El proyecto, que consiguió 30 millones de reproducciones en YouTube en el mes de febrero, amplía capital en un millón de euros
Dj Mario y Esteve Calzada.
Post United, la plataforma de fútbol fundada por Esteve Calzada y el ‘streamer’ DJMario, alcanza los seis millones de de seguidores en redes sociales tres años después de su lanzamiento y capta, mediante una ampliación de capital, un millón de euros para seguir creciendo.
El equipo de contenidos de Post United produce un mínimo de 10 vídeos diarios para Tik Tok, YouTube, Instagram y Facebook, todo sobre la actualidad del fútbol, con diseños de máxima calidad. En Tik Tok consigue seis millones de reproducciones diarias, más 1,5 en YouTube, además de más de medio millón de ‘likes’ diarios en Instagram.
El pasado mes de febrero, Post United consiguió 30 millones de reproducciones en YouTube. Fundada en 2019, la plataforma cubrirá con este millón de euros las necesidades diarias para su crecimiento.
Calzada fue directivo del Barcelona y en la actualidad es director comercial del City Football Group, propietario del Manchester City entre otros equipos. Es, asimismo, accionista y presidente del Sabadell.
De aquel partido apenas se guardan imágenes; las fotos que hicieron los 20 o 30 espectadores y poco más. El 2 de abril de 2019 un español de 15 años debutaba en ATP como invitado en el challenger de Alicante y el destino lo emparejó en primera ronda con un italiano de 17 años que llegaba en racha, con tres títulos seguidos y 16 victorias consecutivas. De ambos ya se pregonaban maravillas, pero todos los pronósticos se quedaban cortos. Este sábado (no antes de las 21.30 horas, Movistar+) ambos se enfrentan en semifinales del Masters 1000 de Indian Wells con el número dos del ranking mundial en juego.
El español era Carlos Alcaraz, el italiano era Jannik Sinner, aquel duelo iniciático se lo llevó el primero por 6-2, 3-6, 6-3 y la reacción de ambos fue ejemplar. Alcaraz pudo venirse arriba por su victoria, pero no lo hizo; Sinner pudo enfadarse ante el arrojo del niño, pero no lo hizo. ¿Qué hicieron? Entablaron una amistad que aún dura hoy, pese a que los dos discuten en la cima del tenis.
Las últimas Navidades, de hecho, Sinner estuvo en Villena en otra muestra de su cercanía. En una decisión extraña en la élite, el italiano decidió viajar a Alicante junto a uno de sus entrenadores, Simone Vagnozzi, y organizar un ministage de pretemporada al lado de Alcaraz y su técnico, Juan Carlos Ferrero. De sus sesiones poco se supo, pero sí hubo constancia en Instagram del buen rollo entre ambos.
«Ahora mismo Jannik es el mejor del mundo. Como dijo Tommy Paul, está jugando desnudo. Ha demostrado un nivel increíble, sin derrotas este 2024. Disfruto mucho viéndole jugar», reconocía Alcaraz en California después de vencer en cuartos de final a Alexander Zverev por 6-3 y 6-1 en un encuentro marcado por una invasión de abejas. «Siempre es divertido jugar contra Carlos. Somos buenos amigos fuera de la pista. Dentro de la pista, solo intentamos dar el 100%», añadió Sinner al derrotar a Jiri Lehecka por un doble 6-3.
Cada dos partidos
Desde aquel partido de niños en Alicante, la rivalidad entre español e italiano ha estado marcada por el turnismo. En su primer enfrentamiento en los grandes escenarios, en la segunda ronda del Masters 1000 de París de 2021, también venció Alcaraz, pero luego se han ido alternando con exactitud: dos victorias para Sinner, dos para Alcaraz y finalmente, las dos últimas, de nuevo para Sinner.
