar en Wembley. Para nadie más.
Una vez superada esa fecha, vía libre, con el inicio de la Eurocopa como límite lógico para realizar cualquier anuncio. El delantero termina contrato con el PSG el próximo 30 de junio, así que todavía es futbolista del cuadro del Parque de los Príncipes, pero las conversaciones entre el entorno del jugador y el club del Sena han servido para permitir anunciar el fichaje antes del torneo. De esta manera, Francia afrontará su reválida continental con cuatro futbolistas del Madrid: Mendy, Tchouaméni, Camavinga y Mbappé.
Anunció que se iba y esperó
El propio Mbappé se ha mantenido también fiel a los deseos del Madrid. Tras anunciar su salida del PSG el pasado 10 de mayo, ha hablado de su alegría por sus "próximos objetivos", pero nunca ha mencionado al Madrid, consciente de que eso podría molestar a un vestuario que estaba concentrado en ganar la Champions. Su silencio, de hecho, ha gustado dentro de Valdebebas y se ha tomado como una primera toma de contacto muy positiva. Y hasta algunas estrellas del equipo, como Vinicius y Camavinga, han tenido conversaciones constantes con el delantero. El ambiente en la plantilla es excepcional y nadie quiere romperlo.
Lo que el fichaje tampoco romperá es la escala salarial del grupo. Si en 2021 y 2022 el Madrid planeaba tirar la casa por la ventana por Mbappé, ahora la situación es diferente. Este grupo ha ganado dos Champions en tres años, un detalle que no escapa a la plantilla, al club y al propio Mbappé, que sabe que llega con la necesidad de demostrar muchas cosas. Será el mejor pagado de la plantilla, pero su sueldo no será excesivamente superior al de Vinicius y Bellingham, candidatos al Balón de Oro, grandes estrellas del Madrid y salarios más altos del vestuario junto a Alaba. Mbappé no superará los 20 millones netos por curso.
La prima de fichaje, además, también será inferior a la que la directiva le ofrecía en años anteriores, que se situaba por encima de los 100 millones. Ahora serán menos, pero el futbolista considera que es el momento de dar el paso definitivo.
Este lunes, celebradas la Liga y la Champions en Cibeles y con los jugadores tomándose unos días de descanso antes de la Eurocopa y la Copa América, era el momento perfecto para anunciar el fichaje. La presentación en el Bernabéu, eso sí, tendrá que esperar a después del torneo continental. Entre los compromisos del propio estadio, que celebrará varios conciertos esta semana, y los partidos amistosos de Mbappé con Francia, no hay tiempo. Será a mediados de julio, tras la Euro y antes de que el futbolista se vaya de vacaciones. Después, se sumará a la pretemporada del Madrid (llegará a la gira si Francia cae antes de semifinales) y no irá a los Juegos Olímpicos con su país a pesar de las presiones de Macron.
El fichaje de la estrella de Bondy por el Madrid ha sido eterno. En 2017, el Madrid llegó a un principio de acuerdo con el Mónaco para firmarle por 180 millones, pero el jugador decidió fichar por el PSG para triunfar en Francia antes de saltar a España. En el verano de2021 el Madrid puso 200 millones sobre la mesa, pero el PSG rechazó la oferta. Parecía que tenían el 'sí' del jugador en 2022, cuando era libre para negociar, pero a última hora, un poco antes de la Decimocuarta Champions del Madrid ganada en París, dijo que seguía en su ciudad.
Varios 'no' que calentaron al madridismo, pero que siempre encontraron el punto tranquilo de Florentino. El futbolista insistía en su sueño de jugar en el Madrid y siete años después del primer intento, lo cumplirá.
Los trileros abundaban en las calles de España. Todavía es posible ver algunos, pero, hoy, los percibimos como personajes asociados a otro tiempo, extinguido en el tardofranquismo. El juego del Trile, también conocido como la Bolita o la Mosqueta, consiste en mover rápidamente una bola entre cubiletes y adivinar dónde se encuentra. Los trileros suelen tener compinches que indican sigilosamente a quien realiza la apuesta. Después de ganar, aumenta la puja y, entonces, pierde. Los trileros del fútbol, desgraciadamente, no son cosa del pasado, como ha puesto de manifiesto el último y vergonzante episodio en la Federación, desvelado por Esteban Urreiztieta. Al menos, con un toque de modernidad, al cambiar los cubiletes por un excel donde el estadio de Balaídos, uno de los aspirantes a albergar el Mundial 2030, aparecía y desaparecía. Los trileros de la Federación, sin embargo, han ido más allá de los de la calle, porque además de estafar al que jugaba, traicionaban la ética de los propios estafadores, al grabarse en secreto unos a otros. Una práctica amoral extendida en un lugar podrido, percibido en las alturas del fútbol como el Tercer Mundo de la gobernanza de este deporte, muy por detrás de Marruecos, una organización que no parece únicamente una Federación de trileros, sino también de 'Villarejitos'.
