Se acabó la pesadilla que ha sido esta Champions para el Villarreal lo hizo de la peor forma posible. Más que por la derrota ante el Bayer Leverkusen (3-0), por la imagen que transmitió sobre el campo el equipo de Marcelino, derrotado e impotente ante un rival al que la victoria deja como cabeza de serie para el playoff. Los amarillos, en cambio, se despiden como el segundo peor equipo de esta Champions gracias a su mejor diferencia de goles con el Kairat Almaty.
Quedó claro desde el inicio que se jugaba más el conjunto alemán, que salió con dos o tres marchas más, intenso y presionante ante un Villarreal apocado y con numerosos problemas para sacar el balón desde atrás. Marcelino reservó titulares con la vista puesta en la liga, lo único que le queda ya, y su equipo hizo aguas en un centro del campo que se vio totalmente sometido por el empuje del Bayer.
La profundidad de Grimaldo por banda izquierda, bien secundado por el argelino Maza, abrió pronto las primeras grietas en la defensa castellonense. Encima, el equipo de Kasper Hjulmand se encontró con el regalo de Arnau Tenas, que se confió tras recibir de Veiga y cuando trató de despejar ya tenía encima a Tillman para bloquear su disparo y hacer que el balón fuera a la red.
a merced de su rival
Ni con el gol en contra espabiló el Villarreal, totalmente a merced de su rival e incapaz de acercarse a la portería de Blaswich. Solo un cabezazo de Renato Veiga que se marchó fuera hizo estirarse al meta germano en el primer tiempo, en el que el Bayer pudo haber dejado el partido totalmente resuelto.
Badé tuvo una doble oportunidad que frustraron entre Veiga y Tenas, al que sonrió la suerte en un disparo de Maza tras otra pérdida del Villarreal en el centro del campo. El balón golpeó primero en el poste y rebotó después en la espalda del portero para acabar en el larguero.
El jugador estadounidense de 21 años despuntó el año pasado con el Orlando City en la MLS y se sumará a la llegada de Alfon, cedido por el Sevilla
Los movimientos y combinaciones del Bayer en ataque parecían sacados directamente de una partida del FIFA, tal era la precisión y la velocidad con la que transitaba el balón. En una de esas jugadas rozó Tillman el segundo, en un tiro que desvió Veiga lo justo para que el balón se marchara cerca del poste. A la siguiente no perdonó el internacional estadounidense, empalmando en la frontal una dejada de cabeza de Schick tras otro centro de Grimaldo.
cambios en el descanso
No sorprendió que Marcelino hiciera un par de cambios en el descanso visto lo visto, sacando a Mikautadze y haciendo debutar en Champions a Hugo López, como había hecho también Alassane, que pasó al centro tras haber iniciado el partido en banda, donde no se le vio especialmente cómodo. Mostró una ligera mejoría el Villarreal, que al menos se acercaba ahora con más asiduidad al área rival, con Pepe como protagonista. El francomarfileño se llevó una amarilla tras caer en el área en una acción que fue revisada y en la que se apreciaba contacto, pero no lo suficiente, al entender del VAR, para señalar penalti.
El amago de rebelión amarillo lo abortó el Bayer anotando el tercero, en una jugada entre sus carrileros españoles. Centró Lucas Vázquez y Grimaldo empalmó de volea a la red en el segundo palo. Ahí acabó el partido, en el que no le quedó al Villarreal ni el consuelo de marcar un gol. Lo más cerca que estuvo fue en una internada de Pepe hasta línea de fondo pero su tiro, sin apenas ángulo, lo sacó Blaswich. Entre tanta decepción quedó al menos el debut con el primer equipo de Daniel Budesca.






