Rafa Nadal no disputará el torneo de Wimbledon. Así lo ha anunciado a mediodía de este jueves en un mensaje difundido en sus redes sociales en el que justifica la decisión por el deseo de preparar su participación en los Juegos Olímpicos de París.
“Durante mi rueda de prensa posterior al partido en Roland Garros me preguntaron sobre mi calendario de verano y desde entonces he estado practicando en tierra batida. Ayer se anunció que jugaré en los Juegos Olímpicos de verano en París, mis últimos Juegos Olímpicos”, escribe Nadal en un primer mensaje.
“Con este objetivo, creemos que lo mejor para mi cuerpo es no cambiar de superficie y seguir jugando en tierra batida hasta entonces”, afirma a continuación. Hay que tener en cuenta que el torneo olímpico de tenis se disputa precisamente sobre la tierra batida de Roland Garros y que Wimbledon se juega en hierba.
“Los echaré de menos”, afirma Nadal sobre los aficionados británicos, a los que da las gracias. “Un torneo increíble que siempre estará en mi corazón, siempre me brindaron un gran apoyo”, continúa.
Para concluir su mensaje, Rafa Nadal explica que va a preparar los Juegos Olímpicos, que se disputan del 26 de julio al 11 de agosto, disputando el torneo de Bastad, en Suecia. “Un torneo que jugué al principio de mi carrera y donde lo pasé muy bien tanto dentro como fuera de la cancha”, detalla.
No fue suficiente la irreverencia para deshacer el oficio. El Barça rozó la corona europea en esta primera fase pero el Atalanta evitó que se la ajustara sin que eso supusiera haber logrado el objetivo de colarse entre los ocho mejores. Se sostuvo el equipo de Flick en Lamine Yamal, inconformista como buen adolescente. No especuló, no echó cuentas y se agigantó ante las trampas de del rival buscando sin cesar, como si fuera un juego de escapismo, la manera de noquearles. Fue su irreverencia la que estuvo a punto de sorprender a un pegajoso Atalanta que no halló cómo frenarle. A fuerza de descaro y diabluras, los descosió, con su capitán Raphinha de escudero, pero se encontraron con que los italianos renacieron una y otra vez.[Narración y estadísticas: 2-2]
El Barça hubiera podido ver la superjornada por televisión con palomitas porque, contra todo pronóstico después de aquella primera derrota ante el Mónaco, había cuajado una competición casi perfecta, por momentos arrolladora, que le colocaba en octavos de manera directa librándoles de cualquier agonía. Sin embargo, en un momento álgido de la temporada, afianzarse en el segundo escalón tras un Liverpool que parecía inalcanzable no era suficiente. Hansi Flick mandó ese mensaje con un once en el que no falta nadie. Necesitaba todo el talento para vencer a un Atalanta incómodo que sí se jugaba esquivar una eliminatoria.
Fue tan previsible el equipo de Gasperini como efectivo, porque en la tela de araña que teje a sus rivales caía el Barça. Solo había un jugador capaz de liberarse por su imprevisibilidad. Lamine Yamal fue el quebradero de cabeza de los italianos. En su primera escapada por la banda filtró un balón prometedor a la carrera de Raphinha al que se anticipó De Roon. Primer intento. Respondió el Atalanta haciendo aparecer a Szczesny por primera vez a los diez minutos cuando Zappacosta se escapó por la orilla izquierda para poner el centro perfecto a De Ketelaere que tocó Balde para enviarlo al cuerpo del meta polaco. Se lamentaba Gasperini mientras Flick contenía la respiración por su apuesta, arriesgada, bajo los palos.
Era el partido un toma y daca entre dos equipos dispuestos a dañarse pero sin encontrar cómo. Probó de nuevo Lamine con un disparo de rosca desde la frontal marca de la casa, gemelo de aquel ante Francia, que esta vez rozó el palo. Él agitaba, y aunque Atalanta encontraba disparos como el de Retegui que salvaron los dedos de Szczesny, siguìó tirando de repertorio: un doble recorte a los defensas o un centro a Lewandowski que no cazó.
Se llevaron los azulgrana el susto de un tanto anulado a Zappacosta, pero al regreso del vestuario Lamine encontró el premio. Una jugada que nació en Koundé, que Lewandowski, arrastrando a su par a la medular, descargó en la banda para que Raphinha asistiera al chiquillo, que iba a jugar. Escondió la pelota a Kolasinac y batió a Carnesecchi. El golpe espabiló a los italianos, fuera de los ocho primeros con la derrota.
