Steven van de Velde, el jugador de voley playa holandés que cumplió una condena en prisión por violación, fue abucheado cuando fue presentado antes de su partido inaugural el domingo en los Juegos de París.
Van de Velde fue condenado en 2016 por tener relaciones sexuales con una niña de 12 años en Inglaterra. Su historial resurgió el mes pasado cuando se clasificó para los Juegos Olímpicos como uno de los dos mejores equipos holandeses en el circuito internacional.
Van de Velde fue recibido con algunos abucheos cuando primero pisó la arena para el calentamiento, pero los abucheos fueron más fuertes durante la presentación formal previa al partido. Su compañero de equipo, Matthew Immers, y todos los demás jugadores que han aparecido en el Estadio de la Torre Eiffel hasta ahora en los Juegos de Verano, recibieron solo vítores.
La Federación Internacional de Voleibol dijo que no tenía poder para impedir que los Países Bajos enviaran a Van de Velde a París después de que se clasificara de la manera habitual. Van de Velde, quien no se hospeda en la villa de los atletas y no ha estado disponible para los medios, dijo después de ganar su plaza olímpica que el incidente fue “el mayor error de mi vida.”
Es el técnico del Real Madrid un hombre tranquilo. Viven los blancos una creciente tempestad derivada de los malos resultados en liga y Champions y Carlo Ancelotti ha salido en rueda de prensa a intentar capear el temporal que podría empeorar este domingo y explotar el próximo miércoles. "Es evidente que todo el mundo está pensando en el partido del miércoles, pero el miércoles pasa, sin duda, por la actuación de mañana", ha apuntado.
Los blancos han perdido sus dos últimos encuentros: el accidente ante el Valencia en el Bernabéu y la hecatombe frente al Arsenal en el Emirates. Así, Ancelotti habla de la importancia de recuperar las "buenas sensaciones" y admite que el equipo sufre un "bajón a nivel general". "Hemos encajado demasiado en los últimos partidos... y ahí es donde hay que poner freno, porque la solidez defensiva es muy, muy importante. Sobre todo en los momentos en que los delanteros no están siendo tan efectivos como siempre", ha manifestado.
Los blancos han encajado 11 goles en los últimos cuatro partidos, tres de ellos en el Santiago Bernabéu y ante equipos, teóricamente, inferiores en lo que a potencial de plantilla se refiere como Leganés y Valencia en liga y Real Sociedad en Copa del Rey.
Otros achacan el bajón del equipo a la falta de esfuerzo y lo justifican en la distancia recorrida por los jugadores. "En años anteriores pasaba lo mismo: la distancia total siempre era menor, por las características de los jugadores que tenemos y, pese a eso, hemos ganado dos Champions", ha aducido Ancelotti con cierta ironía, aunque también ha recalcado la importancia de distancia recorrida al sprint más que la general.
No obstante, el técnico italiano ha recuperado un poco las esperanzas del madridismo de cara a la vuelta europea. "Lo intentaremos, el Real Madrid es el único que lo ha hecho muchas veces... y lo intentará una más. Somos conscientes de cuánto nos puede ayudar nuestra afición, nuestro estadio. Lo intentaremos hasta el último minuto, hasta el último balón", ha expuesto.
Si no lo consiguieran, el futuro de Ancelotti podría estar en entredicho. "Cada derrota es siempre lo mismo... son momentos difíciles. Tienes que pensar en cómo remontar y concentrarte en lo que viene", ha expresado. El italiano es consciente de ello y no se centra tanto en su futuro. "Del futuro hablaremos a final de temporada, como siempre. No tengo nada que añadir en este sentido. El club siempre me ayuda... y me apoya. Sobre todo, en los momentos de dificultad", ha revelado el entrenador blanco.
La primera víctima con pedrigí de que no estará en octavos de la Champions fue el líder de la Serie A. El Inter, intratable en Italia, no solo fue incapaz de remontar el 3-1 que le endosó el Bodo Glimt sino que volvió a caer derrotado y dice adiós a la competición de manera humillante.
Los noruegos se agarraron al acierto de su portero Nikita Haikin ante los testarazos de Di Marco y Frattesi o el tiro de Zielinski, ocasiones claras de los italianos, que tenían en la grada lesionado a Lautaro Martínez, en una primera parte en la que su dominio sobre el Bodo, que solo probó a Sommer en el minuto 35 con un remate de cabeza de Evjen, no se convirtió en goles.
La segunda parte ya fue una lucha contra el reloj del último finalista de la Champions, que vio en el minuto 58 cómo un grosero error de Akanji en la salida de balón probó el robo y el disparo de Blomberg que, aunque salvó Sommer, cazó Petter Haug para poner el 0-1 en el marcador de San Siro.
