El jugador de Osasuna Aimar Oroz tuvo un gesto de nobleza el pasado domingo en el partido contra el Celta disputado en El Sadar al pedir a Martínez Munuera que no expulsara a Alfon González, jugador rival que tuvo que abandonar el césped por una falta cometida sobre el navarro Jesús Areso.
Corría el minuto 86, con los navarros venciendo a los gallegos por 3-1, cuando Alfon hizo una dura entrada sobre Areso que motivó su expulsión con tarjeta roja.
Las cámaras de ‘El Día Después’ se centraron entonces en observar al detalle las reacciones de los protagonistas. “¡No lo ve, que no lo ve!”, le comentó el 10 rojillo al árbitro antes de incidir: “Arbi, que no lo ve, no puedes sacar roja, tío”.
El gesto, aplaudido en redes sociales por osasunistas y celtistas, fue reconocido por el club de Vigo en su cuenta de X.
“Rivales, pero también compañeros. Jugadores como Aimar Oroz hicieron que nos enamoráramos de este hermoso deporte. Honor, Osasuna“, publicó.
Además de su faceta futbolística, Oroz también es conocido por ser una persona discreta, que habitualmente pasa desapercibido en su vida privada. Su renovación hasta 2029 asienta su futuro en Pamplona para ser la pieza angular del proyecto que lidera Vicente Moreno tras la marcha de Jagoba Arrasate.
El Comité Técnico de Árbitros de la RFEF ha respondido a la denuncia del Real Madrid ante el Comité de Competición y ha calificado de "injustas" las acusaciones vertidas por el club blanco al colegiado Juan Martínez Munuera, que arbitró el encuentro entre Osasuna y el equipo de Chamartín.
El máximo organismo arbitral ha expresado también su "total e incondicional apoyo" al colegiado, que no recogió en el acta del partido unos insultos de la afición de Osasuna a Vinicius.
El Real Madrid apuntó en su comunicado que varios de sus jugadores adivirtieron al colegiado sobre estos menosprecios a Vinicius, pero el CTA ha respondido que, una vez revisados los audios del partido, no se escucha a ningún futbolista dirigirse al colegiado a este respecto ni tampoco al delegado del club una vez finalizado el mismo.
El club blanco insiste en que Dani Carvajal sí advirtió de los cánticos contra el futbolista brasileño en un momento del encuentro. Uno de ellos fue: "Vinicius, muérete".
El máximo organismo arbitral recuerda en su comunicado que "el árbitro solo puede incluir en el acta aquellos incidentes ocurridos antes, durante y después del encuentro en el terreno de juego o en cualquier otro lugar de las instalaciones deportivas o fuera de ellas, siempre que haya presenciado los hechos o, habiendo sido observados por cualquiera otro/a de los/as miembros del equipo arbitral, le sean directamente comunicados por el/ella mismo/a, según el art. 240 de citado reglamento".
También recoge el escrito del CTA que el Real Madrid desconoce que el Oficial Informador del partido, otro miembro de este comité asignado a este encuentro, sí reflejó en su informe aquellos incidentes del público que consideró significativos. Su labor es la de ser un Oficial Especializado en la lucha contra la violencia, el racismo y la xenofobia que le otorga el Reglamento General de la RFEF.
El Comité de Árbitros reitera que es "el mayor implicado en la lucha contra todo tipo de violencia, racismo, xenofobia e intolerancia" y uno de los firmantes del Protocolo contra el racismo en el fútbol, de marzo de 2005.
También se muestra abierto a encabezar, participar o colaborar en cualquier iniciativa que los estamentos del fútbol designen para combatir y erradicar la violencia, el racismo, la xenofobia o la intolerancia en nuestro deporte. Y recuerda que los colegiados son los principales destinatarios de esta violencia y los máximos interesados en erradicarla del fútbol.
Cuesta un mundo sumar 14 en cualquier cosa. Lo que darían muchos por hacerlo en la quiniela. Pero este Atlético lleva esos partidos seguidos ganando. No lo había hecho en toda su historia. Y es Simeone, el entrenador que muchos creían había cumplido un ciclo, el que lo ha conseguido. Suya por cierto es también la marca de 13 victorias, hace más de 12 años. Le valió un solitario tanto de Julián Álvarez para conseguirlo y tambien proclamarse campeón de invierno. La última vez que lo fue terminó también al final de la temporada en lo alto del cajón. Y este Atlético lo quiere, lo busca y lo ansía. [Narración y estadísticas, 1-0]
Entre el pitido inicial y el primer momento que el balón tocó la red de Osasuna, la posesión había sido del 100% rojiblanca, 99,9% si contamos los despejes de los rojillos. La suerte del equipo que dirige Vicente Moreno es que lo que impulsó al interior de su portería fue el brazo de Griezmann y no su cabeza. Lo tenía pegado, sí, pero hizo el francés por moverlo para dirigir el esférico y el VAR le pilló.
Ese susto inicial sirvió para que el equipo visitante recordase que el fútbol se juega con el balón en los pies y no persiguiéndolo, pero esa primera estirada rojilla casi le cuesta el primer gol en una contra si Julián Álvarez hubiera sabido cómo mandar a la red un gran pase de Giuliano. Remató flojo a las manos de Sergio Herrera para desesperación del Cholo, que ya había negado con la cabeza tras el gol anulado al Principito.
