El Real Madrid ha realizado el primer movimiento (y seguramente el único) de este mercado de invierno en el Bernabéu. Se ha hecho oficial la cesión de Endrick al Olympique de Lyon hasta final de temporada, sin opción de comprar para el conjunto francés.
El delantero brasileño ha tenido muy pocos minutos durante estos meses a las órdenes de Xabi Alonso y estaba desesperado por recuperar su sitio en la selección de Brasil de cara al próximo Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Sus agentes tantearon el mercado y terminaron interesados en la oferta del Lyon, quinto en la liga francesa y que no está disputando competición europea.
Un detalle que al principio echó un poco para atrás al entorno del joven atacante, pero que finalmente no ha pesado tanto como la confianza que ha puesto la dirección del club galo en las posibilidades del delantero.
En el acuerdo de cesión también hay varias condiciones, como la de un mínimo de partidos entre enero y junio. Detalle clave en el préstamo y que no todos los equipos podían garantizar a Endrick.
El brasileño espera así convencer de nuevo a Carlo Ancelotti, que no le convocó para el último parón de selecciones, para tener un sitio en la convocatoria de la canarinha de cara a la próxima Copa del Mundo.
Endrick ha sido uno de los futbolistas menos utilizados por Alonso durante estos meses. Primero estuvo lesionado durante un tiempo, incluido el Mundial de clubes, pero cuando estuvo listo para ser parte del equipo se quedó en el banquillo durante muchas semanas seguidas.
La recuperación le tuvo de baja hasta la mitad del mes de septiembre, volviendo a una convocatoria 124 días después en el duelo ante el Espanyol. A pesar de eso, acumuló ocho partidos seguidos sin minutos, hasta que sumó sus primeros 11 en el 4-0 ante el Valencia. Después, otros siete en la banda, disputando otros 11 minutos contra el City en la última cita de Champions antes de los 77 ante el Talavera. En total, 99. Sólo Ferland Mendy, lesionado gran parte de la temporada, ha disputado menos, 90.
ABRAHAM P. ROMERO
@AbrahamRomero_
Actualizado Martes,
19
septiembre
2023
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21:11El presidente y el entrenador podrían dejar el club tras las presiones...
La situación de Xabi Alonso en el Madrid ha alcanzado un punto de casi no retorno, convirtiendo el partido contra el Manchester City de Pep Guardiola en un juicio sumarísimo de 90 minutos sobre el proyecto del técnico vasco en el Bernabéu. Un juicio hacia el técnico, cuestionado, pero también hacia los jugadores, con los que hay un enfado importante dentro del club. En caso de drama nocturno la víctima será Alonso, pero gran parte del vestuario quedará señalada por lo que reclamaba Tchouaméni este martes: «No es culpa del entrenador, nos falta intensidad».
El Madrid jugará en casa, en Europa, ante el entrenador más antagónico del club, con varias lesiones clave mientras vuelve a sonar el nombre de Antonio Pintus, con el vestuario dividido entre los que le apoyan y los que no y con los apellidos de Zidane, Solari, Arbeloa y Klopp deslizándose por el foco mediático nacional. Desastre u oxígeno.
Para saber más
Después del desastre contra el Celta, la reunión entre varios directivos en la madrugada del domingo al lunes en el Bernabéu, adelantada por este periódico, resumió el momento de Alonso en el banquillo. No fue casualidad. Florentino Pérez, reacio a tomar decisiones a mitad de temporada en los últimos años, se encerró en un despacho con sus hombres de confianza y tanteó la posibilidad de destituir a Alonso esa misma noche. Así de grandes son las dudas de parte de la zona noble con el técnico, que acumula una victoria en cinco jornadas y ha pasado de liderar la Liga con cinco puntos de ventaja sobre el Barça a ser segundo a cuatro de los azulgrana, erosionando la confianza de la plana mayor en un proyecto que apenas tiene seis meses de vida.
Pero Florentino aguantó, asesorado por los miembros de su círculo cercano que todavía guardan esperanza en Xabi, con el encuentro contra Guardiola como punto de inflexión definitivo.
La directiva percibe cierto descontrol en la gestión de un vestuario revuelto. Los malos resultados han sacado a flote las quejas de algunos futbolistas y han dividido a la plantilla. A Xabi todavía le quedan partidarios, pero la falta de victorias es determinante.
Muchas lesiones
Por si fuera poco, el técnico ha visto cómo la enfermería se ha ido llenando sin parar en las últimas semanas, con el club poniendo el foco, otra vez, en los servicios médicos y en la preparación física del primer equipo. Al final de la temporada pasada, el Madrid decidió que Antonio Pintus, fichaje estrella de Florentino en 2021, antes incluso de la llegada de Ancelotti, dejara de coordinar la preparación y pasara a un rol más general en la organización. Un detalle que la directiva le permitió al nuevo cuerpo técnico y que ahora se recuerda.
Xabi Alonso, en el entrenamiento del Madrid, ayer en Valdebebas.AFP
Alonso ha intentado cohesionar al grupo en las últimas semanas, acercándose más a los futbolistas en el día a día y permitiendo algunas concesiones, pero no terminan de cuajar en el ánimo de una plantilla en la que también se empieza a centrar el foco mediático. En el club son evidentes las dudas con Xabi, pero también hay un enfado importante con la actitud, la intensidad y las quejas de los futbolistas. Una dinámica que ha silenciado Valdebebas en medio de un ambiente extraño. «Es el momento de los jugadores», se repetía en el club hace unos días. Y ese momento no ha llegado.
La zona noble del Madrid no puede permitirse un clima de insurrección continuada, así que en la balanza entre jugadores y técnico, como siempre, caería Alonso, que perdió a parte del grupo desde el día que no castigó a Vinicius tras su enfado por el cambio del clásico. «No sé a qué viene eso», se enfadó ayer el vasco cuando le preguntaron si volvería a hacer esa sustitución.
Tchouaméni, del lado de Xabi
Una rueda de prensa en la que mostró un perfil bajo, lejos de revolverse por las reuniones y los rumores de las últimas horas. Apeló a la unidad del grupo y al apoyo que, según él, le profesa «toda la plantilla», pero obvió criticar los errores de los jugadores, como sí hizo después Tchouaméni. El galo es uno de sus hombres de confianza y fue el elegido por el club para ser portavoz ante la prensa. Un mensaje claro hacia aquellos que mantienen sus críticas.
Enfrente, Guardiola y un City en su mejor momento. Acumula tres victorias consecutivas en la Premier, cinco en las últimas seis jornadas, y está a sólo dos puntos del Arsenal en la pelea por el liderato. Al Bernabéu llega con necesidad, noveno, fuera de los ocho mejores después de la derrota en Leverkusen y con la oportunidad de superar al Madrid en la tabla con una victoria.