El excel de María Tato enviado a la FIFA tiene, en realidad, el mismo valor que una invitación de boda. Se ruega confirmación. Nada más. En Zúrich lo deciden todo, también con quién casarse, desde que el organismo de Gianni Infantino convirtió los comités organizadores en comités de bienvenida, antes de Qatar 2022, y estableció un bureau ad hoc para cada campeonato. En 2026 o inicios de 2027, la inspección de la FIFA visitará estadios en los tres países organizadores, no únicamente los recintos del excel, y tomará sus decisiones sin que viejas cuentas pendientes, como las que tienen Abel Caballero y Rafael Louzán, supongan una variable.
El Gobierno español se ha situado en lo políticamente correcto, al pedir a la FIFA que aumente de 11 a 13 las sedes concedidas a España y de ese modo evitar conflictos de índole territorial. José Manuel Rodríguez Uribes envió, el pasado 26 de julio, una carta al secretario general del organismo, el sueco Mattias Grafström, en la que se refería a Vigo y Valencia como ciudades históricas, de tradición futbolística, claves en la vertebración territorial del país, al tiempo que abogaba por el justo reparto de los «beneficios económicos, sociales y emocionales».
"Si con estos dirigentes lo ganan todo..."
La FIFA no está cerrada a modificaciones, pero aumentar las sedes en España significaría, posiblemente, tener que hacerlo en Portugal y Marruecos, cuyo trabajo eficaz y en silencio es puesto como ejemplo en Zúrich, especialmente el del país africano, frente a los constantes escándalos y cambios de la Federación Española. «¿Si con estos dirigentes lo ganan todo, cuánto más ganarían con otros?», se preguntan, entre risas y asombro.
María Tato, durante su entrevista en EL MUNDO.Alberto Di LolliMUNDO
Fernando Gomes acaba de dejar la presidencia de la Federación Portuguesa de Fútbol, después de tres mandatos, para liderar el olimpismo del país luso. Un hombre muy bien visto en la FIFA, que había cargado de sensatez la candidatura, a la que ahora contribuirá en otro rol. En Zúrich también están agradecidos a Marruecos, no sólo por el impulso del fútbol en el país, también por su mediación diplomática ante Arabia para que prorrogara su interés por organizar el Mundial de 2030 a 2034. Ya es suyo. Marruecos construye un gran coliseo en Casablanca para el Mundial. No parece que peligre la final, con Florentino Pérez como garante del Bernabéu, en fantásticas relaciones, además, con Infantino, que le dio a Vinicius el Balón de oro sin oro.
La final es la guinda del pastel, pero el pastel está por repartir, y para ello Marruecos está formidablemente situado, con un posición estratégica clave como aliado de Estados Unidos y puente con el resto del mundo árabe, y un cuerpo diplomático eficaz y volcado en una cuestión de Estado. Para el Gobierno español, por ahora, el Mundial es cuestión de la Federación.
Pasividad en el Gobierno
La prueba es cómo la chapuza de los excel ha dejado mudo al Consejo Superior de Deportes, ante la dualidad de observar cómo un proyecto estratégico para el país empieza en las viñetas del cómic y la imposibilidad de intervenir la Federación, pese a la sucesión de escándalos. No hay 155 que lo posibilite, por supuesto, pero la alternativa de optar por un papel escrupulosamente político es lo que convierte a la política en inútil.
Sólo una acción penal podría explorar las acusaciones del alcalde de Vigo contra Louzán, al que señala por la exclusión de Balaídos en el segundo excel, como si se tratara de una venganza entre familias gallegas. Lo que, en cualquier caso, ha quedado acreditado es el bajo nivel profesional de la comisión a la que se encargó el trabajo. Una constante en una Federación donde abunda el nepotismo, con hijas e hijas por los despachos, y donde tener un pasado como futbolista, encajarse un buen traje y poner voz de radio no garantiza el nivel. Nivel tiene y de nivel sabe Javier Tebas, en la posición más cómoda de toda su etapa: la Federación hace lo que dice, pero el presidente de la Liga no tiene responsabilidad en lo que hace. Cuidado, no obstante, con los efectos colaterales si llegan las explosiones, sobre todo con enemigos poderosos de verdad.
Rafael Louzán, presidente de la Federación.EFE
En Las Rozas muchos temieron que la crisis de los estadios pudiera ser la explosión definitiva. La razón es que la Federación es presa de su propia dinámica, de su gangrena, y nadie sabe hasta dónde puede haber sido grabado y hasta dónde pueden llegar sus whatsapps. Si María Tato tiene algunos comprometedores, únicamente ella lo sabe y sólo estaría obligada a aportarlos en un proceso judicial. Los mails con Louzán de la ya ex ejecutiva durante el proceso de selección de los estadios revelan que existía una conexión, nada más. Los supuestos whatsapps del miedo, sin embargo, desataron el pánico en una semana complicada en la casa, en la que el eficaz cortafuegos de su comunicación hizo muy bien su trabajo y puso a salvo a Louzán. El presidente sólo habló después de que María Tato cerrara su salida. La comunicación en la Federación es como atravesar un arrozal en los dominios del Vietcong. Nunca sabes de dónde puede llegar el siguiente disparo o el siguiente whatsapp. Continuará...