Varapalo para el equipo de Chivu, que buscó la resurrección con un remate de Akanji que escupió el palo, palmeó Haikin y no rebañó Thuram. Pero apareció Evjen para sepultar, de disparo cruzado, cualquier esperanza, y eso que en el 76 Bastoni, en una carambola, logró marcar. Para el milagro faltaban demasiados goles.
Ahora a los noruegos les tocará un cruce con el Sporting de Portugal o el Manchester City, a quien ya derrotó en la fase liguilla en su estadio (3-1).
El Newcastle y Bayer, sin sufrir
Newcastle y Bayer Leverkusen hicieron sus deberes y estarán, sin sufrir, en los octavos de final de la Champions. El trabajo lo hicieron hace una semana lejos de sus estadios, con ventajas suficientes para que Qarabag y Olympiacos vieran como una tarea titánica armar las remontadas que no alcanzaron a producirse.
El duelo para el Newcastle se dibujó tranquilo desde el inicio. Llegaban las urracas a St. James' Park con cinco goles de ventaja y, en los primeros seis minutos, Tonali y Joelinton pusieron un 2-0 en el marcador que certificaba su presencia en octavos. Ese marcador ya les permitía incluso levantar el pie y tomarse el resto de la eliminatoria con calma.
El jugador del Newcastle Joelinton, tras marcar al Qarabag.efe
El Qarabag se resignó a esforzarse en salir con dignidad de la máxima competición y, aunque tuvo un tímido acercamiento de Camilo Durán en la primera parte que salvó Ramsdale, no fue hasta el inicio de la segunda, en el minuto 50, cuando el delantero colombiano, a pase de Jony Montiel, puso el 2-1 en el marcador.
Apenas le duró la efervescencia porque, un minuto después, a saque de esquina, el cabezazo de Botman volvió a abrir distancia (3-1). No se rindió el equipo azerbayano, que tuvo a favor un penalti por mano que, aunque paró Ramsdale a Jankovic, remató Jafarguliyev (3-2).
Más ajustado estaba el duelo entre el Leverkusen y el Olympiacos de Mendilibar. Los alemanes vencieron en Atenas 2-0 y no vieron amenazada su clasificación. De hecho, apenas hubo ocasiones, la más clara nació de una doble pared camino del área entre Doku y Grimaldo que el lateral valenciano estrelló en el larguero.
Hay dos Jesús del Gran Poder en Sevilla. Uno descansa en la Basílica del mismo nombre y sale, cuando la lluvia lo permite, en La Madrugá del Viernes Santo. El otro es el niño de los ojos azules, el de Los Palacios. Ya no tan niño, quizás, y con más cicatrices, pero su fuerza reside en los confines del estadio Sánchez Pizjuán del que saldrá, por última vez, este sábado a las 18.30 con el Celta como testigo.
¿Qué sentirá ese día?
No sé, muchas emociones, intentaré disfrutar del momento. Llevo tiempo con muchos sentimientos y va a ser muy complicado.
Jesús Navas (Los Palacios, 1985) dice adiós al fútbol, al deporte que se lo ha dado todo y desde el que hizo soñar a una ciudad, Sevilla, con cuatro Europa Leagues, y a un país, España, con dos Eurocopas y, sobre todo, un Mundial. Él es el último de la generación de 2010, la última punta de la única estrella que España tiene en el pecho. Las otras son Torres, Iniesta, Cesc y Puyol, los cinco que tocaron el balón en la jugada que dio inicio al gol más importante de la historia del fútbol nacional.
Es el último de la generación de 2010.
Al final es todo fruto del trabajo, el sacrificio. A pesar de mis dolores, aquí he seguido durante estos últimos seis meses en los que he querido estar con el equipo y mira, me ha hecho conseguir cosas.
Todos preguntan por lo que sintió Iniesta en aquel gol pero, ¿y usted?
Pensaba que, en el momento del partido que estábamos, había que llegar rápido arriba. El equipo contrario estaba desgastado y sólo quería transportar el balón delante y al final salió todo muy bien.
¿Ha sido el mejor momento de su carrera?
Es lo máximo, conseguir un Mundial... Es el sueño de todo niño.
También tiene cuatro Europa Leagues, Eurocopas y otros títulos...
Sí, todos son muy especiales. Sobre todo el primero con el Sevilla, el gol de Antonio Puerta que nos abrió las puertas de la final y todos los títulos que vinieron después, fue tremendo.
