Un ordenador portátil y dos llaves de memoria con información sensible sobre parte de los planes de seguridad de los Juegos Olímpicos de París 2024 fueron robados el pasado lunes en un tren, informó la pasada noche el canal BFM.
Se trata del dispositivo de seguridad del Ayuntamiento de la ciudad, que prevé desplegar 2.000 agentes, la mayoría de ellos policías municipales, durante los Juegos, que se desarrollarán del 26 de julio al 11 de agosto.
Sin embargo, la parte principal del dispositivo de seguridad de los Juegos, que incluye el despliegue de decenas de miles de policías nacionales, gendarmes y militares, no estaba incluida en el material robado.
Un empleado municipal denunció en la tarde del lunes que el material le había sido robado del compartimento superior de su asiento en un tren de cercanías.
El hombre, un ingeniero, constató que la bolsa con el material faltaba cuando llegó a la estación del Norte y se levantó para cambiar de tren con destino a su vivienda en las afueras.
La información añade que los investigadores están analizando las imágenes de las cámaras de seguridad de la estación para tratar de avanzar en las pesquisas.
La seguridad de la cita olímpica es posiblemente el principal quebradero de cabeza de las autoridades francesas y de la organización de los Juegos, especialmente la novedosa ceremonia de inauguración, que consistirá en un desfile de barcos por las aguas del Sena y con varios cientos de miles de espectadores.
El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, ha alertado este domingo, en su discurso de apertura de la Asamblea telemática de socios compromisarios, de los peligros de escuchar a "los eruditos" que "hablan de la gestión" del club azulgrana, en alusión a los grupos que se oponen a su gestión.
En un discurso de 34 minutos de duración, el máximo dirigente del club catalán ha repasado, en la última asamblea antes de las elecciones del próximo año, la situación económica, deportiva y social de la entidad. Alabó el trabajo de Hansi Flick, que dio tres títulos en la primera temporada, y el que hace Deco al frente de la dirección deportiva. "Manteniendo el nivel competitivo, han mejorado la masa salarial dos puntos respecto a la pasada temporada", destacó.
Después de 4 años y medio de mandato, en su opinión, el Barça está "mucho mejor" de cuando él y su junta directiva asumieron el gobierno de la entidad. "Todos los que hablan de gestión, todos estos eruditos, sabelotodo...alerta y bien lejos. El Barça no es una empresa, es una institución global. Estamos mejor que cuando llegamos, pero no hay más ciego que el que no quiere ver", aseguró.
412 apoyos sobre 553
"Hemos trabajado mucho para llevar al Barça al lugar donde se merece. Nos dieron confianza para recuperar la economía, para sacar adelante el Spotify Camp Nou, un sueño colectivo del barcelonismo, y para fortalecer La Masia. Lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo", añadió.
Los socios compromisarios dieron su respaldo a la gestión con la aprobación de la liquidación del último ejercicio económico (2024-25) con 412 votos favorables, sobre un total de 553. Pese a que poco antes de la votación estaban acreditados 710 compromisarios de los 4.641 convocados, solo votaron 553 socios, de los cuales 412 lo hicieron a favor, 84 en contra y 31 en blanco.
El ejercicio contable presentado por la junta directiva se ha cerrado con 17 millones de pérdidas después de impuestos, aunque con 2 millones de beneficio ordinario. El impacto extraordinario de la reevaluación de la 'palanca' de Barça Produccions (inicialmente estaba valorada en 408 millones y actualmente en 178), la venta de PSL (asientos VIP, 70 millones) y la sanción de la UEFA (15 millones), a resultas de problemas con el 'fair play' financiero, explican el resultado neto negativo del último ejercicio.
Vista general de las obras en el Spotify Camp Nou.Alberto Estévez
Sobre estas tres cuestiones, el tesorero Ferran Olivé ahondó en los motivos de la nueva valoración de Barça Produccions, con un impacto negativo de 65 millones de euros en el último balance. "Hubo socios que no nos pagaron y devaluamos el crédito, pero con los auditores no nos pusimos de acuerdo con el valor de la compañía. El origen de valor de la compañía era de 400 millones, por lo que la parte proporcional del Barça era de 200 millones. Esta temporada estábamos listos para dar un paso adelante, pero uno de los socios nos vetó el ingreso de nuevos socios en la compañía. Esto ha hecho retrasar la puesta en marcha", ha recordado.
En este sentido, Laporta, en el turno de preguntas, ha puntualizado que la junta directiva "no esconde nada", en referencia a la "volatilidad" de Barça Produccions.
Sobre el impacto de los asientos VIP del Spotify Camp Nou, el tesorero de la entidad ha argumentado que en la memoria del club aparecen 70 millones de euros porque el auditor, "siguiendo un criterio conservador", solo aceptó poner la parte cobrada y no los 100 por los que se vendieron. "El año que viene estarán los 30 millones restantes. El resultado extraordinario es de -10 millones. Si hubieran entrado estos 30 millones estaría solucionado", ha añadido.
Con todo, Olivé ha destacado los "récords" en ingresos conseguidos en dos áreas, en la de patrocinio (259 millones) y en la de 'merchandising' (170), además de asegurar que la gira de verano en Estados Unidos supuso un resultado positivo de 15 millones de euros para el club. Así, el Barça cerró el ejercicio 2024-25 con unos ingresos de 994 millones y unos gastos de 965 millones.