Respiraron cuando Lamine volvió a inventar un golpeo de exterior que salvó su portero y, sobre todo, con un disparo desde la frontal de Éderson que fue el empate. Lejos de tranquilizarse, el duelo se volvió a romper. En el intercambio de ataques, Araújo cabeceó al segundo palo un córner de Raphinha y Pasalic fusiló la portería culé tras un centro de Zaniolo. Fue entonces cuando Flick tuvo que explicarle a Lamine, enfuruñado, por qué le sacaba del campo. El empate no les servía a Atalanta para librarse de una eliminatoria y tampoco permitía al Barça aprovecharse del tropiezo del Liverpool .
"Es asqueroso que el Comité Olímpico deje a estos hombres/ mujeres, que aún parecen hombres compitan contra mujeres". Así de contundente se expresaba la boxeadora australiana Ebanie Bridges sobre la presencia de las púgiles argelina Imane Khelif y taiwanesa Lin Yu-Ting en los Juegos Olímpicos de París.
La polémica viene porque estas dos luchadoras fueron recientemente excluidas del Mundial de Boxeo de la IBA por no "cumplir los criterios de elegibilidad". El presidente de la organzación, Umar Kremlev llegó a asegurar que se les había registrado "altas tasas de testosterona". "Las pruebas de ADN demostraron que tenían cromosomas XY", afirmó.
Sin embargo, el COI ha confirmado su presencia en un escueto comunicado en el que recoge que "todos los atletas que participan en el torneo respetan las reglas de elegibilidad e inscripción para la competición". Y añade también en el texto que las deportistas "cumplen con las normas médicas aplicables de acuerdo con las reglas 1.4 y 3.1 de la Unidad de Boxeo de París 2024".
Lo cierto es que ambas llevan toda su carrera deportiva participando como mujeres. De hecho, pelearon en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 aunque ninguna llegó a hacerlo por medalla. Lo extraño es que, antes de la cita en la que fueron excluidas, también habían combatido en otros torneos de la IBA. De hecho, la taiwanesa ha sido campeona mundial en dos ocasiones y la argelina, subcampeona.
Pese al pasado, la política italiana se he metido de lleno después de que la rival elegida para la argelina en el combate del 1 de agosto sea la púgil italiana Ángela Carini en -66 kilos. "Absurda decisión la del Comité Olímpico Internacional de admitir a Imane Khelif en los Juegos", escribió Roberto Martí, presidente del Comité de Deportes del Palazzo Madama. "La boxeadora trans de Argelia, expulsada de los Mundiales de Boxeo, puede participar en los Juegos Olímpicos y se enfrentará a nuestra Angela Carini", tuiteaba por su parte Mateo Salvini, vicepresidente italiano y líder de La Lega.
Lin Yu-ting, en los Juegos Asiáticos.Aijaz RahiAP
No existen evidencias de que Khelif y Yu-Ting, que competirá el 2 de agosto ante la uzbeka Sitora Turdibekoba en menos de 57 kg, sean atletas trans. Especialmente la primera, por las restrictivas leyes de su país ante el colectivo LGTBIQ, tendría muy difícil haber realizado la carrera deportiva que ha desarrollado defendiendo a Argelia.
Presunto complot
Tras la exclusión, de hecho, la propia Khelif llegó a decir que era todo fruto de un complot. "Hay gente que ha conspirado contra Argelia para que esta bandera no sea izada y que no obtenga la medalla de oro", declaró. Y cree que esta 'manipulación' ha crecido proporcionalmente a sus posibilidades de obtener triunfos.
La boxeadora ha asegurado en alguna ocasión que siempre ha presentado altos niveles de testosterona algo que le daba una apariencia masculina. "Frecuentemente me hacían bullying por mi apariencia, pero me resistí y seguí luchando a pesar de todo", expresó a un medio argelino.
Otra boxeadora que avivó la polémica fue Brianda Tamara Cruz. La púgil mexicana perdió el troneo Golden Belt en diciembre de 2023 ante la argelina por Ko y manifestó su alegría cuando descalificaron a Khelif del Mundial. "Creo que nunca en mis 13 años de boxeadora me había sentido así, ni en mis sparrings con hombres. Gracias a Dios ese día bajé bien del ring y qué bueno que por fin se dieron cuenta. Se los dije", escribió en X.
Precedentes
El precedente más famoso a este respecto es el de la atleta sudafricana Caster Semenya. Cuestionada y luego suspendida por sus altos niveles de testosterona. Tras una ardua batalla legal contra los organismos rectores del deporte, Semenya está a la espera de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que confirme que fue víctima de discriminación por parte del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), con sede en Lausana, Suiza.
Doble campeona olímpica de 800 metros en 2012 y 2016, el TAS falló en su contra y dijo que un nivel de testosterona comparable al de los hombres daba a las atletas femeninas "una ventaja insuperable".
