El exfutbolista brasileño Ronaldo Nazário de Lima insinuó este lunes que, tras vender el 90 % de las acciones del Cruzeiro a un empresario local, buscará desprenderse del Real Valladolid español, club que también controla.
“Voy a ser bien rápido (en la respuesta), el Valladolid es el próximo”, afirmó el ex delantero brasileño en una rueda de prensa junto con el nuevo propietario del Cruzeiro, Pedro Lourenço, al ser preguntado sobre el futuro de su participación en el conjunto blanquivioleta.
Ronaldo anunció este lunes que vendió el club de Belo Horizonte después de 2 años y 4 meses al frente del equipo en el que empezó a despuntar como jugador.
Ninguna de las partes divulgó el montante de la operación, aunque la prensa brasileña afirma que rondó los 600 millones de reales (casi 120 millones de dólares), lo que supone 200 millones de reales (40 millones de dólares) más que el valor que pagó por ese 90% de las acciones en diciembre de 2021.
El campeón en el Mundial de Corea y Japón 2002 anticipó que, después del acuerdo alcanzado con Lourenço, piensa en tomarse un tiempo “sabático” hasta que “aparezca alguna cosa por ahí”, en aparente alusión a algún negocio que surja en su país natal.
“Probablemente en el futuro haré algo relacionado con la industria del fútbol, solo intentaré ser más responsable de aquí en delante en los próximos proyectos”, manifestó.
Ronaldo decidió comprar el Cruzeiro cuando este estaba en la segunda división del Campeonato Brasileño y “al borde” de la quiebra, con deudas por “1.300 millones de reales” (250 millones de dólares o 240 millones de euros al cambio de hoy).
Consiguió ascenderlo a la primera división, aunque el año pasado el cuadro celeste casi vuelve a perder la categoría, lo que empezó a generar un clima negativo hacia su figura como máximo dirigente del club.
Las críticas han seguido este año después de perder la final del Campeonato Mineiro ante el máximo rival, Atlético Mineiro, y del mal arranque en la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
Asimismo, Ronaldo también ha sido cuestionado como presidente del Real Valladolid, que esta temporada está luchando por volver a la máxima categoría del fútbol español.
Ninguna institución se libra de la ciberdelincuencia, tampoco los clubes de fútbol. El último afectado ha sido el histórico Deportivo de la Coruña. El equipo gallego ha ha mandado este miércoles un email a sus socios, simpatizantes y accionistas, de los que tiene almacenados datos de contacto, informando de un "ciberincidente de seguridad" que "ha afectado a una de las bases de datos y ha implicado el acceso no autorizado a sus datos identificativos y de contacto".
En la correspondencia electrónica, el club ha confirmado que el incidente se produjo "el pasado viernes 16 de mayo, fue resuelto de forma inmediata y se comunicó tanto a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado como a la Agencia Española de Protección de Datos".
Aún así, los responsables del equipo piden en el mail "extremar las precauciones ante la recepción de llamadas, correos electrónicos o mensajes sospechosos" y recuerdan que "desde el Real Club Deportivo de La Coruña, nunca se le contactará por estos medios para solicitarle sus datos personales". "Por ello si recibe un correo electrónico o un SMS con un enlace, no facilite a través de estos información personal ni financiera", añade la información.
También especifica que "el origen del incidente fue una brecha de seguridad en el entorno de nuestro servidor alojado en AWS (Amazon Web Services), que permitió un acceso no autorizado a una base de datos" y que "se han tomado las medidas oportunas para evitar que el fallo de seguridad vuelva a producirse y se emprenderán las acciones legales correspondientes contra la empresa responsable".
El ex jugador del Valencia, Villarreal y Mallorca, Jaume Costa, pudo salir de la ratonera de la Pista de Silla poco antes de que se inundara por completo y, por eso, lanzó un duro reproche a los políticos. No recibió ni una sola alerta cuando se puso en carretera desde Valencia, donde viven sus hijos, a los que visitó porque una lesión le impide jugar con el Albacete, su club, el duelo de Copa del Rey.
"Me pilló en la A7 nada más salir de Valencia. Me iba sobre las 19:30h para Albacete. Nada más salir estaba todo cortado, estuvimos ahí sin saber qué pasaba, porque no llovía. Había gente que volvía andando y ya les preguntamos qué pasaba. Nos decían que un kilómetro más allá estaban los coches flotando, que habían salido por la ventanilla del coche y andaban hacia Valencia porque habían perdido los coches. Nos quedamos tres horas y pico, rodeados de camiones, hasta que llegó la policía y, por el arcén en dirección contraria, nos sacaron", contó el lateral zurdo en una entrevista en Cope Mallorca.
"Cuando se alertó eran ya sobre las ocho de la tarde y estábamos en la carretera.Llevaba desde las ocho menos cuarto en la cola, cuando escuché la alerta a las ocho me asusté. Con toda la tecnología que hay.... me da rabia. Me gusta leer de política y están todo el día discutiendo, y cuando pasan este tipo de cosas, que es lo realmente lo importante, cuando pueden salvar vidas y realmente pueden ayudar a las personas, tardan en hacerlo", aseguró.
"No soy ni de izquierdas ni de derechas, soy gris, y a mi Carlos Mazón me gusta mucho, pero aquí se ha equivocado. Tendrían que haber avisado mucho antes. Y luego leo a Irene Montero diciendo que condolencias por las fallecidas, ¿y los fallecidos qué? Quiero decir que la política hoy en día son la mafia de España, son unos mafiosos y unos corruptos y los perjudicados somos los ciudadanos. Cuando tienes que salvar vidas no las salvas. Gracias a Dios a mí por ahora no me ha afectado, tengo muchos amigos en Silla, pueden haber pasado cosas. He visto vídeos con gente con sus coches inundados. Para eso tienen que estar los que nos gobiernan, no para estar discutiendo, que si somos machistas que si somos de derechas o de izquierdas. Tienen que estar para las cosas importantes", aseguró.