Pasado el agobio inicial, el Atlético bajó un poco el ritmo y Osasuna subió algo sus líneas. Sin volverse loco el conjunto de un Vicente Moreno que, con la tablilla, quiso más llegar vivo al segundo tiempo que dominar desde el inicio. De hecho, Ante Budimir, tercer en el Pichichi de esta liga, inició el choque desde el banquillo. Simeone, por contra, ha encontrado una veta de oro y no piensa cambiar hasta que se agote. Hace pequeñas variaciones, como la salida de Molina por Llorente y la obligada de Le Normand por Giménez, pero el resto es inamovible.
El partido se igualó y el Atlético de Madrid comenzó a echar de menos a su Armada Argentina. Julián, el más activo, tuvo tres ocasiones, dos de ellas claras, pero no debe de haber vuelto igual de fino tras su paso por el parón navideño. De Paul, por su parte, estuvo más espeso, a chispazos, no con la regularidad de otros partidos y Molina, fue el que criticó la parroquia antes de la lesión: fallón e inconsciente en defensa, pero algo más incisivo en ataque. Quizás Giuliano, un hombre que no conoce la palabra relax, estuvo más cercano a su nivel habitual de gran o, a veces, exceso de actividad.
Griezmann, tras marcar el tanto que fue anulado.THOMAS COEXAFP
Osasuna, de hecho, fue el último rival que se llevó algo positivo del Metropolitano. Fue en el último partido en casa de la temporada pasada, con todo decidido, y le consiguió endosar cuatro tantos a la portería que defendía Oblak. No obstante, si quería intentar una machada parecida, necesitaba pólvora arriba. El equipo echaba de menos a su delantero titular, aunque Raúl García, como su homólogo ya retirado, ponía mucho trabajo a nivel de presión y defensa.
Salió Lino tras el descanso, notaba Simeone un desequilibrio ofensivo entre ambas bandas, y veía que Galán no sufría con Rubén García así que decidió buscar la mordiente que aporta el brasileño arriba. Circunstancial o casualmente, el Atlético comenzó a empujar desde el inicio de la segunda parte. Quería la 14 seguida, quería que su técnico hiciera historia, quería el título de invierno. Giuliano estrelló la primera ocasión rojiblanca en la defensa rojilla. No perdonó Julián en la suya tras una gran dejada de cabeza de Lenglet a centro de Griezmann.
Faltó ambición
El gol espoleó a Vicente Moreno en el banquillo que hizo un triple cambio para asemejar Osasuna a lo que suele ser el resto de duelos. Oroz, Moncayola y Areso, al campo, aunque el Cisne seguía esperando turno. Sacó a Torró, un mariscal en el medio y el mejor rojillo sobre el campo, raro ahí el de Massanassa. Serían los cambios o sería el cansancio tras el parón, pero el Atlético dio un paso atrás muy peligroso para sus intereses y algo menos usual esta temporada.
Pero Osasuna pagó la falta de valentía inicial de su entrenador. Quizás con la actitud de los últimos minutos y un nueve arriba podría haber sacado otro resultado, pero a toro pasado todos somos Manolete. El Atlético y Simeone hacen historia y, también, se apuntan a la liga.
El Juez Único de competición ha decidido rechazar el recurso del Real Madrid para aplazar el partido ante Osasuna con el que abren la Liga el próximo martes 19 de agosto en el Santiago Bernabéu. Así que los blancos deberán jugar en esa fecha salvo que prospere el recurso que tienen para impugnar la decisión en un plazo de 48 horas.
Tras 24 días de vacaciones, los chicos de Xabi Alonso volvían a los entrenamientos el próximo 4 de agosto para iniciar los entrenamientos tras caer derrotados en las semifinales del Mundial de clubes ante el PSG. Así, contarán únicamente con 15 días para realizar la pretemporada a las órdenes del tolosarra.
AFE, RFEF y Osasuna se mostraron favorables al cambio o, al menos, no pusieron impedimentos a que se realizara. Mientras que la organización que preside Javier Tebas, siempre mantuvo, como harán tanto la Premier como la Ligue1, en referencia a los finalistas del Mundial de clubes, Chelsea y PSG, que no había motivos para aplazar el partido.
"No podrá autorizarse la suspensión y aplazamiento de un encuentro a fecha que suponga alteración del orden del calendario salvo razones de fuerza mayor indubitadamente acreditadas o recogidas reglamentariamente", explica el Juez Único en la resolución. Un organismo que no considera el Mundial de Clubes "causa de fuerza mayor" para solicutar un aplazamiento toda vez que no es un "hecho imprevisible".
El dictamen también recoge que el club blanco "no realiza ningún esfuerzo probatorio en el sentido de acreditar una carencia de jugadores que reduzca la plantilla disponible a menos de 11 futbolistas, tal y como el precepto exige para que pudiera ser tomado en consideración".
La cuestión es que la obligatoriedad del periodo vacacional se cumple, como recalca el organismo y recoge el Convenio Colectivo, mientras que el periodo de pretemporada, en la que la FIFA recomienda entre tres y cuatro semanas, es puramente eso, una recomendación.
En la decisión, que se ha demorado dos semanas, también se recalca que si bien el Madrid asegura que cuenta con el beneplácito de Osasuna, éste no se ha manifestado de manera directa al organismo para que quedara constancia su postura en el procedimiento.