Tanto se conocen, tanto se estudian, que sus encuentros suelen estar dominados claramente por uno de ellos, el que más acierta la estrategia. Sólo en los cuartos de final del US Open de 2022 y en las últimas semifinales de Miami se vivieron duelos de tú a tú, peleados hasta el final. La racha actual de Sinner lo eleva a favorito, pero el nivel de Alcaraz en este Masters 1000 de Indian Wells está siendo exquisito y cualquier pronóstico es aventurado.
Ha traído Simeone la cábala al Atlético y ahora la parroquia no la abandona a un paso de otra final de Champions, la tercera (¿va la vencida?) desde la llegada del argentino. No es sólo que el Cholo cumpla 1.001 partidos, capicúa, en el duelo de esta noche ante el Arsenal. También que la última semifinal ante un equipo inglés, de la que se venía de nuevo tras eliminar al Barcelona, hubo un empate en la ida y, entre duelo y duelo, se jugó y ganó al Valencia en Mestalla. "Variaba muchas cosas en función del resultado según le dieran suerte o no", explica Dani Aranzubia, ex guardameta rojiblanco, que vivió algunas cábalas de su técnico, como la de cambiar de hotel tras una derrota, algo que ha hecho en Londres tras haber perdido con el Arsenal en octubre. "Era más barato", ironizó el Cholo.
Además de cábala, Simeone ha trazado un camino que se basa en una palabra que dos de los jugadores que ya lo recorrieron recuerdan perfectamente: confianza. "Teníamos mucha confianza para eliminar a cualquiera". "Era un equipo que se fue construyendo a partir de confiar en el mensaje del Cholo. Sabía que podía competir con cualquiera", explican a EL MUNDO tanto Aranzubia como Raúl García, miembros de la plantilla que disputó y ganó la penúltima batalla de Londres hace 12 años.
No fue el Arsenal sino el Chelsea de José Mourinho y... Fernando Torres, el que esperaba en Stamford Bridge en el penúltimo escalón de la máxima competición continental. Lo hacía tras arrancar un empate a cero en el Calderón en un duelo en el que "sólo vinieron a defenderse", según rememora García. "Nosotros preferíamos jugar primero en casa por los goles en campo contrario", completa Aranzubia sobre la época, ya pasada, en la que valían doble esos tantos.
Hablan los ex rojiblancos de los nervios lógicos de un duelo tan importante para un bloque que, salvo David Villa, nunca había alcanzado ese tipo de latitudes. "A pesar de no tener futbolistas que hubieran pisado semifinales de Champions, había jugadores con un carácter impresionante: Godín, Gabi, Raúl García, Diego Costa o Villa. Supieron tirar del carro", lanza el ex guardameta. Mientras que el centrocampista apunta a vivir y enfocarse en "disfrutar el momento" como clave a la hora de sacar adelante cualquier tipo de duelos. Los dos coinciden, eso sí, en que el el equipo remaba de manera unánime en "una única dirección": "La fortaleza era el grupo, pero el líder era el míster", destaca Aranzubia, aquella temporada, compañero de Courtois.
12 años
Han pasado 12 años desde aquel 30 de abril de 2014, y a los protagonistas les cuesta recordar los detalles de cómo fueron las emociones y el desarrollo de aquella histórica vuelta de semifinales en Londres. Pero a Aranzubia sí que le llamó la atención lo cerca que estaban los banquillos y los apenas dos metros que separaban a los entrenadores. El estoicismo aparente de Mourinho contrastaba con la efusividad y las carreras del Cholo, especialmente con el gol de Arda Turán, que cerraba un partido que se había puesto cuesta arriba.
"Tener enfrente a Torres ya era un aliciente. Pero él quería pasar y encima te marca el primer gol. Es la típica historia de decir somos el Atlético y tiene que haber este recuerdo", apunta Raúl García sobre ese momento, en el minuto 36, cuando El Niño manda a la red un centro de Azpilicueta y la semifinal se ponía cuesta arriba. Hasta que se desata el vendaval rojiblanco.
