El español Xabi Alonso, entrenador del Bayer Leverkusen alemán, se refirió este miércoles, en la víspera del debut de su equipo en la Liga Europa contra el Häcken sueco, a la situación de las futbolistas de la selección española y sus reivindicaciones y dijo que “hacen falta acontecimientos como éste para que algo bueno se ponga en marcha” y que sus “hijas recordarán por qué lucharon estas mujeres”.
“Se proclamaron campeonas del mundo y deberíamos haber hablado de su éxito. Pero las jugadoras de la selección están luchando por sus derechos en este momento y ésta es la única manera correcta”, señaló Alonso en la rueda de prensa previa al partido de este jueves.
Xabi Alonso considera que “no se trata sólo de España” y que “es un asunto internacional, como lo fue el movimiento ‘Me Too’ en Estados Unidos hace unos años”. “No se trata sólo de cambios en el fútbol, sino en toda nuestra sociedad”, apuntó.
El exfutbolista internacional considera que “a veces, por desgracia, hacen falta acontecimientos como éste para que algo bueno se ponga en marcha“. “Mis hijas recordarán por qué lucharon estas mujeres. Luchan por lo que es justo y, sobre todo, por un futuro mejor”, añadió.
El caballo cartujano debe su nombre a los monjes cartujos que, a finales del siglo XV, criaron la yeguada original de la estirpe en los alrededores de Jerez de la Frontera. Apreciados en todo el mundo por su belleza, la sangre cartujana es, además, codiciada por quienes buscan el cruce ideal para los ejemplares de doma clásica, en la que caballos de hasta 500 kilos dan pasos de ballet. La preparación física, con ejercicios monitorizados, con y sin montura, y una alimentación ad hoc, que incluye suplementos especiales, hacen posible, junto a la docilidad de la raza, que puedan soportar los entrenamientos necesarios, pero esos pasos están en la sangre. Lo mismo le ocurría a Isco Alarcón, dueño de los pasos del duende sobre la hierba, aunque, menos dócil y disciplinado que un caballo cartujano, estuviera desconectado del fútbol de élite desde su errático final en el Madrid, a la espera de encontrar montura en el tiovivo del fútbol.
Isco necesitaba entrenamiento, comprensión y hábitat. Lo primero exigía un cambio en su cabeza, no sólo en su cuerpo. Para lo segundo necesitaba a quien mejor lo ha entendido en un campo de fútbol, que ha sido Manuel Pellegrini. Lo tercero no tiene explicación, era duende por duende. El Betis es una forma muy particular de entender Sevilla, la gran Sevilla de los supervivientes que rompe su geografía, de los artistas y los antihéroes, y en la que el relato importa más que la victoria, al contrario que su, hoy, maltrecho vecino. Isco no se encontró en el Sevilla porque necesitaba a Pellegrini y necesitaba el relato verdiblanco, contado al oído por Joaquín. El tiovivo que jamás se detiene lo devuelve a la selección, y no como un caballo de cartón piedra.
RAÚL ARIAS
Cuando el Madrid ganó la Champions en París, en 2022, la UEFA no inscribió a Isco entre los campeones. La razón es que no había jugado un solo minuto en toda la competición. Había pasado prácticamente un decenio de blanco, de más a menos, siempre irregular. En su primera temporada, que era también la primerísima de Carlo Ancelotti, acabó por ganar la Décima con un importante protagonismo en la crecida del Madrid en la segunda parte de la final de Lisboa, además de la Copa. La comparación entre esas dos Champions blancas era, pues, insoportable, después de años de grandes apariciones y largos desencuentros en un equipo en el que siempre se encontraba a contraestilo, como si fuera el último mohicano de la era de la posesión en la tierra del vértigo y la verticalidad. El carácter, a menudo indolente, tampoco le conectaba con la idiosincrasia racial del Bernabéu. Si quedaba algún refugio, era la selección, pero se acabó de desmoronar con el partido que llevó la posesión al absurdo, en el Mundial de Rusia ante los locales. Isco fue titular.