No fueron pocos los insultos y las palabrotas que se escucharon el lunes por la noche en la residencia de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Mientras los jugadores reposaban la cena, unos en los salones comunes y otros ya en sus habitaciones, los médicos y el cuerpo técnico de la selección no salían de su asombro al leer, y releer, el informe médico donde los doctores del Barça explicaban el «procedimiento invasivo de radiofrecuencia» que le habían hecho a Lamine Yamal esa misma mañana. Les habían pedido más datos hacía horas, cuando supieron del tratamiento con una escueta descripción, pero no fue hasta las 22.37 de la noche del lunes cuando leyeron, y releyeron, especialmente la frase final, donde se recomendaba reposo «entre 7-10 días».
Para saber más
«¿Y qué hacemos nosotros con eso?», se preguntaban ayer en Las Rozas. La recomendación era en realidad una amenaza. Si no se cumplen las prescripciones médicas y el jugador recae... «No había otra salida», insisten fuentes de la Federación, que comunicaron ayer por la mañana la desconvocatoria de su estrella para los partidos donde se decide la clasificación para el Mundial. Ni más ni menos. Era el colofón a dos meses de guerra entre la selección y el Barça a cuenta de una lesión en cuyo origen no se ponen de acuerdo. La historia es tal que así.
Lamine llega a Las Rozas el 1 de septiembre. Normalidad. Juega en Bulgaria el día 4 y en Turquía el día 7, completando su mejor partido de la temporada (hasta que jugó ante el Brujas la semana pasada). El lunes 8 regresa a Barcelona. Tras una semana de aparente normalidad, habiendo entrenado en al menos una ocasión con su equipo, el sábado 13 Hansi Flick, técnico del Barça, sale muy enfadado con De la Fuente. «Es una pena. Ya se fue de aquí con dolor. Le dieron analgésicos y jugó 73 y 79 minutos. Y entre los partidos no entrenó. Eso no es tener cuidado con los jugadores», dijo, enfadado por una lesión descrita así en el comunicado médico del Barça: «El jugador presenta molestias en el pubis que le impiden entrenar y jugar a día de hoy».
La sorpresa en la selección fue grande. Durante los días que pasó con el grupo, no refirió dolor alguno en el pubis. Habló siempre de molestias en la espalda, y por ellas recibió un analgésico por vía intramuscular (un pinchazo en el culo) para el segundo partido. Esa es la laguna principal que desde la Federación observan en toda esta historia. Si Lamine volvió el lunes 8 a Barcelona sin haber dicho nada del pubis, entrenó, al menos una vez, entre el martes 9, miércoles 10 y jueves 11, si incluso rodó un anuncio publicitario ese miércoles... ¿dónde aparece la lesión en el pubis? Así se queda la cosa (de momento).
Lamine Yamal, en su último partido con España.AP
El día 28 de septiembre, Lamine reaparece ante la Real sociedad. Han sido, pues, 15 días de baja (tomando como inicio el 13, el día del parte médico del Barça). El 1 de octubre, el extremo juega contra el PSG y, dos días más tarde, el 3, De la Fuente le convoca, respondiendo de paso a Flick: «Me extraña que diga eso habiendo sido seleccionador, esperaba algo más de empatía», dice el riojano. Pero tres horas después de esas palabras, el Barça emite otro comunicado médico. «Lamine ha recaído de sus molestias» y filtra que estará entre dos y tres semanas de baja. La noche anterior, la del 2 de octubre, en las conversaciones habituales entre los médicos del equipo nacional y de los clubes, ni una palabra sobre esas molestias. En la Federación intuyen la mentira, pero no lo explicitan, pues la naturaleza misma de la pubalgia hace muy difícil esa vía.
La recuperación, entre dos y tres semanas, se sustancia en dos, y Lamine juega unos minutos contra el Girona el día 18 de octubre. Desde ese día, participa en todos los partidos disputados hasta ayer, y marca cuatro goles, y vuelve a ser, a ratos, el Lamine deslumbrante, ruptura con Nicki Nicole mediante e ignorando todos los comentarios a su alrededor. Así que De la Fuente le llama. El Mundial está en juego. Y el Barça responde como responde, con ese tratamiento «invasivo» sin consultar a la Federación el día en que el jugador debía concentrarse y con ese informe médico donde se «recomienda» un reposo de 7-10 días.
«No me parece muy normal lo que ha pasado. Nunca había vivido una situación similar», dijo ayer Luis de la Fuente, mordiéndose la lengua porque el horizonte es el que es. Cuando se cierre esta concentración, hasta marzo todo quedará dormido. Eso si la selección logra el billete para el Mundial, porque si no, el lío sí que puede ser morrocotudo. Será el momento de la diplomacia pensando en ese Mundial del próximo verano, donde España va a necesitar a su máxima estrella y donde quizá Adidas, la marca que tiene en Lamine a su máxima figura, no sea tan neutral como hasta ahora. Esa diplomacia en Las Rozas, por cierto, debería estar en manos de Aitor Karanka. Aunque el que dio el primer paso ayer fue Rafael Louzán, el presidente de la Federación, hablando de "no avivar la polémica".