Cuando Peter Mujuzi, el speaker del Emirates, recite esta noche las alineaciones del Arsenal y del Atlético de Madrid, el nombre de Mikel Merino sonará a todo color como una de las estrellas de este equipo británico con trazas hispanas. Pudo ser diferente si en el verano de 2024, el entonces centrocampista de la Real Sociedad hubiera decidido acompañar a su compañero Robin Le Normand en su trasvase al Metropolitano. No fue una cuestión de dinero, ni de tiempos, ni de entrenadores: fue fútbol, simple y llanamente.
Aquella temporada hubo un sabor agridulce en el Metropolitano. Se cayó ante el Dortmund en cuartos de la Champions y ante el Athletic en semifinales de la Copa del Rey. El tercer puesto en liga, una obligación según el máximo mandatario del club, se lo quedó el Girona. Así, se inició un verano movido en los despachos para renovar una plantilla competitiva, pero que se había quedado vieja. El once que los rojiblancos sacaron ante los alemanes fue el más longevo de la historia del club con una media de más de 31 años.
Andrea Berta, entonces director deportivo de la entidad, se fijó en dos objetivos de la Real Sociedad, un equipo que llevaba años estando en Europa y mostrándose muy competitivo en Liga. Le Normand y Merino entraron en la órbita rojiblanca. El primero antes de que terminara la temporada y el segundo a inicios de verano. Hubo un intento, incluso, de traer a los dos en una especie de pack. Había 70 millones para ambos, pero terminó llegando sólo el central hispanofrancés por 34,5.
"Era una oportunidad única"
Y es que, antes de marcharse a Alemania para jugar la Eurocopa, el Arsenal y el FC Barcelona habían mostrado también su interés por el mediocentro txuri-urdin. España iba pasando rondas y a Merino, que ya había rechazado renovar con la Real y le quedaba un año de contrato, se le preguntaba constantemente por su futuro. "Fue un verano muy movido", respondió el jugador navarro a EL MUNDO. El torneo se lo acabaría llevando la selección, con gran protagonismo suyo.
Merino ya tenía una preferencia en su cabeza, aunque valoraba positivamente el interés de clubes tan importantes. El Arsenal, por su estilo de juego, era el elegido, pero los gunners, enredados en la llegada de Riccardo Calafiori, no terminaban de afrontar su operación mientras que el verano seguía avanzando. "Era una oportunidad única, una experiencia fuera de casa en la Premier y volver aquí era una cosa que siempre quise. Además era jugar para uno de los mejores entrenadores del mundo", contó Merino.
Y fue precisamente Mikel Arteta, con una llamada, quien le garantizó su fichaje, tranquilizó al centrocampista y le permitió disfrutar de sus vacaciones con el futuro encarrilado. "Intentamos transmitirle el rol que iba a tener en el proyecto y explicarle lo que queríamos de él. Así que nosotros felices. Igual que le llamé yo le llamarían otros entrenadores", comentó el técnico.
Merino, con la camiseta del Arsenal, en 2024.ARSENAL
El 27 de agosto se hacía oficial su marcha al Arsenal por 33,5 millones de euros más cinco en variables. Desde su entorno, tenían claro el destino del navarro por cómo es él como futbolista. "Nunca dudó, elige a sus equipos por el estilo que se adapta a sus características, pero también quiso quitarse el mal sabor de boca que le quedó en la Premier tras su experiencia en Newcastle, donde no pudo dar todo lo que quería", cuentan desde su entorno.
Mantienen también que nunca tuvo "miedo" en recalar en un conjunto británico con grandes estilistas en el medio campo como Martin Odegaard o Declan Rice, que había llegado el año antes por 120 millones de euros. Y que su verdadero riesgo lo corrió cuando abandonó un Osasuna recién ascendido para ir al Borussia Dortmund en 2016, donde Thomas Tuchel, actual seleccionador británico, apenas le utilizó y cuando lo hizo fue ejerciendo de central. Jugó algo más en la cesión al Newcastle la temporada siguiente bajo las órdenes de Rafa Benítez, pero nunca llegó a ser titular indiscutible y de ahí su mal sabor de boca.
Dualidad en los banquillos
Elegir el Arsenal pues no fue una dicotomía entre entrenadores: Mikel Arteta - Diego Simeone, puesto que el navarro ya había jugado bajo otros técnicos de renombre. Sino que el jugador quería un equipo que fuera más ofensivo que defensivo. Así, pasó de ser un defensa testimonial de amarillo y un mediocentro top de blanquiazul a delantero centro provisional del conjunto británico aprovechando la gran plaga de lesiones que tuvo el Arsenal en ataque el curso pasado. "Eso da una idea de la polivalencia del jugador", explican desde su entorno.
Mientras, el español está feliz en Londres "como buen norteño" dedicado al deporte al 100%. "Vive por y para el fútbol", cuentan quienes le conocen, pese a que esta temporada no está siendo tan indiscutible como la anterior. Tampoco lo es el otro jugador que hizo el camino contrario desde la capital británica. Conor Gallagher aterrizó en el Atlético del Chelsea por 40 millones de euros tras el no de Merino y su rendimiento ha sido irregular desde su llegada al Metropolitano, sin llegar a asentarse nunca en el once inicial de Simeone. Encima, las llegadas de Cardoso, Nico y Almada complican aún más su presencia en el once.