A los 30 años, se imponía, pues, un cambio, pero debía ser en dos direcciones, hacia afuera y hacia dentro. Un equipo nuevo, pero también un Isco nuevo, más sacrificado consigo mismo. Convencido, el jugador contactó con Rodrigo Carretero. Diseñaron un programa específico, con dobles sesiones, y un plan de alimentación a la medida, con la suplementación necesaria. «Nos encontramos a un futbolista que había perdido la dinámica y la motivación en el Madrid. Cuando llegó al Sevilla, estaba ya al 100%, en mi opinión, pero meses después, cuando fichó por el Betis, su estado de forma era del 110%», explica Carretero. El torso era distinto al de sus peores épocas en el Madrid.
El Sevilla fue su elección, nada más dejar el Bernabéu, pero en diciembre rompió su contrato. No era lo que buscaba. Surgió la oferta del Unión Berlín, pero antes de aceptarla, Isco pidió a Pedro Bravo, su agente, que llamara al Betis. La razón era que allí se encontraba Pellegrini, el entrenador que mejor partido había sacado del de Arroyo de la Miel. Había sido precisamente en su tierra, en un Málaga que llegó a soñar con la Champions, detenido en cuartos por el emergente Borussia Dortmund de Jürgen Klopp, y donde también había coincidido con Joaquín, que le explicó todo lo que se podía saber sobre su Betis, al que había regresado para decir adiós.
El buen criterio de Ramon Planes
El whatsapp de Pedro Bravo sorprendió a Ramón Planes, entonces director deportivo verdiblanco, cuando el Betis se encontraba en la pretemporada, en Inglaterra. Sorprendido, Planes llamó al representante y le dijo: «Déjame que hable con Manuel [Pellegrini] y, si lo ve, hablaré con el jugador». El entrenador dio luz verde a la prospección. «Hablamos con Isco ambos por separado, Manuel y yo, y los dos coincidimos en probarlo. Charlamos sobre fútbol, sobre sus propósitos y su ilusión. En el consejo de administración había dudas, pero aceptaron nuestro criterio y el fichaje se cerró en menos de dos días, creo que es el más rápido que he visto», añade Planes, en la actualidad a los mandos de la dirección deportiva del Al-Ittihad de Benzema.
Cucurella e Isco, en Las Rozas.RFEF/Ángel MartínezEFE
«De su técnica no teníamos dudas, porque era un futbolista contrastado, pero lo que nos sorprendió mucho fue su capacidad de liderazgo, algo que no esperábamos», concluye Planes. En su segunda temporada en el Betis, ya sin Joaquín, Isco ha ejercido con madurez y con el brazalete de capitán, algo que, según ha confesado, le ha hecho sentir responsabilidades desconocidas, del mismo modo que la consolidada estabilidad familiar, casado finalmente con la actriz Sara Sálamo, junto a la que tiene dos hijos, más uno de una relación anterior.
«Sólo había sido capitán por ausencia de otros en el Madrid o en la selección», confiesa Isco, a sus 33 años. A esa selección regresó, ayer, tras caer en la final de la Conference contra el Chelsea de Cucurella, que le recibió en Las Rozas con un abrazo y una frase: «Ahora me toca disfrutarte». A todos.
Noche histórica para el fútbol español en París. Rodrigo Hernández y Aitana Bonmatí recibieron el Balón de Oro como mejores jugadores del mundo durante la temporada 2023-2024. Es el segundo galardón para la catalana, el cuarto para una futbolista española, todos consecutivos tras los dos de Alexia Putellas y el logrado por la propia Aitana hace un año. Y en el caso del madrileño, recibe el segundo Balón de Oro en la historia del fútbol masculino español 64 años después del que conquistó Luis Suárez en 1960. Un hito extraordinario que refleja la evolución del fútbol español.
Después de los rumores de las últimas semanas, Rodri terminó adelantándose a Vinicius Júnior en las votaciones, provocando el enfado del Madrid y coronándose como mejor futbolista del planeta. Por detrás, Bellingham fue tercero, Carvajal cuarto, Haaland quinto, Mbappé sexto, Lautaro séptimo, Yamal octavo, Kroos noveno y Kane décimo.
Un premio a la Eurocopa del centrocampista del Manchester City, campeón del torneo continental con la selección y de la Premier League, de la Supercopa de Europa, del Mundial de Clubes y la Community Shield con los 'citizen', con el único lunar de la Champions, eliminado en cuartos de final por el Madrid.