El jugador del Sevilla en la entrevista con El Mundo.Gogo Lobato
Es, en este momento, en el de los amigos perdidos, en el que Jesús Navas sí desearía tener el gran poder de traerlos de vuelta. El lateral del Sevilla adoptó el número de Puerta como homenaje a él y se emociona al recordarle, pero tampoco se olvida de José Antonio Reyes. "Siempre serás eterno amigo Antonio Puerta", escribió hace tiempo en Instagram. Él ha tenido el poder de hacerlo realidad.
¿Qué le hace sentir el 16?
El número de Antonio y lo llevo con todo el cariño, con entrega, con sacrificio, como estoy haciendo, darlo todo por él y por la afición. Se lo merece y lo que intento hacer cada día.
¿Se acuerda mucho de él?
Sí, tanto de él como de Reyes. Fueron momentos muy duros, las pérdidas que tuvimos y además amigos míos. Pero los llevamos siempre con nosotros, tanto en los títulos que conseguimos como en las alegrías.
Han sido 21 años en la élite. Desde que aquel agridulce 23 de noviembre de 2003 en el que Joaquín Caparrós, «como un padre» para él, le da la alternativa ante el Espanyol en un partido en el que terminarían perdiendo en Montjuic por 0-1.
Navas, delante del estadio que lleva su nombre.Gogo Lobato
¿Se recuerdan los grandes escenarios, pero cómo vivía el fútbol cuando iba por Los Palacios?
Siempre en la calle, en la plaza del pueblo, jugando hasta altas horas. Todo el día fútbol y disfrutando de ello. Todo lo que he conseguido es gracias a esa ganas y a esa ilusión.
¿Soñaba con la carrera que ha tenido?
Sí, la verdad que todo ha sido maravilloso y me enorgullezco de no haber cambiado desde el primer día. He seguido siendo el mismo, con esa humildad, esos valores que me han enseñado mis padres, mi mujer, eso es lo principal.
¿Cuándo dice hasta aquí?
Hace un año fue a más y, sobre todo, cuando juego un partido entero sufro mucho.
La ansiedad sí la pudo superar.
La situación de estar jugando en tu pueblo y llegar con 15 años al Sevilla y en dos estar jugando en el primer equipo... fue todo muy rápido. Quien me conoce sabe cómo soy y es un salto muy drástico. Al final fui asimilándolo porque el fútbol es mi vida y poco a poco, con ayuda de la familia, todo salió bien.
Fue de los primeros en hablar de salud mental.
Yo creo que esto le pasa a mucha gente, es algo muy común. Manteniendo la ilusión y con la ayuda de la familia, lo pasas.
Navas en la ciudad deportiva del Sevilla.Gogo Lobato
¿Qué le diría el Jesús Navas de hoy al de entonces?
Le daría las gracias. Sobre todo por no haber cambiado desde el primer día.
¿Tiene alguna espina clavada ?
No, todo lo que he conseguido ha sido maravilloso, tanto en Sevilla, en el City como en la selección.
¿Qué deja Navas en el fútbol?
El legado aquí en Sevilla y en la selección es darlo todo, hasta el final. Y el cariño de todo el mundo.
La 'jubilación'
¿Cómo será su primer día sin tener que ir a entrenar?
Nunca se está preparado para ello, pero a todo el mundo le llega e intentaré disfrutar de estos 15 días.
¿Qué le dice la familia, sus hijos?
Al pequeño le va a costar más, porque estuvo viviendo conmigo en la tele la despedida de Rafa Nadal y él estaba llorando. Entonces le dije que yo estaba prácticamente igual, que me dolía y que lo dejaba por algo así. Y bueno, yo creo que él seguramente se va a emocionar.
¿Qué echará más de menos?
Todo, es mi vida. Levantarte por la mañana, tocar el balón... es lo que llevo haciendo desde pequeño.
¿Qué es el fútbol para usted?
Es lo que amo y lo que me ha dado tantas alegrías.
¿Seguirá vinculado al Sevilla?
Ahora pienso en esta semana que viene por delante de tantas emociones y, con tranquilidad, veré. Al final Sevilla es mi casa y ya tomaré la decisión con tranquilidad.
¿Deja muchos amigos?
Todos los compañeros con los que he compartido vestuario en la selección, el Sevilla y el City nos tenemos un cariño increíble.
¿Ramos será especial?
Es como un hermano, hemos vivido muchos momentos, las familias. Hemos crecido juntos en el fútbol, en la selección, en Sevilla. Su vuelta fue espectacular porque tenía muchas ganas. Siempre le deseo lo mejor y ojalá siga disfrutando del fútbol.
El niño de los ojos azules, el del gran poder, ya no puede más y dice adiós.