Vendaval rojiblanco
Primero Juanfran salvando un pase de Thiago sobre la línea y poniéndosela a Adrián para la igualada. "El empate de Adrián nos dio mucho aire. Tener tan cerca la final, que no era el objetivo al inicio de temporada, pero luego se añade ese punto de presión", cuenta Raúl García que sería el que poco después sustituiría al goleador. "Mucha ilusión jugarlo y sentirte junto a tus compañeros estar a ese nivel. Fuera de casa, te sientes orgulloso. Esa segunda parte yo mismo la disfruté como si fuera un cuento", añora el navarro. Luego ya llegarían el 1-2 de Diego Costa de penalti y el citado tanto del turco para apagar definitivamente la ilusión británica con el 1-3 y seguir soñando en rojiblanco.
Courtois, Arda Turán y Koke celebran el pase a la final en 2014.Eddie KeoghREUTERS
"Nadie hablaba de ganar todo, pero no se descartaba. Simeone nos mentalizo de que era posible", explica Aranzubia, ya que poco después, esa misma plantilla también se sobrepondría a un gol en contra en el Camp Nou, para llevarse la Liga frente al Barça de Messi. "No hay que ocultarlo, aquel equipo estaba hecho de ambición y de confianza en lo que hacíamos. No teníamos tantos nombres, pero no teníamos miedo a competir con nadie", añade García. Una confianza que se mantiene dentro de un vestuario rojiblanco muy diferente al de entonces, pero también un entrenador muy cambiado.
Diferencias y similitudes
El navarro recuerda que en aquel Atlético existía la sensación de que "cuando se adelantaba el partido se acababa", mientras que en el actual el Cholo se ha cansado de repetir que su equipo "ataca mejor que defiende". No obstante, tanto Raúl García como Dani Aranzubia creen que este club, con futbolistas de mayor nombre que entonces y que "te pueden decidir partidos de manera individual", tiene posibilidades de eliminar a un equipo británico que "no es el de principio de temporada". "Tienen una plantilla capaz de vencer y el Arsenal acumula la presión de ganar trofeos", apostilla García.
Budapest está a la vuelta de la esquina como apareció Lisboa tras aquella batalla de Londres. En la misma ciudad pero distinto escenario, este Atlético con diferente piel buscará volver a conquistar Reino Unido. Los símbolos son favorables, pero el nivel futbolístico también lo es y, pese a que los ex rojiblancos coincidan en que "el fútbol nunca te debe nada", la diosa fortuna podría, por fin, dar la primera a Koke y permitir a Griezmann la despedida soñada. ¿Por qué no?
El gol más amargo
«Nunca celebraría un gol contra el Atlético». Fernando Torres tuvo opción de demostrar una frase que lanzó en la previa de la Supercopa de Europa de 2012 que le enfrentaría como jugador del Chelsea a su ex equipo. No marcó entonces, pero la Champions les volvió a unir dos años después en semifinales y allí sí tuvo la oportunidad de exhibir su corazón rojiblanco.
Aquel tanto en el minuto 36 tras un gran pase de Azpilicueta, provocó un inmediato gesto de perdón de El Niño hacia la grada, aunque el partido se celebrase en Stamford Bridge. Posteriormente y con semblante serio, bajó la mirada y fue sepultado por sus compañeros en la celebración. De poco serviría ese gol.
Al filo del final de la primera mitad, Adrián embocaría un pase atrás de Juanfran para poner el empate en el marcador que se encontraría con un hierático Mourinho, entrenador de los blues. Posteriormente, fue Diego Costa el que transformó un penalti generado por él mismo gracias a la inocencia de Samuel Eto'o.