MVP de la Eurocopa y miembro del once ideal del torneo veraniego, su lesión en el descanso de la final ante Inglaterra no le impidió erigirse como el mejor jugador del evento de Alemania.
Se trata del segundo español en ganar el Balón de Oro y el primero en alcanzar el podio desde el tercer puesto de Andrés Iniesta en 2012. El centrocampista del Barcelona fue también segundo en 2010, Xavi Hernández tercero en 2009 y 2010, Fernando Torres tercero en 2008, y Raúl segundo en 2001. Ellos habían sido los únicos españoles en entrar en el top'3 durante este siglo. Antes lo habían logrado Butragueño, tercero en 1986 y 1987, Luis Suárez, segundo en 1961 y 1964 y tercero en 1965, y Amancio, tercero en 1964.
"Me acuerdo de Carvajal, Xavi, Iniesta, Iker..."
El madrileño subió en muletas al altar, recibió de Weah el Balón de Oro, lo besó entre lágrimas y lo elevó al cielo de París. «Una noche increíble para mí. Sé que hoy es un día especial para mi familia, para mi país...», comenzó el jugador. «Lo primero, a mi novia Laura, hoy justo hacemos ocho años... Gracias a mi familia, a mi agente, a mis compañeros, que sin ellos no estaría aquí. Estoy en el mejor club del mundo y todo es más fácil. A la selección, a Luis...», enumeró.
El discurso de Rodri ganó en emoción cuando se acordó de algunos compañeros: «Me quiero acordar de Carvajal, que perfectamente merecería estar aquí. De ti, Lamine, que lo ganarás dentro de poco. Hoy es una victoria del fútbol español, de tantos jugadores que no lo han ganado y que lo han merecido, Xavi, Iniesta, Iker, Busquets, es una victoria del fútbol español, de los mediocentros. Hoy me han escrito diciendo que el fútbol ha ganado».
El Barça copa el podio femenino
Aitana, por su parte, levantó su segundo Balón de Oro después de ganar la Liga española, la Champions y la Copa del Rey, y de quedarse a las puertas de la medalla de bronce al caer en el tercer y cuarto puesto de los Juegos Olímpicos. «Como las primeras veces no hay ninguna, pero muy orgullosa de estar aquí. Esto no se consigue sola. Soy muy afortunada de tener alrededor a grandes jugadoras que me hacen cada día mejor tanto en el Barça como en la selección», declaró Aitana. Caroline Graham Hansen y Salma Paralluelo, compañeras en el Barça, la acompañaron en el podio.
Uno de los momentos tensos de la noche se produjo cuando se anunció que el Madrid era el ganador del trofeo a Equipo del Año. Se emitió un vídeo con algunas imágenes de la temporada del conjunto blanco y los presentadores, Didier Drogba y Sandy Heribert, conscientes de que no había ningún representante del equipo español en la sala, no alargaron más la situación y lo resolvieron con un simple: «Felicidades para ellos, vamos con lo siguiente».
No fue el único premio que recibió el cuadro de Chamartín. Ancelotti ganó el mejor entrenador. «Una lástima no tenerte aquí, Carlo», reconoció Drogba. El italiano superó a Luis de la Fuente y Guardiola, entre otros. Mbappé, por su parte, se hizo con el premio Gerd Müller, compartido con Kane, como máximo goleador del año con 52 tantos. Al altar, sin embargo, sólo subió el británico.
Por lo demás, Lamine Yamal se llevó el Trofeo Kopa que le acredita como el mejor joven del mundo. Un premio que antes ganaron Mbappé, Pedri, Gavi o Bellingham. «Un orgullo», dijo el delantero del Barcelona, que se acordó de su familia, de Xavi Hernández, de Flick, de sus compañeros y de su barrio: «Visca el Barça y el 304», en referencia a Rocafonda, el barrio de Mataró en el que creció.
A su lado, el Barça celebró el galardón de Mejor equipo femenino y Jenni Hermoso el Premio Sócrates por su lucha social tras lo sucedido en los últimos meses a raíz de la situación con Luis Rubiales. «La igualdad no siempre es un hecho. Seguiré siendo valiente por las mujeres», declaró la delantera de la selección.