Una soberbia jugada de Rodrygo fue todo lo que pudimos ver de espectáculo en un esperpento de partido sin luz, en un terreno lleno de baches, de absurdo verde fangoso donde era imposible que se pudiera jugar al fútbol.
Daba vergüenza ajena cómo unos p
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Gonzalo, un extraordinario delantero centro en el Castilla, que se había habituado a meter hasta tres o cuatro goles por partido, no había jugado apenas con el gran Ancelotti. Patético. Desnuda a un técnico que siempre ha despreciado a la cantera.
Qué pena que la cantera se empañara con el tembloroso debut de su "fenómeno" Jacobo, que decía el "sabio" italiano que iba a ser una estrella, mientras despreciaba a Asencio. Es un grito de la pérdida absoluta de su olfato.
Solari, Roberto Carlos, Raúl y todo el mundo alrededor del Castilla le gritaba a Ancelotti que le diera a Gonzalo oportunidades. Con su estúpida incredulidad por la cantera, sólo cuando esta noche se había quedado sin delanteros, le concedió la oportunidad. Ancelotti ha perdido absolutamente la inteligencia futbolística.
Sólo es un un inmovilista caduco que prefiere los veteranos de su vieja guardia con muchos años. Es patético. Y es que es tan absurdo que Rodrygo, la figura, la estrella del primer tiempo, lo sustituyera y dejara cojo el ataque para poner a un Vini, que obviamente sueña con las "mil y una noches" arábigas.
Luego del bochorno de prescindir de Rodrygo, comenzó el desfiles de errores de Jacobo y de Mendy. Fue el canterano el que cometió un penalti estúpido, porque llegó tarde a cubrir un disparo. El Leganés empezaba a respirar nuevamente.
Y naturalmente, con un equipo que no sabe a lo que juega, se dispuso en un "bloque bajo" más acusado y Jacobo falló otra, porque llegó tarde para repeler otro disparo, y apareció Mendy para metérselo en su propia meta. Es genial.
Congoja, mucho nerviosismo y todo con un Vini que no es el de antes. El Madrid se derrumbó, apresado por la angustia de caer eliminado. Hasta que cuando parecía que llegábamos a la prórroga, apareció ese "asesino" o depredador que es Gonzalo y salvó otro fracaso descomunal.
¿Qué quiere de Endrick y Arda Güler? ¿Que sean sobresalientes cuando no tienen ritmo de competición? ¿Cuando no juegan nunca? Y el caso de Güler es significativo porque lo ha hundido, lo ha llevado a "galeras" hasta convertirlo en un jugador "absolutamente melancólico". Igual que a Endrick por rajar de su divinidad.
Crece en el espíritu madridista que la famosa carta arbitral ha sido un negra cortina de humo para desviar la atención del pésimo estado del equipo, para tapar al mediocre Ancelotti, que se ha convertido en el enemigo número uno del Real Madrid.
Y también para esconder la tenebrosa actuación del club. Con tantos jugadores lesionados, con una defensa inexistente y un centro del campo tan veterano. No ha sabido planificar la plantilla. Ha despreciado los fichajes. Inaudito
Se dice que por simple soberbia, aunque hay presunción de que el Madrid se ha quedado con poco dinero, tras los dos mil millones extra que el club ha tenido que pagar para acabar su obra faraónica y el dinero de Mbappé. No hay dinero mi para el baloncesto, que es un ridículo constante.
Hansi Flick no se marchó del Metropolitano contento con sus futbolistas. Desde su punto de vista, al Barça le faltó igualar el hambre mostrada por el Atlético durante los primeros 45 minutos. Pero eso no implicó que se dejara en el tintero algunas dudas sobre la actuación arbitral. Muy especialmente, en el gol marcado por Pau Cubarsí, invalidado tras unos minutos que parecieron eternos.
"Qué puedo decir... Primero, empecemos con las amarillas. La primera acción sobre Balde es amarilla. A partir de ahí, igual cambia todo, porque invitas a que jueguen de una forma determinada. Lo otro... Es un lío. ¿Cuánto estuvieron? ¿Siete minutos? Vale, después de ese tiempo, encontraron algo. Para mí, no era fuera de juego, pero ellos lo vieron y no explicaron por qué. Faltó comunicación", se quejó el técnico.
Según señaló el Comité Técnico de Árbitros (CTA) con un comunicado durante el propio partido, algo en absoluto habitual, la gran acumulación de futbolistas en la jugada provocó que el sistema de fuera de juego semiautomático (SAOT) no funcionara correctamente y se tuvo que optar por tirar las líneas de forma manual.
"decisión definitiva y correcta"
"Tras intentar que el sistema recalibrase la modelización, y tras comprobar que no era posible, siguiendo el procedimiento establecido, el equipo VAR procedió a lanzar líneas de fuera de juego manuales para llevar a cabo la toma de decisión definitiva y correcta. Por este motivo, y de manera extraordinaria, el proceso de peritación de la jugada se extendió más de lo normal en el tiempo e hizo que no fuese posible lanzar la recreación a la producción televisiva", explicó el CTA. Más allá de este hecho tan extraordinario, Flick también se quejó de la falta de combatividad de los suyos.
"No presionamos como debíamos, y, por eso, en los primeros 45 minutos aprendimos una muy buena lección. Queda un partido y lucharemos por ello. Si ganamos por 2-0 cada parte, con nuestra gente, remontaremos", aseveró el germano tratando de sacar algo bueno de la debacle.
Flick y Lamine Yamal, el jueves en el Metropolitano.EFE
"En líneas generales, estoy contento con lo que está haciendo el equipo, tenemos muchas lesiones y nos hemos ido adaptando a las circunstancias. Perder forma parte del juego, ha sido una derrota dolorosa, pero estoy orgulloso de mi equipo y sé que volveremos. El Atlético tuvo más hambre desde el principio y eso es lo que quiero de mis jugadores", recalcó el alemán, quien, pese al mazazo, aseguró que esta no ha sido su peor noche en el banquillo azulgrana. "No, mi peor momento fue en la vuelta contra el Inter, el año pasado. Tuvimos nuestras opciones y no las aprovechamos. Ahora, aún las tenemos, y lucharemos por darle la vuelta", arengó.
Quien se marchó con un sabor de boca aún peor, en este caso, fue Eric García autor del 1-0 en propia puerta tras un mal intento de control por parte de Joan García. "Nos vamos a dejar la vida. Sabemos que nos lo va a poner difícil todo el mundo, pero si estamos juntos, podemos darle la vuelta", deslizó el central, expulsado con roja directa a instancias del VAR. "Quedan 90 minutos, en casa, con nuestra afición. Con la gente que tenemos, y con la que vamos a recuperar, no tengo ninguna duda de que podemos cambiar las tornas", sentenció.