Poco después era sustituido Torres por Demba Ba y habría división de opiniones en la grada británica con aplausos y algún silbido para el delantero madrileño. Desde el banquillo, Torres vería el tercer tanto rojiblanco tras una pared de Arda Turán con el larguero. Ese 1-3 daba el pase a su Atlético a la segunda final de Champions de su historia y la primera del Cholo, quien le recuperaría la temporada después tras una infructuosa cesión al Milan desde Londres.
Llevaba Antoine Griezmann sin ser suplente en Champions League desde 2022, en aquella época de la cesión blaugrana y el control cholista de los minutos. Sin embargo, Koke venía de serlo en París, en aquella victoria postrera ante el PSG. Dos jugadores, dos emblemas rojiblancos que no están acostumbrados al frío del banquillo.
"Me conocen y los nuevos me van conociendo: el equipo somos todos y no jugamos el partido pensando en los que empiezan, sino en los 90 minutos", despachó Diego Simeone en la rueda de prensa posterior al duelo ante el Sparta de Praga en el que su equipo hizo un set.
No obstante, Simeone es proclive a favorecer a la historia. Y el argentino quiso honrar a sus jugadores con el centenar de partidos en la máxima competición continental. Los sacó en la segunda parte, con el partido casi resuelto para que ambos llegaran juntos a la efeméride. Gesto que el francés agradeció con un tanto inmediato. Con 37 se sitúa como máximo goleador rojiblanco en Champions League.
La carrera europea del galo comenzó en la 2013/14 con la Real Sociedad. Jugó sólo seis partidos. Luego disputó 16 con el FC Barcelona y los otros 78 han llegado en dos etapas con su Atlético de Madrid. El suyo y el de Koke. De hecho, los 100 del capitán y sus 8 goles y 18 asistencias son con la rojiblanca.
Molestó al argentino la pregunta sobre la efeméride cumplida desde el banquillo. "No entiendo la pregunta negativa cumpliendo ambos esos partidos. Darán y dieron lo mejor que tienen al equipo y lo darán hasta el último día que estén en el club", comentó el técnico.
Sin embargo, los protagonistas estaban muy contentos y más de hacerlo juntos. Ambos se abrazaban frente a las cámaras del club y Griezmann bromeaba con la posibilidad de que hubiera una tarta para celebrarlo. "Muy contento, nadie se esperaba juga tantos partidos en Champions", declaró Koke.
Lo que se evidenció es que Julián Álvarez puede ser el elegido para el cambio de guardia en el Atlético. En el partido ante el Sparta se echó el equipo a sus espaldas con las ausencias de su estrella actual y su capitán.
El delantero hizo dos goles, ambos de bella factura, pero fue un absoluto dolor de cabeza para la defensa checa durante el tiempo que estuvo sobre el verde. Cada toque suyo mejoraba la jugada, que es una frase normalmente aplicable al francés.
"Tiene jerarquía, está consagrado en River, el City y Argentina y va de menos a más con nosotros. Es joven y hay una buena esperanza de presente y de futuro y ojalá lo podamos acompañar en lo que ya tiene", concedió el Cholo a su pupilo.
MVP Álvarez
El argentino comentó en el postpartido que la victoria era fruto de un mayor entendimiento que están teniendo desde el inicio de la temporada y que "era cuestión de tiempo". Valoró además, positivamente no solo la victoria sino la contundente goleada. "Sabemos que por el formato del torneo necesitamos sumar de tres y hacer goles. Es importante sumar todos los goles que podamos", manifestó el bigoleador.
El primero, además, fue también un tanto histórico. Habían pasado 15 años desde que un jugador del Atlético de Madrid hiciera un tanto de falta directa en Champions. Lo consiguió Julián Álvarez en el 15 de partido.
"Cuando vi la falta, le dije a Rodri que tenía confianza y fue un golazo. No sé si soy especialista, he pateado en el City y en River, en mis anteriores clubes. Fue el primero que se me dio y es importante para abrir el marcador y seguir haciendo goles", declaró en la entrevista postpartido la 'nueva' estrella rojiblanca.