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Sobre BLM, la empresa propiedad del club que gestiona las tiendas, la venta 'online' y a mayoristas y los productos bajo licencia de la entidad, el directivo ha revelado que tiene un valor de 800 millones de euros. Pese a que en 2022, los socios compromisarios dieron luz verde a la junta directiva de vender dicha empresa si así lo consideraba, Olivé ha insistido en que en ningún momento se lo han planteado.
El tesorero ha reconocido que "hay que ser extremadamente vigilantes con el gasto deportivo", si bien ha recordado que el club ha pasado de contabilizar una masa salarial del 98% respecto a los ingresos ordinarios en 2021 a un porcentaje del 54% en el pasado ejercicio.
"Hay que dar un mensaje de optimismo absoluto. Forbes dice que valemos 5.200 millones. Nuestro valor de plantilla es de 1.100 millones. Es muy superior lo que vale nuestra plantilla a lo que tenemos contabilizado en nuestro balance. Este año, el club ha sido el número uno en venta de merchandising. Somos el tercer club con más crecimiento de la temporada", sentenció.
El fútbol, demasiadas veces, es cruel para los porteros. De nada le sirvió a Paulo Gazzaniga firmar grandes intervenciones ante Ousmane Dembélé o Achraf Hakimi. Justo cuando parecía que nada ni nadie podría evitar que el Girona se llevara un punto de París en su gran estreno en la Champions, el argentino no logró atrapar un disparo de Nuno Mendes que, tras pasar el balón entre sus piernas, acabó por convertirse en el gol que le daría el triunfo a un PSG que se las había visto canutas hasta entonces para batir al portero. [1-0: Narración y estadísticas]
El gesto del portero, desencajado, desconsolado, llevándose sus enguantadas manos a la cara consciente de lo caro que había salido su error, quedará marcado para siempre en la historia del equipo de Míchel.
Los estrenos siempre son complicados. Muy especialmente, ante a un PSG que, sin Mbappé, sigue siendo un rival temible. El equipo que de Luis Enrique manda con puño de hierro en su liga, contando sus partidos por victorias y sumando 16 goles a favor y solo tres en contra. Con esas premisa, no es nada raro que el conjunto parisino tardara nada y menos en meterle el miedo en el cuerpo al Girona con una incursión de Barcola que la defensa visitante acabó por desbaratar como pudo. De poco les sirvió a los de Michel responder poco después por medio de Bryan Gil. Los locales consiguieron mandar en la posesión a lo largo de unos primeros 45 minutos en los que se acercaron con serio peligro a las inmediaciones de un Gazzaniga que, pese a todo, no se vio demasiado exigido bajo los palos. El PSG llegaba, pero le faltaba finalización. El Girona, mientras, tuvo que esperar para silenciar, al menos por unos instantes, la grada del Parque de los Príncipes. Su posesión más larga no sólo le permitió reconciliarse con sus esencias, sino que culminó con un centro cargado de intención que Safonov, relevo bajo los palos del lesionado Donnarumma, le quitó prácticamente de la cabeza a un Stuani que ya se relamía pensando en el remate.
Luis Enrique, durante el partido.FRANCK FIFEAFP
Las cosas se le complicaron un poco a Luis Enrique con la inesperada lesión muscular de un Marco Asensio que, de hecho, había protagonizado una de las muchas llegadas de los parisinos al área conraria. La entrada en el terreno de juego de Kolo Mouani, no obstante, no contribuyó en primera instancia a cambiar decisivamente un panorama que acabó con la primera parte marchándose al descanso sin que ni unos ni otros lograran hacer subir por lo menos un gol al marcador. El Girona, eso sí, tenía al menos en parte el consuelo de haber sobrevivido a un acoso en toda regla de un PSG que, de haber encontrado una opción de remate clara, podría haberle amargado su tan deseado debut en la máxima competición europea. Algo que, apenas unos pocos años atrás en el tiempo, parecía poco menos que una quimera y que se hizo realidad con una temporada 2023-24 de ensueño para los gerundenses.
Tras el descanso, el PSG y el Girona empezaron a lanzarse golpes para deshacer la igualada en unos primeros minutos del segundo tiempo en que la mejor ocasión pasó por las botas de un Dembélé tan voluntarioso como desesperante. El ex azulgrana, con el rival volcado en el área parisina, cruzó casi medio campo con el balón controlado sólo para ver cómo Krejci, inasequible al desaliento y sin hacerle falta, acababa por rebañarle el esférico justo cuando se plantaba solo ante Gazzaniga en una acción defensiva tan valiosa como un gol. Volvería a intentarlo poco después el Mosquito, con un disparo lejano que acabaría por morir en manos del meta argentino, tan solvente como de costumbre a pesar de algún que otro titubeo. Por lo menos, hasta el final y, sobre todo, frustrando de nuevo al francés cuando trató de sorprenderlo buscando la escuadra. De nada le sirvió tampoco pedir penalti por mano, no sancionado por el árbitro al entender que su posición era natural.
Con los locales cada vez más nerviosos, el Girona podría haber encontrado sus opciones para enmudecer completamente al Parque de los Príncipes, en un ocaso en el que Kolo Mouani y Achraf rozaron también el gol. A la postre, sería Mendes, en el añadido, quien acabaría por aprovechar el único gran error de Gazzaniga para condenar a los gerundenses a marcharse de vacío de París.